Como lo prometí aquí esta el capitulo 6, espero que lo disfruten y no olviden comentar.


CAPITULO 6

Mike y Eleven montaron en silencio durante un rato, viendo cómo el cielo se volvía púrpura y dorado cuando el sol se ponía detrás de los desnudos árboles de invierno. Después de unas cuantas manzanas de esto, Mike habló.

-Oye, Elle, ¿cómo es que tú estabas aquí, en la acera, y yo estaba en mi sótano mirando libros de historietas, te escuché hablando conmigo y oíste lo que te estaba diciendo, a pesar de que no estaba usando el Super-Comm o cualquier otra cosa? ¿Cómo lo hiciste?

Elle se encogió de hombros. -No lo sé, sólo necesitaba encontrarte, así que lo hice.

-¿Alguna vez has hecho esto antes?

-Bueno, continuó ella, -siempre fui buena en encontrar gente, cuando vivía en aquel lugar malo. Añadió Elle estremeciéndose y apretando los hombros de Mike. -Papá me dijo que buscara gente y escuchara lo que decían, pero sólo escuchaba, nunca les hablé.

-ah. Mike siempre se quedaba callado cuando Eleven mencionaba su vida de antes.

Unas cuantas manzanas después.

-¿Mike?

-¿Sí, Elle?

-¿Qué estás pensando?

Mike suspiró. Llegaron al camino de tierra que conducía a los Byers. Mike saltó de la bicicleta y Elle hizo lo mismo, caminando lentamente hacia su casa. -No lo sé, solo... es difícil para mí escuchar a veces esa parte de tu vida. Se volvió hacia ella con una expresión de ansiedad. -No es que no quiera que hables de eso, puedes decirme cualquier cosa, ya sabes... Es solo... Se rascó detrás de la oreja, tratando de encontrar las palabras correctas.

-Creo que... pienso en cómo crecí aquí, jugando con mis amigos y peleando con mi hermana y quejándome de la tarea, pero aún así, siendo feliz, ya sabes, y todo el tiempo que estuviste atrapada allí, hizo un gesto señalando en la dirección del Laboratorio de Hawkins. –Además no me has contado todo acerca de cómo fue, pero sé que te nombraron con un número y nunca te enseñaron la palabra amigo y ellos te hicieron daño en formas que ni siquiera conozco... Mike frunció el ceño en la acera. -Me pone muy furioso que ni siquiera sé qué hacer a veces, y me siento... bueno, creo que me siento culpable, porque yo debería haber sabido de alguna manera yo debería haberte rescatado.

Eleven agarró la mano de Mike, que se había envuelto en un puño enojado, y suavemente lo abrió, un dedo a la vez. -No lo hagas. Ella captó su mirada y le sonrió. -Es bueno… es bueno que fueras feliz, así podrás enseñarme a ser feliz también. Ella apretó su mano. -Mi vida me hizo Eleven y tu vida te hizo Mike, y ahora estamos juntos.

Mike sonrió y movió la mano de un lado a otro mientras caminaban. -Estamos juntos ahora, Mike aceptó.

Llegaron a la puerta y él vaciló, golpeando nerviosamente el manillar de su bicicleta. -¿Quieres que vaya a sentarme contigo? Preguntó Mike. -Podríamos leer una historia como la que se suponía que íbamos a leer.

Eleven sacudió la cabeza. Se sentía tonta por haber dudado de él y salir corriendo. Mike había estado tratando de no herir los sentimientos de Lucas.

-Deberías ir a jugar con Lucas, dijo, sonriendo, por lo que Mike supo que ya no estaba molesta. -Lo prometiste, ¿recuerdas?

-¿Estás segura? preguntó Mike.

Ella asintió. -Los amigos cumplen sus promesas.

Mike le sonrió. -Tienes razón. Le dio un último apretón mano antes de soltarla. -Pero mañana te prometo que te leeré.

Después de que él desapareció de su vista, extendió la mano con su mente, encontrando la conexión que había abierto antes.

-¡Mike!

A una manzana de distancia, la oyó llamar su nombre y casi se cayó de su bicicleta. -¡Um, hola Elle! gritó, mirando a su alrededor, pero sólo viendo calles suburbanas vacías. -¿Estás... estás usando tus poderes?

-Sí, fue su respuesta. –Pero no tienes que gritar para que te escuche.

-ah, dijo, avergonzado. -Bueno, ¿qué pasa? ¿Necesitas algo?

-No, sólo quería decirte... gracias por haberme rescatado. Su voz en su cabeza era tranquila y sincera.

-ah, dijo Mike, sonrojándose. -Um, ni lo menciones. Casi podía oír su pregunta en el aire, y se dio cuenta de que no era una frase con la que ella estaba familiarizada. -Quiero decir, eh, de nada, Elle.

Su buen estado de ánimo duró el resto del día, incluso cuando su madre cocinó una cazuela de verduras demasiado cocida para la cena, su tarea le tomó una eternidad y Holly babeaba en su camisa favorita.

En pre álgebra al día siguiente, Dustin le dio un codazo a Mike cuando el profesor no estaba mirando. -Hola, Mike, susurró. -Lucas me dijo que tú y Elle estaban leyendo la mente del otro, ¿es verdad?

Mike miró furioso a su amigo. -¡Baja la voz! Él le ignoró durante el resto de la clase, manteniendo su atención en la pizarra. Cuando sonó la campana, Dustin estaba justo detrás de Mike, prácticamente saltando hacia arriba y hacia abajo con emoción mientras se dirigían hacia el exterior.

-Entonces... Mike, ¿es cierto o no?

Mike puso los ojos en blanco. -No sé, sólo estábamos hablando, sin hablar, casi como usar el Super-Comm, pero como si no lo necesitáramos para oírnos.

Los ojos de Dustin se abrieron de par en par. -¡Eso es muy impresionante! ¿Crees que ella pueda hablar conmigo, también? Miró alrededor del patio. -¡Elle! susurró en voz alta. -Elle, ¿puedes oírme, di algo?

Mike se echó a reír. -No creo que funcione así.

-¿Cómo lo sabes? preguntó Dustin con indignación.

-Creo que ella tiene que ser la que abra el canal, como encender un walkie-talkie.

-Nah, rió Dustin, empujando a Mike en las costillas. -Creo que es porque ella sólo lee las mentes de las personas por las que se siente atraída.

Mike se puso rojo y golpeó a su amigo en el hombro. -En primer lugar, te dije que no está enamoraba de mí, así que ya basta, en segundo lugar, no es leer la mente, quiero decir, no podía oír todo lo que estaba pensando, y ella no podía ... bien, espero que no pueda oír todo lo que pienso, -Mike se puso pálido. -No crees que pueda, no crees que ella pueda hacerlo.

Dustin se encogió de hombros. -¿Quién sabe qué tipo de poderes geniales tiene? Tal vez esté escuchando esta conversación ahora mismo. Se rió, incapaz de resistirse a la tentación de burlarse de su amigo enamorado. -¡Apuesto a que sabe que estás totalmente obsesionado con ella y que dibujas corazones en la página once de cada libro de texto que posees!

Indignado, Mike agarró a su amigo alrededor del cuello y comenzó a jugar-luchando con él. -¡Tú pequeño... fue un corazón y lo hice una vez!