De rapidito porque tengo mucho trabajo... gracias a todos por leer y por sus mensajes... háganme saber si voy bien o si quieren que cambie algo.. lo siento por las que sufren pero por el momento no habrá boda ... yo también sufro con ustedes... sigo en cel así que lo siento por la ortografía Chat´de´lune ... hasta pronto y gracias por leer..
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CAPITULO V
-Natsuki hija, que pasa mi amor? –dijo Saeko muy preocupada.
Natsuki sollozaba como una niña pequeña, el dolor que sentía le desgarraba el alma y su única opción era salir de ahí cuanto antes.
-Mama por favor, solo manda por mí… Si? –Tratando de controlar el llanto –Estaré en una hora en la zona norte de la isla, ahí está despejado para que aterrice el helicóptero, cuando sea el momento te contare –pensando que después daría cualquier excusa.
-Está bien hija, en estos momentos doy la orden, te estaré esperando! –Lo último lo dijo con mucho cariño colgando el teléfono.
Natsuki después de colgar se dirigió a la habitación de Nao, esperando que no estuviera dormida. Cuando llego toco la puerta esperando que abriera. Después de unos segundos Nao abrió y se quedó sorprendida al ver a la peliazul llorando.
-Que tienes. Porque estas sangrando? –Tomando su mano para inspeccionar la herida –Ven, entra te pondré algo para que pare la sangre –Mirándola en silencio, esperando que hablara, conocía también a su amiga que sabía que en cualquier momento le diría que paso.
Nao estaba ensimismada curando la herida cuando la peliazul le dijo:
-Tenemos que irnos en este momento, mama enviara un helicóptero para que nos recojan, están esperando en la playa –con la mirada perdida en la pared.
-Está bien, deberíamos ir ya, no tenemos nada que llevar así que será más fácil –Nao no le quiso preguntar más, sabía que Natsuki era así, cuando llegara el momento diría que había pasado.
Después de curarle la herida y ponerle una venda improvisada salieron de la mansión, Nao seguía a Natsuki en silencio. Llegaron a la cochera y tomaron el auto que usaban para llevar a Shizuru a cualquier lugar.
-Creo que mañana pensaran que nos robamos el auto! –Haciendo una mueca.
-No me importa, por mi pueden pensar lo que quieran! –arrancando el coche y perdiéndose en la oscuridad de la carretera.
Llegaron rápido a su destino, se quedaron sentadas en el auto pues todavía tenían que esperar unas horas para que llegaran por ellas.
-Veamos que podemos encontrar aquí! –rebuscando en la guatera mientras Natsuki la veía.
-No creo que mucho! –Hablando sin ganas, la verdad era que no tenía ni ganas de hablar.
-Mira mutt, una cadena! –Mostrándosela –Creo que es de Shizuru, tiene la SF –poniéndola en su pierna para que la mirara.
-Déjala ahí, no quiero nada que me recuerde a esa! –Volteando su mirada al mar –Nunca en mi vida la quiero ver, esa mujer será solo un amargo recuerdo –mientras las lágrimas corrían por sus mejillas.
Nao la miro, dejando la cadena donde la encontró y tomando la mano de su amiga para darle ánimos. Mientras Natsuki seguía llorando.
-Pensé que era diferente, que era alguien con la que podría acercarme… tu entiendes Nao… Pero de nuevo me equivoque y no sabes cuánto me duele –Las lágrimas corrían silenciosas –Yo sé que soy una tonta, que no tengo mucha experiencia, pero soy una buena mujer y quería darle todo mi amor –Nao solo la dejaba desahogarse –Y ella me rechazo, me llamo "fenómeno"… otra vez! –Riendo con histeria mientras limpiaba sus lágrimas –Sé que solo la mire unos días, pero esos días me bastaron para sentir algo… solo espero que no sea profundo, y que rápidamente me olvide de ella… heee amiga, me tienes que ayudar a salir de esto! –apretando su mano.
-Sabes que siempre estaré para ti, para eso somos más que amigas, somos hermanas! –Abrazándola y recibiendo el mismo gesto de la peliazul –Siempre estaré ahí para ti mutt y hare lo que me pidas siempre!
-Mama nos matara cuando se entere lo que le paso al coche, le diremos lo que paso y si se pone en su plan le compro otro –Sonriéndole –Ahahaha por favor no le digas nada de lo que paso y donde estuvimos estos días, si?
-Ya sabes, soy una tumba! No pasara nada, ya verás que hasta se le va a olvidar jajajaa
Después de esperar dos horas más por fin llegaron por ellas, cuando llegaron a casa de Saeko las estaba esperando, no había podido pegar el ojo pues estaba muy preocupada por su hija. La última vez que la había visto llorar así fue por culpa de la niña malcriada que la dejo.
Apenas habían cruzado la puerta cuando Saeko se unió a ellas, abrazando a su hija quien al sentir el amor incondicional de su mama empezó a derramar unas lágrimas más.
Saeko se separó un poco de ella, limpiando sus lágrimas con los pulgares, mientras sus miradas jades se perdían una en la otra, sin decir una palabra la abrazo de nuevo acunándola en su pecho mientras le daba un beso en la sien.
-Sea lo que sea, sabes que estoy siempre contigo amor! –acariciando su espalda.
-Lo se mama, siempre has estado conmigo, siempre! –Abrazándola más fuerte, después de unos momentos le dijo –Mama, quiero casarme lo más pronto posible, creo que en un par de día podríamos reunirnos con mi prometida para afinar los detalles de la boda, te parece?
-No es el momento amor, ya hablaremos mañana! –mirando su mano vendada –Que te paso hija?
-Nada serio mama, entonces sería bueno ir a dormí!
-Sí, tengo mucho sueño! –dijo Nao.
-Claro, mañana seguimos con esta platica! Todavía quiero saber que le paso a mi coche? –Mirándolas a ambas, mientras que ellas hacían una cara de terror –Pero será mañana, así que a dormir! –Tomándolas de la mano y subir las escaleras del ático donde Vivian.
A pesar de ser una de las mujeres más ricas, Saeko había criado a Natsuki lo más sencillo posible, demostrándole que no era necesario derrochar tanto dinero para vivir bien y Vivian en un ático de dos plantas en uno de los edificios que pertenecían a la corporación, de echo en el tenia las oficinas principales.
Natsuki llego a su recamara, se bañó y cambio para dormir pero la imagen del rostro de la morena se presentaba en un acto repetitivo en su mente, por lo cual se levantó y se dirigió a la terraza donde se miraba toda la ciudad de Tokio, pues el sueño se negaba a llegar.
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En otro lugar lejos de ahí, Shizuru estaba igual, acostada en su recamara pensando en la peliazul y pidiendo que no la odiara. Se sentía mal por haberla tratado así, tenía miedo de que la odiara y es que aunque lo negara sentía algo profundo por ella.
Solo que no sabía cómo tratarlo, a pesar de ser una mujer de mundo, no dejaba de ser una niña de papi y mami pues siempre estuvo en la sombra protectora de sus padres, nunca había tenido la oportunidad de estar cerca de otra persona.
Vivir lo que había pasado con la peliazul, era por sobre todas las cosas algo irreal y que no esperaba hacer en ese tiempo, pues se suponía que pronto contraería matrimonio con otra persona. Natsuo solo había llegado como un tornado, derribando todas sus defensas y esperanzas.
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En la mañana temprano los eventos matutinos de la mansión se daban sin problema, hasta que Shizuru pidió el auto para salir hacer unas compras.
-Perdón señorita, pero ya busque a Natsuo y no lo encontré, ni a Yukio! –agachando la cabeza apenada.
-Cómo es eso! Te lo dije Shizuru de seguro se fueron y se robaron algo, así pasa siempre! –Casi gritando.
-Por favor Haruka, tal vez solo andan por ahí! –Dijo Yukino.
Shizuru se quedó callada pues temía lo peor, los eventos de anoche se a galoparon en su mente, no permitiendo ser objetiva por lo que salió a prisa a la habitación de Natsuo, seguida de Yukino y Haruka.
Cuando llego abrió la puerta de una, encontrando la cama intacta. Lo que llamo su atención fue un trapo lleno de sangre, corrió a tomarlo pensando lo peor.
-Natsuo, dios mío! –Shizuru abrazo el pequeño pedazo de tela pensando lo peor.
-Que pasa Shizuru? –Mientras Yukino y Haruka la miraban extrañada.
-Anoche tuvimos un altercado, pero ahora esto, no sé qué pasaría! –hablando preocupada.
Estaban pensando lo que podría haber sucedido, cuando entro Maya.
-Señorita dice Ano, que falta un auto en la cochera!
-Te lo dije, esa delincuente resulto como todos los vagabundos, robando a quien le da la mano! –cruzando sus brazos al frente.
-Haruka, no sabemos que pueda haber pasado.. Hay sangre! A lo mejor se llevaron el auto para llevarla al hospital. –Dijo Yukino.
-Debemos llamar al hospital y clínicas cercas! Maya por favor hágase cargo y cualquier cosa estaremos en la bibli…. –dejando de hablar recordando el vaso que le había aventado, de seguro le había hecho daño, que tonta –Maya mejor déjelo así, creo que más bien se llevaron el auto! –Esperando que no le hubiera hecho mucho daño –Ya regresaran, dile Ano que lo esperamos en la entrada para que nos lleve la club por favor!
Shizuru y las chicas se fueron al club, era un buen momento para tratar de calmar sus nervios después de todo lo que había pasado. Sin pensar en todo lo que vendría.
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Cada una seguía con su vida, Natsuki estaba muy enfocada en su trabajo, mientras Saeko la miraba con preocupación. Cuando había terminado con Alissa Sear se hundió en la depresión, callada y solitaria pero ahora pareciera que solo le importaba ser más poderosa, era más pedante con la gente y rechazaba a quien se le acercara ganándose la antipatía de sus colaboradores.
Si antes Natsuki tenía un punto a su favor era que no se ganaba la enemistad de nadie y ahora pareciera que quería un ejército en su contra, para saber qué cosa, eso le preocupaba mucho pues se hacía de más enemigos que en algún momento querían cobrárselas y le preocupaba que algo malo le pasara.
Por lo del matrimonio, Saeko había decidido dejarlo de lado por un tiempo pues no quería que su hija cometiera una tontería y la pagara con la pobre mujer que quería ser su esposa, por lo cual había acordado con los padres de su futura nuera que todavía no era el momento de verla.
-Madre ya te dije que estoy preparada para casarme, no sé cuánto tiempo más piensas tardarte, créeme que vas a perder la oportunidad de verme con alguien –Haciendo un puchero.
Shizuru por lo menos hizo algo bien, y eso fue despertar sus hormonas. No había día en la que no quisiera "desahogarse" y eso le estaba costando que siempre estuviera de mal humor. Estaba pensando seriamente irse con Nao de antro para ver que podría conseguir.
-Está bien, crees que estarás libre mañana por la tarde? –Bajando sus gafas de lectura para verla.
-Sí, le diré a mi secretaria que haga un espacio en mi agenda, te parece que con una hora estará bien? –mirando su computadora.
-Veo que te interesa mucho todo esto! –hablando con sarcasmo.
-Pues para serte sincera, me da igual! –sin moverse un solo milímetro.
-Sí, ya me di cuenta de ello! Hija esto no es un juego, esa mujer estará contigo y tendrás que convivir con ella, y la verdad no tengo miedo de ella, si no de ti –agarrando su cara para que volteara a verla.
-No pasara nada, te aseguro que cuando este en mi cama no pensare en nada más que en ella! –riendo con picardía.
-Quiero saber que te hicieron? Antes eras callada y tímida, ahora te comportas fría, sarcástica y hasta estúpida –riendo por lo último.
-Oye, mira solo ve el lado bueno, me casare porque créeme que de ninguna otra forma lo hare, así que aprovecha mi ofrecimiento o si no atente a las consecuencias porque pienso empezar a salir de casería con Nao jejejje
-Por favor! –Mofándose de ella –Daré lo que sea por ver eso –riéndose.
-Pues te diré Saeko que la cachorra tiene muy buen pegue! –Entrando a la oficina de la peliazul - en una de esas te deja varios nietos por ahí –Mirando a Natsuki y riendo con ella.
-Eso ni se te ocurra! Será lo que quieras pero eso nunca, sobre mi cadáver dejaras niños regados, te descaso y te vuelvo a casar –Mirando a las dos con furia - Me escuchaste Natsuki! Así que cuida a tu amiguito y recuerda que sin globo no hay fiesta! … les perdone lo de mi carro, pero una estupidez de esas no te lo paso –Saliendo muy enojada, dejándolas sola en la oficina.
-Vaya mutt, te corta tu amiguito Saeko! –riéndose de ella.
-Cállate maldita araña, mañana veré a mi futura esposa, así que muero por casarme ya, este amiguito tiene que divertirse! Ejejejejjeje
-Vaya sí que despertaron tu instinto animal, lastima por tu esposa, tendrá que aguantar tu horrible carácter! –mirando hacia otro lado.
-Tú también con eso, tratare de cambiar mi modo, ahora déjame, tengo que terminar este proyecto! –volviendo a la computadora mientras Nao salía riéndose.
Y llego el nuevo día, Natsuki se encontraba en la planta esperando a que le dieran unas piezas y poder regresar a la oficina pues tenía la reunión con su mama y los padres de su prometida. Y ya era un poco tarde cuando llego pero se fue directo a la oficina de ella en lugar de la de su mama.
-Natsuki que demonios te pasa, no te dije que te quería temprano! –Entrando Saeko con muy mal humor –Nos están esperando en la sala de juntas, vamos, que esperas –abriendo la puerta para que saliera.
Natsuki no le quedó más remedio que salir, siguiendo a su mama a la sala de juntas. Pero antes de entrar le dijo a su mama:
-Me veo bien? –Acomodando sus ropas.
Saeko se giró a mirarla y acomodándole el cuello de la camisa le dijo:
-Siempre te ves hermosa hija! Pero tu futura esposa trae quimono, muy hermoso por cierto! –dándole una sonrisa brillante, como diciéndole que tenía mucha suerte –No lo vayas a echar a perder por favor!
Agarrando su mano y entrando a la oficina. Natsuki se quedó anonadada y sin habla. Saeko al mirar su reacción sonrió pues pensaba que había quedado sorprendida por la belleza de la morena, sin imaginar siquiera todo lo que estaba por pasar.
-Les presento a mi hermosa hija, Natsuki Kuga! –dirigiéndose a las tres personas sentadas en la mesa larga de la sala de juntas.
Dika, el padre de Shizuru se levantó seguida de su esposa Yuri mirando a Natsuki.
-Ella se llama Natsuo o por lo menos fue lo que nos dijo hace unos días en mi casa en Fuka! –Mirando a Natsuki –Que es este juego Saeko-sama?
Saeko volteo a mirar a Natsuki, sin saber que decir o que hacer.
-Que pasa Natsuki? –hablando en un susurro.
-Después te explico mama, esto no es lo que parece! –susurrándole también, mientras su mirada se cruzaba con la de la morena.
Shizuru estaba sorprendida de ver a Natsuo ahí, pensaba que nunca más la vería, pero un momento no se llamaba Natsuo si no Natsuki Kuga, que juego era todo eso.
-Estoy esperando una respuesta, pensé que esto era serio señora! –un poco contrariado y levantando la voz.
-Un momento señor Fujino, mi madre no estaba enterada de esto y tampoco yo estaba enterada de que ustedes son los padres de mi "prometida" –en todo el momento viendo a la morena.
-Y crees que voy a creer eso, diste un nombre falso para no sé, con qué intenciones! –mirando a su esposa quien se había acercado a él, mientras le sostenía del brazo.
-Daki, por favor cálmate, debe haber una razón para esto! –tratando de calmar a su esposo.
-Tiene usted razón señora, mi hija había salido huyendo porque no quería casarse, en la huida tuvo un accidente y fue por eso que pidió ayuda en su casa –Les dijo Saeko queriendo arreglar las cosas.
-Y por qué dar un nombre falso, con que intensiones? –no muy convencido de las explicaciones.
-Porque no quería que mama me encontrara! Lo siento por el mal entendido y quería darles las gracias por su amable ayuda! –tratando de limar asperezas.
-Te robaste un auto! –dijo Yuri, le caía bien pero no le gustaba como había salido de su casa.
-Lo siento, le prometo que lo repondré con uno mejor! –riendo a Yuri quien a su vez le sonrió.
-Bien, me gusta eso!
-Antes de seguir con esto quiero hablar con usted Saeko-sama, en privado! –Mirando a su hija y a su esposa.
-Por supuesto señor Fujino, podemos ir a mi oficina! –Haciendo un ademan con su mano para que lo siguiera.
Dika la siguió tomando de la mano a su esposa para que se uniera a ellos, dejando a Shizuru y Natsuki a solas.
-Así que tu nombre es Natsuki Kuga, que otras mentiras nos dijiste? –mirándola con reproche.
-Ninguna más, y eso fue solo porque las condiciones la requerían, jamás me ha gustado mentir! –devolviéndole la mirada.
-No parece, siempre estas llenas de problemas? –levantándose de su silla.
Natsuki no tenía ganas de pelear, así que mejor prefirió dejarla sola, pero la morena no la dejo, tenía que saber porque ocultaba cosas.
-Dile a mama que me avise cuando estén listos, no pienso seguir escuchando tus preguntas tontas! –tratando de salir de la oficina.
-Esa es tu manera de arreglar los problemas, salir huyendo en lugar de enfrentarlos? –mirándola con reproche.
Por alguna razón eso le dolió, de alguna manera tenía razón y eso no le gustaba en lo más mínimo.
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-Saeko-sama solo queremos estar seguro de lo que voy hacer con mi hija, ella es lo que más amo y jamás la entregaría a alguien que no vale la pena, porque su hija nos engañó de esa manera? –estaban los tres sentado en la oficina de Saeko.
-Sé que hizo mal, pero ella les dijo la verdad, mi hija es un poco testaruda e inocente, les aseguro que si les mintió no fue por causarles algún daño, no quería que yo la encontrara, eso es todo! –Tratando de convencerlo.
-Entonces, no está de acuerdo en casarse con mi hija? –preguntando preocupado.
-Les seré sincera, no estaba de acuerdo y me costó convencerla, mi hija cree que los negocios son la única vida, y aunque me costó ahora está de acuerdo, no tiene nada de qué preocuparse! –mirándolo a ambos.
-Está bien, espero que esto sea lo mejor para nuestras hijas y si en algún momento no lo es, solo podemos desistir verdad?
-Así es, tiene mi palabra, ahora vayamos con ellas y terminar los detalles –mientras los tres se levantaban para dirigirse a la otra oficina.
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-No eres nadie para decirme algo, eres la persona más falsa y no tienes ningún derecho en cuestionar mis acciones! –acercándose a ella apuñando las manos.
-Sé que no soy nadie para ti, pero lo que paso entre nosotras no puede quedarse así! –acercándose también.
-Y que paso? –riéndose en su cara –Crees que con eso tendré obligación contigo, estas muy equivocada!
-Es lo menos que esperaba de ti! –mirándola con desprecio.
-Después de todo lo mismo paso con el zángano ese de Reito, él también puede hacerte el favorcito! –Queriendo hacerla sentir mal también.
-Por lo menos él es un hombre de verdad! –dolida de que no apreciara el regalo de su virginidad y queriendo hacerla sentir mal –En todo el sentido de la palabra, el nunca cuestionaría nada y tomaría sus propias decisiones, no siguiendo las de su mami! –dando la estocada final.
-No te permito que hables de mi madre! –Tomándola de la mano con fuerza, acercándola a ella –Jamás te ….
Estaban enfrascada en su lucha que no se dieron cuenta cuando abrieron la puerta, primero entro Saeko dándole unas miradas curiosas y después los padres de Shizuru.
-Hija, todo está arreglado y es….
-Lo siento señores Fujino, mama perdóname pero no me voy a casar con la señorita, es mi última palabra! –saliendo de la oficina dejando a una consternada Saeko, unos muy sorprendidos señores Fujino y una triste Shizuru.
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GRACIAS POR LEER... NAMASTE!
