Gracias por su mensajes, y las recomendaciones tratare de darle gusto, espero lograrlo y si he escrito un poco rápido pues estoy en el celular y es un poco difícil, pero tratare de hacerlo mejor... gracias por leer y espero que les guste, les agradezco sus mensajes... gracias.
CAPITULO VI
Saeko no daba crédito a lo que acababa de escuchar y los padres de Shizuru quedaron mundos ante el infame engaño de la peliazul, cuando, lograron salir de su estupor Daki fue el primero en hablar.
-Qué demonios es esto, dijo que todo estaba arreglado? –Mirando a Saeko con furia mientras su esposa trataba de calmarlo –Nadie le hace esto a mi hija, es una ofensa que no perdonare señora Kuga!
Shizuru se encontraba anonadada, recordando cómo se había vestido para su futura esposa, pensado que realmente valía la pena todo el sacrificio, que nada era en vano y se vería recompensada con la buena vida y más adelante tal vez, recompensada con el amor que llegaría a nacer con la convivencia y el trato que como futura esposa le daría.
No sabía cómo explicar el estado en que se encontraba, y en lo perverso del destino, no solo recordaba las palabras hirientes que había dicho, si no que las seguía diciendo, si bien se las merecía aunque era obvio que sentía algo más, por eso le dolía su actitud.
De pronto fue consiente del cuadro, sus padres peleando con la mama de Natsuki, su propio dolor y no saber justificar realmente que pasaba, el aire le empezó a faltar, se sentía débil, cansada, enojada, y más emociones que la desbordaban y que la hacían sentir mal, solo quería salir de ahí lo más pronto posible.
-Papa por fa…. –Shizuru no alcanzo a completar la frase cuando se le doblaron las piernas mientras se agarraba de la mesa para no caer de golpe al suelo.
-Shizuru, hija! –Grito Yuri, mientras Daki corrió a tomarla entre sus brazos, tratando de que el golpe fuera menor.
-Hija, hija! –Tratando de que reaccionara.
Saeko al ver la escena rápidamente se acercó al teléfono y pidió ayuda, mirando a la morena tirada en el suelo inconsciente, de nuevo todo se salía de sus manos y su hija era causante de ello, cuando llegaría el tiempo que no se sintiera así, porque simplemente no maduraba, aunque estaba consciente de que algo más pasaba y eso lo tenía que averiguar.
-Trae al médico de la empresa de inmediato a la sala de juntas! –Hablando por teléfono.
Acercándose a ella, mientras Daki la ponía cómodamente en el suelo y pedía un cojín para levantar sus pies, mientras Yuri trataba de echar un poco de aire, mirando su hermosa cara con poco maquillaje, unos labios perfectos que combinaban con todo lo demás y asegurando que tenía un cuerpo también perfecto bajo ese quimono, acaso su hija estaba ciega se preguntó.
…..o…..
Natsuki estaba en la planta baja, hablando con algunos médicos que estaban a cargo de una de las investigaciones del corporativo, quería olvidarse de todo lo que había pasado en la sala de juntas, quería haber dicho otra cosa, quería otras más y pareciera que la vida le negaba todo.
Porque de todas las mujeres tenía que ser Shizuru, acaso era un complot del destino?. Desde que había salido de su casa aquella noche no había momento en que no la tuviera en la cabeza, pero desgraciadamente siempre eran cosas que la hacían sufrir y ahora solo comprobaba lo mismo que había pasado allá.
Shizuru solo era una interesada, una chica de sociedad que solo le importaba la apariencia y el dinero, el status social y la odiaba por ello, porque tenía todo lo que le recordaba Alissa y pasara lo que pasara no volvería a caer en otra misma red, no quería volver a sufrir lo mismo, nunca más.
Estaba tan ensimismada en sus pensamientos cuando miro al médico encargado de la empresa salir rápidamente de su oficina con su maletín de primeros auxilios, deteniéndolo cuando paso a su lado.
-Que pasa, porque la prisa?
-Me llamaron de la sala de juntas, creo que ocupan un medico! –diciéndole eso, retomo su paso.
-Después hablamos! –les dijo a los demás mientras seguía al médico.
Natsuki pensaba que tal vez le había pasado algo a su mama y quien le provoco algún daño era de los Fujino, apuñando la mano mientras se decía que no sea lo que piensa si no alguien acabara mal.
Les tomo unos minutos llegar a la sala de juntas, abriendo las puertas al instante solo para mirar a la morena tirada en el suelo, mientras el medico se reunía a su lado.
-Que paso? –les pregunto el médico, mientras sacaba lo necesario para auscultarla.
-Solo se desvaneció después de una pelea! –mirando a la peliazul con odio.
Natsuki ni siquiera hizo caso de la mirada, pues al mirar a la morena tirada en el piso le entro una angustia sin saber porque, quería acercarse a ella pero temía que Daki la sacara a punta de golpes si se le acercaba si quiera un poco.
Saeko pareció darse cuenta de su sentir por lo cual se acercó a ella y la tomo del brazo dándole apoyo, sabía que su hija le estaba ocultando algo, pero ya tendría tiempo de sacarle la verdad, por el momento era más importante atender a Shizuru.
Natsuki miraba a la morena y lo bella que se veía así, su quimono era hermoso y ella lo portaba con tanta distinción, tenía una personalidad arrolladora y ella podría haber sido su esposa, lamentablemente eso era una realidad que le dolía, eran como el agua y el aceite.
Después de unos minutos Shizuru recobro el conocimiento sintiéndose un poco mareada y con ganas de vomitar, mientras la conciencia volvía poco a poco recordando donde estaba y pensando en lo que había pasado anteriormente, recordando a su tormento, Natsuki y la manera en que la había rechazado, queriéndose levantar de inmediato mientras el medico la detenía.
-Tranquila! Acaba usted de desmayarse, no haga movimientos bruscos –dijo el médico, sabiendo lo que podría pasar.
-Yo quie..ro vomi..tar! –moviendo su cabeza de un lado a otro mientras se tomaba el pecho queriendo detener esa acción.
-Acerqué un cubo de la basura! –Le dijo a Daki quien era el más cercano.
Daki rápidamente acerco el cubo para que vomitara, después de unos segundos se dio cuenta de que solo era el malestar. Con la ayuda del médico se incorporó de poco en poco sintiendo el malestar de nuevo, agarrando su pecho les dijo:
-Necesito ir al baño! –pues todavía tenía ganas de vomitar, notando a Natsuki parada a un lado de Saeko quien la miraba con vergüenza, mas no dijo nada.
-Está bien, alguien que la lleve al baño? –dijo el médico.
Yuri se acercó para tomarla del brazo y acompañarla, no quería que volviera a caer sin nadie que la pudiera ayudar.
-Yo te llevo hija! –tomándola del brazo.
Mientras Saeko también se acercaba a ella para ayudar a Yuri si sufría otro desvanecimiento, mirando a su hija con reproche pues ni siquiera hizo el intento de ayudar.
-Te ayudo, todavía está débil y puede que se desplome otra vez –dijo Saeko tomándola del otro brazo mientras le echaba miradas a Natsuki de que se portara a la altura, mientras la peliazul avergonzada desviaba su mirada a otro lado.
Mientras las tres mujeres salían, Daki muy preocupado por el acontecimiento cuestionaba al doctor.
-Doctor mi hija está bien? –estaba muy preocupado, Shizuru nunca antes se había desmayado.
-Sí, solo fue un desmayo, ha tenido algún sobresalto recientemente? –mirando a los dos.
Natsuki otra vez desviaba la miraba avergonzada de la situación, pues aunque quisiera defenderse sabía que las dos habían actuado mal.
-Sí, hace unos momentos! –mirando a la peliazul con ganas de matarla. El doctor pensando un poco le dijo:
-Probablemente sea eso! Aunque no está de más checarla y hacerse unos estudios médicos para descarta alguna otra anomalía –les decía mientras acomodaba sus instrumentos médicos en el maletín.
-Si doctor, lo tendremos en cuenta! –Mirando de nuevo a la peliazul, que a su vez se sentía incomoda con las miradas –En cuanto a ti y tu madre no tomare ninguna acción pero no creas que por ello olvido, esto es una burla.
Natsuki recordando la mirada de su mama pensó en que sería inútil seguir discutiendo y probablemente toda la culpa recaería en ella de nuevo, por lo que trato de hablar lo mas calmada posible.
-No es ninguna burla, Shizuru tampoco está de acuerdo en esta boda –tratando de hacerlo entrar en razón, aunque se sentía mal por lo que le había dicho a la morena.
-Si es así, estoy de acuerdo con mi hija, mas ya será ella quien me lo diga –mirándola no muy convencido –sabes en verdad pensé que eras una buena persona, pero veo que me equivoque –mirándola con reproche mientras la morena solo desviaba la mirada.
Natsuki deseaba cambiar todo pues sabía que los Fujino le habían demostrado ser buenas personas pero nada podía hacer para cambiar lo que había pasado.
….u….
Shizuru estaba en el baño tratando de contener las ganas de vomitar, pero fue inútil, mientras Saeko y Yuri esperaban a fuera, ella devolvía el estómago varias veces, nunca en su vida se había sentido así, pensando que probablemente todo era por los mismos acontecimientos, solo quería salir de ahí lo más pronto posible.
-Pensé que Natsuo, perdón Natsuki estaba de acuerdo con la boda, que paso? –pregunto algo consternada Yuri.
-No se preocupe, ya hablare con ella, créeme que no estaba enterada de nada de esto y si estaba de acuerdo pero no sé qué paso, tendremos una charla muy larga esta noche y por supuesto que se llevara una reprimenda por todo esto –mirando la puerta del baño donde se encontraba Shizuru, quien salió después de sentirse mejor.
-Shi-chan cómo te sientes amor? –Mirando a su hija con amor, mientras Shizuru se acercaba al lavabo para enjuagar su boca
-Mejor mama, lo siento por preocuparles, también a usted Saeko-sama! –inclinándose un poco, abochornada por el indigno espectáculo.
-Déjalo en Saeko por favor Shizuru! Me alegro que te sientas mejor, ahora podrías decirme que paso con mi hija? –mirándola con curiosidad cómo se ponía un poco tensa por la pregunta, Saeko era muy observadora, no por nada era una de las mejores en los negocios.
-No pasa nada, solo no estamos de acuerdo en la boda! –tratando de parecer tranquila, pero le era imposible ya que su estómago todavía no se sentía bien del todo, tratando de salir de ahí cuanto antes –Mama me gustaría que nos retiráramos, disculpe Saeko pero creo que todo está dicho, Natsuo o Natsuki como se llame su hija y yo no creemos que podamos casarnos, ni ahora, ni nunca –mirándola fríamente, queriendo zanjar el asunto cuanto antes.
Saeko percibió su enojo mas no quiso decir nada para no agrandar su malestar, ya tendría tiempo de hablar con Natsuki y saber que había pasado entre ellas dos, de seguro no sería nada bueno pasa su ver.
-Está bien, si esa es decisión de ambas lo entenderemos! –mirando a Yuri.
-Claro, la decisión que sea te apoyaremos hija! –Dijo Yuri tomándola del brazo de nuevo para salir.
-Me siento mejor mama, no te preocupes! –sonriéndole.
Saeko observaba, en verdad que Shizuru era muy guapa e independiente, y de seguro era muy inteligente y tenía mucha personalidad, tendría que averiguar que estupidez hizo su hija como para que esta mujer la mandara por un tubo, mientras se dirigían a la sala de juntas.
Después de unos segundos entraron a la sala de juntas, mientras Shizuru trato de no mirar directamente a la peliazul, el doctor la esperaba para decirle algunas cosas.
-Cómo se siente? –le pregunto el médico.
-Perfectamente, creo que solo fueron los acontecimientos no gratos de esta tarde! –sonriendo un poco, poniendo de nuevo su perfecta mascara.
-Bien, entonces me retiro, espero que ya no haya ningún malestar y si es así le recomiendo ir con su médico familiar, así que con permiso! –mientras los demás le daban las gracias y se despedía de sus jefas.
Mientras el medico salía, la sala se volvió un poco tensa, Natsuki miraba a Shizuru directamente tratando de penetrar su corteza cerebral y ver que estaba pensando, todo lo que había pasado anteriormente la dejaba con un amargo sabor de boca, mientras Shizuru hacia lo mismo quería decirle delante de sus padres por qué deberían casarse, pero sabía que eso solamente haría las cosas peor y ella no quería obligar a la peliazul, estaba segura de que quería otra cosa de ella, aunque en verdad lo sabía? Cada que miraba a la peliazul sentía algo que ni siquiera ella entendía, tenía la necesidad de estar a su lado, de sentirla cerca pero no sabía ponerle nombre a ese sentimiento.
Natsuki recordaba cuando entro y miro a la morena inconsciente, en verdad se había preocupado por ella y había sentido una angustia que nunca antes había sentido, era un miedo que no lograba describir, mas quería saber que significaba y a la vez mas temía saber la respuesta.
Saeko se dio cuenta de las miradas de ambas y quería decir algo, en verdad esas dos no se daban cuenta del magnetismo que las atraía, era la única que lo notaba, quería decirle a su hija que no fuera una idiota y no dejara ir esa oportunidad, pero sabía lo densa que era, pero no era el momento de hablar, no quería enredar mas todo lo que estaba pasando con ellas, a leguas se miraba que ni ellas mismas lo sabían, mirando a ambas dijo:
-Bien creo que esto se ha salido un poco de las manos y deberíamos posponer esta reunión, les parece? –Diciéndoselo para todos y tratando de que el asunto se arreglara, le gustaba esa chica para que fuera su nuera.
-No creo, todo está dicho, no habrá boda, es lo único claro! papa, mama creo que deberíamos marcharnos no hay nada más que hacer aquí –Alzando su barbilla altanera y orgullosa, jamás olvidaría la ofensa que Natsuki le había hecho al tratarla como una cualquiera.
Le había dolido que pensara que también había tenido relaciones con Reito sin siquiera saber la clase de relación que tenía con él, lo único que tenía en mente en ese momento era salir de ahí.
-Si esa es tu decisión, perfecto para mí! –dijo Natsuki tratando de sonar convencida y segura de su decisión.
Mientras Saeko no sabía si tomarlas a las dos de las orejas y hacer que se besaran de una buena vez, pero no podía hacer eso, quería pero no podía.
Lo cierto era que Natsuki mientras más miraba a la morena, mas revivía cosas que sentía, la miraba hermosa con ese quimono y su cara natural le hacía verse radiante, recordando cómo sus manos habían pasado por ese cuerpo y de plano sus hormonas no ayudaban, recordando las veces que había estado con ella y deseando haber tenido más momentos como esos, estaba a punto de reconsiderar su decisión pero la actitud de la morena no ayudaba.
-Bien, dicho esto nos vamos, señora fue un gusto conocerla! –dijo Daki inclinándose a Saeko y después se dirigió a Natsuki –Por lo que a ti Natsuki, no sé si decir lo mismo! –Mirándola con duda pero igual haciendo una pequeña reverencia a lo que Natsuki correspondió de igual manera mientras salía de la oficina.
Yuri sola la miro con tristeza pensando que hubiera sido una buena nuera, era linda, tenía dinero y de seguro era buena gente, igual miro a Saeko y Natsuki haciendo una reverencia para después salir detrás de su marido.
-Saeko espero este usted bien! –dijo Shizuru haciendo una reverencia.
-Espero que tú también Shizuru y si quieres reconsiderar la propuesta sabes que estaremos dispuesta a escucharte! –mirándola con dulzura.
Shizuru le sonrió ante la sugerencia, mientras se giraba hacia la peliazul con más seriedad queriéndole decir tantas cosas, pero las palabras no salían y en cambio sentía tanta tristeza, era como si algo se quedaba en aquel lugar, sintiendo a la vez coraje y cariño, era un sentimiento de amor y odio, algo que no podía comprender, mirando directo a sus ojos, jade y rojo se reunieron de nuevo solo para decir adiós, inclinándose un poco y recibiendo el mismo gesto de Natsuki, quien quería hacer algo, mas no sabía qué hacer, apretando los puños volteo la mirada a su mama.
Y sin más Shizuru salió de la oficina dejando atrás a la peliazul para tal vez nunca más volverla a ver, pero para Natsuki apenas comenzaba el infierno.
Después de unos momentos, pesando en lo que había pasado y que ya no había vuelta de hoja, Saeko saco de su aturdimiento a la peliazul.
-Bien señorita, me dijo algunas cosas y mentí para ayudarte pero en este momento me vas a decir lo que paso, todo, entendido? –mirando a Natsuki con decisión y caminando a su oficina.
-Si mama! –caminando de tras de ella a su oficina.
Cuando llegaron Saeko tomo el interfon:
-No me pases llamadas, ni visitas hasta que te avise! –Diciéndole a su secretaria y colgando –Bien, quiero respuesta Natsuki Kuga, reales respuestas y si te atreves a mentir te ira mal –hablando con enfado.
-Está bien mama! –pensando que no tenía salvación, aunque no le diría todo, si su mama se enterara de lo que paso con Shizuru de seguro ahorita mismo la tomaba de la oreja y la llevaba con los Fujino para casarlas de inmediato.
-Veamos, me dijiste que habías tenido el accidente donde mi carro cayo al barranco y fuiste a pedir ayuda –Natsuki movió la cabeza afirmando –Que habías dicho otro nombre para que no te encontrara porque te quedaste sin dinero e ibas a trabajar –afirmando de nuevo – Hasta ahí está bien, ahora la pregunta, que paso con Shizuru? Y no me mientas porque se nota que algo se traen ustedes, y por la manera en que llegaste algo paso, ahora quiero la respuesta –mirando cómo se removía incomoda en la silla.
-Mama yo… esteee… Mira Shizuru no es lo que aparenta, ella.. –dándole vueltas al asunto, pensando que decir –Es una interesada! –pensando bien y tratando de ser mas elocuente –Si, es una vil interesada y cuando llegamos a su casa Nao y yo íbamos todas sucias por que el carro se descompuso y tratamos de arreglarlo, ella nos trató de pordioseras, diciendo que éramos unas pocas cosa –era verdad, a medias pero verdad, pensado que había hecho bien.
-De verdad, ahora entiendo porque se desmayó, ha de haber quedado sorprendida al saber que no solo eres una pordiosera, si no que eres muy rica e inteligente -mientras Natsuki asentía – y solo eso paso? –Mirándola con suspicacia.
Natsuki pensaba que su mama no se daba por vencida, así que tenía que decir otra verdad a medias pensada que con eso se calmaría.
-También me de… -removiéndose un poco incomoda por la media mentira – Dejo en vergüenza con sus amigas, había una chica que desde que la conocí me trato muy bien y era muy guapa, despertó mi interés, pero Shizuru le dijo que era un vagabunda y solo quería robar en su casa pues su mama no era a las únicas que había ayudado y anteriormente le habían robado cuando salían de su casa –tratando de ser más dramática –No se quedó conforme con eso y cada vez que la veía me trataba como una vil zarrapastrosa pordiosera y diciendo que no era nadie –bajando la vista, pues no podía ver a su madre a los ojos por esa vil mentira, a medias, pero había puesto de más.
Mientras Saeko suspiraba y se recargaba en su silla, pensando que el haber tratado así a su retoño le valía el trato de su hija. Y sintiéndose mal a la vez pues de que era un buen espécimen para su hija, lo era. Más nadie trataba así a una Kuga, y vivía para contarlo.
-Ahora entiendo hija! Y si actuaste así, te robaste el carro de los Fujino, pero sé que lo repondrás. Mas esto no te exime de un castigo, porque aunque seas mi hija y hayas lo que hayas pasado no deberías haber mentido de quien eras, te das cuenta que si hubieras dicho la verdad, ahora Shizuru y tu podrían estar llegando al altar? –mirándola con reproche, nunca lo superaría.
-Pero mama, ya te dije porque paso eso! –tratando de hacer que entrara en razón.
-Mama nada, Natsuki tienes que madurar y hacerte responsable de tus actos, no toda la vida estaré contigo hija y quiero que encuentres a alguien con quien compartir tu vida, entiéndelo así estaré más tranquila –mirando a su hija a los ojos.
-Está bien mama, lo pensare! –mirándola también a los ojos con amor, por lo menos había desviado su atención de la verdadera y absoluta verdad.
-Pues bien, tendrás tres meses para pensarlo perfectamente, te iras a las fábricas del monte Fuji y tendrás todo ese tiempo para pensar y trabajar en ello, mientras te haces cargo del diseño y el ensamblado del nuevo prototipo de la moto Kuga –levantándose de la silla para salir de la oficina–Y sin peros, te dije que recibirías un escarmiento y ese es! –seguida de Natsuki quien no daba crédito del castigo, queriendo llorar y hacer berrinche para convencerla de no hacer eso.
-Pero mama, está nevando, pasare tres meses encerrada, me congelare y ni pensar en salir a pasear, lo puedo hacer desde aquí, por favor! –casi arrodillándose y rogándole mientras medio mundo de la oficina se daba cuenta.
-Y en donde estaría el castigo? –Volteando a ver el espectáculo - Arregla tus cosas, le diré al piloto que tenga listo el helicóptero, esta misma noche te vas –dejando a Natsuki en medio de la oficina haciendo un mega berrinche mientras todos la miraban.
