AVISO IMPORTANTE: Pasados los capitulos la novela tendrá LEMMON (contenido +14)
¡Hola! Espero que les haya gustado el capitulo anterior, les dejo la continuación 3 Son los mejores lectores. Gracias por las reviews y, si tienes algo que decir deja tu review –incluso como invitado! No duden en hacerlo, ustedes me dan el sendero para continuar esta historia. Los amo!
La carpa tenia las paredes de telón ya bajas. Era de noche y la gala estaba tomando un buen rumbo en la noche estrellada. Hermione ya vestía aquel vestido color morado. Mery tenía un vestido lila con una tiara que le hacía juego. Ambas estaban sentadas en la misma mesa que la señora Amanda, quien lucía el mismo vestido de la tarde y demás personal –o mas bien familia de la mansión- Como Luca, el jardinero, y dos mujeres que hablaban sin cesar.
Harry cumplía su deber sentándose junto a los Weasley. Él siempre pensó que estaba en deuda con la familia. Esta vez, la señora weasley abrazaba a Harry y le daba un beso en la mejilla mientras algo le decía. Despues, George se asoma a su novia y hace lo mismo. La pequeña no sabía si ir a la mesa donde estaba su padre o quedarse con Hermione. Simplemente se quedó mirando los cubiertos de la mesa.
Amanda interrumpe la pasiva visión de Hermione:
-¿Crees que dirán algo si me quito los zapatos? Es que ya me duelen los pies…
Hermione la miro, sin haberla escuchado- ¿Qué dijiste?
La copa hace ruidos al chocar con el cuchillo. Harry llamaba a la atención.
-¡Buenas noches a todos! –Todos responden al unísono
-Hola papi- Dijo una suave voz
-Quiero darles las gracias a todos los que han venido a esta celebración. Bueno… como sabrán muchos, estamos acá no solo para conmemorar este deporte que ha sido parte de nuestras vidas a muchos de nosotros sino, a conmemorar a quienes han dejado el alma junto con este deporte y desafortunadamente nos han dejado. Por eso, quiero un fuerte aplauso a la familia Weasley, que me acompañan aquí. Ronald y Fred weasley nos han dejado hace casi 6 años. Y… no hay día en el que no recuerde a ambos. A fred… por un lado, divertido, gracioso, gran instructor de trucos, Algunos lo habrán conocido mejor que yo. Pero… tengo para decir que- Mira a George, quien ahora estaba serio sin decir nada, tomado de la mano con su pareja.- Cada vez que me reencuentro contigo, georgy… regreso a aquellos años donde volábamos son parar. Todo una tarde
Harry no pudo continuar, simplemente bajo su cabeza, miraba sus zapatos mientras su voz comenzaba a quebrarse.
-Y…-Carraspea su garganta.- Ron. Ron weasley, ha sido mi mejor amigo durante todos los años que estuvimos en Hogwarts. Si no fuera por él, y su familia…- Mira alrededor de su mesa. Yo no sé qué habría hecho sin ustedes.- El ojiverde estaba a punto de llorar.- Sin mis amigos que me han seguido durante todos estos años. Yo… no tienen una idea de lo agradecido que estoy; también estoy muy orgulloso de ser parte de estos jugadores, de este deporte que me ha dado un brinco al alma. Estoy orgulloso de conmemorar en este evento a mi mejor amigo, Ronald Weasley.
Todos aplauden, las luces desaparecen y un video se proyecta en todas las mesas.
Videos, fotos de Harry y ron durante 7 años. Hermione mira a Harry, quien se estaba secando unas lagrimas y acto seguido se saca los anteojos para limpiarlos.
-Hermy, esa eres tu?- Pregunta Mery, quien estaba apoyada con sus bracitos en la mesa mientras miraba atenta.
-Sí… esa soy yo, tu padre y ron.
La pequeña se queda mirando a Hermione. –Creo que papi tiene una foto tuya, escondida en su armario. Siempre me ha dicho que es uno de sus grandes tesoros, hermy… ¿tu eras amiga de papa?
-Fuimos grandes amigos.
-Y espero seguir siéndolo, Hermione.- Harry llacía atrás de ella, su mano tomaba el hómbro de ésta.- No sé que hubiera sido si tu no estabas acá Hermione. Estoy quebrado, ayúdame en este brindis, vieja amiga.
Hermione deja a Mery quien los miraba maravillados. El ojiverde y la castaña se acercan al centro de la pista con sus copas alzadas para dar el brindis final. Las luces recobran vida y todos aplauden nuevamente.
-Creo, haber conocido bastante bien a Ron- Comienza su discurso imporivado- él fue un gran amigo, sí, hemos discutido por mil y un cosas –todos rien- pero, él junto a Harry… hubieran sido grandes… ¡Excelentes! Jugadores. Quiero que todos alcen sus copas, por Ron Weasley. Que su muerte no ha sido en vano- Mira a los weasley, estaban todos con una sonrisa de oreja a oreja, mientras sus lagrimas recorrían sus rostros.
-"por ron weasley" se escucha al unísono.
-Gracias Hermione… no sé qué hubiera hecho sin ti.
Acto seguido, todos se levantan y charlan con ánimo. Las canciones hacen que las personas retomen el lugar en la pista para bailar. La familia Weasley le sonreía de oreja a oreja a Harry y Hermione, quien ahora conversaba de sus viejos años en Hogwarts. La pequeña se alza en los brazos de Hermione cuando un fotógrafo retrata éste momento.
Ginny entra a la carpa
-Veo que la fiesta comenzó sin mí.- Dijo Ginny
-Ginny tanto tiempo…-Dijo Harry acercándose a ella.
La conversación fluía bastante bien hasta que aparece la señorita Chang, Hermione sostenía a la pequeña Mery, quien miraba con determinación los rizos colorados de ginny. Hermione, simplemente recordaba aquellos momentos en los que vio a Harry y a Ginny enamorados, incluso más de una vez encerrados en los baños de la cancha de quidditch, escuchándolos gritar de tanto sexo.
Hermione sabía grandes confesiones de Harry; y por otro lado también las sabía de Ginny. A veces se preguntaba si todo lo que decía la colorada era verdad, pues Harry, un gran amigo al que se contaban todo, nunca había dado tales tipos de detalles. De hecho, una vez Ginny le había comentado que aquella misma noche le había dejado unos chupetones en el cuello, y esa misma noche cuando vió a Harry no tenía nada. Incluso le había contado que Harry consiguió una fórmula para que sus atributos sean mas grandes "Porque ya de por sí Harry tiene un basilisco" "Harry es increíble" "Largo y grueso" "Harry esto" "Harry lo otro" "Su vara es mejor que la de Dean" Y muchos comentarios fuera de lugar, o como Hermione no estaba acostumbrada eran esas llamadas confesiones de chicas.
La charla se dispersó cuando interrumpe Cho.
-Ginny? ¡Tanto tiempo!- Ambas chicas se miran maravilladas y con una carcajada se unen en un calido abrazo.
-Te ves hermosa Cho!- Decía mirando su vestido super ajustado al cuerpo
-Pues tu también, ¿has estado haciendo ejercicio?
La noche avanzaba. George había desaparecido en algún punto de la fiesta con su pareja, Ginny lo mismo por lo que Harry deducía que ya se había ido con algún camarero. Algunos jugadores disfrutaban las estrellas fuera de la carpa, otros aficionados se habían ido a jugar al quidditch a estas largas horas.
Mery descansaba sobre la mesa, Amanda la cuidaba, como a su copa y aquellas 4 botellas vacías de vino. Hermione recojía una manta para tapar a la pequeña, cuando se acerca la señora weasley.
-Querida… ¿eres tu verdad?
-Cómo olvidarme de usted, señora weasley
-Venia para preguntarte si sigues en contacto con muggles, pues tu sabes… Arthur
-Disculpen… -Interrumpe Harry.- ¿bailas, hermione?
La pista estaba casi inhabitada, las luces se habían atenuado, ya había pasado bastante tiempo de la fiesta y eran aproximadamente las 4 AM. El DJ solo se dedicaba a pasar música realmente patética.
-Se ve que el efecto del alcohol también le hizo efecto- Dijo Hermione dirigiéndose a la pista
-Pero no creo que tanto como a Amanda- Le devuelve una sonrisa. Sus ojos verdes la miraban con determinación- Ha sido siempre una nana para mí, y si hay que reconocer algo es que por mas que tenga resaca al dia siguiente siempre hace su trabajo.
-Como una excelente persona lo haría. No como tú- Harry mira desconcertado- ¿no te acuerdas?- La música ya comenzaba a sonar, Harry agarra de la cintura y la atrae sobre él.- bebiendo en las tres escobas. No hacías los deberes y me despertabas aterrado con las entregas del profesor Snape que no tenias hechas…
-Hermione!- Decía mirando sus labios- Me parece que no es momento de hablar de esto. Disfruta, creo que es un gran evento para que saques a lustrar mi pasado horrible como estudiante, además.- Harry aprieta levemente la cintura de ella.- quiero darte las gracias por haber usado este vestido. Hermione… luces preciosa.
-Harry…-A pesar de la poca distancia de ambos, Hermione podía ver con claridad el brillo que recorrían los ojos del ojiverde- que música tan patética…
Sí, el DJ sin duda era uno de los peores. Estaba pasando una canción a la cual no se le podía atribuir cualquier movimiento. Ambos, hacían el intento de bailarlo, pues era la pieza que les había tocado junto a un par de parejas que hacían lo mismo que ellos: intentar bailarlo.
Los brazos de Hermione se dejaron reposar en los hombros del ojiverde, Harry tenia sus manos bien aferradas a la seda del vestido de Hermione. Ambos se miraron a los ojos, no saben por cuanto tiempo. Harry pudo ver cómo los pómulos de ella se ruborizaban cada vez que Harry apretaba con sus manos la cintura. Sentía un deseo que había sentido muy pocas veces. Sentía que a su lado todo estaría bien. Se sentía único, poderoso, invencible. Hacía rato que tan solo la mirada de una bella mujer no provocaba eso. Pudo ver cómo la expresión de Hermione variaba y, quería saber qué le estaba sucediendo… Sus dientes muerden el labio inferior; una predicion.
Se sintió en el centro de su ser, en lo infinito de su alma cómo se generaba una llama de dolor que curaba todo el mal que había sufrido estos años. Vio felicidad para él y para el resto, se vio sujetándola mientras le hacia el amor. El deseo de Harry le nublaba la vista. Ahora, Hermione miraba con determinación su rostro.
-Harry… -Decía intentando despertar de aquella realidad- La canción terminó Harry…
El joven abraza con sus brazos fornidos por un largo rato. Siente su aroma embriagante, su cuerpo tan pequeño, frágil y a la vez fuerte. Sentía que quería cuidarlo.
Recordó verla esa misma tarde en ropa interior. Su mente vagó nuevamente y se la imagino esa noche debajo de sus sabanas, haciéndole el amor.
-Hermione- Dice con una voz suave- Hazme el favor de recordarme que nunca te vallas.
Todos miraban lo que sucedía en el centro de la pista cuando un sonido como a martillos llamo la atención de todos. Harry toma de la mano a Hermione y se dirigen al hall donde una de las habitaciones se veía una silueta indescifrable.
El ojiverde saca su varita, y entra rápido para encontrarse con una situación que nunca la habría creído.
Ginny weasley, estaba en el borde de la cama, con el cabello recorriendo su espalda desnuda, mientras sus labios succionaban la vulva de Cho, quien gritaba exageradamente. Y apretaba todo lo que estaba a su alcance.
-Sigué… -Gemía una y otra vez- Sigue!
-Tengo una sorpresa para ti- Dice agarrando una protuberancia de goma.- ¡Aquí tienes!- Dijo introduciendo el consolador en ella, Cho gritaba de placer cuando se levanta y ve que Harry y Hermione miraban petrificados.
-Largo… de… aquí- Dijo Harry-
-Harry!.-dijeron al unisono
-Si me hubieran dicho antes.- Mira a Hermione tomando un poco de relax la situación- les hubiera recomendado un lugar para que vayan, pero ¡Fuera de mi casa!
Ambas salieron desnudas intentándose poner la ropa, en la manera correcta pero muchos se reían de la situación; cuando Mery despierta. Hermione corre hasta ella y la alza para llevársela a la habitación. Harry la sigue.
-déjame… ayudarte-Decia Harry mientras abría la puerta de la habitación.
-Papi…-Dijo Mery en los brazos de Hermione-Quiero que me cuentes un cuento…-Da un bostezo mientras Hermione la deja en su cama.
-Bueno… ¿hermione?-Dijo llamando la atención de ésta-¿quieres escuchar un cuento?
-Encantada- Dijo Hermione con una sonrisa amplia. Se sienta en la parte exterior de la cama y tapa a Mery.
-Habia una vez, una princesa- Señala a Mery, quien rie inocentemente- y su principe- señala un muñeco- que vivieron muchos muchos años juntos mientras estudiaban, y el joven principe se fue a vivir lejos de ella por asuntos personales.- Harry se recuesta del mismo lado en el que estaba Hermione.- Y, pasan los años, se mandan cartas pero un día un dragon se robaba las cartas y la hermosa princesa no recibia los mensaje de su príncipe amado.
El rostro de Mery hace una mueca triste
-Cuestion, que un dia se reencuentran en un baile. El principe estaba triste de no volver a ver a su hermosa princesa, pero bailo con una mujer, a la que él no sabía pero era ella! Era la princesa tan amada. Para el cuarto baile, el joven observa su rostro y ve una cicatriz que tenia ella, como la mia- Señala su cicatriz en forma de rayo.- y pregunta si era la princesa Mery. Ambos lloraron de emoción, se rieron y se llenaron de besos.
El rostro de Mery esboza una hermosa sonrisa, acto seguido se reacomoda en su cama, ya con los ojitos cerrados.
-Pasa el tiempo, y el príncipe y la princesa se convierten en reyes y tienen dos hijos, uno llamado Jean y otro James.- Harry ve a la pequeña quien escuchaba con los ojos cerrados.
-Papi… es todo por hoy.-Harry apaga la luz con un toque en su varita.-Pero quédense, duerman conmigo
Hermione mira a Harry, quien la volvía a mirar con un brillo especial. Harry vuelve a tomar de la mano a ella, como si fuera lo mas normal del mundo. Se están dejando llevar, Hermione le devuelve una sonrisa y éste se acerca a sacarle los zapatos.
-Ya vengo- Dice Harry.- Se va y regresa con dos pantaletas y dos remeras- Es para que durmamos mas cómodos…
Harry se cambia al frente de ella, ella ve las cicatrices que la guerra le han dejado, también experiencias de quidditch y del ministerio. Hermione, sin pensarlo se saca el vestido pero la cremallera se atasca.
La mano calida de Harry se posa en la suave piel de Hermione. Harry ayuda a bajar la cremallera, con una mano baja y con otra introduce su mano entre la piel y el vestido. Termina de bajar el cierre. Hermione se da vuelta rápidamente, pero no dice nada. Estaba en ropa interior. Se viste al frente de él. Y se juntan en un abrazo para entrar mas cómodos en la cama de la niña. Harry, se aferraba por detrás de Hermione.
Su mente no podía dejar de divagar. Quería llevarla a su habitación y cumplir todo lo que había pensado cuando bailaba con ella.
Por otro lado, Hermione estaba cansada y no podía creer que Harry hubiera puesto su calida mano en su piel, sabiendo que esa misma tarde la había visto casi desnuda, y había gritado su nombre y no por placer sino por pudor; Ahora cambiándose al frente de él. Viéndolo no solo con un viejo amigo un nuevo jefe sino como algo mas, que su ser mas íntimo llegaba a humedecerse de tan solo pensarlo.
Ambos lo pensaban.
Harry no pudo controlarlo, Hermione podía sentir cómo el bulto de Harry se hacia mas grande. Sabían que estaban durmiendo con una niña en la cama. Sentian el deseo.
La respiración de Harry era agitada
-Ya habrá tiempo…-Dijo Hermione
-Prométemelo…
Ambos no dijeron nada, cayeron en un sueño profundo.
Se hizo de día, y la señora Amanda no paraba de llamarlos a los gritos, Harry y Hermione se levantan de un salto, intentando no despertar a la pequeña. Bajan a desayunar así como estaban vestidos
-¿no me digan que ustedes siguieron los consejos de Cho y Ginny? ¿Desde cuándo un jefe tiene permitido bueno… ya sabes con su empleada?-Decía bromeando Amanda, quien desayunaba alegremente.
-¿quieres café?- Pregunta Harry a Hermione. Éste se acerca- Hermione…-Se acerca más, hacia su oído.- Prométemelo…
La piel de Hermione se puso como gallina. No podía entender cómo generó el fuego dentro de Harry. Pero sí podía comprender el fuego que pasaba ella por tener a Harry dentro de ella.
