HOLAAAAAAAAAAAAAAAAAAAA :'D Una semana sin saber nada de mi persona eh xD. Meh, la promesa por ahora creo que sigue en pie, si no me equivoco, tengo la rara manía de escribir y subir, es decir, que todo capítulo lo hago antes de subirlo o en caso de que lo haga, lo subo, no espero, de ahí los dobles capítulos :3 Bueno, una vez más gracias a todos por estar aquí y seguir leyendo cada capítulo. Aunque solo lo lea una persona, será razón suficiente como para acabarlo, ya que ninguna historia merece quedarse sin final. Allá vamos.

Oh, y apartado especial: Gracias a una nueva inspiración que ha entrado en mi vida y por la cual haré partes sumamente cursis. MERU MEH XD, venga va, ahora sí.

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Filos de espada, mazas, hachas, horcas, y antorchas alzadas en manos del pueblo, buscando un objetivo fijo, una cabeza de algo superior a ellos. Creían que el número les ayudaría, pero se equivocaban, muerte y agonía esperaban a aquellos que osaban ir a por aquel demonio. No había paso a otra cosa que no fuese destrucción, mataba sin piedad y sin miramientos. Ent.

-¡Monstruo, fuera! ¡Muerte al monstruo! –Decían unas voces a lo lejos, eran varias y sonaban al unísono- ¡A por él!

-¿Qué ha pasado? –Dijo un pelirrosa perdido entre el ruido de esas voces- ¿Chicos? ¿Happy, Lucy, Wendy? ¡Alguien!

-¡Ahí está, a por él! –La multitud comenzó a verse, eran cientos y al parecer, todos corrían con un mismo objetivo en dirección a la posición del pelirrosa-.

-¿S-se puede saber qué pasa? –Preguntó extrañado, aquellas personas le parecían extremadamente bajas, y hasta no bajar la vista no se percató de que era él quien era más alto, su piel era totalmente negra y al mirar sus manos estaban en la misma condición, con escamas y garras en donde deberían de estar las uñas-.

Los aparentes campesinos fueron a por él, y sin voluntad propia, el Dragon Slayer comenzó a matarlos a todos, uno a uno, sin conocimiento de sus actos. Intentaba controlarse, gritaba en su mente mientras que su voz reía, ahogaba llantos en sus ojos cuando realmente tenían un brillo burlón, quería parar mientras que su cuerpo destrozaba y mutilaba a los múltiples pueblerinos que iban a por él.

-¡BASTA, BASTA POR FAVOR, BASTAAAAAAAAA! –De pronto, toda la sangre y cuerpos desaparecieron, el bosque, en el cual se hallaba, también; solo había un fondo blanco, iluminado, en el cual se veía una figura negra, de largo pelo, atado en dos coletas y una voz armoniosa que susurraba-.

-Tranquilo… ya ha pasado todo, no te preocupes, Natsu… –Esto hizo que abriera los ojos y se sobresaltara, viendo que estaba en la posada y no en el suelo de la plaza del pueblo. Lágrimas empezaron a salir de sus ojos acto seguido, pues al pensar eso le vino a la mente el cuerpo de su mejor amigo, tumbado en el suelo y apenas sin reacción.

-Chico… ¿Estás bien? –El mago dirigió la mirada entre lágrimas a una chica que comenzaba a acercarse. Era de noche y la chica estaba alimentando el fuego hasta que le vio.

-H-Happy… está… -El pelirrosa agachó la cabeza dejando caer sus lágrimas- Y… y no… no pude salvarle… -El mismo, se abrazó los hombros completamente destrozado, lleno de vendas que no notó hasta que las tocó-

-¿Happy? –Preguntó la voz- Por casualidad, ¿No será aquel gato azul? –Concluyó señalando una mesa en la que se hallaba el pequeño exceed encima de un pequeño futón-

El Dragon Slayer siguió su dedo sin fijarse de dónde provenía y observó a su pequeño mejor amigo tumbado, vendado y respirando con normalidad, al parecer, por el movimiento de abdomen.

-Es-está vivo… ¡Happy! –Hizo un intento de levantarse, mas no fue posible por una punzada de dolor que hizo que volviera a caer en la cama, a lo que la figura se acercó, dejando que se la viera-.

-Tranquilo… está bien, él y todos los demás, no tienes de qué preocuparte… -El pelirrosa le dirigió la mirada y esta hizo lo mismo, lo que provocó un sonrojo en ambos mas no por eso apartaron sus miradas-.

-Tú eres… -Hizo una pausa y se fijó en el pelo que caía en dos coletas hacia los lados-. ¡Tú estabas en el combate! ¡Fuiste tú quien hizo que me calmara! ¿C-como lo hiciste…? –Intentaba hablar con lentitud pero estaba emocionado por el hallazgo de la vida de su compañero y las palabras salían muy rápidas y ruidosas-.

-Shhhh –La chica puso un dedo en su boca en gesto de silencio- Los vas a despertar, no sólo a él, también a toda la posada… me ha costado hacer que estuvierais dormidos. Es cierto lo que dicen los rumores, realmente eres todo ruido…

Él la miró ofendido -¡Oye!- Una vez más, volvió a sonrojarse al ver la sonrisa de la joven que se veía un poco tapado por una parte de sus flecos. –N-no soy ruidoso- Dijo cruzándose de brazos, no sabía por qué pero no podía enfadarse como lo hubiera hecho con cualquier otra persona.

-Bueno… -Comenzó a ruborizarse al ver el color de las mejillas del Dragon Slayer- Tengo que decir que por ahora no has demostrado lo contrario… así que por favor, baja la voz –Concluyó con una cálida sonrisa-.

-Está bien –Susurró- Pero… ¿has sido tú? –Estaba empezando a darse la vuelta para ponerse más cómodo-.

-No te entiendo, ¿a qué te refieres? –Se sentó a su lado provocando que su pelo hiciera contacto con la piel del chico-.

-Tú me has salvado… me has liberado de lo que me había poseído. Sabes mucho de mí y yo, sin embargo, no sé ni tu nombre… -La peliazul le sonrió, se levantó y comenzó a caminar con rumbo a la puerta- Me llamo Sona… encantada, Natsu Dragneel –Dijo antes de salir de la habitación, dejando un vacío en ella, dejando que la soledad entrara, dejando que la compañía se esfumara, dejando que la luz se fuera consumiendo en la habitación. Pero, trajo luz, trajo esperanza, trajo vida, no sólo salvando a Happy, sino también al mismo Natsu, Lucy, Wendy y Charle. Todos habían pendido de aquella extraña mujer, de la mujer a la que al parecer, iba y venía como el viento, de la mujer llamada Sona.

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Lo siento, este ha sido un capítulo destinado a una conversación cerrada con este nuevo personaje. En el próximo capítulo las cosas se pondrán más interesantes, se rebelará algo muy importante y claro, es posible que haya alguna que otra visita inesperada. Un punto de vista nuevo e incluso, una nueva pelea… O no… Quien sabe, meru meh, nos vemos en el siguiente capítulo. Una vez más, gracias, no os olvidéis de la review si tenéis algo que objetar o alguna que otra idea, opiniones, y demás. Enga ta' luego.