Bueeeeeeeeno, he vuelto una vez más cumpliendo con el cometido aunque si esto se sube antes de lo previsto será porque como dije en el primer capítulo, no es seguro que cumpla eso de "1 por semana" Es probable que vaya subiendo más de uno. No sé con certeza si la historia os engancha, pero me esforzaré para que este capítulo lo haga. Muchas gracias por las views, las reviews, el apoyo y el interés puesto en esta obra. Gracias a todos.
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Aquella mañana el pelirrosa no paraba de pensar en lo sucedido anoche, se preguntaba quién era y qué hacía allí y como es de esperar, la rubia y su mejor amigo lo notaban, por lo que decidieron entre ambos llevarlo a un espectáculo callejero que había visto la maga celestial al encontrar la ciudad, había obtenido información preguntándole al mesero. Lo bueno de las posadas es que te puedes enterar de cualquier cosa, si ha pasado algo digno de contar, en ellas lo oirás.
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Al salir Lucy guiaba la marcha con paso ligero y tanto Natsu como Happy la seguían con facilidad. Las calles eran de piedra y se veía muy rural, casas de madera y piedra; parques sencillos con vayas de un metal negro que se veía muy bonito en conjunto con la piedra marrón que las sostenían y sus callejones con tiendas y establecimientos entre ellos que usaban los mercaderes. No pasaron más de cinco minutos cuando se pararon en seco para contemplar como un hombre vestido de akuma bailaba al son de unos tambores que retumbaban a su alrededor. El gato fijó la vista en algo raro, algo que no pudo evitar callar, algo que le erizó hasta el último pelo de la cola.
-N-N-Na-Natsu…-
-¿Sí? –El pelirrosa le dirigió la mirada- ¿Pasa algo?
-M-m-mira allí –El exceed apuntó con su dedo a una figura de pelo largo que se mostraba de pie y junto a ella, algo que parecía ser un gato de color blanco a dos patas-.
Lucy volvió la vista hacia donde señalaba su compañero y no tardó en reconocer a aquella persona.
-¡Wendy! –Dijeron los tres al unísono y, vieron como la chica se daba la vuelta mostrando una gran sonrisa al ver los rostros de quienes la llamaban-
-¡N-Natsu, Lucy, Happy! –Salió disparada tras decir esto a brazos de Lucy para darle un gran abrazo- ¡Os he echado de menos!
-Y nosotros a ti… Wendy –La rubia sonrió hablando por los demás y no se equivocaba, habían pasado años hasta tal encuentro, Wendy se veía más alta, con el mismo peinado y un vestido hasta las rodillas teniendo bajo el mismo, unos pantalones cortos por si el viento hace de las suyas, se había vuelto bastante sexy y Lucy no tardó en comentárselo, a lo que la peliazul no pudo evitar sonrojarse y negar con la cabeza-.
El reencuentro fue divertido, Happy habló mucho con Charle, que estaba igual, aunque tenía un pelaje más suave y crecido, lo que la hacía ver muy bonita y elegante. Las horas pasaron con mucha tranquilidad y el día pasó volando, se comentaron donde vivían y ambos grupos se fueron por su cuenta, aunque no sin antes quedar al día siguiente para seguir hablando de lo que creían que estaban haciendo los demás en esos momentos. Esa noche Natsu pudo dormir bien y no hubo por qué preocuparse por nada extraño.
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A la mañana siguiente Natsu se levantó con energías renovadas y fue directo a la habitación de Lucy.
-¡Lucyyy! –El Dragon Slayer abrió la puerta y vio el torso desnudo de Lucy, lo que provocó un sonrojo para ambos-
-¡Fuera! –La rubia apenas podía articular palabra mientras se tapaba con la camisa que tenía en sus manos. Estaba muy roja, no le parecía mal que la viera, ya que poco a poco estaba volviendo a sentir lo que sentía antes de separarse de él, pero no le hacía ninguna gracia que fuera de esa manera-
-¡S-s-sí! –Obedeció y como si de un rayo se tratara, salió de la habitación y cinco minutos después tocó y entró, viendo la habitación completamente vacía y una nota bastante amplia en la pared colgada por una daga que alguien había clavado en la pared-
Natsu cogió la nota y comenzó a leerla con fuego en los ojos. La nota decía lo siguiente:
"Escucha, tengo a tu novia y parece juguetona, las magas celestiales son mis favoritas. Pero, no la quiero a ella, te quiero a ti, quiero tu muerte, demonio.
Firmado: Xecrent."
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-¡Suéltame maldito payaso! –La rubia intentaba zafarse de un agarre firme y tenso-
-¡Jijijijijiji! Ca… Jiji… Cállate ya niña –El hombre que la agarraba reía tanto que apenas le resultaba posible hablar-
-Mald… -No pudo terminar la frase ya que comenzó a ver borroso, sus visión se tornaba a un negro profundo como el sueño en el que estaba cayendo provocado por aquel hombre, aquel hombre que tenía afán de payaso, uno más, de entre los dos ahora conocidos-
Su nombre, Xecrent. Vestía completamente de azul, llevaba dos dagas a los lados de la cadera las cuales parecían estar impregnadas de un líquido viscoso que apenas goteaba y dejaba un rastro poco usual, ya que desaparecía más rápido de lo habitual y su máscara tenía un parecido muy exacto con la del tipo de la posada, salvo que el brillo que esta emitía desde sus ojos era amarilla. Sus prendas azules, parecían ser echas con vendas, excepto sus zapatos, que eran de una tela bastante rara.
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Entre tanto, el dúo de amigos decidió partir en busca de la rubia y aquel tipo que había dejado aquella nota, la cual llevaba en su mano. El Dragon Slayer no paraba de pensar en ese nombre, el portador de ese nombre le había arrebatado a su mejor amiga, e iba a pagarlo caro, o eso pensaba el pelirrosa…
-¡Desgraciado! ¿¡Dónde estás!? ¡XECREEEENT! –Su voz sonaba como el rugido de un dragón y eso provocó el miedo de los habitantes, que entraron a sus casas despavoridos- ¡Sal de donde quiera que estés!
-Natsu… -Susurró Happy- Sobrevolemos la zona, ha secuestrado… ha secuestrado… -Al repetir su frase bajó la cabeza mientras su voz comenzaba a quebrarse a causa de las lágrimas que habían comenzado a brotar de sus ojos- ¡Ha secuestrado a nuestra mejor amiga!
-Happy… -El pelirrosa le miró- Vayamos a por ese mal nacido, no sabe lo que le espera y… no te preocupes, todo irá bien, la rescataremos pronto.
-Pero… -El gato azul comenzó a secarse las lágrimas- Tenemos que darnos prisa.
-Lo sé, ¿estás listo Happy? –Sonrió, y esta vez, desde el fondo de su corazón-
-Yo… yo… -Tras esto limpiaba sus lágrimas con una de sus patas y con la otra alzó su puño, con todos los dedos cerrados a excepción del índice y el pulgar mientras usaba su magia para sacar sus alas- ¡Aye sir! –Tras esto se colocó con rapidez tras la espalda de su mejor amigo y lo elevó, obteniendo una visión bastante amplia de todo el pueblo- Vayamos tras ese hombre Natsu
-Sí, ¡Vamos Happy! –Sintió como una ráfaga de aire comenzaba a correr a causa del movimiento en el aire y comenzó a buscar señales de su mejor amiga-
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Al otro lado del pueblo, Wendy y Charle buscaban al trío de anoche por los sitios que se le ocurrían con la esperanza de poder encontrarlos pero en vez de encontrar a aquellos tres elementos en perfecta armonía, se quedó en blanco al ver el cuerpo aparentemente sin vida de la rubia por lo que comenzó a llorar mientras corría sin dar explicaciones. Por lo que su exceed tuvo que seguirla.
-¡Wendy!, ¿¡Dónde vas!? –Su respiración comenzó a acelerarse por lo que sacó sus alas y comenzó a volar a ras de suelo para seguirla-
-Charle, alguien… alguien tiene a… alguien tiene a Lucy –Al decir esto dio un salto hacia uno de los edificios- ¡Vernier! –Al conjurar este hechizo un aura salió de sus pies y aumentó la velocidad por lo que pudo quedarse a pocos metros de su objetivo- ¡Oye tú, devuélveme a Lucy!
El bufón azul se paró y tiró a Lucy en el edificio actual para luego, hacer el pino dejando ver una sonrisa tétrica y desaparecer de la vista de la Dragon Slayer, la cual fue recibida por una patada desde el aire en la nuca por el mismo. Cayó al tejado que tenía a sus pies y agrietó gran parte del suelo con el impacto, pero pudo levantarse, lo que interesó al payaso azul.
-Hmmm… eres más resistente de lo que creía niña, veamos… jijiji… que sabes hacer… -Tras concluir volvió a reír y desapareció una vez más para luego aparecer sobre la niña y soltar otra patada sobre la cara de la peliazul, lanzándola a unos metros de distancia-
Tras este acto la joven se reincorporó y se puso en pie con firmeza, lo que irritó al enmascarado e hizo que fuera a atacar, dejando una vez más a la Dragon Slayer en el suelo y a golpes comenzar a molerla, gritando sobre cómo se atrevía a seguir viva. Ella, por su parte, se defendía como podía pero comenzaba a sucumbir y cuando su vista estaba por nublarse pudo escuchar algo que la hizo reaccionar cuando sintió el peso de aquel payaso sobre ella. Un puño había impactado sobre la cara del payaso que salió disparado rompiendo una chimenea cercana.
-¿Qué le has hecho… -Abrió los ojos dejando ver sus pupilas ahora lineales cuan dragón- A WENDY? –Tras pronunciar estas palabras fue disparado por el impulso del gato azul al rostro del bufón pero antes de poder golpearlo de nuevo este desapareció dejando una pequeña bomba de humo- Da la cara maldita sea –Tapó su nariz y el gato alado hizo lo mismo apoyando el hocico en la bufanda del pelirrosa-
-Ahora me ves… -Pronunció el enmascarado- Y ahora… no me ves –Comenzó a sacudir al mago a base de golpes tan veloces que apenas eran imperceptibles para el ojo humano y que estos se veían aún menos por la cortina de humo en la que se encontraban. El Dragon Slayer no paraba de recibir golpes, uno tras otro en una sucesión de risas que parecían eco hasta que el gato azul encontró una ocasión para echar a volar saliendo así del radio de golpes-.
-Natsu, ¿estás bien? –Vio como asentía y suspiró- Tenemos que pensar en algo…
-Lo sé. Pero… no sé qué puedo hacer –Mientras hablaba vio como el humo comenzaba a disiparse por una brisa provocada por la peliazul-
-Sigo aquí, Natsu –La Dragon Slayer sonrió tras recobrar energías, se veía recuperada a pesar de que tenía el rostro y parte superior de su vestido manchados de sangre ya seca-
-Wendy, encárgate de Lucy, yo iré a por este desgraciado –Dijo mirando al bufón parado mientras este le devolvía la mirada-
La joven asintió y cargó como pudo a la rubia desmayada en su hombro para llevarla a un lugar seguro, donde se encontró con Charle, explicándole todo lo que estaba pasando. Natsu, mientras tanto, tenía la mirada fija en ese destello que desprendía su aparente máscara.
-Está bien, mago, veamos qué sabes hacer… -El villano serenó su voz como pudo, la batalla estaba por comenzar- Adelante.
Natsu cerró sus puños y los encendió, iba en serio –Has secuestrado a mi amiga, has hecho daño a otra, y ahora vienes a por mí. Si vienes, atente a las consecuencias… -El pelirrosa cargó contra él a toda velocidad- ¡Bastardo! –Mientras decía eso golpeó su estómago haciendo que este se estremeciera, tras ello, dando un gancho dejando que se elevara para golpearle con una patada haciendo que cayera, lanzó un grito y después invocó su Rugido del dragón de fuego. Al terminar, vio un cuerpo sin vida tumbado en el suelo, que tenía partes de sus prendas ardiendo.
-Lo he cons… -Se vio interrumpido y abrió los ojos como platos al escuchar aquella voz aguda y molesta-
-¿Qué tal el truco de magia? –Vio como el cuerpo desaparecía y arremetió contra el pelirrosa que esquivó el golpe gracias a Happy-
-Gracias Happy –Comentó el pelirrosa-
-A por él Natsu –Puso una mirada seria y dio media vuelta-
El payaso se percató de algo que le había parecido insignificante hasta ese momento, el gato de su espalda estaba siendo verdaderamente un estorbo, por lo que sonrió y en un movimiento tan rápido como el rayo le agarró la cabeza separándolo del Dragon Slayer y estrelló su cabeza contra el suelo, quedando inconsciente, mas Natsu no se percató de ello y pensó que estaba muerto pues no vio el atisbo de vida que en el quedaba por la caída que experimentaba al separar de él a su compañero ahora medio muerto. Tras caer apenas pudo articular palabra, pero hizo de tripas corazón y gritó desde el fondo de su alma.
-¡HAPPY! –Su corazón se hizo añicos y no podía sacar de su mente el nombre del culpable de la "muerte" de su mejor amigo- Xecrent… Xecrent… ¡XECREEENT! –Un aura oscura comenzó a irradiar de su cuerpo provocando ráfagas de viento a su alrededor, haciendo que su bufanda saliera volando. Después de esto, su cuerpo comenzó a desarrollar unos tatuajes que comenzaron a ser visibles por las zonas de su cuerpo que no cubrían su ropa y parte de su rostro, el blanco de sus ojos pasó a convertirse en un negro profundo, el iris pasó a ser de un color morado que brillaba en el vacío de sus ojos, su pupila se rayó como si de un dragón se tratase y de su espalda brotaron unas medianas alas de dragón totalmente negras con escamas que rompieron completamente el chaleco dejando más a la vista las marcas que le surgieron, que empezaron convertirse en pequeñas escamas tornadas entre negro y morado, con un brillo aterrador; a su pelo le salieron unas mechas negras y su voz comenzó a distorsionarse, cosa que se notó al pronunciar las siguientes palabras que sentenciarían al payaso- Te… mataré…
El bufón llevó la mano a su barbilla, ensanchando su sonrisa y dejando escapar una pequeña risa que hizo eco en los oídos de nuestro protagonista.
-Interesante… Ent…
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BUEEEEEEEEEEENO, Este ha sido el capítulo tres (obvio) En fin, espero que os haya gustado, ¿Qué le pasa a Natsu? ¿Cómo solucionará este lío? ¿Tiene esto algo que ver con todo lo visto hasta ahora? Nada es lo que parece, sin embargo, la realidad puede ser una ilusión escondida en esta misma, la verdadera. Un poco de filosofía y ahora concluido, es probable que la semana que viene ahora solo suba uno. Gracias a los que me apoyan, me ven y esperan ansiosos a la continuación. Gracias a mi amigo Aprox por estar conmigo aguantándome y con esto acaba mi comentario. Hasta el próximo capítulo.
