El copyright y la Marca Registrada del nombre del personaje Harry Potter, de todos los demás nombres propios y personajes, así como símbolos y elementos relacionados, son propiedad de Warner Bros., 2000. A excepción de sucesos no relacionados con lo antes mencionado.
ENTRE SERPIENTES Y LEONES
~*Albus Severus Potter*~
Una parte de mi quería hacerlo otra me decía que era una total estupidez y no valía la vena, pero ahí estaba ella, tentándome, y Albus ni Malfoy ayudaban en esto.
— Acepto —sonreí apaciblemente, lo entendía, ella me entendía ¿Qué más nos podía pedir el mundo?
— Rose, el mundo nos ha elegido para hacer la diferencia, somos nosotras quienes debemos parar este tipo de gente —entonces me animé abrazarla.
Sentí como se entumecía en mis brazos, era todo menos la Rose Weasley que conocí, la que un día dije que respetaría porque ella se lo había ganado. Ella es la clase de personas que ves e inmediatamente te das cuenta que deben ser respetadas, pero en mis brazos Rose era indefensa, era igual de frágil como una pluma. Pensé que era porque la había tomado por sorpresa, ya que ese tipo de demostraciones afectivas no iba para nada conmigo ni mi personalidad pero después descubrí que era porque ella no estaba segura de sus palabras y por más que ese "Acepto" sonara firme y seguro era todo lo contrario.
Pero yo estaba ahí, yo estaba para dejarle en claro de lo que hacía era seguro, que ningún estúpido y arrogante como Malfoy podría sobrepasar conmigo, él no me conocía, no tenía idea de mis intenciones, era muy fácil engañarlo y estaba sumamente segura de que yo saldría ganando, que las cartas así como el viento estaba a mi favor y Malfoy las tenía de perder.
Después de haber cumplido exitosamente mi cometido fui a buscar a su primo: Albus… uno de los miles que tenía la chica... la razón es estúpida y ridícula, lo sé, pero compréndeme que solo llevo dos días en este castillo que es enorme. Volví a entrar al gran comedor, mis ojos se posaron directamente con los del chico que seguía comiendo. Suspiré pesadamente ¿Cómo es él? Esa era mi pregunta en esos momentos, tenía un aura misteriosa e interesante además que era el único que comía en silencio con un libro. Me acerqué a él, eché un vistazo al libro y rolé los ojos: Quiddicth a través de los tiempos, cómo no lo pensé.
Toqué su hombro con firmeza, él suspiró con cansancio para después mirarme. Tenía el ceño fruncido, claro yo también lo tendría si alguien me distrajera de mis deberes, así que no le reproché nada.
— ¿Podrías llevarme a mi sala común? —le dije amablemente hasta me atreví a sonreírle. Yo me esperaba todo menos un no.
— ¿No puedes ir sola? —Estuve a punto de dejar caer mi boca al suelo, el muy malhumorado había gruñido después bajó su vista a su estúpido libro de Quiddicth.
— Soy nueva si te lo recuerdo —me crucé de brazos regresándole el ceño fruncido, pero él sólo cambió de página… ah, esa sangre Weasley como me saca de quicio.
— Estoy ocupado —su voz sonó monótona, sus ojos iban y venían con cada reglón que terminaba.
Si algo supe de Albus es que el Quiddicth es primordial para él, cualquier objeto o tema relacionado con éste es delicado y de suma importancia, como si dependiera de su vida o todo el oro de Gringotts. Él siempre buscaba ser el mejor, su padre fue el buscador más joven del siglo además de los mejores que Gryffindor pudo conseguir, cada partido que jugaba, cada partido que ganaba. Pero ese no era tanto el problema si no su hermano mayor: James Potter, el chico no solo tenía la escoba de su padre —no cualquier escoba sino una Saeta de Fuego, las más rápidas del mercado—James siempre ha sido popular en donde se le vea, además de destacar en cualquier cosa que haga —claro excluyendo el estudio— ¿Cómo Albus no estaría celoso? Toda la atención es para James Potter, Todas las chicas iban con James Potter porque tenía un humor de lo más agradable, un rebelde sin causa, Gryffindor de corazón, atractivo sobre todo ¿Cómo Albus no lo envidiaría? Por más que sus notas fuera las más altas como las de Rose o Malfoy nunca recibía el mismo crédito que James obtenía. Esa es la razón por la cual se molestó cuando yo lo interrumpí, porque estaba buscando formas de ser mejor en el deporte, de vencer a su hermano y competir con Malfoy… ah, esta no te la sabías (imagina que sonrío), los dos son amigos, mejores amigos de hecho pero cuando se trata de Quiddicth o de chicas los dos son competencia, no les importa jugar sucio, lanzarse maldiciones o jugarse bromas pesadas, no les importa porque es un juego el cual buscan ser los mejores.
Noté que el chico no había tomado casi bocado de su comida, a su izquierda tenía su escoba y vestía el uniforme de Quidditch, que por cierto hacía resaltar sus ojos. Seguro planeaba pasar la hora entrenando.
Me senté a su lado, me recargue sobre mi palma izquierda mientras con la derecha toqueteaba con mis dedos la mesa. Lo miré esperando una respuesta de su parte pero no hubo ninguna, fue hasta que tomó sus cosas y se dirigió a las canchas de Quiddicth… algo me decía que Rose Weasley tuvo algo que ver con esto.
Oí la risilla de Kathie Higgs detrás de mis oídos, me levanté de la banca para dirigirme hacia ella, no era algo que me gustara hacer pero no tenía otra alternativa. Ella iba con sus amigas o mis compañeras de dormitorio quienes se reían de un chiste contado por la morena. Cuando las alcancé las saludé con un gesto seco para después preguntarles si se dirigían a la sala común. Gran error.
— ¿Qué? —Soltó una risilla de lo más molesta— ¡No me digas que no sabes cómo llegar! —no le contesté dejé que riera. A veces tienes que tragarte tus propias palabras o si lo quieres más formal: el sabio es que él sabe cuándo callar.
Las miré de reojo, ninguna se había dado cuenta que yo no había respondido ni que lo había tomado como pregunta retórica, sólo siguieron riendo.
— Virginia, Amanda; Adiós —dijo la morena, las chicas le lanzaron una mirada fulminante para abandonar el Gran Salón con espada erguida, mentón levantando y fingiendo que entablan una conversación.
— ¿Entonces? —le pregunté a secas, ella sonrió.
— Bueno Rachaèl —pasó un brazo por mis hombros ¿Qué rayos pretendía?— Es obvio que eres nueva y como Prefecta es mi deber guiar a los de primer año… y supongo que a los de tu caso, aunque no haya conocido a nadie más que tú, pero como sea —le fruncí el ceño—, como prefecta me tocan algunas obligaciones la cuales debo cumplir, por ejemplo: lo anterior dicho, patrullar en las noches, cuidar que los revoltosos obtengan castigos, etc., etc., etc. —suspiró con dramatismo, como si su trabajo fuera el más pesado de todos.
— ¿Cuál es el punto? —Al grano de una maldita vez.
— El punto, mi querida Rachaèl, es que yo estoy aquí para apoyarte y aconsejarte asimismo de querer ser tu amiga —Higgs, no podía dejar de ser más hipócrita y me chocaba porque me veía como alguien inferior o estúpida, pero ese era el concepto que yo tenía de ella hasta que un día ella me descubrió y contribuyó que mi muralla se derrumbara.
Pero yo no estaba pensando en eso en ese momento, yo pensaba que ella era una idiota que sólo quería fastidiarme toda la vida por la simple satisfacción de molestar. Yo sabía que no intentaba ser amigable ni mantener ningún lazo fuerte, solo quería mantenerme vigilada, a raya para que no me metiera en sus asuntos. Nuevamente yo no soy tonta ni mucho menos despistada por lo que supe aprovecharlo por un rato y cuando digo rato es porque ella fue más astuta que yo, se aprovechó cuando mi integridad estaba por los suelos.
— ¿Así qué quieres ser mi amiga? —Dije con burla— ¿No me queda de otra más qué aceptar, verdad? —Y ella me siguió la corriente.
— Por supuesto, ya te dije —se encogió de hombros al mismo tiempo que rolaba los ojos con cierta diversión.
— Excelente. ¿Cuéntame algo de ti? —Ella dejó de abrazarme, se detuvo en nuestra caminata que ni nosotras mismas nos había dado cuenta que hacíamos.
— ¿Cómo qué? —ahora era mi turno de sonreír.
— No lo sé, que te gusta, qué haces en las tardes cuando no hay deberes, si estás saliendo con alguien ¡Lo qué sea! —Sí, yo sabía que estaba saliendo yo Malfoy, pero no estaba segura de lo que en eran o si lo que hacían se le podía llamar "salir", mi mente me decía que tenía que averiguarlo, que era fundamental saberlo, que tenía que conocer a Malfoy a través de ella.
— Leer revistas de moda ya sabes —le seguí la carcajada—, ropa, maquillaje, novelas románticas, la historia de Hogwarts; Que hago en mis tardes… salir con mis amigas al lago, por los pasillos, adelantar trabajos, patrullar; Qué si salgo con alguien, bueno Rach —fruncí el ceño— no sé si podría decírtelo, ¿Crees guardar un secreto? —¿Un secreto? Sí lo sabía yo, todo Hgowarts lo sabía… pobre Ravenclaw…
— Claro que sí —Oh, Rose, deja te digo lo que averigüé…
— Con Scorpius Malfoy, seguro que ya lo conoces, pero como sea sigues tú —Y ella me sacaría toda la información que no pudo ayer.
— ¡Cuéntame más sobre Scorpius! —le tomé las manos y fingí estar emocionada por ella.
— Ah, bueno, es un BUEN partido, si sabes cómo tratarlo la cosa es fácil sino te manda a volar, así de sencillo. Sólo tienes que complacerlo al mismo tiempo que tú te complaces —me guiñó el ojo y la cosa me resultó desagradable—. Ahora tú cuéntame.
— Bien… me gustan los libros, leo cualquier clase de libros… —me interrumpió.
— ¡No, no eso no! De ti, de tu vida en Francia, ¡Merlín que despistada! —gruñí.
— Soy de Beauxbatons y si quieres mi opinión es mucho mejor que Hogwarts y no te juzgan por una casa como aquí —y por supuesto todo es mucho más elegante que un castillo milenario.
— Yo iba a entrar ahí, pero Hogwarts me queda más cerca —roló los ojos—. Como sea, veo que te juntas mucho con esa chica Weasley… Rose Weasley, un consejo, A los Slytherins no nos agradan mucho los Weasleys —con que eso quería llegar.
— Albus es Weasley también —le dije a la defensiva.
— Albus es Diferente, nosotros no juzgamos a los que son sorteados Slytherins, sabemos que el Sombrero sortea a cada alumno por su carácter, personalidad, habilidades y preferencias, por lo tanto Potter no es juzgado… hablando de Potter ¿Qué traes con él? —me codeó en las costillas con saña, le regresé el golpe con disimulación.
— Nada.
— Escuché que irás con él a Hogsmeade, además que te dio la mitad de su poción y vi cómo te acercabas a él ¿Quieres mi opinión? Potter es un buen partido además de atractivo pero es demasiado extraño y no nos gusta que su mejor amiga sea esa Weasley, pero como ya te dije a él no lo juzgamos. Responde —¿Por qué le contestaba? Ah, sí, porque quería sacarle información de Malfoy, al menos ya tengo una idea de lo que son… más fácil no pude ser ella. No quiero usar lenguaje vulgar por lo mismo que es vulgar y yo y la palabra vulgar no van juntas.
— ¿Y? Él me invitó.
— Según yo tú lo invitaste ¡Por favor Rach, no tiene nada de malo! —Rach, Rach, que trivial, ¡Si no puede pronunciar mi nombre!
— Rachaèl —le corregí.
— ¡Ash, es un sobrenombre! No sé si en Francia lo hacen pero aquí sí, acostúmbrate —más bien aprende a decir mi nombre. Carraspeé.
— De acuerdo lo invité porque es interesante, eso es todo —sólo espero que alguien como kathie Higgs sepa diferenciar entre interesante y gustar.
Aunque yo lo había hecho para molestar a Malfoy, pude haber escogido a cualquier otro chico pero en ese momento sólo conocía a Albus y no mentiré, Albus sí me parecía y parece interesante, considero que es alguien incomprendido, no por sus padres si no por la sociedad.
— Interesante ¿Eh? A muchas nos parece interesante, pero su hermano mayor ¡Merlín! ¡Él se las lleva todas! Una lástima que sea Gryffindor —a eso me refería, James siempre tenía la atención mientras que Albus era ignorado por su actitud y el hecho de ser amigo de Rose y entre tantas cosas.
Debo admitir que la charla que mantenía en esos momentos con Kathie era bastante entretenida que ni siquiera me percaté cuando había llegado a mi sala común, lo único que podía ser consiente es que las dos ya estábamos subiendo las escaleras a nuestros dormitorios donde la charla seguiría y seguiría.
— ¿Y exactamente qué es lo que te parece interesante? —Sonreí de lado.
— Sus ojos —su personalidad también lo era.
Sí comenzaba hablar de esta forma de Albus, Kathie Higgs no dudaría en comenzar un rumor acerca de que yo estoy perdidamente enamorada de él, lo cual iba a ser gracioso y bastante beneficioso, Malfoy escucharía de él y ¡Oh, que sorpresa! ¡La chica nueva rechazó a Malfoy por su mejor amigo! ¡La chica nueva lo ignora por querer hablar con su mejor amigo! Personas como Malfoy siempre les gusta tener toda la atención, ser los mejores y por supuesto populares. El viento soplaba a mi favor, Kathie Higgs vino hacia mí voluntariamente, es como si fuera una señal de Merlín.
Después de una hora consecutiva de charla, bajamos a nuestra siguiente clase: Transformaciones con Ravenclaws después Defensa contra las Artes Oscuras con Gryffindors, encantamientos con Hufflepuffs.
Kathie me seguía hablando de Malfoy ¡Merlín, era más eficiente que Rose! Por mientras ya tenía dos chicas en la lista de víctimas de Malfoy, bueno, no sé si considerar a Kathie una víctima, ella parece encantada con todo el trato que le da Malfoy, pero aquella Ravenclaw debo admitir que me dio lastima, lástima de lo tonta que fue al decirle que sí a Malfoy conociendo su reputación, una lástima porque se fue llorando sin ni una gota de orgullo o dignidad…
También me estaba dando una idea de cómo Malfoy actuaba, siempre buscando lo mejor, lo inalcanzable, los lujos, popularidad, fama, poder. Todo eso me resultaba patético, uno no busca la fama por tener más chicas en una cama, uno la busca por logros, goles, cosas que otros admiren y besen tus pies… una verdadera pena que las personas se refieran a ti como el más mujeriego de Hogwarts, mas a Malfoy no le importaba, porque lo hacía pare conseguir todo lo que ya te mencioné.
Por eso mismo yo iba a ponerle un alto a Malfoy, yo iba a demostrarle que nadie juega con las mujeres, que nosotras somos seres bastantes inteligentes, maduras y razonables. Hay una frase Muggle que dice: Las mujeres piensan con el corazón, los hombres con el cerebro, Bueno pues al Voldemort con eso, sí, sí pensamos con el corazón pero también usamos nuestro cerebro. Lo sé, esas chicas no comprobaban que fuera verdad pero para eso estaba YO, ¡Para enseñarles eso!
E iba yo con mis libros junto con Kathie, las dos veníamos riendo extrañamente, jamás creí que diría eso pero sí, nos estábamos riendo y lo peor de todo es que era de un chiste hueco… Ay Merlín ¿Qué me estaba pasando? Cuando de pronto ambas nos detuvimos en seco, ella con una sonrisa tan radiante como sus perfectos y blancos dientes pudiera deslumbrar; A mí la sonrisa de me desdibujaba del rostro para observar unos ojos del color tan fríos, del color del acero y una sonrisa ladeada bastante jocosa. Kathie chilló y rápidamente se abalanzó sobre los labios del rubio sin importarle la presencia de los Ravenclaws que llegaban o que la maestra pudiera llegar en cualquier momento. Puse los ojos en blanco en muestra de tan cursilería y descaro de ambos, Albus quien estaba a un lado del rubio roló los ojos con fastidio… ya éramos dos.
— ¡Scor! —le tomó rápidamente la mano antes de que el pudiera reaccionar, me miró por unos segundos para después hacerlo con ¿Su novia?— ¡Sentémonos juntos! Ya lo hiciste con Albus todo el día —le guiñó el ojo y la sonrisa que aún tenía se hacía más y más grande.
Kathie es una morena bastante atractiva, la chica tenía facciones finas, algo un poco inusual ya que la mayoría las tiene un poco toscas, ella poseé una nariz respingona y chica; sus labios pequeños, asalmonadas y con forma; ojos oscuros, muy oscuros, grandes y claro largas pestañas que no se molestaba en no destacar. La chica tiene clase, dinero, sangre pura además de Prefecta ¿Por qué Malfoy la iba a dejar pasar?
La morena se jaló a Malfoy a las últimas filas del aula dejándonos al pelinegro y a mí en medio. Suspiré con irritación por lo recién ocurrido para girarme al chico. Un gran inicio al plan. Malfoy tenía que vernos y enfurecerse.
— ¿Nos sentamos juntos? —Él sonrió.
— Claro —Kathie tiene razón, Albus es atractivo.
Y nos situamos frente a ellos dos, todo estaba planificado.
McGonagall arribó puntual como siempre, hoy conseguiríamos cambiar el color a las cosas como cajillas, tinteros, plumas, libros, pergaminos, o en pocas palabras: cosas sencillas. El punto es que vendría en nuestros TIMOs por lo que convenía comenzar con algo fácil y a medida como pasaran las clases se incrementaría el nivel de dificultad.
Las transformaciones no son lo mío, odio la materia, pero tengo que estudiar y esforzarme, no me gusta quedar en segunda.
Mi estrategia para llamar la atención de Malfoy fue un leve coqueteo a Albus, un coqueteo que pasó desapercibido por él pero para Malfoy no ¿Cómo lo sé? Porque Kathie se la pasó riendo como hiena por los roces que hacía Malfoy sobre su pierna, la chica se estremecía pero le encantaba sentirlo por lo que chillaba y le susurraba: "Ahora no Malfoy" "¡McGonagall puede vernos!" "¡Sh, ya, te dije que ya!" "¡PARA, PARA, AY!" Y cosas de ese estilo.
La cara que Albus y yo teníamos era bastante cómica pues comenzábamos a mal pensar todo lo que el rubio podía estar haciendo, que Kathie podría estar siendo violada ahí mismo y McGonagall seguía sin notarlo. Yo solamente rozaba mi mano con la suya cada vez que se me presentaba la oportunidad, lo hacía como si fuera inconsciente de ello, asimismo a él no le importaba en lo más mínimo. También fui descarada y me aventuré a tomar su mano izquierda y apretarla, lo hice cuando él estaba distraído cambiando de página con la derecha mientras que la otra yacía ahí inmóvil. Cuando mis dedos y toda mi palma hiso contacto con la suya, giró su cabeza rápidamente hacia mí, vio mis ojos, luego a mi mano sobre la suya, otra vez a mí. Yo estaba inexpresiva, como si fuera lo más normal que cualquiera pudiera hacer, fue cuando me sonrió con complicidad, le regresé el gesto.
Sabía que Malfoy lo había notado porque esta vez Kathie chilló tan fuerte llamando la atención de todo el alumnado. Se puso tan roja como el mismísimo cabello de Rose, las carcajadas comenzaron a fluir y una McGonagall furiosa le quitó a Slytherin 20 puntos… que injusticia.
Cuando McGonagall hizo tan aberración apartamos nuestras manos hacia nuestros libros fingiendo que cambiábamos de página o simplemente lo hojeábamos, cuando ella se retiró, furiosa por la interrupción, nos volvimos a tomar de las manos pero esta vez debajo de la mesa banco para después torcer sonrisas coautoras.
McGonagall dio por finalizada su lección nos apresuramos para salir, cuando estuvimos afuera vi que Malfoy iba detrás de nosotros junto con Kathie, sonreí macabramente y le tomé de nuevo la mano a Albus, el chico me sonrió de lado, pude identificar en aquella muestra algo de sarcasmo, burla, arrogancia y malicia.
Nos tuvimos que soltar cuando vimos a Rose divisarnos frente el aula de Defensa Contra las Artes Oscuras, o como comenzaré a llamarle por su largo nombre DCAO.
Rose me miró pero pasó de largo ¿Qué ocurría? No tenía idea, me encogí de hombros, por lo menos no nos había visto tomados de la mano si no seguro que ella hubiera enloquecido terriblemente.
¿Me sentaba con ella? La idea se formuló por mi mente pero se desvaneció rápidamente cuando La pelirroja le hacía señas a su primo para que se sentara con ella, escuché un gruñido detrás de mí. Malfoy, él no quería sentarse nuevamente con Kathie y obviamente es molesto pasar todo el día sentado con tu novia, pero este no era mi asunto y no me importaba, yo estaba aquí para amargarle la vida a Malfoy.
Me apresuré a sentarme en uno de los mesa bancos vacíos, saqué mis cosas y me puse a observar a Rose y Albus. Ellos reían de trivialidades, la única persona con la que Albus podía hablar de ese tipo de cosas era su prima. Suspiré con cansancio y extrañamente me sentí tonta al estar en esta posición, como el remplazo, pero abandoné esa idea, Albus no debía ser nada para mí, era él anzuelo.
Lo sé, se escucha bastante horrible hablar de una persona como un anzuelo, pero a veces debes sacrificar a una persona por más de diez. Así como "el famoso Harry Potter" lo hizo.
Que absurdo sonaba compararme con él.
— Rach —¡Rachaèl! ¡Rachaèl! ¡Merlín no es tan difícil!
— ¿Qué? —pregunté a secas sin voltearla a ver, solo escuchaban el sonidos de los ecos de los demás y como ella dejaba caer sus libros a mi lado…
— ¿Y Virginia o Amanda? —¡No, no, fuera, yo no quiero hablar contigo!
— Ah, ellas —dijo como quien no le importa la cosa—, tal vez con un chico —y yo que creía de verdad inteligente a Virginia, era la única de aquellas tres que se paraba a decir cosas inteligentes, Amanda era tan superficial y estúpida, Kathie era paradójica en su personalidad, parecía ser hueca pero tenía un punto de vista del mundo bastante sugestiva como la forma en la que sale con Malfoy, ella lo usa por placer así como el la usa por lo mismo… es inteligente pero parece idiota.
La maestra entró ¿Cuándo una mujer había sido maestra de DCAO? Era la primera vez o ya había ocurrido en este colegio… Hogwarts es un verdadero enigma, bueno eso es indiscutible, cualquier estudiante lo dice, los profesores también y hasta mi madre lo decía, por ejemplo cuando ella visitó el colegio como acompañante de mi tía Fleur para el Torneo de los Tres Magos, dijo que cosas extremadamente extrañas ocurrieron como el hecho del que el nombre de Harry Potter apareciera en el Cáliz de Fuego, el maestro que no era maestro, que la copa fuera un traslador, la muerte de aquel chico, el regreso del… ¡Maldición con Higgs!
— ¡Qué! —le dije irritada, ella tenía la costumbre de interrumpir mis pensamientos.
— Te vi la clase pasada —sonrió abiertamente y me miraba con perspicacia.
— Sí, yo también te vi —comencé a mordisquear la punta de mi pluma mientras veía a la maestra quien hablaba pero extrañamente no oía su voz, sino la de Higgs ¡Y yo quería ignorarla!
— No. Te vi con Albus y como tomabas su mano constantemente y que así salieron del aula. Te encanta y lo sabes ¿Es amor a primera vista o así son las francesas? Llevas un día aquí y ya te enrollaste —y ahora me hacía ver como la fácil y sin prejuicio.
— No veo nada de malo que tome su mano, es como tú tomas la de Virginia o Amanda —¿Por qué la maestra no podía ser más interesante que Higgs? Deseaba que algo pasara, lo que sea con tal que apartara mi atención de Kathie.
— No porque somos mujeres y no lesbianas, idiota —fruncí el ceño—, como sea, dicen que los franceses son mis románticos, por eso te lo pregunté, no te alarmes —gruñí.
A este tipo de cosas me refiero que es Kathie, siempre se fija en los detalles, vigila muy bien a las personas que considera que sospechosas, yo era sospechosa ¿Cómo no iba a serlo?
Si era la novedad de Hogwarts, si había tomado de la mano de Albus sin su permiso solo para hacerlo rabiar a Malfoy.
De pronto un papel voló hacía mí, mi mente comenzó a formular cientos de insultos para aquella persona la cual se reía en ese mismo momento, un rubio de ojos grises. Fruncí el ceño y comencé a desdoblar el papel para ver con que estupidez salía, pero me llevé una sorpresa al ver que el papel no era de él, sino de Rose Weasley.
» Mas te vale que Albus no sea una carnada para tú plan, porque te juro que te mando el mejor moco-murciélago que hayas visto en tu vida y por si no fui clara te vendrá un crucio aunque me manden a Azkaban.
Rose Weasley.
Me comencé a tensar. Albus sí era la carnada, pero ya te he dicho que soy la mejor persona de todas.
» Ya lo había invitado desde antes Rose, ¿Qué es lo que trato de evitar? No voy a imitar los pasos de Malfoy, eso tenlo por seguro – Rachaèl Jolie.
Y le envié la nota de nuevo. Albus no diría nada de lo que ocurrió la clase pasada, seguro el tema salió por lo que dije en clase de pociones, que sin darme cuenta metí la pata… rayos, los familiares de Rose debían estar prohibidos, ¿En qué rayos estaba pensando cuando le dije eso a Malfoy? Rose era un fiera, una fiera a la que yo tenía y tengo miedo, es tan salvaje, tan impulsiva, colérica, no piensa dos veces antes de actuar, todo es base instinto así que la nota debía ser enserio…
Como dije Albus no diría nada y no dijo nada hasta cuando salimos de clases… cuando yo había tirado al borde su moral.
N/A:
Ya regresé de mi viaje a US, así que me dio tiempo de escribir esto y porque la inspiración no ha dejado de surgir en este fic. Estoy muy agradecida con todas las personas que han leído mi historia y aunque tenga poco reviews me basto con ellos.
En este capítulo quise introducir más a Albus Potter y Kathie Higgs, Por qué? Bueno en la carta de Rose decía que Jolie hirió a Albus, aquí te demuestro una de las tantas que le hiso al pobre Albus: coquetos, la salida a Hogsmeade, etc, etc, etc. Ya te describí la personalidad de Albus en el punto de vista de Jolie, me parece que así es su personalidad que es la que más le queda, un Gryffindor renegado y por qué no? mejor amigo de Malfoy. También ya viste el punto de vista de Higgs sobre Albus, no lo cuestionan porque es Slytherin y como la palabra del sobrero seleccionador es certera y absoluta por qué lo juzgarían? bueno ya leíste el capítulo ya sabes más sobre ellos.
Kathie me parece tambíen interesante porque ella se acerca a Jolie por conveniencia y Jolie se da cuenta de que le conviene pero como escribí kathie fue más astuta que Jolie.
Una pregunta, encantada si alguien me la puede responder... Que piensas sobre Rachaèl? digo, no estoy cometiendo el error de escribir una Mary Sue? encantada si me respondes.
follow me: abbiek3.
Ayer mi la página de Pottermore para checar el mensaje del 31 de julio y oh! Ahí estaba, the magical quill! Entonces me espera unas horas y oh la pregunta y la respondí y ya estoy registrada, ahora mismo voy a entrar a checar si no han actualizado nada. Como soy menor de edad me dieron un nick, pero me agradó:)
