Destinos cruzados
3. De clases y alumnos
En definitiva, él no sabía para nada lo que era el sexo, ni la atracción hacia otra persona, lo único que conocía era la admiración, después de todo la experimentaba hacia su hermano mayor, porque aun con la cara de idiota era muy bueno en su carrera, un abogado que prometía mucho, con excelentes calificaciones y muy persuasivo. Dejando eso de lado, ni siquiera alguien le gustaba, realmente no conocía esas cosas, así que era de esperarse que después de ese incidente, se sintió muy raro.
Y no era para menos, recordar al estúpido blondo cara de zorro le molestaba, sentía un hueco en el corazón y se le revolvían las tripas, eso lo frustraba. Además, le saltaba el recuerdo del otro muchacho, no había que ser un genio para saber que era gemelos esos tipos tan raros, ¡eran idénticos! Esos ojos zafiro tan intensos y esas marquitas peculiares en sus mejillas los delataban, así que tampoco había que ser un ganador del premio Nobel para entender que había conocido a los hijos de la familia Namikaze.
Menuda suerte. Tenía que sentir 'algo' por el hijo de la señora Kushina. Rayos.
.-Sasuke andas como en sueño-comentó un día su madre mientras arreglaban el despacho de su padre-Desde el día de la tienda, estas como distraído
.-Quizás se enamoro-comentó Itachi divertido mientras cargaba una caja-Mi ototo baka asexuado finalmente encontró alguien que le gusto
.-¿En serio?-Deidara sonrió divertido-Me gustaría ver quien le quito el sueño a nuestro hielito
Por lo general le agradaba Deidara, pero ese día tenía ganas de romperle la cara. Su padre rió un poco y siguió la conversación molesta sobre su cambio de actitud. La sangre si que era cosa de otro mundo, su familia noto ese cambio cuando él prácticamente no decía nada. Quizá eran mas observadores de lo que el pensaba.
Pasadas las siete, Deidara se despidió con su característica mueca, mostrar su lengua mientras alzaba la mano. Al parecer no cenarían con los Namikaze, cosa que decepciono a toda la familia Uchiha, se habían acostumbrado a las 'comidas sencillas' del blondo Namikaze.
Durante la cena silenciosa de los Uchiha, se sintió un tanto incomodo, miro despreocupado a su familia, que el único ruido que hacían era de los palillos al chocar con algo en la mesa. Entrecerró los ojos molesto, muy a su pesar se había acostumbrado a escuchar a las cacatúas de siempre con risas innecesarias, es decir a su madre y la señora Namikaze, a su padre lanzando ácidos al blondo por su hermosa apariencia –Y no estaba aceptando que era guapo ese áureo- y su hermano platicar amenamente con el rubio lengua larga.
Que total fastidio. Estaba tan meramente acostumbrado que no sentía que la comida le caía bien. Al menos podría irse a dormir temprano. Eso le ponía algo bueno al asunto.
Lamentablemente no pudo pegar ojo por mas de tres horas, muy a su pesar su cuerpo se había acostumbrado a dormir entre las doce y la una, así que estar acostado a las diez no le ayudo mucho, dio vueltas en la cama durante un largo rato. Vio el reloj ansioso, ya casi eran las doce y media, esperaba que el sueño se apropiara pronto de él.
Maldijo por lo bajo mientras se tapaba con la sabanas. Él era un ser que estaba acostumbrado a lo cotidiano y cualquier cosa que lo alejara de eso cotidiano, lo hacía perder la cabeza. Odiaba el maldito día en que su madre decidió ir a ese estúpido lugar. Odiaba sentirse tan pesado por que la comida no le sentó por el silencio de su familia. Odiaba el sueño que se negaba a llegar a sus ojos.
Cuando despertó en la mañana con la dulce voz de su madre ('¡Mueve tu trasero Sasuke, que llegas tarde!') tuvo un presentimiento desagradable, el cual se acentúo al notar las grandes ojeras que adornaban su rostro. ¡Justo lo que necesitaba! Al menos se veía muy sexy en aquel uniforme negro de corte ceñido y saco con cuello mao. Minutos después del llamado dulce de su progenitora ('Súbete de una vez al maldito auto, ¡que vamos tarde!') se encontraba mirando por la ventanilla sin ningún interés en particular, esperando a que su padre subiera al fin al auto.
Mientras escuchaba a lo lejos el parloteo de emoción de su madre, se permitió divagar en sus pensamientos. Al entrar a mitad del semestre era probable que estuviera en desventaja, y la probabilidad de que necesitara ayuda era mucha, seguro el delegado de la clase, el tipo bobo de corte gracioso y lentes tan grandes que tapan su cara estaría dispuesto a ayudarle, cosa que no le hacia gracia, no le iba estar con un flacucho cara de idiota a que le enseñara.
Quizá, si ese rubio fuera el que le enseñara, aquel blondo con carita de zorro empapado que le ayudo tiempo atrás se sentiría más a gusto. Abrió los ojos impactado. ¿Qué coño había pensando hace una milésima de segundo atrás? Urgentemente necesitaba un psiquiátrico, había perdido la cabeza.
.-No te avergüences por ser tu primer día-escucho a su madre a lo lejos-Pronto te adaptaras
Su madre había confundido su leve sonrojo con vergüenza, que conveniente. Debía cuidar más lo que pensaba, ya que no estaba dentro de los parámetros Uchiha. Llegando a la escuela se sintió algo intimidado por la directora, una mujer rubia, de ojo claro, bastante voluptuosa y muy atractiva para tener sus cincuenta, claro que no era su físico lo que lo helo, sino su actitud molesta y pestilente.
.-Hubo celebración ayer-comentó una mujer discretamente, bajando el tono de vez lo mas que pudo para no ser escuchada por la señora-Al parecer a Tsunade-san se le pasaron las copas
Eso explicaba mucho. Después de que explicara algunas cosas sobre su estadía ahí, cosa que ni le intereso lo suficientes para poner atención, la rubia gruño en que salón estaría y lo encamino junto con la señorita del comentario a su salón.
.-Soy Shizune-se presentó mientras caminaban a su salón-Si necesitas algo, solo tienes que pedirlo ¿de acuerdo? Se que es difícil entrar a estas fechas, pero con tus calificaciones estoy segura que te adaptaras pronto-asintió molesto, ni que le importara lo que ella pensara-Aquí es, salón 1-C, tu responsable será Hatake Kakashi
Observo como la joven le hablaba a su nuevo maestro, lo noto extraño al tener cubiertas tanto su boca como el ojo izquierdo, debía ser una persona muy extravagante con ese color de cabello tan blanco, en serio que en esa ciudad todo era raro. Después de intercambiar algunas palabras, Shizune se despidió cortésmente dejándolo a solas con su maestro.
.-Entra Sasuke-y se tomaba la libertad de llamarlo con su nombre de pila, que desgraciado.
Entro a paso seguro, mostrando todo el porte Uchiha que venía de familia, pero aun cuando tenía el porte de sofisticación mas elevada, no estaba preparado para ver lo siguiente, el salón era un desorden total, los alumnos platicando, danzando de un lugar a otro sin importarle la presencia del profesor, algunos escuchando música y otros tocando instrumentos, (había un tipo que extrañamente se le hizo familiar tocando una guitarra), hasta podía jurar que vio una pelota de playa salir volando de un extremo a otro.
.-Mis pequeños colibríes, tenemos un nuevo alumno-comenzó el profesor sin inmutarse de la escena, se volteo para escribir su nombre en el pizarrón-su nombre es Uchiha Sasuke, viene de lejos, así que sean amables con él, háganlo sentir en casa-guardo silencio mientras arqueaba la ceja, nadie le presto atención-Uzumaki! Serás responsable de este chiquillo!
Miro fríamente a su maestro, ¿Ese imbécil le acababa de decir chiquillo? ¿En que maldito universo paralelo se había metido para que ese hombre no conociera a la familia Uchiha?
.-Silencio!-escucho esa voz que le detuvo el corazón, se reprimió mentalmente-Escuchen todos, hay un alumno nuevo, hay que mostrar respeto!
Y como si de alguien importante se tratara, todos guardaron silencio, se sentaron en su lugar y miraron expectantes hacia el frente. Hasta el momento no sabía que le sorprendía más, el hecho de que una persona ajena al profesor tuviera tanto poder en la clase o que el dueño de esa voz era el chico blondo del otro día.
.-Bien como decía, Uchiha Sasuke se incorpora a nosotros desde hoy, así que seamos amables y ayudemos en todo-el peliblanco lo miro- Sasuke terminando clases tendrás que ponerte al corriente, ¡Uzumaki! ¡Nara!, Después de la escuela, ¿Entendieron?-escucho un bufido de molestia
¿Qué mierdas? Pero si el molesto era él, esperaba que entre clases lo pusieran al tanto, no perder su valiosa tarde con unos retrasados. El profesor le indico su asiento, que curiosamente estaba a un lado del zorrito rubio. Se sentó sin comentar nada, sentía la mirada del blondo fija en él, su corazón se acelero y maldijo por lo bajo esa reacción tan absurda de su cuerpo.
Las clases comenzaron como si lo anterior hubiera sido un sueño, algo que realmente no había pasado. Saco un cuaderno e intento poner atención, cosa difícil contando con que esos ojos celestes lo miraban fijamente como si no existirá nada más. Normalmente eso no le importaría, pero había algo en esa mirada que le ofuscaba, podía escuchar el sonido de su corazón pegado a sus tímpanos, como la sangre comenzaba a acumularse en su rostro. ¡Demonios! Su piel era tan blanca y pálida que no tardaría en darse cuenta ese idiota de su estado.
Tenía que pensar en otra cosa, relajarse, ocupar su mente. Uzumaki. El profesor grito aquel apellido y el blondo respondió sin miramientos. Entonces si era así, en definitiva el no era hijo del matrimonio Namikaze, quizá tampoco el muchacho moreno ojiazul. Ahora que recordaba, cuando vio al joven rubio estaba seguro que vestía igual que el muchacho que le dio la sombrilla ¿no? ¿Cabría la posibilidad que no fueran dos personas sino la misma? El cabello no era necesariamente un método para diferenciarlos, era posible que fueran la misma persona.
No, eso no era posible. Cuando vio al morocho ojiazul tuvo ganas de partirle la cara. Al ver al blondo, sintió ganas de besarlo.
Otra ola de vergüenza en su cara, ¿Qué coños estaba pensando? ¡Eso no ayudaba en nada a su tarea de olvidar aquellos ojos azules clavados a su perfil! Podía sentir claramente como se coloreaba hasta las orejas. ¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda! Cualquier podría interpretar mal esa situación, aunque realmente estaría en lo correcto, pero no podía permitir que pensarán que se sonrojaba por que el tal Uzumaki no le quitaba el ojo.
Cuando sonó el timbre que anuncio la salida, agradeció en silencio que su suplicio terminara. El imbécil zorro no le había quitado la vista desde que se sentó, descanso un rato a la hora del almuerzo porque el rubio se perdió en la cafetería, pero después podía sentir su mirada pegada a él, todo movimiento siendo estudiado por ese idiota. ¡Rayos! Y ahora tendría que estar con él para ponerse al corriente.
.-Vamos de una vez-se le acerco un muchacho con una coleta alta mostrando su rostro somnoliento-Terminemos esto antes de que sea problemático.-él debía ser el tal Nara
.-Adelántense, no tardo-el rubio se levando con el portafolio
.-No me vayas a dejar con la carga, ¿entendiste?-el rubio solo le sonrió para perderse en la puerta.
¿Ese imbécil se refería a él? Pero que molesto e irritante. El joven Nara lo miro sin animo antes de soltar un bostezo, escucho varios murmullos provenir de la ventana, un montón de jovencitas los miraban y cuchicheaban. Seguro era un grupo de chicas que habían quedado prendadas a él y lo miraban anhelando hablarle.
.-Que mujeres tan problemáticas-sonaba aburrido-Vamos a la biblioteca de una vez antes de que nos hablen
Al salir, noto con decepción –aun que no mucha realmente- que esas chicas no lo esperaban a él, estaban por el vago ese. Entre murmullos de excitación y alegría pasaron de largo. Arqueo una ceja, ahora se daba cuenta que estaba lejos de casa, nunca imagino que alguien que no fuera el pudiera tener admiradoras. Además, ni que el otro fuera del otro mundo.
En la biblioteca, siguió notando las chicas escondidas mirando al aburrido muchacho. Sin palabras, el Nara le entrego varios cuadernos, lo miro sin comprender, el muchacho solo bostezo y se recostó en la mesa. Rodo los ojos molesto, tomó el primer libro y comenzó a copiar los apuntes de historia.
.-He llegado!-se escucho un grito de emoción, que fue silenciado por la bibliotecaria-Disculpen la demora, ¿Cómo van?
.-No se-el chico se incorporo-Depende que tan rápido escriba el nuevo
Arqueo la ceja. No, no podía dejar que eso lo molestará.
.-Veamos-el rubio le quito el cuaderno-Historia, eso es aburrido-lo aventó molesto-Si vamos a perder nuestra hermosa tarde, al menos con algo interesante, matemáticas!
.-Ni de coña-comentó fastidiado el otro-Lo que quieres es zafarte! Literatura será
.-No, no-el chico tomo una silla, la puso al revés y se sentó, recargando su cabeza en el respaldo-Geografía
.-Ciencias sociales
.-Psicología
.-Biología
.-Se puede saber, ¿Qué demonios hacen?
Mire a la persona que había interrumpido tan ridícula situación, una chica plana de cabello rosa y ojos verdes los miraba ceñuda, vaya mujer sin gracia.
.-Vemos quien se va a quedar con Uchiha-declaró el áureo con una sonrisa tonta
.-De ninguna manera!-lo dijo un poco mas alto de lo permitido, logrando un sonido por parte de la bibliotecaria indicando que guardara silencio-Kakashi-sensei les pidió a los dos, y los dos se quedan! Química será!
Tanto como el Uzumaki y el Nara suspiraron resignados, los miro despectivamente, que par de idiotas le había tocado para estudiar. Noto como la chica tomaba asiento cerca de ellos con un libro entre sus manos. Se veía muy concentrada en su labor, eso hubiera creído si no hubiera notado que traía el libro de cabeza.
Suspiro cansando. Estaba rodeado de idiotas.
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Notas de la autora:
Bueno, quise que vieran un poco del interior del azabache, esta historia necesita tensión sexual antes de ser liberada. Pero en fin, de verdad que esta historia ha cambiado mucho desde que la imagine, así que constantemente le ando cambiado cosas que casi ni recuerdo cual era la idea original, pero creo que va bien.
Muchas gracias a los que leen la historia, espero que sea de su agrado, y no saben lo feliz que me hacen los que me escribieron reviews :3 los adoro!
Mani: Gracias! Ya somos dos, también me encanta Mikoto, es una mujer bastante calculadora y previsora, así que no te sorprenderá todas las cosas que va a realizar mas adelante. Te agradezco que te hayas tomado el tiempo para leer y que sigas con la historia hasta el fin. Saludos!
Yuki Rivaillie: Espero que al final esta historia te cautive. He tenido esta idea desde hace rato sobre la relación de Naruto y Sasuke, y me pareció interesante meter a un gemelo en esto, ya sabes confusiones y enredos, pero al final el amor verdadero ganara, dejaremos que Sasuke se divierta un poco para que olvide su vida asexuada jojojo. Gracias por tu apoyo y espero que siga siendo de tu agrado. Saludos!
Kathya: ¡Muchas gracias nena! Espero que sigamos leyéndolos hasta el final de esto, y gracias por la observación de mi ortografía, normalmente busco que sea la adecuada, pero ya sabes de vez en vez se nos va el dedazo, pero intentaré que no sea siempre. Espero que te guste como se desarrolla la historia y no dudes en sugerir algo, gracias de nuevo por el apoyo y nos leemos!
Goten Trunks5: Hola de nuevo! Gracias por seguir la historia :3 ¡soy feliz! Si, los ha conocido, y también a la larga se involucrara mas de lo que se imagina, para el fastidio de Sasuke claro, espero que sigas esta historia y sea de tu agrado. Saludos!
