Disculpen la tardanza, un poco corto ya que he tenido demasiado trabajo… Gracias por sus mensajes y en verdad espero subir los capítulos más pronto… En cuanto a mutt significa chucho en inglés, es algo que he leído en las pocas historias que he tenido tiempo de leer ya que mi trabajo no me da mucho tiempo, apenas para escribir y pues ya ves que el shild de Natsuki era un lobo, que en realidad es un perro salvaje… por cierto me creerán que no he podido ver el anime completo, espero hacerlo en las vacaciones de navidad jejejje….. En cuanto a sus sugerencias las tendré muy en cuenta… gracias por leer y darse el tiempo de dejarme sus mensajes… espero seguirlas leyendo… gracias.
CAPITULO VIII
Shizuru iba a su oficina, mirando por la ventana mientras sus manos acariciaban su abdomen, se sentía feliz, iba a ser madre y aunque no lo había planeado su hijo recibiría todo el amor del mundo, mientras sonreía para sí.
-Gracias! –bajo del auto y entro en el gran edificio donde se encontraban las oficinas de una de las corporaciones más grandes.
-Shizuru, Podría hablar contigo un momento? –pregunto Reito quien la estaba esperando.
-Por supuesto Reito, sígueme a mi oficina –subiendo juntos al elevador y Reito como todo un caballero le dejo pasar primero mientras se inclinaba.
-Te veo diferente, mas radiante y alegre, te paso algo mientras estuviste fuera? –sonriendo a ella en complicidad.
-Realmente sí, es algo inexplicable! –Sonriendo y mostrando su hermosa dentadura mientras se abrazaba a él en su brazo izquierdo.
-Que bien Shi-chan, de seguro encontraste el amor! –siguiendo la picardía del momento.
-Es algo más que eso! –Reito iba a decir que más, pero en eso las puertas del elevador se abrieron para salir ambos, mientras una cabeza roja se les quedaba mirando con curiosidad y tratando de esconderse de la mirada de la morena.
-Demonios mutt, creo que te la están bajando en serio! –mirando como ambos entraban en la oficina de Shizuru todavía abrazados.
Reito y Shizuru tomaron asiento en la pequeña sala que tenía en su oficina, mientras Shizuru sonreía con mucha alegría.
-Vamos, dime que pasa, con esa cara de felicidad me tienes en ascuas! –contagiándose de la alegría de la morena.
-Aun no puedo decírtelo, pero es algo hermoso, cuando lo sepas te darás cuenta del porqué.
-Pues espero que sea pronto porque con esa mirada y la sonrisa nos dará diabetes a toda la oficina –ganándose la carcajada de la morena.
Estaban platicando de negocios cuando Daki entro, quería saber a dónde había ido su hija tan misteriosamente y porque no le había avisado en cuanto llego.
-Shi-chan porque no me avisaste cuando llegaste y porque saliste así, está pasando algo? –mientras la miraba parado en la entrada de la oficina.
-Disculpa papa pero lo olvide completamente y después estábamos tratando un negocio muy serio, me disculpas? –poniendo ojitos de cachorro a medio morir.
-Sabes de sobra que si hija, pero dime porque estas tan alegre? –acercándose a ella y tomando asiento a su lado.
-Mmmm, quería que estuviera mama presente pero con tanta curiosidad –mirando a ambos –tendré que decirles –tomando un poco de aire y mirándolos a ambos – Papa, estoy embarazada! –sonriendo porque ambos se habían quedado serios y con cara de no haber escuchado bien lo que decía.
-Ósea, como es eso? –Dijo Daki, mientras movía la cabeza de un lado a otro, y al mirar que Shizuru iba a decir algo la detuvo con una seña – Bueno no como es, sino que seré abuelo? –preguntando con curiosidad, como si no alcanzara a comprender el acontecimiento mientras Reito estaba impávido mirándola.
-Sí, serás abuelo! –sonriendo al ver las caras de ambos, jamás pensó que una noticia de esa magnitud pusiera a unos hombres como ellos de esa manera.
Daki se paró de una, haciendo que lo siguiera, mientras la abrazaba con fuerza y la llenaba de besos y bendiciones.
-Hija, es la noticia más hermosa que he recibido en toda mi vida, bueno la segunda, cuando tu mama me dijo que venias en camino, es lo más hermoso que un hombre pueda escuchar.
Mientras seguía abrazándola y de pronto se diera cuenta de que Reito seguía ahí, lo tomo de la mano y también lo levanto abrazándolo también.
-Hijo sal de la sorpresa, serás padre y ya verás que es lo más grandioso del mundo! –mientras lo felicitaba, Reito no tenía palabras para desmentirlo y mirando a Shizuru que le ayudara, pero la morena le hizo señas de que no dijera nada y siguiera el rollo.
-Aunque señorita me hubiera gustado que primero contrajeran matrimonio, solo espero que eso sea antes de que nazca mi nieto, entendido? –mirando a ambos, mientras Reito sin saber que decir solo asintió con la cabeza.
-Si papa, lo prometemos, será lo más rápido posible –mientras Reito casi se le salen los ojos de las órbitas.
-Bien, los dejo y más tarde los espero en casa para comer con tu madre y darle la sorpresa, se morirá de la alegría! –Saliendo de la oficina y dejándolos a solas, mientras Reito se sentaba aun sin poder creer lo que pasaba.
-Solo será mientras pienso que hacer, gracias por no decir nada! –sentándose junto a él mientras Reito la abrazaba.
-No entiendo nada! –mirando a la nada.
-Lo sé, no te preocupes con que me sigas el juego un rato y ya! –abrazándolo fuerte, Reito siempre estaba para ella en cualquier situación y sabía que le echaría la mano mientras pudiera.
-Bien, sabes que si, tendrás un bebe Shi-chan, que emoción jajajja –parecía que por fin salía del aturdimiento.
-Sí, serás tío Reito! –Sonriendo también.
…u…..
-No necesito estar más en este lugar –mirando la moto de nieve, tenía días pensando salir de ahí y por fin se había decidido, estaba harta del encierro y como ya había acabado con el proyecto no esperaría un minuto más –Sé que mama me dará una tunda pero no pienso esperar a que mande el helicóptero cuando se le dé la gana –saliendo con decisión al aire frió, ya tenía pensado todo y estaba decidida a irse a Tokio en ese mismo momento.
Tomando la moto con decisión, se montó en ella y emprendió el camino, iría al poblado más cercano donde tomaría el autobús que la llevara a la estación tren y después iría a Tokio, no le importaba tardarse más de dos días en recorrer el camino si este la llevaba de nuevo a la civilización y sabía que antes de que llegara su mama sabría que se había ido pero no le importaba ya quería irse de ahí y lo haría sin importarle nada.
Sentía como el viento frió le cortaba la cara, pero no se detendría por nada, en verdad que no entendía por que Saeko y Nao se comportaban de esa manera del estúpida, si pretendía que estuviera ahí encerrada de por vida estaban locas, de ahora en adelante no les haría caso en nada, de todos modos nunca la ayudaban como debería ser, porque tenía que confiar en ellas si nunca la sacaban de un apuro y estaba cansada de esa situación.
Siempre la metían en más problemas en lugar de ayudarla, siempre acababa peor con ellas y ahora estaba decidida a tomar las riendas de su vida pesara a quien le pesara, y haría lo que ella más creía conveniente, si todos se equivocaban ella también tenía ese derecho y más porque era su vida.
Saliendo de sus pensamientos de dio cuenta que estaba perdida, mirando a todos lados para solo ver nieve, mientras tomaba su teléfono y buscaba en gps su posición.
-Lo que me faltaba, maldición! –mirando que el celular no tenía señal.
Se levantó de la moto y camino un poco mientras miraba el celular para ver si ya tenía señal, y así paso un rato hasta que la encontró y monto de nuevo la moto para dirigirse hacia la dirección que el gps le decía.
Después de seis horas se encontraba en la estación de trenes esperando abordar el que la llevaría de nuevo a su casa, mirando como las personas iban y venían de un lado a otro mientras sus ojos verdes se perdían entre la multitud.
No sabía porque tenía ese sentimiento, desde hace unos días se sentía más sensible y con pensamientos sobre que había estado haciendo de su vida, cuestionándose que quería y como podría lograrlo, se había dado cuenta de lo sola que se sentía.
Desde que había conocido a Shizuru algo se había quebrado dentro de ella, haciéndola pensar que quería para un futuro y aunque deseaba verla sabía que eran como el agua y el aceite, pensaba que nunca tendrían algo bien, pues las diferencias de carácter eran enormes y por no decir de cómo eran sus personalidades.
Todo parecía estar en contra de ellas, estaba tan ensimismada en sus pensamientos que casi se le va el tren, sentándose en su lugar decidió dormir un poco, para esas horas de seguro su mama ya sabía que no se encontraba en la fábrica, aunque realmente no le importaba el berrinche que hiciera, cerrando los ojos y recargándose en su asiento.
…u….
-Nao, dijiste que todo estaba controlado, Natsuki viene en este momento y todo se está saliendo de control –mirando a Nao sentada en frente de su escritorio.
-Lo sé, que quieres que haga? Así de impredecible es tu hija a veces –tocándose la sien –está a punto de dolerme la cabeza –quejándose.
-Pues más te dolerá cuando te de una tunda por no hacer lo que te dije –mirándola con coraje.
-Lo siento Saeko pero tú sabes que he hecho todo lo posible, además cuando te enteres de lo que pasa creo que ya no importara que haga o deje de hacer –mirándola de reojo.
-Que quieres decir? –hablando mientras se levantaba para quedar cercas de ella.
-Pues que, no creo que tu hija se pueda casar con la Fujino –esperando que no gritara mucho para no acentuar el dolor de cabeza.
-Pero porque dices eso? Acaso me has estado ocultando algo? –levantando la voz lo más que daban sus cuerdas bucales mientras Nao trataba de taparse los oídos.
-No te he ocultado nada, solo que parece que Reito Kanzaki le comió el mandado a tu hija –Mientras caminaba a la ventada esperando que Saeko lo tomara lo mejor posible.
Saeko se recargo en el escritorio mientras sobaba su barbilla y trataba de pensar en posibles soluciones para lo que se avecinaba.
-Mmmm, pues entonces es mejor que mi hija se venga lo más pronto posible para que luche por lo que le corresponde, solo así podremos darle la lucha al Kanzaki ese –mirando a Nao.
-Natsuki viene para acá? – pregunto con curiosidad.
-Sí, no creo que tarde, desde ayer salió de la fábrica –mirando a Nao que un color se le iba y otro se le venía –de hecho no creo que tarde mucho para verla.
-Tengo que irme, si tu hija me ve querrá matarme! –Tomando su bolsa para salir cuanto antes de la oficina –Estaremos en contacto mientras se le pasa el berrinche y te seguiré poniendo al corriente de lo que pasa en la oficina de Fujino – saliendo lo más rápido posible de la oficina.
-De todos modos no escapara de su furia Nao! –sonriendo, y esperando a que su hija entrara en cualquier momento a la oficina.
Pero espero en vano, estaba por oscurecer y Natsuki no se había presentado en ningún momento, recogiendo sus cosas salió de las oficinas y se dirigió al ático esperando que ahí se encontrara su hija.
…u…
Daki se había dado la tarea de preparar una cena deliciosa para darle la noticia a su mujer, mientras se encontraban degustando tan deliciosa cena y platicando, Yukino y Haruka todavía se encontraban en Tokio y Reito también había sido invitado, como el futuro papa no debía perderse de tan grandiosa cena.
-Qué lindo tenerlos a todos juntos, me recuerda los días en Fuka! –Mientras tomaba la mano de Daki.
-Sí, recuerdo los días en las playas y como terminábamos quemados de tanto nadar –sonriendo a las chicas.
Todo estaba muy bien, cuando estaban en la hora del postre Shizuru se levantó de su lugar y se acercó a su mama y papa.
-Mama te gustaría tener un pequeño corriendo por toda la casa? –mientras la abrazaba por atrás.
-Nada me haría más feliz! –levantándose para abrazarla, mientras le susurró al oído –Ya sabía que estabas embarazada –Abrazándola fuerte.
-Lo siento por no decirte antes, quería estar segura!
-Shizuru es la noticia más linda del día y de todo el mes, que mes de todo el año, felicidades! –dijo Haruka acercándose para abrazarla seguida de Yukino.
-Y también feliciten al padre! –dijo Daki mientras las demás lo miraban asombradas.
-Yo, este no es necesario! –mirándolas con dudas.
Pero sin pensarlo se acercaron a felicitarlo y estaba muy avergonzado por la situación, sin dejar de mirar a Shizuru quien solo sonreía.
-Pero hija, creo que deberían casarse lo antes posible! –reprimiéndolos.
-No te preocupes mama, se hará cuando sea el momento!
-Déjalos mujer, se hará lo que tengan que hacer y en el momento correcto, Shizuru tiene que hacer lo que es lo justo! –Mirando a su hija quien solo asintió entendiendo el mensaje.
…u….
Natsuki había llegado al ático, y se encerró en su habitación, se había bañado y puesto la pijama pues no tenía nada de ganas de salir a ningún lado de lo cansada que estaba. Le había pedido a la cocinera que le preparara unos sándwich con mucha mayonesa y le pusiera pepinillos.
Tenía días con antojos raros, y tenía que comerlos sino le dolía el estómago. Después de bañarse y cambiarse había regresado a la cocina mientras comía sola, pues la cocinera se había retirado ya que era tarde.
Estaba tan enfocada en sus alimentos que ni cuenta se dio cuando Saeko llego y la abrazo, besando su sien le dijo:
-Qué bueno que estés de regreso sana y salva –mirando lo que comía.
-Gracias a ti no mama, no quiero saber porque no querías que regresara pero te diré algo, de ahora en adelante haré lo que se me plazca y si no quieres me iré de esta casa –comiendo su sándwich.
Mientras Saeko hacia una cara de repugnancia, mirando toda la mayonesa que tenía y los pepinillos que comía, se veía asqueroso, como podía comer esas cosas.
-Creo que te morirás de hambre comiendo eso, y te hará daño tanta grasa! –tratándola como una niña.
-Podría ser, pero tenlo por seguro que lo haré madre! –mirándola de soslayo.
Saeko se quedó mirándola, no sabía si era por los meses de no verla, pero se veía más alta y delgada, de seguro no tenía tiempo de comer y comía puras chucherías, por un momento se sintió mal por ella.
-Como tú quieras hija, solo espero que hagas lo que tienes que hacer y hacerlo lo mejor posible –mientras le acercaba algo de beber, por el momento haría una tregua pero después empezaría el plan b, Nao había fracasado rotundamente.
Saeko calentó la comida en el micro mientras seguía la charla con Natsuki y como le había ido en la fábrica.
-Quedo todo perfecto, es más tuve tiempo de hacer las pruebas por mí misma y deja me decirte que la moto Kuga será un hit, prepárate para tener las mejores ganancias del mercado -hablando con mucha seguridad.
-Qué bueno hija, eso nos dará los mejores dividendos –acercando su plato para cenar con su hija.
Natsuki solo sonrió, no era el momento para decirle a su mama de su estrategia y que por supuesto le daría a ella las mejores ganancias. De ninguna manera estaba siendo desleal, solo estaba tomando lo que era suyo y había luchado por ganar, además si todo salía como pensaba, Saeko también recibiría muy buenos dividendos.
Mirando a su hija comer con tantas ganas y que se encontraba de muy buen humor y calmada le pregunto:
-Has tenido contacto con Shizuru? –tomando un bocado lo más despacio posible.
Natsuki la miro como si le hubiera salido dos cabezas, recordando las fotos que la araña le había mandado y sintiendo coraje por las que le recordaba lo muy cercas que estaba de Reito Kanzaki. Levantándose y recogiendo los trastes para dejarlos en el lavado.
-No sé a qué viene tu pregunta, pero no tengo nada que ver con ella, buenas noches mama! –saliendo de la cocina e irse a su habitación.
Había tratado de no pensar en Shizuru, lo que había pasado y no recordar las fotos que Nao le había mandado pero todo estaba arremolinándose en su cabeza sintiendo de nuevo la necesidad de ver a la morena.
Sabía que si trataba de acercarse las cosas no serían fáciles pues había hecho todo mal, esperaba por lo menos tener la oportunidad de disculparse con ella.
Aunque ahorita tenía otras cosas en que pensar, como por ejemplo irse de juerga y sacar toda esa tensión que tenía acumulado en su cuerpo y la araña le debía mucho.
GRACIAS POR LEER.
