CAPITULO 3

Cuando Eleven oyó que Mike venía por la puerta de la planta baja, de repente sintió que su corazón iba a estallar en su pecho. Ella no sabía por qué, pero sabiendo que él sentía algo hacia ella, la hizo sentirse extrañamente nerviosa por verlo de nuevo. Elle permaneció allí congelada hasta que Nancy le dio un codazo. -Parece que Mike está en casa, deberías ir a saludarlo. Incluso entonces no podía moverse y solo miraba al suelo. Nancy se echó a reír. -¿Qué pasa contigo, hoy? Elle tomo valor y salió de la habitación de Nancy hacía la planta baja, donde Mike estaba ocupado sacando los libros de su mochila.

-Hola, Mike -dijo Elle en voz baja.

Mike se sacudió de su asiento. – ¡Elle!, oh… ah… hola, no sabía que estabas aquí, ¿Qué estás, qué estás haciendo aquí? Mike fue a rascarse la barbilla distraídamente que dejó caer el libro que sostenía, haciéndolo caer sobre su pie. -¡AY!

-Mike, ¿estás bien? –Eleven preguntó ansiosamente, acercándose a él.

-¿Yo? Oh, estoy bien, no te preocupes por mí, estoy bien dijo Mike, poniéndose rojo. Tomó el libro, lo guardó en su mochila, la cerró, luego la abrió y después volvió a cerrarla de nuevo. A continuación abrió la mochila de nuevo, y dijo: -Um, Elle, hoy te traje un libro de la biblioteca.

-¿De verdad? dijo Elle, con los ojos brillando. Mike le sonrió y su corazón se apretó firmemente en su pecho. Luego se sonrojó y apartó la mirada, rascándose el cuello y pateando la mesa de café. Sacó el libro de su mochila, ella tomo eso como una oportunidad para acercarse a él, mirando por encima del hombro a la portada. -¿Podré leerlo? Elle preguntó. -¿De qué se trata?

-Es un libro de cuento de hadas, dijiste que te gustaban esas cosas, ¿cierto? Mike la miró con ilusión. –Tuve que ocultarlo de los otros niños, porque, bueno, se supone que los chichos no leemos este tipo de libros, pero pensé que tal vez a ti te gustaría. -Pensé, bueno, las imágenes son bonitas, de todos modos, debo devolverlo en dos semanas, pero si lo necesitas por más tiempo probablemente pueda pagar la multa.

Elle tomó el libro de él, abriéndolo cuidadosamente y pasando la página. Elle estuvo inmediatamente atrapada por las hermosas y coloridas ilustraciones que por un momento casi olvidó que Mike estaba allí. Luego Elle recordó. –Mike piensa que no me gusta, tengo que demostrarle que lo hago. Así que Elle reprimió sus nervios se giró hacia el e hizo algo que ella nunca había hecho antes: le dio un abrazo.

Mike estaba claramente muy sorprendido por este giro de acontecimientos, por un segundo Elle estaba preocupada de que había hecho algo malo, pero Mike se echó a reír y la abrazo de vuelta, con los brazos alrededor de su cintura y dejándola poner su cabeza en su hombro, fue más o menos la mejor sensación del mundo, casi mejor que los Eggos o navidad.

Finalmente Eleven soltó a Mike.

Mike la miró con una expresión complacida pero ligeramente avergonzada.

-¿Qué… de dónde vino eso?

Elle se encogió de hombros, mirando hacia el suelo y sintiendo que su cara se calentaba. –Gracias por el libro. Susurró ella, su voz sonaba extraña en sus oídos.

-Oh. Mike empezó a patear la mesa de café de nuevo. –Um, no te preocupes por eso.

Se quedaron sentados en un silencio incómodo por un momento, Elle miró el libro en su regazo, sintiendo como si quisiera fundirse en el suelo. De alguna modo abrazarlo había empeorado las cosas. ¿Cómo iba a recuperar a su amigo?

Finalmente, Elle habló. -¿Mike?

Mike saltó en su asiento como si hubiera estado sumido en sus pensamientos.

-¿Sí, El?

Ella lo miró tímidamente. -¿Me leerías una historia? Señaló el libro. Por lo general, se sentía avergonzada de pedirles a los chicos que le leyeran, quería ser mayor como ellos y aprender a leer sus propios libros, pero las fotografías eran tan interesantes que no podía esperar a averiguar de qué trataban las historias. Además, sabía que a Mike le gustaba contar historias, es por eso que pasa tanto tiempo preparando lo que él llamaba "campañas" para el grupo y por alguna razón ella realmente disfrutaba escuchando su voz.

Mike sonrió, su nerviosismo parecía desaparecer. -Claro, Elle. Cogió el libro y empezó a hojearlo. -¿Qué historia quieres oír?

Elle se encogió de hombros. -Tú eliges.

-Um, está bien... escaneó a través del libro. -¿Qué tal esta, las doce princesas bailarinas? ¿Conoces esa historia?

Ella sacudió su cabeza.

-Bueno, a Nancy le gusta, así que quizás a ti también. Se aclaró la garganta. -Érase una vez…

Elle le dio un golpecito por el costado. -¿Mike?

Él se rió, -¿Ya tienes una pregunta? Ella miró hacia abajo, un poco herida, y no dijo nada. Él le apretó el hombro con disculpa. -Lo siento, no lo quise decir de esa manera, puedes preguntarme cualquier cosa.

Ella suspiró y miró sus manos. Odiaba hacer preguntas a veces, deseaba que ya supiera todo lo que había que saber sobre el mundo, como lo hicieron Mike y sus amigos. Pero sabía que Mike trataba de ser paciente con ella y explicarle lo que pudiera.

Mike la empujó, haciéndola sonreír. -¿Qué ibas a decir?

-¿Qué... qué es "bailar"?

Mike la miró con una expresión que no podía leer. -Pensé que conocías esa palabra... cuando hablamos sobre el baile de invierno... Parecía herido. -Deberías haberme dicho que no sabías...

Ella no dijo nada, sólo lo miró y esperó pacientemente que él le explicara.

Suspiró y sacudió la cabeza, como si intentara despejar sus pensamientos. -El baile es algo que la gente hace por diversión, como jugar a D&D*, es cuando te mueves mientras escuchas música, ¿conoces la música?"

Elle asintió. -Me gusta la música. Jonathan le había enseñado música casi tan pronto cuando ella se había mudado con ellos. Algunas de ellas eran demasiado fuertes, pero algunas de ellas eran bonitas, y eso la hacía feliz por dentro cuando oyó a Jonathan y Will cantar junto a las palabras.

Mike sonrió. -Sí yo también. La forma en que la miraba la hacía sentir diez grados más caliente de repente. -Cuando escuchas música, ¿alguna vez te has movido así? Empezó a mover los hombros de lado a lado y moviendo la cabeza hacia adelante y hacia atrás.

Elle asintió con la cabeza, emocionada. Ya lo había hecho antes. -¿Eso es bailar?

Mike se echó a reír. -Bueno, esa es una clase de baile.

-¿Hay más de una clase? El jadeó.

Mike asintió con la cabeza. -Hay muchas clases de baile. El baile de salón como lo hacen en las películas antiguas, ballet como solía hacerlo Nancy, baile lento... -Se sonrojó de repente y miró hacia abajo-.

Elle tenía la sensación de que esto era importante. ¿Bailar despacio? ¿Es así? -preguntó, imitando sus movimientos anteriores, pero haciéndolos a cámara lenta.

Mike se rió entre dientes. -No, Elle. Aquí, el baile lento es así. Él la agarró de la mano y le hizo un gesto para que se levantara. -Tú te quedas así, él dio un paso hacia ella -y entonces pones tus manos en mi hombro, él colocó sus manos en el lugar correcto -y entonces pongo mis manos en tu cintura, lo hizo así, haciendo que Eleven se sintiera extrañamente congelada -y luego nos balanceamos así.

Elle nunca había oído el latido de su corazón tan fuerte, nunca se había sentido tan confundida, asustada, perfecta y feliz al mismo tiempo. El rostro de Mike estaba justo al lado del de ella y él no parecía estar parpadeando.

-¿Así es como bailan en el baile de invierno? preguntó en un susurro.

Mike asintió y tragó un nudo en la garganta. -Sí.

Empezó a inclinarse hacia ella y Elle estaba tratando de decidir qué hacer cuando el walkie-talkie de Mike tarareaba en vivo, sorprendiéndolos a ambos. Mike se alejó de ella tan de repente que se golpeó la pantorrilla con la pierna de la mesa de café.

-¡AY!

Lucas, Dustin y Will lo llamaban por la radio. Mike se levantó, con la cara roja y sus manos temblando ligeramente. ¡Estoy aquí! - anunció, apartando los ojos de Elle. -¿Qué sucede?

Lucas y Dustin hablaron uno al otro, y ni Elle ni Mike pudieron entender lo que estaban diciendo. -Oigan, despacio, chicos, no les copio.

Había un poco de forcejeo en el fondo, entonces Will tomó el control. -Vamos a la sala de juegos, ¿quieres venir?

Mike sonrió, un brillo emocionado en sus ojos. Luego echó un vistazo a Elle, que estaba mirando tristemente su nuevo libro. -Elle…Um, ¿quieres ir, también?

Miró a Mike y se mordió el labio. Los amigos no mienten. Ella se encogió de hombros e hizo un gesto hacia el libro en su regazo. -Yo... yo quería leer la historia.

Mike reflexionó un momento, luego sonrió y asintió con la cabeza. -Yo también, dijo, y su rostro se iluminó con felicidad. Volvió a recoger el Super-Comm. -Lo siento, chicos, estoy ocupado, pero tal vez nos encontremos más tarde. Los escuchó empezar a discutir, por lo que declaró firmemente –CAMBIO y FUERA y apagó el Super-Comm completamente. Volviéndose hacia Elle, sonrió y recogió el libro, acercándose junto a ella en el sofá. -De acuerdo, ¿dónde estábamos?

Bueno, estoy muy emocionada de que Elle haya tomado un poco de iniciativa.

Quiero agradecer a mis primeros lectores por sus comentarios, de verdad que me hace muy feliz que les guste la historia tanto como a mí y que mi esfuerzo ha valido la pena.

SomeOneElseBefore: gracias por permitirme traducir tu maravillosa historia y ser la primera en comentar.

Nao3: Por supuesto que seguiré con la historia.

Yeimi Juliana600: Vas amar aún más los próximos capítulos.

Yeimmy: gracias a ti por comentar y decir que te gusto la traducción.

Guest: Mi querida amiga gracias por ser mi fan N° 1

D&D: (Dungeons and Dragons) Calabozos y Dragones

A MI ME TOMA 1 HORA ADAPTAR CADA CAPITULO, A USTEDES 1 MINUTO EN COMENTAR

Gracias :D