Buenos días, tardes o noches... he vuelto con el primer capítulo cronológicamente hablando y el segundo en ser publicado, debo decir que está historia saca una parte de mí que estaba dormida, pero que sin embargo se materializa en el protagonista y su anhelo por salvar a la chica, aún no voy a revelar la identidad de la chica, pero no se desesperen pronto la descubrirán, por el momento disfruten este capítulo.

Sin más preámbulos comencemos...


Capítulo 1

La suerte no es para todos…

La suerte no es para todos… pienso en eso últimamente, quizás se debe a las miles de situaciones de as que he sido testigo, a veces llegué a decir que la justicia es ciega, pero me equivoqué y pude encontrar la respuesta, "la suerte", puesto que ella no distingue el bien y el mal, sólo ve a la persona y la beneficia; desde la persona más bondadosa del mundo, hasta la más ruin y cruel que existe.

O tal vez esto lo formulo en base al destino del cuál he sido víctima. Mi amigo Bao me ha visitado de nuevo, ha sido muy frecuente últimamente, lo cual es extraño, ya que él murió hace más de tres años, pero eso no impide comunicarme con él. Son largas charlas que parecen que no llegan a ningún lado, pero me ayudan a ver la existencia de otra manera.

A veces creo que mi raciocinio está próximo a su final, sin embargo, voy comprendiendo más a fondo la situación y he ahí de dónde extraigo esa conclusión.

La suerte no ocurre porque sí, suena extraño, pero así es, la suerte puede manejarse a voluntad, sólo es cuestión de inteligencia. Recorro las frías calles de Hong Kong todas las noches y sólo logro confirmar lo inevitable; los ladrones asaltan tiendas y a veces matan al encargado, el cuál no tuvo la oportunidad de llamar a la policía antes. Los vagabundos duermen en las avenidas principales, teniendo la fe de que el mañana llegará para ellos, utilizando periódicos viejos cómo mantas y pedazos de cartón cómo almohadas.

—¿Por qué? —le pregunto a la luna, ella solo me mira fijamente, a veces creo que se burla de mi —, ¿por qué no simplemente deserto y la llevo conmigo fuera del radar, así ella estaría segura y podría vivir la realidad, no una mentira creada por mis superiores.

—Podría ser, sólo hay un pequeño problema —habla Bao —, te tienen rastreado al igual que ella, un movimiento en falso y tú morirás.

Aunque me duela admitirlo tiene razón, todo está muy bien estructurado cómo para encontrar un hoyo en esos planes.

—Hasta luego Xiào, espero que resuelvas esto —Bao desaparece, vuelvo a ser sólo yo y las almas que rondan en los alrededores; las cuáles son los narradores de lo que ellos pudieron entender de esta vida, y quizás ellos también estén de acuerdo conmigo.

Reviso exhaustivamente el sobre, no tiene nada de especial, sólo un sello que para muchos pasa desapercibido, pero yo sé que pertenece a "los ojos ciegos", saco mi navaja y hago una ligera rajadura en la parte superior para ver lo que contiene.

Es una extensa carta, casi es un pergamino antiguo si en cuanto a información se refiere, así que solo alcanzo a resumir lo importante:

Dentro de un mes entraran a China y por todos los medios intentaran localizarla, deberás traerla a nuestra base cuanto antes, te daremos unas coordenadas y después los interceptarás.

Me toco la frente decepcionado y preocupado por su bienestar y el rumbo nuevo que tomará su vida y existencia una vez más. A través de la ventana del edificio la veo dormir, está sonriendo, está tranquila, tiene paz, pero es ignorante del peligro que corre, tal vez eso sea la suerte, la ignorancia del peligro al que estás sometido todos los días, en estos momentos recuerdo el día en que definí mi destino y todo el sentido de vivir desapareció:

Estaban veinte personas reunidas en un círculo alrededor de mí, las cuales sólo lograba notárseles las siluetas, la única lámpara me apuntaba.

—Xiào, ¿sabes por qué te mandamos llamar? —preguntó una de las veinte sombras, era una voz masculina, el sonido provenía del punto este.

—No —respondí algo serio e ignorante.

—Eres el elegido para cumplir una importante misión, en la cual tal vez puedas morir —dijo una voz femenina proveniente del punto norte volteé en un burdo intento por identificarla pero fue inútil, estaban muy bien escondidos.

—¿Por qué a mí? —pregunté algo sorprendido —, hay muchos mejores que yo dentro del grupo, incluso nunca los había visto en persona a ustedes, sólo me contaban relatos.

—Por eso precisamente, nos mandan constantemente reportes de cada uno de los integrantes, y el que reúne todas las características para este encomienda —dijo otra voz masculina que se ubicaba en el punto oeste, era demasiado ronca que era muy difícil comprender lo que decía, me empezaba a estresar el sólo notar ojos que ni siquiera alcanzaba notárseles globos oculares, parecía que tenían unas especies de lentes rojos. Eso me sorprendió y me aterró, fue cuando caí a la cuenta de que era vigilado y examinado por gente que nunca en la vida he podido ver.

—Te necesitamos Xiào Po, eres el único que puede hacerlo —insistió una voz femenina que alcancé a percibirla del punto sur, era muy dulce y delicada.

—¿Y qué es? —del lado noroeste lanzaron por el suelo una carpeta, la abrí y noté lo que fue una gran coincidencia para mí.

—Debes de mantener a esta chica a salvo, una organización desea asesinarla, sabemos que tú la conoces y por eso será más difícil que desertes —dijo una voz algo aguda, pero pertenecía a un hombre tragué grueso, ellos se las sabían de todas, todas.

—¿Y por qué?, ¿qué es tan importante o quién es ella para que deseen hacerle eso? —pregunté una vez más.

—Eso te lo iremos respondiendo conforme el tiempo lo permita, ahora es momento de tomar una decisión —habló una voz gruesa y profunda. Todos se levantaron de sus asientos.

—Xiào Po —enunciaron todos al unísono —, ¿juras protegerla de todo peligro el tiempo que te sea destinado? —una gota de sudor resbaló por mi frente entre mi nariz, cualquier decisión marcaría un curso en mi existencia, para bien o para mal.

—Sí —respondí por instinto, puesto que mis sentimientos me traicionaron en esos momentos.

—Excelente, es hora de que te retires -unos gases empezaron a rodearme, me desmayé

Ella se levanta, entonces mi trance se rompe, bosteza ligeramente, se acerca a la ventana y la abre, se apoya en sus brazos para poder contemplar la luna, sonríe y murmura algo imposible de descifrar, luego se acuesta otra vez.

Suspiro una vez más, alcanzo a percibir un ronroneo, volteo a mi derecha, es el mismo gato que ha estado merodeando este edificio desde hace cinco días: es de color café con rayas grisáceas, saco de mi bolsillo una pieza de pan, arranco un trozo y se lo doy, se acuesta en mi pierna derecha, le acaricio la cabeza hasta que se queda dormido.

—Te llamaré de ahora en adelante "sombra nocturna".

Bitácora de Xiào Po, Hong Kong, 27 de agosto de 1970


Bueno, hasta aquí este capítulo, espero que les haya gustado. Les hago la cordial invitación de que se den una vuelta por mis otras historias, sé que les gustarán, también que se vayan al perfil de mi amiga little tigress y lean la historia que estamos creando en conjunto, la cual lleva por nombre "Utopía".

Sin más que agregar, me despido, nos vemos hasta la próxima, su amigo y escritor:

CARPINTERO IMPERIAL