CAPITULO 8
Me disculpo por no haber actualizado hace tiempo, pero mis horarios están bastante ajustados últimamente, sin embargo dentro de tres capítulos más esta hermosa historia tendrá su final. Aun no sé si traducir la secuela, háganmelo saber en sus comentarios si quieren que lo haga, para mí es muy importante su opinión.
Sin más nos leemos abajo.
Elle oyó el timbre de la puerta sonar, así que ella rápidamente dobló su tarjeta de San Valentín por la mitad y la deslizó dentro del bolsillo de su vestido. Abrió la puerta, prácticamente brillando de felicidad al ver quién estaba de pie en el porche. -¡Mike!
Mike se quedó momentáneamente mudo por su sonrisa deslumbrantemente hermosa. Le tomó un segundo para ordenar sus pensamientos. -Uh, ¡hola Elle! ¿Cómo estás? Sólo pensé que debería haber llamado pero pensé, ¿qué tal vez podríamos pasar el rato aquí hoy? Mi mamá tiene invitados en casa.
Elle asintió, invitándolo a entrar. Se sentaron en el sofá, ambos torpemente inquietos. Elle pensó en la tarjeta de San Valentín en su bolsillo y se ruborizó. Se preguntó si tendría el valor de dársela mañana. Mientras tanto, Mike seguía pensando en su conversación con Dustin en el recreo.
-Oye Elle, comenzó, -Hoy en el colegio, me preguntaba si ibas a tratar de hablar conmigo, como lo hiciste ayer por la noche, escuché con mucho cuidado, pero no dijiste nada, al menos que no escuchara.
Se encogió de hombros. -Lo siento, Mike, supongo que estuve muy ocupada.
-Ah, está bien, eso es totalmente genial, se encogió de hombros, tamborileando sus manos sobre sus rodillas. -¿Qué hacías? Elle frunció el entrecejo, confundida, por lo que Mike volvió a plantear la pregunta. -Quiero decir, ¿qué hiciste hoy?
Elle sonrió. -Por la mañana practique mi escritura, y luego el Jefe vino y me llevó a almorzar, y fuimos a la tienda de comestibles, y luego hicimos... bueno... hizo una pausa, de repente sonrojándose y tratando de evitar arruinar la sorpresa, -Tuvimos clase de arte.
Mike se animó, obviamente interesado. -Clase de arte, eso es genial, ¿qué hiciste? ¿Puedo ver?"
Elle sacudió la cabeza con ansiedad. -No, todavía no he terminado.
-Ah. Está bien, dijo Mike. -No te preocupes, puedes mostrármelo cuando esté listo.
Él la miró y notó un poco de brillo pegado en su cara. Elle lo atrapó mirándola fijamente. -¿Qué ocurre, Mike? -dijo ella, sintiéndose avergonzada.
-Tienes algo... aquí mismo... Antes de que pudiera detenerse, alargó la mano y le acarició la mejilla suavemente con el dedo. Sus párpados revolotearon ligeramente cuando él la tocó y de repente sintió un nudo en su garganta.
Ella lo miró, desconcertada, y Mike se sonrojó, tratando de explicar. -Solo tenías un poco de brillo, pegado en tu cara. – ¡Lo tengo!
-ah, dijo, en voz baja. La cara de Mike estaba tan cerca de ella, que estaba haciendo que se sintiera muy mareada y confundida, como si no pudiera respirar el aire lo suficientemente rápido.
La idea de inclinarse y besar a Mike de repente se alojó en su mente y no se iba. La única vez que se habían besado, había estado tan agotada y no sabía realmente qué estaba haciendo Mike o por qué, y todo había sucedido tan rápido. De repente ella realmente quería darle otra oportunidad para ver si se sentiría diferente, ahora que ya sabía lo que significaba. Pero, ¿qué pasaría si lo hacía mal?
Con un alegre grito de -¡Estoy en casa! Will irrumpió por la puerta trasera. Elle y Mike se apartaron el uno del otro a la velocidad de la luz.
Elle hizo una pausa por un segundo para orientarse. Miró a Mike y él sonrió tristemente. -¡Hola, Will! -gritó él.
Will entró en el salón para saludarlos. -¡Hey Elle, Hey Mike!, ¿qué hacían?
¿Qué hacían? Elle se repitió a sí misma. Mike había usado la misma frase antes y lo archivó en su memoria.
Mike se encogió de hombros, tratando de actuar de manera natural. -Simplemente pasando el rato.
De repente, Will jadeó de emoción.
-¿Estaban ustedes... leyendo la mente de los demás?
Mike se quejó con sus manos. -¡No, tú también!
Elle miró a Mike, confundida. -¿Leer... las mentes?
Mike miró a su amigo y luego se volvió hacia Eleven. -Está hablando de lo que pasó ayer, cuando hablamos sin hablar... en realidad hablando, ¿recuerdas? Aparentemente, Lucas les contó a los chicos todo sobre eso.
Eleven sonrió y se dirigió a Will. -No es como leer, es como escuchar, como te escuché a ti, en el otro mundo.
Will arrastró los pies, incómodo. Realmente no le gustaba hablar de ese lugar, y siempre se sentía tímido en torno a Elle cuando le recordó el hecho de que básicamente le había salvado la vida.
Eleven vio la oscuridad en la expresión de Will e intentó distraerlo de los pensamientos de miedo. -Pero esta vez fue diferente, porque Mike también podía oírme, oyó lo que estaba pensando, porque lo estaba buscando.
Will miró a Mike, que parecía sospechosamente satisfecho. -¿De verdad? ¿La has oído? Mike sonrió y asintió con la cabeza. Will se volvió hacia Elle. -¿Puedes probar conmigo, decirme algo en la cabeza, quiero ver si puedo oírlo?
Mike puso los ojos en blanco. -No es un juguete, Will.
Will lo ignoró, e Eleven estaba dispuesta a seguir adelante. -¿Qué debería decir? preguntó sonriendo.
-No sé, ¿qué hay de tu color favorito?
Elle cerró los ojos y se concentró en la palabra rosa. Rosado rosado rosado rosado rosado. Cuando volvió a abrir los ojos, Will seguía mirándola expectante, mientras Mike miraba hacia abajo con una sonrisa secreta en su rostro.
-¿Ya lo hiciste? preguntó Will.
-He intentado -dijo con cierta decepción.
Mike se echó a reír. -Te he oído decir que tu color favorito era rosa.
Ambos se volvieron para mirar a Mike. -Woah, dijo Will. Miró a Elle. -¿Lo es...?
Elle asintió.
-¡Eso es tan genial! dijo Will. -Me gustaría que funcionara en mí sin embargo. Me pregunto por qué Mike es el único que puede oírte.
Elle se encogió de hombros. Incluso ella no entendía realmente el alcance de sus poderes o exactamente cómo funcionaban.
Will se rió entre dientes. -¿Sabes lo que sería gracioso, Elle? Si solo le enviarás mensajes súper-aleatorios constantemente. Como por ejemplo que Mike esté sentado en la clase de inglés y de repente sólo te oye cantar la canción de un tema de una caricatura o algo. Podrías arruinarle el día por completo.
Mike miró furioso a Will, pero Eleven echó la cabeza hacia atrás y rió tan dulcemente que no pudo quedarse molesto con los dos. Además, la idea de que Elle le enviará mensajes secretos todo el día no sonaba tan mal, aunque los enviará como una broma.
Mike y Elle pasaron la mayor parte de la tarde leyendo juntos, mientras Will se sentaba tranquilamente en la esquina trabajando en uno de sus dibujos. Elle hizo que Mike volviera a leer la historia de las doce princesas, ya que se había quedado dormida en la mitad la primera vez. Cuando terminó la historia, sonrió y aplaudió. -¿De nuevo? preguntó con esperanza.
Mike se rió entre dientes y le entregó el libro. -¿Por qué no intentas leerlo esta vez? Mike la alentó. Le tomó más tiempo de lo que le hubiera gustado, pero al final consiguió entender la historia, y la expresión de orgullo en la cara de Mike hizo que quisiera llevarse toda una biblioteca para él. Se turnaban leyendo las historias hasta que Joyce llegó a casa.
-¿Cómo estuvo tu día cariño? preguntó Joyce. -Fue agradable verte a ti y a Hopper en la tienda hoy. -Te divertiste haciendo... la mujer se detuvo en medio de la oración, viendo los amplios ojos de Elle y agitando frenéticamente la cabeza. -¿Qué ocurre, Ellie?
-Secreto, susurró Elle tan silenciosamente como pudo. Miró a Mike, que afortunadamente estaba preocupado por atar sus cordones.
Joyce se rió entre dientes. -Está bien, entonces. Se acercó a su hijo y le puso la mano en el hombro. -¿Cómo estuvo la escuela, Will?
Se encogió de hombros. -Estuvo bien, supongo que el señor Clarke nos enseñó sobre las placas tectónicas y Dustin me prestó uno de sus libros de historietas en el almuerzo.
-¿Qué tal la clase de Sociales? -preguntó Joyce, con una pequeña y ligera preocupación en su tono. La maestra de Will enfatizó los proyectos grupales y la participación estudiantil, lo cual fue un desafío para su muchacho naturalmente tímido y de voz suave. -¿Has hablado en clase del todo?
Will suspiró. -Lo intenté, no sé si lo hice bien, estoy realmente preocupado por la presentación de mañana.
-Lo harás genial, cariño. ¿Has terminado de escribir tu discurso?
Will miró hacia abajo. -No…
Joyce suspiró y le empujó suavemente. -¿Por qué no vas a trabajar en eso ahora, así no tienes que preocuparte por eso más tarde, vale?
-¡Pero mamá, estoy dibujando!
Joyce a veces tenía problemas para poner los pies en la tierra, cuando se trataba de su hijo menor, pero sabía que necesitaba un pequeño empujón para empezar. -Vamos, Will, sólo trabaja en el discurso durante media hora, y luego creo que te sentirás mucho mejor.
Will cedió a la presión de su madre y fue a su habitación a escribir, mientras Joyce iba a la cocina a empezar a cocinar la cena. Mike y Elle se sentaron en el sofá y comenzaron a leer "La Bella y la Bestia". Cuando el padre de Bella entró en el castillo encantado y fue atacado por una bestia viciosa, Elle agarró la mano de Mike con ansiedad. -No te preocupes, él va a estar bien, susurró Mike, no queriendo que ella se asustara, pero él tampoco soltó su mano, incluso después de que su miedo se hubiera desvanecido.
Podía darse cuenta de que las partes encerradas en el castillo ponían a Bella nerviosa, por lo que intentó saltarse algunas páginas, pero Elle pudo detectar lo que estaba haciendo y objetó, insistiendo. -Tienes que contar la historia correctamente.
A mitad de camino, recordó que esta historia particular terminaba con un "beso de verdadero amor" y la idea de tener que hablar a través de ese concepto en particular con Eleven lo aterrorizaba tanto que estaba considerando seriamente cambiar el final o encontrar alguna excusa para parar de leer. Se sintió aliviado cuando, con dos páginas por delante, Elle le interrumpió para hacer una pregunta.
-¿Mike, la magia es real? preguntó, con expresión confusa.
Mike empezó a responder, luego dudó. -Bueno... depende de lo que quieres decir con magia.
Elle se encogió de hombros y se rascó la cabeza.
-La magia es sólo una palabra para las cosas que deseamos que nos gustaría hacer, pero no podemos encontrar la manera, o cosas que vemos que no entendemos. Muchas cosas que tenemos ahora, como televisores y frigoríficos y Super-Comm, en Los viejos tiempos pensaban que eran mágicos porque no sabían cómo funcionaban.
Elle inclinó la cabeza, tratando de seguir su lógica.
-No creo que existan verdaderas hadas o castillos encantados, pero antes de conocerte, no pensé que fuera posible que un auto volara. Mike sonrió ante el recuerdo. -Algunas de las cosas que puedes hacer es muy parecido a la magia, al menos eso es lo que me parece."
Pensar en los poderes de Elle le recordó una pregunta que había permanecido en su mente desde su conversación con Dustin anteriormente. Miró a Elle, que estaba estudiando la ilustración en una de las páginas de su libro, y se concentró. Elle, si puedes leer mi mente, mira hacia arriba y sonríe.
Elle lo miró y sonrió.
Su corazón se hundió. -Mierda.
Elle volvió a estudiar las páginas, aparentemente ajena a su consternación, Mike trató de mantener la calma. De acuerdo, tal vez fue sólo una coincidencia. Respiró hondo y reunió su coraje. -Oye Elle, ¿puedo hacerte una pregunta? Ella asintió, deseando contestar sus preguntas así como él siempre respondía las suyas. -No puedes leer mi mente - o escucharme - todo el tiempo, ¿verdad? -Quiero decir que no me escucharías sin decirme, ¿verdad?
Elle comenzó a sacudir la cabeza, pero luego se congeló, recordando la conversación entre Dustin y Mike que había oído hace tres días. Mike vio la culpa en sus ojos y su estómago se redujo.
-¿Qué es? preguntó con ansiedad.
-Los amigos no mienten, se recordó, y respiró hondo. "No puedo leer tu mente, dijo, usando la frase que él y Will usaron para describir el oír los pensamientos de alguien -pero lo hice… te escuché… una vez, admitió.
Mike la miró sorprendido. -¿Cuando?
Ella miró sus manos y frunció el ceño. -Hace tres noches, estaba jugando con mi Super-Comm y te oí hablar...
-¿Hace tres noches? repitió, con la cara blanca. -Pero eso fue... se detuvo. ¿Qué escuchaste?
Elle se encogió de hombros, negándose a mirarlo. –Elle", dijo, su voz un poco más fuerte, -¿Qué oíste?
Ella suspiró y movió los pies. -Sólo a ti y Dustin, hablando... levantó la vista y quedó atónito por la traición en su rostro. Sabía exactamente a qué conversación se refería. -Mike, lo siento, no quise hacerlo, acababa de oírte hablar de mí y así que escuché, no sé por qué...
La boca de Mike se convirtió en una línea dura y enojada, pero sus ojos estaban llenos de dolor. -¡Esa fue una conversación privada, no puedo creerte, Elle! ¡No puedo creer que me espiarás así! -Mike, no lo sabía... Mike, lo siento, empezó, intentando alcanzarlo, pero él se apartó.
-No lo hagas, le espetó. -Sabías que estaba mal, lo sabías, ¿crees que fue gracioso, todas esas cosas que le dije a Dustin? Te has estado riendo de mí todo este tiempo, ¿no?
Elle sacudió su cabeza. -No, Mike, no, no...
Tomó el libro de cuentos de hadas y lo tiró al suelo. -Puedes guardar tu libro y encontrar a alguien más para leerlo, ¿de acuerdo?
Mike salió furioso de la casa y Elle se derrumbó en el sofá llorando, agarrando el libro que le había dado. -¡Mike, Mike, vuelve! lo siento, lo siento, lo siento...
Al oír el ruido de la puerta y los sollozos de Elle, Joyce se apresuró a salir de la cocina para averiguar qué estaba pasando. Joyce trató de preguntarle a Eleven, pero la chica la ignoró, todavía concentrada en Mike y tratando de llegar a él mentalmente. -¿Mike? ¿Estás ahí? Mike, lo siento, por favor, créeme...
-Vete, Elle. Ya no te quiero en mi cabeza nunca más.
-Por favor, Mike...
-¡Dije que salgas!
Elle jadeó de dolor al sentir que rompía la conexión entre ellos con fuerza bruta. Trató de restablecerla, pero de alguna manera la estaba bloqueando. Ella empujó contra sus barreras mentales hasta que su cabeza estaba palpitante, Elle probó su sangre, pero no sirvió de nada.
Él se había ido.
Por favor no odien a Mike, solo está un confundido. Ya lo verán en el próximo capítulo.
Agradecimientos:
ailudelastiernas: Lo sé, Elle es la ternura encarnada.
Marta: Que bueno que te guste la historia, pongo mucho empeño para que la historia tenga mucho sentido, ya que es traducida, trato de que suene lo más natural posible.
Yeimy: Yo también quisiera quedarme dormida en los hombros de Mike y que me salve cuando me pierda.
