Hola harmonys! Disculpen la tardanza pero he estado con muchas cosas de la uni, Espero que les guste el capítulo. La continuacion será el Baile 3

Con amor, Horrocruxmachine

El dia había empezado, la mansión tenía muchas cosas por trabajar y muchos de los trabajadores habían madrugado. Primero; la recreación de la Liga de Quidditch Mundial conformada por cientos de jugadores de todo el mundo. Grandes países como Londres, Italia, Canadá, Argentina, Bulgaria o Nueva Zelanda formaban parte y serían participes de este evento. Harry se estaba preparando, ya había hablado con Kingsley shacklebolt quien era su Jefe en el ministerio, hoy tenía el día libre.

La habitación de Harry era amplia, de color marrón una cama versión King con barrotes de mármol. Un cuadro con Ana y Mery al frente de la cama, trofeos y cuadros de quidditch colgaban por todas partes. Un gran armario con ropa de vestir y un espejo donde Harry se acomodaba la corbata, entra a su baño privado y comienza a domar su cabellera negra.

Hermione ya estaba arriba, con una calza negra unos zapatos cómodos y una chaqueta de color pastel, algo bastante light al fin y al cabo iba a estar para cuidar de la niña. Deja su cuarto ordenado, lo observa y se ve en su espejo para ponerse aretes y ya partir a despertar a la niña. Hermione la despierta con suavidad.

-Buen dia Mery- Dijo Hermione con una voz suave. Es hora de levantarse, hay que desayunar.

-Mami?- Dijo la pequeña que con ojos achinados la miraba extraña

-Solo Hermione, ven vamos. Sigues dormida- Hermione la alza y la lleva al baño. Le lava la cara, se cepilla los dientes y regresan a la habitación.- ¿y qué piensas ponerte?- decía Hermione señalando el armario rosa.

-Quisiera vestirme como tú, eres muy bella- dijo tomándose de las manitas- ¿puedes vestirme como tu?-dijo con su voz fina y somnolienta.

Hermione la arregló a la perfección. La niña deslumbraba, estaba incluso más arreglada que su nana y era tanta elegancia que llevaba bien en alto el apellido Potter. Bajan a desayunar, cuando ven a muchos hombres alzando una carpa al lado de la piscina. Harry las ve desde afuera y deja que los demás hombre sigan haciendo su trabajo. Entra estirándose su saco. Vestía un traje negro azulado, su cabello estaba peinado y Hermione se atrevería a decir que tenía gel. Ella conocía bastante bien a Harry. Le recordó a sus viejos tiempos, las veces que lo había visto de traje: La boda de bill y fleur, El baile de navidad, incluso en los momentos tristes, el velorio de Ron.

-Ahí están! –Dijo Harry caminando hacia ellas.- Amanda está afuera, espera a que te vea!-Decía con una enorme sonrisa a su hija.-¡Estas hermosa! Y…-Miro a Hermione- Tu.. también. Buenos días- Dijo bajando su tono tan exaltado, sus ojos posaban en su gran amiga en su época de estudiante.

-Buenos días, Harry. Tu también luces bien, dijo alzando su taza de café.- ¿A que hora comienza todo?- Señala la tienda

-En dos hora, Hermione quisiera hablar contigo…-Dijo apoyándose en la barra de mármol.-Hoy, bueno tu sabrás viene la conferencia de Quidditch internacional el… tu…- Harry comenzó a ponerse colorado

-Estará viktor?- Dijo Hermione tajante. – Eso lo sé Harry, Amanda me lo ha contado

-Ah- Harry se estaba poniendo colorado- Bueno, quería que supieras que si bien vas a estar disposición de Mery, tú también serás parte de esto…-Harry se pasa la mano por el cabello- Hermione, quiero que participes con nosotros… Hace años hemos dejado nuestro contacto, tu te marchaste de grimmauld place, pero sé muy bien que el quidditch en su momento no te gustaba. De pronto ahora te gusta y eres increíble en el deporte…. ¿Qué nos paso?- Dijo Harry solando una bocanada de aire.- Disculpa

-No… -Hermione no sabía que hacer

-No, Hermione… Herms, así solía llamarte. Discúlpame… Es solo que, estos días en el trabajo he pensado demasiado

-No tienes porqué preguntarte eso, Harry son cosas que sucedieron. Yo… estuve a nada de casarme; Tenía mi proyecto de familia. Tu, te casaste tienes una hermosa hija. Cada uno tomó rumbos separados. No teníamos porqué volver al pasado… -Hermione se baja de la banqueta. Se puso a la altura de Harry, ambos estaban generando un clima que no sabrían si era tenso, o en su defecto relajado… algo más cálido –Tu, Harry. Me recuerdas mucho a Ron a…- Hermione empezó a mirar a todos lados, se acomodaba algún rulo que escapaba a su rostro- Aquellos momentos. Disculpa, no debí decir todo esto

-Herms…

-Harry…

Ambos callaron por un momento. No tenían mucho más para decir. Ambos sentían lo mismo, aquella sensación que invadió su alma desde el momento en el que Harry, por un lado, leía todas las postulaciones para niñera y vio su nombre. Y Hermione, desde el momento que recibió la carta. Ambos recordaban aquellos días donde el sol iluminaban los terrenos de Hogwarts, donde, por más que Voldemort acechaba ambos estaban juntos, jugando, hablando, paseando, incluso bailando o en intentos de estudios por parte de Harry. Cuando Hermione pasaba horas explicándole Historia de la magia o Astronomia pero Harry no entendía nada. Donde Hermione se moría de vértigos porque Harry decidía hacer un paseo con ella, y los Weasley en escobas. O, incluso cuando se dieron cuenta que eran ellos dos, completamente solos y tenían que buscar un refugio luego de la guerra. Se sentía aquello, tan hermoso… tan triste. Tan nostálgico.

-Como… no te he dicho nada sobre el evento, pues la verdad Herms…- Harry va hasta los sillones blancos y agarra una bolsa negra- Te traje algo.- Hermione miró sorprendida- Quiero que nos acompañes en la fiesta, pruébatelo.

Hermione saca de la bolsa, un vestido largo color morado de espalda descubierta.- Harry, por favor… esto es demasiado.

-Quiero que estés en la fiesta, habrá un brindis por Ron y sería un honor que estes con nosotros… La recreación es en dos horas. Pero la fiesta será por la noche, si… si quieres puedes usarlo. Es tuyo.- Señala el vestido- Amanda me ayudó con la talla.- Hermione se lo roza al cuerpo y mira todos los detalles. En la cintura tenía un fajin de color morado más oscuro. Era su talla…

-Harry es hermoso.- Sin pensarlo, como un acto reflejo se abalanza al ex gryffindor y cuelga sus brazos en el cuello del ojiverde. Un abrazo de agradecimiento, pero no su jefe, sino a quien había sido su mejor amigo por años. A aquel Harry, quien le había contado tantas confidencias y siempre estaban el uno con el otro.

-Papi!- Dice Mery- Mira como me vistió Hermy- Se baja de la banqueta y se acerca entusiasmada . Tira del saco de su padre, y rompe aquel abrazo de una manera inocente. Harry la mira. Había sacado los ojos de su madre. Le sonríe y con una manera un tanto exagerada le dice:

-¡Pero que bien te vistió!- Harry se agacha hacia ella- ¡Te ves hermosa!- la agarra de la cintura y la llena de besos en la cara.- Siempre serás hermosa hija mia… -Hermione volvía a meter el vestido en su bolsa. Todavía no creía que fuera cierto. Un gesto que hablaba por sí solo.- Hermione… ¿Quieres acompañarnos? Todavía nos falta un par de cosas por terminar.

Ya eran las 12 en punto, los invitados disfrutaban de una alfombra roja con muchos de ellos iban acompañados de mujeres con vestidos escotados y bastante cortos. Todos, eran demasiado atléticos, pero en esta ocasión vestían de traje.

Harry había sido un reconocido buscador luego de su paso en Hogwarts. Jugó unos años para el equipo nacional inglés pero tras la muerte de Ana todo cambió. Todos hablaban de Harry Potter; esta vez no por Voldemort, no por sus campeonatos en Quidditch sino por la desaparición y, luego fallecimiento de su esposa.

Hermione ya estaba en la carpa al aire libre, con Mery cuando una mujer de cabello negro se acerca para preguntarle donde estaba Harry.

-Hola… estaba hace un momento con nosotras- Dijo Hermione, cuando la ve por segunda vez. Su rostro era familiar, no recordaba de dónde ni cómo la habría conocido pero la conocía.

-Bueno, ¿tu eres la nana? Dile que estaré esperándolo ya sabe donde… -Saca un espejo de su bolsa y con su varita comienza a agrandar el tamaño de sus pestañas. Sus labios cambiaron de tono violeta a un rojo fresa.- debe estar solicitándome.

-Solicitándote?

-El sabrá donde, tu avisale- La joven muchacha tenia el pelo largo y lacio que, al darse vuelta le da un latigazo a Hermione con él. Hermione supo al instante quien era: Cho Chang. Esta vez con varias cirugías en el cuerpo, se atrevía a pensar que mas de una en el rostro.

El sol se asomaba muy cerca al horizonte, cuando comenzó los músicos comenzaron a tocar sus instrumentos, y los mozos repartían una suerte de snacks dulces.

-Hermy! Mira! Ese es el jugador Aidan Lanch

-Se dice Lynch Mery, ¿quieres? – Preguntaba Hermione mientras señalaba esos deliciosos snacks de chocolate- Ahí viene Amanda!

-Al fin te encuentro querida… Luces muy relajada pero hermosa ¿Cómo lo haces? ¿Harry no te dio la sorpresa?- Dijo Amanda con una copa de vino. Vestía un vestido negro de lentejuelas, un tanto neutral para una mujer mayor.- De seguro no tuvo agallas… El joven potter suele ser así señorita

- El vestido! Si me lo ha dado, lo usaré en la fiesta, por ahora vestiré tal cual estoy

-Luces Hermosa igual, Hermione. Mira!- casi escupe un sorbo de vino cuando señala a un muchacho corpulento que entraba a la carpa.- Es viktor! Y no viene acopañado… Hermione, tu qué crees?

-Solo cállate! Ahí viene- Le dijo demasiado rápido Hermione, que Amanda tuvo que recalcular las palabras de la chica. Viktor Krum, con ahora varios años de mas se acerca hacia ellas, su andar es tan… como si quisiera marcar territorio, lo que descolocó a Hermione.

-Tanto tiempo Herrrmione- Dijo tomándola de su cintura, arrastrándola hacia el para plantarle un beso en la mejilla.- ¿No me las vas a presentar? ¿no me vas a presentar?

-Por favor, Viktor. Ellas ya sabien quienes son

-¿Tu eres Viktor Ron?- Dijo la niña que miraba hacia arriba sin poder creer la dimensionalidad del hombre. Hermione y Amanda rieron fuertemente.

-Se dice Krum niñita- Decia Viktor mientras soltaba a Hermione y se agachaba.- Tu debes ser la niña de Harrry Potterrg- Se da vuelta hacia Hermione.- y tu que haces aquí?

-Yo bueno… eh venido a trabajar a la Mansion.- La pregunta del rapado hombre corpulento le intimidó bastante que su cara ahora era palida, incluso sus labios.

-Oh… yo yya estaba pensando que ella serria tu hija.- Dijo haciendo un sonido extraño con su lengua.- Que serías de Pottterr ahora.- Nadie podía creer lo que estaba diciendo. Amanda estuvo tan tentada a sacar su varita y: 1° hacerlo callar. 2° grabar todo lo que estaba diciendo.

-Yo no soy propiedad de nadie. A lo sumo lo seré de la pequeña Mery, que para un buen rato estaré a su disposición.- Le entrega una mirada con esperanza y una sonrisa tan sincera que incluso Mery supo que era especial.- Mery, bailas?

Dejando atrás y solo a Krum, la pequeña y Hermione van al centro de la carpa, donde muchos bailaban. La música sonaba alegre, y festiva cuando Hermione y la niña se posan al frente de las luces de colores para bailar, como para entretenerla un rato de tantas charlas incómodas y de negocios. Hermione bailo gacha para poder tomar las maños de la niña, luego la alzo sobre sus brazos para moverla con mas comodidad. La niña reía de alegría.

Por otra parte, Amanda seguía los movimientos del señor Krum, cuando ve a Harry con la señorita Chang dirigirse a un sector privado. La señora no sabía que rayos estaba haciendo su jefe pero, supo que algo se estaba saliendo del caldero.

Krum, veía de a ratos como Hermione bailaba con la niña; y luego su vista se posaba en las mujeres de otros jugadores. La canción terminó cuando un jugador de Irlanda propuso ir al campo de quidditch para hacer un partido amistoso. Los hombres y mujeres tomaron cosas y se dirigieron al campo de Quidditch que se veía a la lejanía por el frente de la piscina.

Mery comenzó a correr, sabía que sus jugadores favoritos estarían allí y capaz, podría tener la oportunidad de aprender a volar con su padre y ellos. Hermione le siguió el paso. Amanda seguía mirando la puerta de la habitación privada…

-Creí que te habias olvidado de mi, cariño- Decia cho, mientras se acercaba a Harry para unir sus manos sobre el cuello del ojiverde.

-He estado ocupado, lo sabes…

-Claro claro… las cosas en el ministerio no están yendo bien supongo, como para que te olvides de mí, para que contrates a una hermosa mujer y ronde en tu casa

-Es su casa también, ahora trabaja para mí…

-Pobrecilla, no debe tener mucho dinero para haber aceptado trabajar aquí, cuidando a esa mocosa, debe estar desesperada- Cho pegó su cuerpo al de Harry, cuando éste le dirije una mirada de odio. Con poca suavidad la retrocede.

-Que demonios te sucede?- Dijo Harry tomándose del pelo- Tu- señala con el dedo índice- Tu no tienes derecho a llamar así a mi hija y Hermione ya es parte de esta mansión. Tu no tienes idea de qué está sucediendo en el ministerio, y mucho menos en esta casa.

-Ay por favor Harry! ¿Me vas a decir que no sabes que Hermione quiere quedarse con todo esto?-Dice alzando sus brazos mirando la habitación- De seguro esa muggle quiere quedarse con la mansión, comprándote mientras "cuida"- sus dedos hacen comillas- de tu hija… ¡SI CLARO! Esa pobre Granger de seguro te desea…-Camina lentamente hacia él

-Hermione nunca haría eso. La conozco mejor que tu… Puede que hace años que no la vea, pero conozco los valores de Hermione mas que nadie. No tienes derecho de insultarla, ni mucho menos a mi hija…

La muchedumbre distrae al joven, quien se dirige a la puerta y ve a todos llevando el banquete hacia afuera. Todos caminaban hasta el campo de Quidditch.

-Ey! Ahí estas potter- Dijo un jugador Londinense- Sale jugada de Quidditch, ven!

Harry esboza una sonrisa, mira a cho quien estaba parada en el medio de la habitación y seguido ve que Amanda lo miraba desde la carpa quieta sin decir nada. Sale de la habitación sin mas. Corre hasta alcanzar a George Weasley quien recién estaba ingresando a la recreación.

-Que haces potter? Disculpa… es que recién he venido, tu sabes…- Dice con una mueca- Te presento a Lauren- Una hermosa mujer acompañaba al alto weasley. Él le guiña el ojo a Harry- hubo acción… bastante. Jajajajaja. O no preciosa?

Estaban todos los jugadores con las escobas, algunos ya montando otros dando un espectáculo a todos aquellos quienes miraban los torsos desnudos mientras estos se sacaban los trajes para una ropa mas cómoda.

Amanda se acerca a Hermione y Mery quien miraba maravillada.

-Hermy! Dime que puedo montar!

-No querida… no hasta que vuelva tu padre.

-Su padre… creo que estará ocupado hasta un rato- Dijo un tanto enojada Amanda

-Me parece que no- Dijo Hermione mientras veía a Harry venir con George y una mujer

Harry se acerca a estas y consigue cosas para preparar a Mery para que aprenda a volar. Hermione la lleva al vestuario para vestirla apropiadamente para que pueda jugar seguramente. El lugar era de color gris y bordó con bancos de madera, al fondo comenzaban las duchas y a la derecha los cambiadores. Ambas charlaban, Mery estaba nerviosa y Hermione le decía que no debía hacer para no equivocarse:

-Igual, con tu padre… nada malo podrá pasarte. Es un excelente jugador.

Harry las esperaba afuera del vestidor. Cuando se sorprende ver a su pequeña hija con el equipo de Quidditch que había preparado para la ocasión. Él sabia que su hija pronto tendría el ímpetu de jugada. Llevaba el quidditch en su sangre.

Todos jugaban en el campo, los seis aros se extendían, tres y tres a las esquinas de la cancha, el sol acompañaba bastante bien a los jugadores y el viento allí arriba no eran tan fresco como otras ocasiones. Harry y Mery andaban en una escoba, despacio mientras la pequeña gritaba de emoción. Amanda y Hermione miraban desde abajo, Amanda un tanto austada, pero Hermione con una sonrisa en sus labios.

-Muy bien! Dijo Harry mientras decendían- Ahora… Creo que es tu turno Hermione

-¿Qué? No Harry… Mejor tu

-No, ambos sabemos que la niña querrá estar en la campo dia y noche. Y yo no podré estar, tu eres buena instructora debes subirte con ella y dar un paseo.

-Pero Harry… Yo reconozco mi habilidad pero prefiero…

-Hermione. Confia en mí.- Él la toma de la cintura, y con su otra mano le da la escoba- Estaré vigilando si algo pasa. Confía…

La pequeña emprendió vuelo con Hermione, élla no llevaba ningún tipo de protección, solo quería proteger de alguna manera a la pequeña. Estaba un poco aterrada, quería hacerlo bien. No quería quedar como una patética frente a todos los jugadores presentes y sus chismosas mujeres.

Harry miraba desde abajo, junto a Amanda:

-Harry, por favor ten decencia en esta fiesta. –Dijo enojada Amanda

-A que te refieres?

-Tu y la señorita Chang.- Dijo amanda, y acto seguido se marcha con paso lento.

Harry la detiene

-No… Yo no podría… Sea lo que sea que tengas en tu cabeza, ya sácalo si?- Harry la mira por unos segundos- eres mi nana de toda la vida. Me conoces mejor que nadie, ya no soy el mismo que hace unos años. Mi luto ha terminado. He dejado todo aquel pasado detrás

-Eres un padre, tienes tus responsabilidades Harry. Recuerda siempre tu vida, lo que eres ahora. No te involucres con cualquiera… -Amanda le da una mirada fulminante y se va.

Harry sin decir nada mas, solo piensa y observa a su hija siendo feliz.

Recuerda las palabras de cho con claridad "De seguro esa muggle quiere quedarse con la mansión" "Granger de seguro te desea" esas palabras mezclaban cualquier sentimiento que podría estar teniendo Harry en ese momento. Solo ve a su hija siendo feliz…

Acompañada de Hermione.

Ahora, se imaginaba a él, siendo feliz.

Acompañado de Hermione.

Observa los cabellos dorados de Hermione danzando en los aires, observa sus ojos sus pupilas atentas por su hija. Observa la dedicación que le da a su hija y él sabe que necesita una dedicación así para él.

Recuerda los pocos días en los que viene Hermione habitando la mansión, lo fácil que se adaptó. Lo feliz que es Mery, él está asegurado con Hermione que su hija nunca sufrirá, Ya no mas…

¿si él deja todo el pasado atrás? ¿si él deja de sufrir con su mejor amiga a su lado? Con la nana de su hija… con su… su sentimiento mezclado.

Era un cambalache de sentimientos hacia Hermione. Y no sabía que hacer.

Sus pensamientos son interrumpidos por el chifle que comenzaba la partida. Ahora, ambas descendían de la escoba. Mery corre hacia él.

-Papi! Quiero que Hermione te enseñe a volar tan bien como ella lo hace

-Mery! No digas eso- Dijo Hermione colorada- Tu padre… Harry, tu eres un jugador asombroso

-No dudo que seas increíble Hermione. Pero el partido ha comenzado, y mas tarde será la fiesta.

Hermione se estaba cambiando cuando Mery entra sin tocar la puerta.

-Hermy! Dice la niña, tu vestido es asombroso- Hermione estaba un poco asombrada, tenia solo ropa interior y su vestido estaba tendido en la cama.

-Mery…Me estoy cambiando! Por favor podrias ir con Amand….

-HERMIONE!

-HARRY!

Hermione pego un salto, su tez blanca estaba roja como un tomate. Harry solo veía el encaje y terminaciones de su ropa interior…

-¡Mery ven aquí! Disculpa…

Harry cierra la puerta y se queda parado frente a ella.

Habia visto su cuerpo inmaculado

Su ropa interior

Sus pechos

Su piel

Ella.

¡bueno aqui el cap! Espero que les haya gustado. Sé que es extenso, no supe como controlarlo y pido disculpas, no es tan bueno... pero iré mejorando con el tiempo!

AVISO IMPORTANTE: Pasados los capitulos la novela tendrá LEMMON (contenido +14)