Hermione había dado sus primeros pasos en la madrugada, todos dormían (Incluso Amanda que había quedado en hacer guardia) cuando Harry salía de la cocina con un vaso de leche. Su pijama azul que tanto lo caracterizaba ahora, le ajustaba en los hombros y en los músculos de sus brazos, haciéndolo ver sexy, maduro e increíble para Hermione.

-¿Tu nunca cambias no Potter?

Harry derrama un poco del contenido en su pijama.-¡Santo dios Hermione!.- vuelve a mirarse la mancha producida por la leche.- ¿tú que haces aquí? ¡Deberías estar haciendo reposo!

-Shhhh.- dice suavemente Hermione y se dirige lento hacia él.-No tengo sueño… quería deambular la vieja casa un rato, en paz.- Hermione atina a tocarse el estómago

-¿cómo estas? Amanda no me ha dejado quedarme con Mery junto a tí… La pequeña está muy entusiasmada con volver a verte, incluso mas que a mí!

-Mery siempre tan Mery… no?.-Hermione esboza una sonrisa pensando en la pequeña y en lo que había crecido en el poco tiempo que llevaba con ella.- yo… pues bien… me siento vacía. Ayer Luna me lo dijo: La extracción de un ovario fue exitosa. Pero… temo temo que…

Hermione no pudo continuar, miro sus pies con un dejo de tristeza.

-Hermione…-Dice lentamente Harry.- tú? ¿quieres ser madre?.- Harry pone su mano en el hombro de la castaña y la dirige a la cocina.

Ambos caminan sin hacer mayor ruido.-Sí, es un sueño muy escondido y profundo. Pero siempre he querido ser madre y ahora no solo me falta un hombre en mi vida, sino una parte de mí. Me tendré que resignar, quién querra….-Hermione no termina su oración.

-Hermione, tú puedes ser madre. Puedes adoptar!- Harry corre una silla para que ella se siente. Él se limita a apoyarse en el borde de la mesa.- Además… ahora estás con Mery.-En la oscuridad se podía sentir el calor que le subían y teñían las ahora rojizas mejillas del joven

-Qué niña mas hermosa. Sí, tienes razón… tal vez termine trabajando para ti toda la vida. No me extrañaría. Tú eres muy desorganizado y Amanda no puede lidiar con todo y…

Harry la calla poniendo su dedo índice en sus labios.- Hermione… tú puedes renunciar cuando quieras. Pero no lo hagas…- Asoma su rostro hasta quedar cara a cara.- quiero que estés en casa siempre. Todo el tiempo que quieras, porque te necesito.-Harry agacha su mirada y la observa de pie a cabeza.- No quiero verte así. Hermione, necesitas recuperarte…tú lejos de mi otra vez, muchos afectados…Lo que le pasó a ginny puede ser algo grave.

-Debí estar ahí.-dice Hermione con culpa

-No.- Harry toma un sorbo de su leche.- no Hermione… si algo te pasaba ahí…

-Estoy aquí.- Hermione lo toma de las manos y se levanta para pegar su cuerpo con el del ojiverde.- un tanto lisiada.- ella sonríe.- pero aquí estoy.

Se dan un beso largo, con gusto a lácteo.

-Dime… ¿cuál es tu sorpresa?.- Harry pregunta ansioso

-Ya verás potter…- Hermione lo mira pícara y regresa a la cama, dejándolo solo con su vaso medio vacío.

Habían pasado dos semanas. La situación era mas o menos así: Ginny se había recuperado mientras que Luna terminaba de curar las heridas de Hermione, quien había empezado su rehabilitación y ya podía moverse perfectamente.

En el ministerio había caído una carta que declaraba una tregua. Harry, debió abandonar la mansión y se ha ido con todos los primera, segunda y tercer fila a debatir las medidas que se tomarían en el ministerio.

-Si ustedes piensan que Dolohov Jr. Pondrá tregua, están equivocados!.-Decía una mujer corpulenta en la tarima del centro de investigación del Ministerio.- Esto es una farsa!

-Por favor silencio!.- Pedía Harry golpeando un saquin de madera contra la tarima.- Tenemos que tener la mayor calma posible.

-Yo digo que tenemos que mandar infiltrados!.- decía un joven segunda fila

-¿acaso no tenemos ya tres infiltrados?.- Pregunta la mujer a Harry

-No, hoy nos informaron que solo ha quedado Martins. Los demás han sido exterminados por un ataque sorpresa.- Explicaba Harry cuando de pronto un estallido irrumpe en la sala.

Las alarmas del ministerio empezaron a aturdir por todos lados. Los policías alzaban sus varitas mientras corrian a proteger y otros a vigilar.

De pronto, todo se vuelve blanco. Nadie ve.

Dos cuerpos se divisaron entre la niebla, Harry se baja de la tarima. -¡FINITE INCANTATEM!.- La niebla desaparece lentamente. Harry corre hasta allí con la vara en alto. Una de las siluetas sale corriendo y se desaparece, mientras que la otra queda tumbada en el suelo.

Se escucha un sollozo.

-¿H..ha-r-rryy? ¿Eres tú?.- Preguntó el cuerpo sin todavía poder divisar.

La niebla desaparece por completo y los guardias estaban enloquecidos buscando a la segunda persona. El llanto cada vez era mas estruendoso.

-¿Qué te han hecho?.- Harry se agacha tranquilo al ver que era Cho.

-H…Harry, me han torturado…-La asiática hunde su cabeza en el pecho de Harry mientras éste intenta consolarla.- ellos ya saben donde están parando todos.

-¡Muchachos!.-Harry grita a los reclutas.-Vayan a preparar los equipos de combate a Grimmuald place, ¡YA!

Dichos hombres se esfuman a destino concreto.

-Harry… teníamos a un infiltrado.-Harry se reacomoda los anteojos.-Harry, me han llevado a una cena donde estaban todos, todos los reclutas del movimiento, ellos tiene planeado atacar Londres Harry... Me presentaron a Dolohov Jr. Y en eso lo ví

El corazón de Harry latía con fuerza.-¿Quién? ¿de quien se trata, cho?

-Viktor. Krum estaba en la cena mientras relucía la marca de su clan en la muñeca izquierda, el halcón.

-Esa marca la han visto en Irlanda, Potter.-Dice con fuerza la dama corpulenta.-Vayan a Grimmuald Place, Harry necesito que saques a todos los niños que hay allí, todos deberán pelear, esto ya no es un chiste… en cualquier momento podrán atacar. Señorita chang.- La señora miraba a la joven en el suelo.- usted deberá acompañarme. Primero le haremos un interrogatorio y seguido irá junto con la señorita Weasley a nuestra sala de emergencia.

-Ginny?, ¡Harry! ¡¿ginny está en enfermería?!

Harry estaba concentrado cuando escucha a Cho.-Si… es una larga historia, quisimos ir a rescatarte pero todo salio mal, disculpa cho.. pero tenemos que apresurarnos.- Con tan solo pensar en su hija, Harry en segundos estaba en grimmuald place.

Harry interrumpe en la cocina, y los rostros de los demás se relajan al ver que en definitiva era Potter.

-Vendrán a atacar aquí.- Dijo Harry, sintiéndose frustrado. Mal de informar la mala noticia, se sentía un fraude por haberles hecho creer que la vieja casa sí era un buen refugio.-Teníamos un espía.- Luna aparece en la cocina, y lo saluda con la mano mientras escucha atentamente lo que explicaba.-Viktor Krum nos ha engañado a todos. Él es parte del clan Halcón y vendrán a atacarnos.

-¡HERMIONE!.-Luna gritó por mas que la castaña no aparecia.-Esto es su culpa por haberlo dejado entrar al grupo. Lo pagará!

-Hermione solo quería colaborar.- excusa Amanda

-Ya basta.- culmina Harry.-Tenemos que concentrarnos y esto es una lucha a contrareloj.-Dean, ¿tenemos mas carpas? Necesitamos que solo se ocupen tres habitaciones. Lo demás, tendremos que protegerlo con hechizos. Este será nuestro campo de batalla.

Dean asiente e incentiva a todos a preparar los planes.

La batalla se acercaba.

Harry se dirige a su vieja habitacion, donde Mery estaba jugando con Hermione.

-¡Harry!.-La joven se abalanza contra su mejor amigo / jefe y le planta un beso en la mejilla.

-Papi!.- Mery, que ya había crecido considerado, se subia en los brazos de su padre.

-Hermione, estos días tendrás que cuidarla con tu alma. Esto se ha convertido en un campo de batalla. Grimmuald place… es ahora una zona liberada

-qquueee?.- Hermione no entendía ninguna palabra la que decía Harry

Las carpas estaban tendidas una al lado de otra. Hermione compartía con Amanda, los Weasley y unos muchachos revoltosos que escuchaban una interferencia.

"Se le informa al halcón, atento se le informa al halcón. La señorita chang ha sobrevivido, fue vista en el ministerio hoy por la mañana. Avisar a kargow, repito avisar a kargow".-Uno de los chicos sostenia el parlante, mientras que otro, con un toque de varita comunicaba a todos a las respectivas carpas.

-Llamen a Harry.-Dijo uno de los chicos, el de cabello gris. Pero no había sido falta llamarlo porque estaba entrando a la tienda.

Escucharon atentos.

-Será mejor ir a proteger el lugar… no dudo que ataquen cuando sea. Vamos

Los chicos desaparecieron con la varita en alto, Hermione los siguió.

-¿Qué haces?.-Miro Harry a la castaña con los ojos bien abiertos.-No, no te pondré en más peligro. Ve y cuida a Mery… aunque, creo que encontró a Roxanne, otra weasley que cuidar.

Hermione hizo lo que pidió Harry, que por algo ella estaba ahí. Para ser una niñera. Pasadas las horas Mery se queda dormida en las piernas de Hermione y la lleva a la tienda donde estaba con Amanda.

-Shhh.-Dice mientras entraba con la niña en brazos.-Vine por una taza de sopa, y un poco de compañía. Mi compañerita se durmió al parecer.

Angelina Johnson estaba haciéndole una coleta a Roxanne, Amanda se despertaba de una siesta y algunos muchachos estaban escuchando atentamente la señal.

-¿crees que podrá escapar de ésta?.-Preguntó Angelina.- Ya sabes… George está cegado por el dolor y la venganza, ¿Qué tal si sale mal?

Amanda se levanta de su cama para abrazarla.-No querida, tu esposo hará un trabajo extraordinario. Él no dejará que tu y sus preciosos hijos pasen por algo horrible. Él es fuerte, como Harry.

-Hermione… ¿para cuando le diras?-Angelina le sonrió

-¿Qué?.-Hermione sintió ruborizarse. Y se le escapó una sonrisa complice.-¿Qué debería decirle a George?

-A Harry! Se nota que hay química entre tú y él

-No… yo solo soy la niñera Angie, fui su amiga... pero ahora es distinto

-Tan distinto que los vi besarse varias veces!.- Dice amanda con furia.- ¡Enserio chiquilla! Debes decirle, antes que le pase algo. Mery te ama, y no dudo que él también! Pon los asuntos sobre la mesa

-Hay cosas mas importantes amanda…

-Primero, el amor

-sino… ¿qué hubiera salvado a Harry?.- Pregunta Angelina.

Los muchachos escuchaban atentamente la transmisión de aquella vieja radio; habían pasado ya tres horas, y todos descansaban menos Hermione. Tenía miedo. Miedo de perderlo, miedo de un ataque.

Se escucha la primer explosión y todos se levantan aturdidos. Hermione abraza a la pequeña mientras que amanda protege la entrada. Los jóvenes de tercer fila salen a sus puestos.

La explosión había nublado la vista de Harry que con suerte pudo esquivar un haz de luz amarilla.

-¡Expelliarmus!.-Harry apunta al polvo. Y escucha al caído maldecir. "Ya vendrán por ti Potter, esta vez no te salvarás!"

Harry cierra sus ojos para poder agudizar sus sentidos. Su varita se mueve por instinto y ataca sin previo aviso a aquel hombre que entraba por el hoyo de la puerta. Sentía valor, venganza y deseo, deseo de verlo muerto. Por el ministerio, por su familia, por sus amigos, por el amor de su vida, y por todo el mundo mágico.

-¿Es lo único que sabes hacer potter?.- Su voz era gruesa como el relampagueo.

-¿Acaso te han fallado muchos para que vengas aquí? ¡Por qué no te escondes!.-Harry gritaba con mucha furia, su varita temblaba su mano le dolía.

Siente el dolor en su nuez de adán. La varita golpea con fuerza dando su cabeza con el pecho de otro extraño.

-Bien hecho viktor!.- la voz gruesa

Harry estaba atrapado entre la varita y viktor krum.

-Si no hubiera sido por lo estúpido que te tiene granger, no hubiésemos avanzado tanto. ¿por qué no te detienes a ver cómo se cae a pedazos la antigua casa de tu antiguo y estúpido padrrino?- La voz de Viktor flaqueaba de a ratos. Aún asi su varita se sostenía en la garganta del ojiverde.- Ahora suelta tu varita potterrg

Harry hace lo pedido, suelta su varita. Ve aquella silueta acercarse, el rostro alargado aquel pelo alborotado y largo. Era Kargow.

-Me parece que ha llegado el fin.- Decía lentamente mientras el sacaba el puñal de oro.-Esto será rápido Potter, pero… recuerda esto: Va a ser muy doloroso. Al fin y al cabo te lo mereces… eres un sangre impura no? Tu… Tu indefensa madre, tiene su sangre.

-No hables de ella.- Dice Harry apretando fuertemente uno de sus puños.- Ya casi no quedan familias puras… Ya es hora de entenderlo señor kargow.

-Quedamos pocos…-Empieza a decir viktor.- Pero podremos empezar de cero.

Harry en un movimiento veloz se zafa de Krum y le da un piñazo en el rostro dejándolo tumbado en el suelo.

Un rayo celeste es despedido de la varita del horrible señor kargow y petrifica a Harry.

-No entiendes que Krum es un cebo, yo mismo podría aniquilarte. Pero primero lo primero.- comienza a dar vueltas sobre el ojiverde.- ¿Dónde está tu hija?.- una llama de color violeta hace que Harry pueda comenzar a moverse de nuevo.

-Por nada del mundo tocarás a mi hija.

-Es muy simple Potter, si no es Mery será Hermione. ¿Dónde están?

-Aquí estoy.- La ya no tan dulce voz pero reconocible, aterró a Harry con todo su alma.-Si usted me quiere entonces aquí estoy…- Hermione portaba un collar que a Harry le era conocido, Su blusa estaba manchada con sangre y tenia un tajo en uno de sus pómulos.

-No Hermione!.- Harry corre hasta ella y se pone entre ella y Kargow.

-Harry… déjame.-Hermione hace a un lado a Harry, un toque muy suave… como era la relación entre ambos.-Señor… kargow, no es cierto? ¿en qué puedo ayudarlo?

-Déjame pensarlo, sangre sucia… - La silueta del hombre daba impresión a Hermione, esos pozos en el brazo, aquel pie de oro y ese pelo alborotado, daba escalofríos.- ¿Algo que quieras decirle a Harry?

Hermione se da vuelta, y lo mira con una sonrisa .-Por Ron

Harry vio aquellos ojos color miel, desprendían calidez, mucho paz, ella era el opuesto inevitable a lo que sucedía. Ella era el amor, y no la guerra.

La varita se eleva y las palabras producidas por el señor producen rayo de luz verde estampe a Hermione directo al pecho. Harry siente como todo se desvanece y emite un grito que retumba en toda la casa, la luz blanca inunda absolutamente toda la mansión y se perciben dos destello mas blancos que el alma misma de Hermione.

Mery desde las tiendas de arriba comprende lo que sucedió.

-Ya paso todo, papi esta bien.-Dice en voz baja.

Aquel blanco que dejaba ciego a todos, ahora comenzaba a desvanecerse y todos volvían a recuperar la visión. Los reclutas se escabullían e iban dejando la mansión.

Los gritos de victoria comenzaron a sonar en el vestíbulo, y luego en la cocina, y en toda la casa. Pero para Harry nunca sería así. Hermione… su cuerpo frágil como una hoja en otoño, yacía en el suelo ya sin vida.