Muchas gracias por leer y de nuevo disculpen la ortografía pero es difícil escribir en el celular (Chat´de´Lune, saludos) espero les siga gustando y que me sigan dejando sus mensajes, de antemano muchísimas gracias, saludos a todos!

Little, Aline, .56, que bueno que les guste, espero siga así jejeje

Guest, gracias por leer y por lo mensajes, gracias!

Yuzu y Calimochita, tranquilas con eso jejejejje

, entiendo eso jejeje a nadie le cae la Tomoe.

Mizore-neesan, Natsuki es algo baka para esas cosas, pero ya aprenderá jajajja

Natkruger88, no me ganes la historia jejejjeje saludos!

Oliwis 7u7, no creo que las protagonistas piensen lo mismo de los celos jejej

Danys920, gracias por estar atenta jejeje

Saludos a cada una de ustedes y si se me pasa alguien disculpen pero ya me maree con estas letras tan chiquitas… saludos a todas!

CAPITULO IV

Natsuki llego a la cocina arreglada y muy contenta. Una alegría que desbordaba por todo su ser, se sentía la omnipotente Natsuki.

-Buenos días Maya! –sonriendo a la sirvienta.

-Natsuo, bueno días! Parece que tuviste una excelente noche –Mirándola con curiosidad.

-Una de mis mejores noches, tenlo por seguro! –Buscando a Nao, pero la pelirroja no se encontraba –Has visto a Yukio?

-En el jardín, tiene que regar las plantas temprano –Levantando la bandeja con comida.

-Y eso para quién es? –Mirando con curiosidad lo que llevaba.

-La señorita Shizuru lo pidió, creo que se puso una buena borrachera! –Sonriendo pícaramente a Natsuki.

-Ya lo creo! –Sonriendo también –Iré a buscar a Yukio!

…metro…

-Shizuru, Shizuru estás ahí? –Tocando la puerta Haruka, un segundo después estaba Shizuru viéndola.

-Que tienes, te ves fatal? … Parece que le seguiste la borrachera! –Siguiendo a Shizuru dentro y sentándose en la cama.

-Noo, deja quito la colcha –Levantándola y quitando la colcha haciéndola bola y arrojándola dentro del closet.

Haruka la miraba con sorpresa, pero no dijo nada pues sabía que la morena le diría cuando ella estuviera segura.

-Haruka, tú y Yukino… me imagino que ustedes ya tuvieron sexo, verdad? –Mirándola con vergüenza.

Haruka la miro extrañada y perpleja, ellas eran amigas desde que tenía memoria y se contaban todo. Pero esos temas eran algo escabrosos y trataban de hablar con cuidado de ello, sobre todo por la morena que siempre se había comportado algo mojigata para ellos.

-Desde hace mucho Shizuru, solo que tu como niña de papa eres algo delicada para hablar de eso por eso no te lo había contado –Mirándola con duda –Que te pasa?

-Yoo, anoche perdí mi virginidad! –Agachando la cabeza.

-Queeee… con quién? –Casi se le salían los ojos –No me digas que la delincuente te hiso algo porque la mato.. Dime?

-No fue toda la culpa de ella, pero si quiero que me ayudes a sacarla de aquí… si papa se entera se muere y más porque estoy a punto de casarme, entiendes Haruka? –Estaba tan nerviosa.

-Pero como paso? -Pensando mejor la pregunta –Bueno no me digas como, que tenías en la cabeza para que dejaras que la delincuente hiciera eso?

-Estaba borracha y una cosa llevo a otra, pues ya sabes en que termino –Hablando con pesar.

-Y que podemos hacer para que se vaya?

-No lo sé, mama ya sabes cómo es… y papa hace lo que mama dice… así que no sé qué hacer, pero se tiene que ir lo más pronto posible –Decidida a correrla a como dé lugar.

Estaban enfrascadas pensando posibles opciones cuando llego Maya con el desayuno, no quería por ningún motivo presentarse delante de Natsuo por el momento. Tenía que tener todo resuelto para cuando llegara el momento de hablar.

….metro…..

Natsuki llego al lado de Nao, quien estaba con una manguera regando las plantas.

-Araña tengo rato buscándote! –Sentándose en una jardinera.

-Alguien aquí tiene que trabajar mientras tú te la pasas de vagas! –mirándola con reproche.

-Vamos, no te enojes! Tengo pensado márcale a Mai lo más pronto posible para que nos mande dinero y poder irnos de aquí! –Sonriendo estúpidamente –Después de lo que paso, creo que se pondrá feo!

-Y que paso? –Hablando preocupada.

-Que paso lo que jamás hubiera pensado! –Hablando con alegría –Me comí la fruta de Shizuru! –diciéndolo con pedantería.

-Y eso que, yo me comí la carne de la nevera y no pasa nada! –Quitándole importancia.

-No seas estúpida araña! –Acercándose a ella –Me la comí! –Haciendo gestos obscenos.

-Nooo… en serio, no juegues! –Dudando de su palabra, pero al ver la felicidad de Natsuki –Por dios mutt, eres mi héroe! –abrazándose y saltando de alegría.

-Ahora si me siento como un dios! No solo deje de ser virgen, sino que me comí a ese pecado y aparte le tape la boca –Riéndose.

-Has pensado que dirán sus padres si se llegan a enterar? –preocupada por lo que pudiera pasar.

-No les dirá, ella estaba más que dispuesta Nao y además por eso le hablare a Mai, así tendremos dinero para salir si las cosas se ponen feas!

-jajjaja… vaya mutt hasta que se te pego algo de mí! –dándole un zape.

-Cállate araña, tenemos que ver la manera de comunicarnos con Mai –caminando las dos hacia la cocina para desayunar, abrazándose de vez en cuando.

…..metro…

Los padres de Shizuru llegaron a medio día y llevaban consigo una visita que alegraría a Shizuru.

-Reito! –Corriendo a abrazarlo, mientras una Natsuki los veía con cara de pocos amigos.

-Shi-chan, estas hermosa! –Dándole vueltas mientras la morena se carcajeaba.

Natsuki había bajado las maletas del señor Kanzaki, y estaba parada en la entrada mirando la escena para disgusto de ella. No sabía porque no le gustaba ese acercamiento, tenía ganas de correr y separarlos a como diera lugar.

-Gracias, tenía tantas ganas de verte! –Abrazándolo como si de ello dependiera su vida.

-Bien hija, Reito vayamos a la sala… Natsuo por favor sube las maletas a la habitación azul! –mirando a Natsuki quien se había quedado ida –Si no sabes cuál es dile a Maya que te diga.. ahha y por favor dile que nos traiga un servicio.

Natsuki estaba decidiendo si decirle a Maya o ir y quitarle las manos de encima a Shizuru, pero quien se creía ese para abrazarla de esa manera.

Y duro un buen rato hasta que Nao apareció.

-Mutt, que demonios haces ahí parada? –Mirando hacia donde miraba la peliazul sin ver a nadie.

-Nada, vamos a la cocina! –enojada sin poder hacer nada.

…..metro….

-Maya dijo el señor que llevaras un servicio a la sala y después me digas cual es la habitación azul para subir el equipaje del señor Kansaki! –Sentándose en el desayunador junto a Nao.

-El señor Reito está aquí? Ese hombre tan guapo y fino nos deleitara con su presencia! –hablando con adoración.

-No es para tanto! –Minimizando el asunto Nao –Tampoco es la gran cosa!

-Claro que sí, la señorita y el hacen tan linda pareja! Ellos deberían casarse, no con quien la quieren casar sus padres! –diciéndolo con un poco de coraje.

-Pero se casara con una millonaria! –dijo Nao.

-Bueno, en eso tenemos un poco de razón! Pero no estoy de acuerdo en ninguna de las dos cosas, ella debería casarse con quien se enamore! –diciéndoles Natsuki a las dos.

Sin darse cuenta que Shizuru iba entrando a la cocina y escucho la conversación, su papa la había enviado porque Natsuo se tardó en pedir el servicio y estaban esperando.

-Y podrían dejar de hablar de mí! Es de mala educación y a parte la servidumbre no se debe mezclar en temas que no les incumben –tratando de no mirar a la peliazul, se sentía rara en su presencia y más por lo que había escuchado –Estamos esperando el servicio Maya! –dando la vuelta para retirarse.

Natsuki quería correr tras de ella y que le dijera realmente que siente por ese tipo, pero pensándolo bien quien era ella para cuestionarla. Solo porque habían pasado una noche no era mucho y menos por como la trataba. Se sentía mal y no sabía porque.

-Maya, podría tomar el teléfono unos minutos, necesito hacer una llamada de urgencia?

-Claro Natsuo!

Natsuki se comunicó a la empresa, quería hablar lo más pronto posible con Mai y que le mandara el dinero para irse a otro lugar. No sabía porque pero presentía que las cosas se iban a poner feas ahí.

-Qué demonios hacen Nao y tú en Fuka? Tu mama las va a matar Natsuki, tienes idea en lo que te metes por desafiarla? –Metiéndole miedo para ver si así regresaban.

-No me importa, no me voy a casar Mai, con nadie! Necesito que me mandes dinero, cuando pueda te lo pagare, puedes? –Esperando a que hablara sin saber que Saeko estaba escuchando.

-Dile que le mandaras lo que puedas, que te de la dirección! –Mirando a Mai con cara de "si no haces lo que te digo te mueres"

-Pásame la dirección y te enviare lo que pueda! –Diciéndolo con pesar, su amiga jamás la perdonara por eso.

-Gracias Mai, te debo una amiga! –Diciéndole la dirección sin saber que su madre estaba a punto de ir a cazarla.

Después de que Natsuki le dio los datos colgó y le entrego un papel a Saeko.

-Saeko, no debería casarla así! deje que Natsuki busque el amor! –mirándola con tristeza.

-Mi hija no se casara de otra forma Mai, no te preocupes, no le diré que tú me diste la dirección, pero de que ese par me las paga, me las paga, quiero mi coche intacto si no, que dios las ampare! –mirando con furia.

….metro…..

Era las 10 de la noche y Natsuki estaba merodeando por el jardín, tenía toda la tarde viendo escenas de ese tal Reito y Shizuru, mientras las demás decían que "bonita pareja", "deberían casarse", "los hijos que tendrán saldrán hermosos"… la tenían harta.

No entendía porque su malestar, debería estar contenta de quitarse a la morena de encima, con alguien así no tendría por qué preocuparse de que sus padres se enteraran, total le echaría la culpa a ese tarado de Reito.

Solo quería dejar de escuchar y verlos. Estaba sentada en la cerca por donde Nao y ella subieron unos días antes. Mirando la luna y las olas que se formaban en el mar.

Cuando de pronto escucho unas voces, que para su desgracia eran Reito y Shizuru, tratando de ocultarse tras la cerca.

-Shi-chan que hermoso se ve! Me encanta estar aquí, junto a ti! –abrazando a la morena.

-A mí también, no sé qué haría sin ti! –devolviéndole el abrazo.

Pero ya estaba harta de todas esas escenas derrochando amor, de pronto Natsuki se paró asustándolos.

-Que haces aquí? –mientras trataba de calmar los acelerados pálpitos de su corazón por el susto.

-Salí a caminar, pero veo que es imposible si ustedes andan merodeando y soltando miel por todos lados! –Pensando con vergüenza lo que había dicho, se escuchaba celosa.

-Deberías estar en tus ocupaciones, no descansando! –Dijo Reito con coraje.

-Tú no eres nadie para mandarme! –acercándose a él, si se ponía difícil le daría una paliza.

-Basta los dos! Reito déjame sola por favor! –Le pidió Shizuru.

Reito se dio la vuelta y se dirigió a la casa. No sin antes darle una mirada de advertencia a la peliazul.

-No tiene por qué meterte en lo que no te importa! –sentía tanto coraje por lo que había pasado esa noche y aunque sabía que la peliazul no tenía toda la culpa era una manera de evitar sentirse culpable.

-En eso tienes razón, no me importa! Yo estaba primero aquí, podrían haberse ido a otro lugar! –sabiendo que se estaba comportando de manera infantil, pero tenía ganas de pelear.

-Pero esta casa es mía y me quedo donde se me da la gana! –No se habían dado cuenta que entre la discusión se habían acercado, quedando casi pegadas.

La respiración de la morena estaba acelerada y sus labios entre abiertos, tenía ganas de hacerla enfadar, vengarse por lo que paso.

Pero Natsuki no pensaba lo mismo, verla así enojada, con la boca abierta y sus labios sensuales pidiendo a grito ser besados, si definitivamente estaban por lados muy diferentes.

No lo pensó dos veces y tomo su cara con fuerza para robarle un beso, la morena al principio se resistía pero al sentir los labios húmedos y fríos de la peliazul terminó cediendo.

Tenía todo el día deseando poder probar otra vez sus labios, y abrazarla como momentos antes lo hacía Reito. Quien al recordarlo la beso con fuerza queriéndola castigar, pero la morena le respondía de igual manera.

Natsuki paso sus manos por sus caderas, recordando cómo se sentía tenerla desnuda, mientras sus manos subían por su talle y se juntaban en frente de sus pechos rodeándolos con ambas manos mientras la morena soltaba un gemido de satisfacción.

Natsuki sonrió entre el beso y Shizuru se dio cuenta, separándose de ella y dándole una fuerte cachetada.

-Eso es para que no te rías de mí! –Dando la vuelta para ir a la casa dejándola sola.

Natsuki no le despego la vista, veía su espalda erguida cual soldado orgulloso, sus caderas voluptuosas que se movían en un sensual vaivén, definitivamente no la tenía fácil con esa hembra tan orgullosa y hermosa.

-Estoy cayendo redondita por ti, dios no permitas que me enamore de un imposible! –Mirando el cielo estrellado con tristeza.

…metro…..

Shizuru llego a la casa nerviosa, cerrando la puerta y pegándose a ella, no sabía porque esa mujer la ponía así, deseaba su cuerpo, tan solo un momento le bastaba para perder la cordura y ella no estaba para eso. En unos días más se vería con su prometida y tenía que arreglar lo de su boda pero Natsuo la estaba confundiendo, tenía miedo de no poder seguir con los planes de sus padres. Tenía que hacer algo y ya.

-Shi-chan que tienes, porque estas con esa cara de muerta parada ahí? –le dijo Reito mirándola preocupado.

-Reito, amigo por favor necesito tu ayuda! –Abrazándose a él.

-Dime lo que sea, tu sabes que te amo como si fueras mi hermana pequeña, haría lo que fuera por ti Shi-chan! –Mientras acariciaba su espalda para tranquilizarla sin saber que un par de ojos verdes jade los miraba con dolor desde lejos, aproximándose a la casa.

-Ven, vayamos a mi recamara! –agarrándolo de la mano mientras subían las escaleras.

Mientras la morena los miraba por la ventana, entrando sin hacer ruido y subiendo con cuidado las escaleras para no ser descubierta, solo para ver que ambos entraban en la recamara de Shizuru causándole un dolor en el estómago.

-Vaya ahora será ese tarado quien se meta con ella, debería haberlo sabido, solo las chicas fáciles se acuestan con desconocidas! –Mirando con reproche la puerta cerrada.

Natsuki bajo las escaleras de nuevo, para dirigirse a la cocina, tenía sed y después de ver toda esa escena se le habían secado los labios. Rebuscando en la nevera se encontró con una botella de vino tinto, así que decidió servirse una copa fría.

Sirviéndose la copa se fue a la biblioteca, había visto que era hermosa y estaba totalmente llena de libros, tal vez encontraba algo interesante que leer y ya todos estaban dormidos. Tomando un libro del estante fue y se acostó en un cómodo sofá pegado a la ventana mientras empezaba a leer.

Estaba tan enfrascada en la lectura que ni cuenta se había dado que ya eran las 2 de la mañana, estaba algo cansada de la vista, así que dejo el libro a un lado tratando de acomodarse para dormir.

-No creo que se molesten, además me levantare temprano para que no se den cuenta! –cerrando sus ojos.

….metro….

Shizuru bajo a la cocina, solo llevaba el blusón de su pijama y unas pequeñas braguitas, el sueño se había escapado después de contarle todo a Reito, quien al saber lo que había pasado quería matar a la peliazul. Pero Shizuru le había hecho prometer no hacer nada, por lo que a duras penas se contuvo.

Tomando un vaso de zumo de naranja de la nevera, era su favorito, tal vez con lo fresco podría conciliar el sueño o leer un libro también, pensó. Por lo que tomo el vaso y se dirigió a la biblioteca caminado muy contenta sin saber la sorpresa que le esperaba.

Abrió la puerta y entro pero al mirar la lámpara encendida pregunto:

-Quien está aquí? –mirando con sospecha pues sus padres y los demás estaban dormidos.

Tomando su vaso con fuerza, si había alguien desconocido le aventaría con él.

-Quien está? –pregunto más fuerte y muerta de miedo.

Natsuki había escuchado en cuanto se abrió la puerta, maldiciendo su flojera de no querer apagar la luz, pues estaba muy cómoda acostada en el sofá. Sabía que era Shizuru por su melodiosa voz, y quería jugar con ella, tratando de gastarle una broma.

Así que se levantó lo más rápido que pudo y apago la lámpara. Shizuru dio un grito, y solo miro una sombra que se acercaba a ella, así que sin pensarlo arrojo el vaso dándole a la figura que tenía en frente.

-Auchh! –dijo la figura cayendo al suelo.

Shizuru aprovecho para tratar de abrir la puerta y salir corriendo, pero la figura fue más rápida y la tomo del tobillo haciéndola caer. Natsuki aprovechó el momento y se puso encima de ella, aprisionándola con su cuerpo y poniendo sus manos arriba de la cabeza.

-Por favor no me hagas nada! Prometo no gritar, pero déjame ir! –hablando con mucho miedo.

-Sshhhs! No hables, no te muevas! –haciendo la voz más ronca para no ser conocida, y pasando una mano libre por su cuerpo, no traía nada más de una simple camisola y sus bragas. Natsuki al momento se puso alerta.

Shizuru se quedó quieta, ni siquiera respiraba del miedo. Natsuki aprovecho su aturdimiento y empezó a besarla delicadamente. Sus labios cálidos empezaron una tormenta de sensaciones conocidas para la morena. Quien al sentir sus labios y por la forma de besarla descubrió que era Natsuo.

Sabiendo muy bien quien la besaba y de nuevo se rendía ante ella, perdía la razón cada que sentía una caricia, su cuerpo reaccionaba de manera pronta y no podía hacer nada para evitarlo, salvo disfrutarlo.

Sintiendo los gemidos de la peliazul quien la acariciaba con lentitud, le desabrocho los botones de la blusa, dejando al descubierto sus lindos pechos y sus pezones irguiéndose por voluntad propia para que pudiera saborearlos.

Shizuru emitió un pequeño gemido cuando acaricio sus pechos, quería sentir su boca en ellos y parecía que tenía telepatía con la peliazul, quien al momento bajo y los tomo en sus labios chupándolos con fuerza ganándose más gemidos de la morena, quien estaba a punto de volverse loca, le encantaba como la peliazul la tocaba, era como si su cuerpo sabia ante quien rendirse y ser adorado.

Natsuki movía sus caderas con parsimonia, ganándose más gemidos de la morena. Separándose un poco y ayudándose con su mano derecha bajo a su centro de placer, moviendo sus dedos con maestría, haciendo que la morena se arqueara esperando por más, sin pensarlo rompió sus bragas e introdujo su dedo índice despacio, entrando y saliendo mientras su boca succionaba su pecho.

Natsuki no tenía prisa, era una seducción lenta y deliberada, quería ir arrastrándola poco a poco hasta que pidiera más, y así lo hizo después de un momento.

-No sé qué estás haciendo, pero te quiero dentro de mí! –le dijo la morena con ardor y deseo, no pidiendo, sino exigiendo.

Natsuki se movió lo más rápido, rindiéndose a sus órdenes, entrando lentamente en ella, sintiendo como sus paredes le daban una gloriosa bienvenida, ganándose los jadeos indecorosos de la morena.

Entraba y salía, mientras tomaba sus labios por asalto y la morena rodeaba su cintura con sus piernas haciendo la unión más profunda volviéndose loca por los movimientos perfectos de la peliazul.

Y así se lo hizo saber unos minutos más tarde cuando loca de placer jadeaba sin recato alguno, seguida de Natsuki, recostándose un poco encima de ella, cansada y sudando por el esfuerzo.

Mientras sus respiraciones se calmaban, recobrando sus sentidos, sintiéndose un poco incomodas sin saber él porque.

Natsuki se movió con cuidado, sacando su miembro de la cavidad de shizuru y parándose en el momento mientras daba la vuelta para acomodar sus ropas.

Mientras la morena con vergüenza se cubría, abrochando sus botones y sintiendo con pena sus bragas rotas. Quería salir corriendo y así lo iba hacer pero Natsuki la tomo de la mano evitando la escapada.

-No, no te vayas por favor! Tenemos que hablar –sus ojos se habían acomodado a la penumbra y la luz de la luna que entraba por la ventana les ayudaba a verse un poco mejor.

-De que se supone que debemos hablar! –Abrazándose a sí misma, no sabía porque, pero sabía que esa platica no terminaría bien.

Natsuki se acercó a ella y la tomo de las manos, acercándola un poco más a ella.

-Yooo, sé que tu estas acostumbrada a los lujos, pero sé que hay algo entre las dos, algo que puede resultar hermoso! –le dijo tratando de trasmitirle sus sentimientos – Lo puedo sentir, está aquí! –Acercando sus manos hacia su pecho –Dale la oportunidad de demostrártelo! –mirando sus ojos rojos que brillaban por la luz de la luna.

Shizuru no sabía que decir, eso era algo que no esperaba y que definitivamente no podía seguir. La voz de su padre sonó dentro de su cabeza y la mirada dulce de su madre, todo lo que soñó y esperaba. Podría cambiarlo por Natsuo?

-No, esto es una tontería! –sacando fuerzas de lo más profundo de su ser.

La aventó con fuerza, haciendo que Natsuki resbalara con el jugo, cayendo sentada en el piso, con la cabeza agachada conteniendo las lágrimas.

-Jamás me fijaría en una don nadie, y además un fenómeno! –espeto con malicia.

Natsuki levanto su cara llena de coraje y ayudándose con sus manos se levantó, haciendo una mueca al sentir un vidrio entrar en la carne de su mano izquierda, pero conteniendo el dolor que era mínimo comparado con el de su corazón.

-No te parecía eso hace unos momentos! –espeto con dureza.

-Algo tenía que disfrutar, después de todo estas aquí para servirme! –ocultando un sonrojo.

-Si, al igual que tu amiguito! Se ve que eres insaciable, tan solo unos momentos antes él te daba placer, pero veo que no te llenaste! –hablando fuerte y mirándola con coraje.

Shizuru le tiro una cachetada, pero Natsuki alcanzo a tomarla de la mano, evitando así que se estrellara en su mejilla.

-No otra vez, soy capaz de devolvértela! –cruzando sus ojos jade con rojo.

-Suéltame maldita fenómeno! –queriendo lastimarla, tenía que alejarla y aunque le doliera ese era un buen momento.

Los ojos de Natsuki se pusieron brillosos, las lágrimas estaban a punto de salir pero la peliazul se negaba a soltarlas. Otra vez en su vida sentía como le desgarraban el corazón, otra vez alguien que pensó que era diferente le demostraba cuan equivocada estaba.

Y es que por un momento pensó que la morena podría sentir algo por ella, tenía esa leve esperanza que se hacía añicos, soltando su mano con coraje salió de la biblioteca.

-Perdóname Natsuo! –Soltando el llanto desconsolada –Tenía que ser así, perdóname!

Natsuki llego a la cocina y tomo el teléfono marcando los dígitos que se sabía de memoria. El teléfono timbro dos veces y la llamada fue tomada.

-Mama, por favor manda por mí! Estoy en Fuka, ven pronto te necesito! –Soltando las lágrimas al fin.

GRACIAS POR LEER! CREO QUE QUIERO COLGAR ESTE EDITOR, HACE LO QUE QUIERE... GRRR

MEME... Debes leer todas las notas de autor jejjeje que tal si te dejan un mensajito extra hehehehhe

por lo otro espero que algún día sea así... no os preocupéis!