Destinos cruzados
2. De encuentros y lluvias
Todo había sido un maldito fastidio, pese a sus esfuerzos por quitar la mayor parte de su colección, simplemente no cabía en su pequeña habitación, su hermano se quejaba al ver que tampoco entraba su ropa de metrosexual que tenia a montones, y su padre, también alegaba porque sus documentos tampoco tenían cabida en esa casa, la única contenta era su madre, que hacía oídos sordos a los reclamos y reproches, al parecer los tomaba como un halago.
.-Ni piensen que el cuarto extra lo utilizaremos para sus cosas-sentenció una mañana en el desayuno-Ese es nuestro cuarto de huéspedes, así que o tiran sus cosas o se acomodan como puedan
Y aun faltaba conocer la mentada escuela, por razones que no lograba comprender estaban en vacaciones, por lo que era una preocupación menos, realmente lo inquietante del asunto es que llevaba una semana cenando con los Namikaze y ni rastros de los hijos de la familia, cosa que lo traía sin importancia, pero era un dato que no podía pasar por alto.
.-Mañana viene Dei-chan-canturreo su hermano una mañana emocionado, otra cosa que lo traía sin importancia-¿Podrá venir a cenar?
.-Sabes que quede en la residencia Namikaze
.-Si le pregunto a Shina-san
.-No hay que abusar-¿esta de coña verdad? Una semana cenando de a gratis no era algo que su madre pensaba que era abusar-Mejor que se quede a dormir
.-Pero mama….
Una mirada fulminante. Se había acabado la conversación. Se sintió satisfecho, al parecer había un Dios generoso que le dio la personalidad decisiva de su madre, mientras que a su estúpido hermano mayor tenía la sumisa de su padre. Al llegar la noche, fueron con la pareja, esa vez su madre había traído un poco de pay de postre, al parecer le dio remordimiento comer y no dar nada a cambio.
.-Buenas,-la mujer pelirroja sonrió dulcemente-Es una lastima, los niños acaban de salir, estuvieron de a poco para conocerlos-ttebane
.-Lastima!-sonrió-¿Pay?
.-Excelente,-nos dio la espalda-MINATO! Olvida el postre, lo trajeron ellos!-les sorprendió sus pulmones-No tuvimos tiempo para cocinar mucho, así que la comida es algo sencilla
Ahora veía porque eran amigas, al parecer la señora Namikaze consideraba 'comida sencilla' a una pasta a la boloñesa y un corte americano de carne con una ensalada exótica. Después de aburrirse de muerte, era hora de irse a su casa, lo cual agradecía a mas no poder, ya que estaba cansado del tono agudo que había tomado la voz de su madre. Estaba acostumbrado a la rutina, comían, hacían sobremesa, y cuando estaba apunto de azotar su rostro a la mesa lleno de aburrimiento, se levantaban, se despedían para después retirarse. Solo que esta vez, sonó el timbre, rompiendo la monotonía del momento.
Como hombre educado, Minato se retiro para abrir la puerta, al poco tiempo escucharon una voz familiar que los sorprendió mucho.
.-Oh, al parecer mi sobrino llego antes-dijo la pelirroja sonriendo-Lo esperaba mañana
Y ante sus ojos, entro el rubio ojiazul con una sonrisa y una maleta. Abrazo a la pelirroja eufórico, comentando que había pasado mucho tiempo, así como recalcaba lo hermosa que estaba. Después de la reunión familiar, el blondo noto la presencia de los Uchiha. No debía ser un genio para darse cuenta que el mundo era un pañuelo, resultaba que Deidera era sobrino de la amiga de su madre. En definitiva, su hermano debía casarse con Deidara.
Sin reparo, la pelirroja le sirvió de comer al joven, Sasuke suspiro cansado, significaría que no podría irse a su cama pronto.
.-Eres malo,-se quedó Itachi-Me dijiste que vendrías mañana
.-Bueno, adelante las cosas-sonrió tranquilamente-Pero estamos a mano, nunca comentaste que cenabas con mi tía
.-¡Yo no sabía que era tu tía!-se defendió
.-Te lo dije muchas veces-rodo los ojos exasperado-Eres un tarado que no me escucha
.-No es cierto!-el pelinegro azoto sus manos en la mesa-Siempre me dijiste que irías a casa de Kushina-san
Por un momento, Sasuke soltó una risita burlona ante lo dicho por su hermano, pero la reprimió al instante, no era posible que su hermano no se diera cuenta del pequeño detalle, al parecer el silenció se hizo tan profundo que su hermano mayor se encogió en su asiento. No paso mucho para que encontrara la respuesta, Shina-san era el diminutivo de su madre para Kushina.
Entrando las doce de la noche, Sasuke estaba luchando por mantener sus ojos abiertos, la llegada de Deidara solo logro que su suplicio aumentara, ya no tenía a su hermano que lo apoyara en la presión silenciosa de retirarse a casa, todos estaban tan emocionados con su platica, pero el solo pensaba en llegar a su cama y dormir a pierna suelta. Miro con desgano, las doce y media, si no se iba ahora, se suicidaría de un momento a otro.
De pronto, la señora Uchiha creyó conveniente retirarse, algo muy conveniente. Itachi decidió quedarse en la casa de los Namikaze, para platicar con Deidara, era increíble como su hermano dependía de ese rubio. Al menos tendría una mañana relajada.
Pero basándonos en la experiencia actual de Sasuke, eso no iba a suceder, despertó de golpe a las seis menos diez, y por mas que intento no pudo pegar ojo. Derrotado se levanto a comer algo, lastima que su madre lo encontró mostrándole una sonrisa tranquila.
Sabía que significaba, odio su vida. Así fue como se encontró de camino a una tienda cercana para comprar algunos víveres y otras materias primas necesarias en el hogar.
Gruño molesto, no solo tardo una eternidad en encontrar la supuesta tienda cercana, había estado en la maldita fila por veinte minutos porque una anciana se le ocurrió romper el jarrón y pagar con monedas de un yen.
¿Por qué si la maldita tienda tenía tres cajas solo había una abierta?
Para colmo, mientras la anciana seguía contando interminablemente ('Disculpe joven, creo que me equivoque, empezare de nuevo'), vio con desgano como lentamente se nublaba, tenía ganas de patear a la señora por el culo e irse de ahí. Suspiro resignado, no podía hacer eso, sabía que si regresaba a casa sin nada, su madre sería la que le patearía el culo.
Después de casi un siglo, miraba con desgano desde la puerta de la tienda como caía la lluvia, no solo estaba como un perdedor con cuatro bolsas a su lado esperando a que la lluvia pasara, también moría de frió porque resulto que solo se puso un pantalón negro junto con una camisa sin mangas negras y unas sandalias negras terminaban su conjunto, de verdad que Dios lo odiaba ese día.
.-Si esperas a que pare, deberías sentarte-se sorprendió algo al escuchar esa voz-Esta lluvia durara horas
.-Mph-no tenía ganas de hablar, nunca las tenía
.-Debes ser nuevo por aquí para no saber eso-el joven lo miro-O muy idiota por no traer paraguas
Eso le crispo los nervios, ¿Quién se creía ese cretino? Lo miro despectivamente, no le agradaba ese muchacho, no era muy alto, de cabello negro puntiagudo, con unas marquitas curiosas en su rostro, tres rayitas por cada mejilla dándole un aire felino, al parecer, lo único que resaltaba de ese rostro inexpresivo eran esos ojos celestes, azules y cristalinos que lo miraban fríamente.
.-Supongo que es la primera-continuo tranquilo el chico-Conozco caras idiotas, no tienes una
Alzo la ceja desconcertado. ¿Qué le pasaba a ese sujeto?
.-Toma-le tendió un paraguas negro-No te preocupes, comprare otro
Desconcertado, tomo lo que le ofrecían, para ver como el chico se ponía la gorra de su sudadera negra, para poner posteriormente las manos en los bolsillos de su pantalón gris. Así fue como ese ser extraño caminaba lentamente bajo la lluvia.
En definitiva esa ciudad era rara. Casi llegando a su casa, la lluvia se hizo mas pesada, maldijo fuertemente el clima, sobre todo porque una maldita bolsa se rompió, logrando que el contenido se dispersará.
Odiaba su suerte. Odiaba esa ciudad. Odiaba su vida.
Al momento de agacharse para recoger las cosas, se encontró con una mano bronceada que tomo una lata de aceitunas, alzo la mirada con una ceja curveada al ver al ser que le ayudaba, dejándolo mas que sorprendido. Esos ojos azul zafiro le hicieron perder un poco el temple, solo un poco. Ya los había visto, azules como el cielo y cristalinos, solo que ese par de ojos brillaban hermosamente y su portador era blondo, demasiado blondo diría él.
Miro su rostro, tres marquitas en cada mejilla, junto con una sonrisa bobalicona que le fascino –claro que primero muerto que aceptarlo en voz alta- le daba una apariencia zorruna. Se desconcertó un poco, se parecía a la persona que había visto antes, pero era diferente, muy diferente.
Sin palabras, el blondo le ayudo a recoger sus cosas, se incorporaron mirándose fijamente a los ojos, el niñato no dejaba de sonreír mientras que el parecía un muerto en vida. Al entregarle las cosas noto el ligero detalle que su buen samaritano no tenía paraguas.
.-Ten cuidado, ¿si?-su voz le retumbo en la cabeza mientras que su corazón dio un vuelco ¿Pero que demonios era eso?-Será mejor que corras, empeorara la lluvia-ttebayo
'Ttebayo' esa muletilla. ¿Dónde la había escuchado antes?
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Notas de la autora:
Gracias por los comentarios, estoy ansiosa porque esta historia sea de su agrado. Espero sus comentarios y opiniones, aunque ya tengo la mayor parte de la historia siempre es bueno contar con las criticas de alguien mas para hacerlo interesante.
Gracias a Goten Trunks5 por tu comentario me hiciste feliz, actualizaré seguido la verdad. También agradezco a los que leyeron y le dieron una oportunidad esta historia, que al fin y al cabo no hay cosa que la agrade a un escritor que los Review, pero no significa que solo por eso escribamos :3
Les mando un saludo y hasta la próxima!
