Destinos cruzados

12. De festivales y bailes II

Una mordida a sus labios le indico que debía abrir la boca para dejar pasar esa lengua deseosa de explorar. Realmente ya no le sorprendía terminar con el blondo en algún escondrijo intercambiando besos apasionados, con la diferencia que el blondo actuaba con cariño, era suave y tierno, odiaba admitirlo pero se emocionó al sentir como se entrelazaban sus dedos con los suyos. Después de todo, era la primera vez que se tomaban de las manos.

Pero que cursi de mierda se había vuelto. Era oficial, parecía una colegiala enamorada.

A lo lejos se escuchó el timbre, indicando que el festival escolar estaba a dos horas de terminar. Ante su sorpresa, el zorro dejo de besarle para abrazarle sin soltar sus manos. Algo estaba pasando, normalmente ese idiota ya estaría manoseándolo o haciendo algo pervertidamente indecente.

.-Me excitas tanto, que estoy a nada de voltearte y metértela duro y profundo

Sin evitarlo, el sonrojo se apodero de su rostro, ese imbécil era un inmoral.

.-¿Y tú?-pero que incomodo, esas orbes azules lo miraba fijamente-¿También te excito? ¿También quieres que te la meta?

Un mareo le ataco tan fuerte que casi se desmaya, estaba seguro que estaba rojo hasta las orejas, ¿Cómo mierdas podría responder eso? Mejor formulado, ¿Qué tipo de preguntas eran esas? ¿Acaso ese idiota no conocía la vergüenza? ¿Qué pasaba con ese cambio de actitud?

¡Maldita ciudad! ¡¿Por qué de todo el jodido mundo tenía que haber terminado en la ciudad donde estaba tanta gente enferma, loca y repulsiva?

Apretó los dientes, esperando que no le diera una hemorragia nasal por la vergüenza que sentía, ¡mierda! No estaba seguro que podría responder a esa pregunta, no podría admitir en voz alta que realmente le encantaba compartir caricias con él, cada beso lo volvía loco y lo embriagaba por completo.

.-Mierda, eres tan lindo-volvió a abrazarlo,-En serio quiero metértela, y hacerte gritar mi nombre hasta que no puedas más

La maldita frase '¿Y que te detiene?' murió en su garganta, ¡no! ¡no! ¡no! Eso era demasiado vergonzoso sin contar humillante, con un demonio, ¿en que momento de mierda se volvió tan débil en su mente? ¡Maldito el día en que ese zorro idiota llego a su vida!

Para su desgracia, llego un recuerdo molesto, algo que había sucedido no hace mucho que fue la razón por la que había llevado a Naruto aparte, para aclarar aquella cosa.

.-Así como querías tirarte a Sabaku no Gaara-casi siseo con odio aquella frase, no, realmente la siseo con odio.

Un silencio se apropió de la habitación en penumbras, era evidente que la tensión sexual se había ido a la mierda dejando pasar un momento incomodo. Esa era la razón por la que quería hablar con el blondo, había escuchado a otros estudiantes, en especifico al Nara y a su novia rubia, hablar sobre el romance que hubo entre ellos, y los celos lo cegaron.

Así que lo busco, lo encontró hablando animadamente con su hermano gemelo, que por alguna extraña razón estaban vestidos igual (¿No se suponía que Menma era un vampiro?) pero aun cuando los dos se veían exactamente iguales, vestidos de meseros con aquella boina negra tapando sus distintivas cabelleras, tomo a Naruto y lo alejo de ahí, dando zancadas llego a un salón vació lo arrojo con odio en su interior y cerro la puerta sin prender ninguna luz.

¡Faltaba mas! ¡Nadie se burlaría de él! ¡De un Uchiha! ¡No necesitaba mas humillación! Si mucho le había costado aceptar que ese imbécil se había vuelto parte esencial de su vida, no iba a permitir ser el juego de nadie, ya tenía suficiente con el desgraciado de Menma. ¡De ninguna puta forma lo iba a permitir!

Así que, de alguna forma, el imbécil ese entendió otras cosas y decidió besarlo con maestría haciéndole olvidar porque se lo llevo en primer lugar. ¡Ese idiota no sabía a donde se había metido!

.-¿Qué has dicho?

.-Creo que me escuchaste, usuratonkachi-nuevamente los estúpidos celos lo cegaban-Así que solo soy un juego como aquel idiota pelirrojo

.-¿Conoces a Gaara?-se veía realmente sorprendido, y algo molesto-¿Me has investigado?

Apretó los dientes furioso. ¿Dónde había quedado ese deseo anteriormente desbordante? Pues al parecer valio madres con este tipo de conversación.

.-Entonces, ¿así es lo que sientes? ¿Me tomas y luego te vas a meter con cualquiera?

Para su sorpresa, Naruto lo acorralo con sus brazos, golpeando estruendosamente la pared, vaya que si le asusto semejante acción, pero su rostro no mostro ninguna expresión, no iba a dejarse impresionar, después de lo que había escuchado sobre el pelirrojo y el zorro. Amigos de la infancia, un corto romance donde el pelirrojo termino con el corazón roto, el cual fue curado por una chica (¿Hinata?) y el paso a ser un playboy coqueto con cualquier persona.

.-¡Teme!-se escuchaba muy molesto-Estaba tan contento de que pudieras diferenciarnos, ¡Nadie lo había hecho! ¡Ni nuestra madre! Y tu…..!tú!-el blondo estaba temblando-¡Me sales con estas tonterías! ¡Eres igual que todos los demás! ¡Menma tenía razón! ¡Eres un maldito bastardo!

Una vena salto en su frente, ¿Menma? ¿Sabaku no Gaara? ¿Por cuantos nombres iba a pasar? ¡Nada mas le faltaba que le dijera el nombre de Sakura para rematar!

.-¿Y porque mierdas te enojas? ¡Soy yo el que está siendo utilizado! ¡Tanto me ha costado aceptarte en mi vida para que juegues conmigo! ¡Además, estoy harto de sus juegos idiotas! ¿Por qué carajos se intercambian de lugar? ¡Si tanto quieren ser diferenciados, no hagan ese tipo de cosas, dobe!

Ante su sorpresa, Naruto volvió a besarle con pasión, metiendo su lengua en un momento de distracción, no supo porque, pero le correspondía igual, con algo de desespero se pasaron las manos por donde podían, la espalda, el pecho, las nalgas, estaban tan inmersos en esos besos apasionados y caricias que terminaron en el suelo, gracias al cielo, el zorro termino abajo, porque estaba seguro que si él hubiera recibido el impacto se habría desmayado.

.-Tu no eres como Gaara-dijo el rubio algo adolorido-Ni eres Iruka-sensei, tu eres… Sasuke teme

¿Iruka-sensei? ¿Y quien mierdas era ese? ¿Otro amante del rubio? Una vena salto en su frente, ¿y por qué carajos el nombre de otra persona le perturbaba más que el insulto a su persona? Al parecer estaba perdiendo la razón, esa estúpida ciudad estaba afectándole finalmente.

Naruto volvió a besarle con pasión, moviendo su cadera para rozar sus intimidades, que comenzaban a despertar, ¡Al diablo todo! Aquella sensación lo embriagaba y hacía desear cada vez mas, a lo lejos escucho de nuevo el timbre, faltaba una hora para que terminará el festival y ellos besándose como animales en celo. A la mierda el festival, a la mierda su cordura y a la mierda su dignidad.

Sin dejar de corresponder a ese embriagante y delicioso beso, comenzó a quitar lo que estaba a su paso, desabotono el chaleco y la camisa para poder acariciar ese pecho tan bien formado, ¡Demonios! Que sensación tan mágica, su pecho bien formado se sentía a gloría en sus dedos. Estaba tan ocupado que no noto cuando el rubio hizo lo mismo, sentía que sus entrañas quemaban y pedían a gritos mas contacto, mas y mas.

Interrumpio el beso, para observar al rubio agitado debajo de él, tan sexy y deseable. No había momento para la razón, ya después se arrepentiría, o quizá no. Ante la atenta mirada de esas orbes azules, se quito el chaleco y la camisa, logrando que el rubio se relamiera los labios de una manera condenadamente sexy, movió un poco su cadera para percatarse de que había un bulto asomándose en aquellos pantalones. También se relamió los labios, que deseable y erótico.

El ojiazul se incorporó para comenzar a besar su cuello, un cosquilleo que fue directo a su entrepierna le erizo los vellos de la nuca, ¿Cómo era posible que se excitara tanto? ¿Cómo sabía aquel imbécil donde tocar para volverlo loco? ¿Cómo del odio llegaron de nuevo al deseo? Quizá esto es lo que llaman química física. Cerro los ojos al sentir una suave mordida en su clavícula y los abrió al sentir en su pecho un calor demasiado magistral, el blondo se había quitado también su camisa y había pegado su cuerpo al suyo.

¡Con un demonio! ¡Esto era mejor de lo que había esperado! Volvieron a besarse con hambre, con desesperación, ante su sorpresa, su cuerpo reaccionaba solo, ya que acababa de percatarse que movía su pelvis para lograr esa tan deliciosa fricción que le excitaba aun mas.

.-Joder, Uchiha-el rubio modio su labio inferior-¡Como me excitas, cabrón!

Esa era su línea, como venganza por ganarle en su comentario, lamio por primera vez aquel cuello zorruno que pedía a gritos ser tocado, y recordando aquel día, le mordió hasta estar seguro que dejaría marca. Y, como si las sorpresas no acabaran, Naruto temblo ante la caricia, así que también era tan sensible como él. Mientras bajaba con su boca, el blondo se recostó nuevamente dándole acceso a su pecho.

En definitiva esto era diferente a una chica, no es que hubiera estado con una, pero ver el pecho plano con los pezones rosados erectos rogando por ser tocados, le hizo darse cuenta que era un chico con el que estaba gozando un placer sin igual, pero por alguna razón, eso no le inquieto, al contrario, lo excito aun más.

Poso su lengua en el pezón derecho, mientras que acariciaba el izquierdo con una mano, pudo sentir claramente como el rubio respingo y emitió un leve gemido, un sentimiento de superioridad lo embriago, ahora entendía porque aquel idiota gustaba de tocarle de esa forma. Después de atender el otro pezón con su boca, bajo su lengua por el abdomen del blondo, dejando un rastro de saliva por su paso, al llegar a la cremallera, la bajo con los dientes y prácticamente salió aquel miembro erecto por sobre los boxers rogando atención.

Remojándose los labios por la expectación, bajo el único impedimento para poder degustar ese pedazo de carne, ¿Cuándo se había vuelto tan pervertido? ¿Dónde carajos había quedado su antigua vida? ¡Que mierda de vida!

Apenas su lengua toco la punta, y sintió aquel liquido caliente en su cara. ¡que mierda de vida! Naruto se había venido sin avisarle, ahora sentía toda su cara toda pegagosa, alzo la vista para recriminarle, pero la visión mas erótica azoto a su vista. El rubio estaba sudado, jadeando con la respiración entrecortada, sonrojado y unas cuantas lagrimas agazapadas en sus ojos cerrados.

¿Qué carajo era aquello? Sentía algo cálido en su interior, sin decir nada, subió hasta su rostro para besar suavemente sus ojos quitando aquella agua salada que oso salir de esas orbes azules, terminando con un suave beso en los labios. Cuando el blondo abrió los ojos, una pequeña sonrisa se formo en su rostro.

.-Disculpa, de nuevo lo hice, pero te veías tan sexy que no pude evitarlo

Se encogió de hombros para restarle importancia. De pronto, una maldita punzada en su entrepierna le recordó que él aún estaba excitado, suspiro para si, ¿Y ahora que carajos haría con eso? No tuvo mucho tiempo para pensar en ese dilema cuando sintió la cálida lengua del blondo en su rostro, limpiando todo rastro de semen. ¡Mierda! ¡Ahora se sentía más excitado que antes!

Un gemido salió de su boca al sentir esos largos dedos en su erección tan olvidada, lo miro con extrañeza, ¿Qué pensaba hacer aquel rubio? Bajo su mirada a las partes nobles del rubio, para encontrarse con la sorpresa que este no había perdido la firmeza, ¿Pero que diablos? ¿Acaso no era una persona normal? ¡Si se acababa de venir!

El rubio comenzó a masturbarlo suavemente, haciéndole temblar un poco, que bien se sentía aquella atención en su miembro erecto.

.-Te dije que me excitabas, Uchiha, en serio te la meteré hasta el fondo

Un escalofrió paso por su espina dorsal, y el nerviosismo se hizo presente, no lo había pensado pero ¿Meterla donde? No, no, no…. ¡Eso no! ¡Demonios! Era difícil concentrarse cuando sentía ese miedo combinado con placer, ¡Joder! ¡Que estaba temblando como un niño! Y no estaba seguro si era por el miedo, o por el delicioso oral que le estaba propinando el rubio.

No era el momento, pero su maldita cabeza recordó aquel altercado nocturno por parte de Menma, en esa ocasión el morocho se monto sobre él como si de eso dependiera la vida, y claramente noto que le dolió, no, no, no… ¿y ahora que haría? ¿así había sido con Sabaku no? ¿con Iruka-sensei? Cerro los ojos al sentir que pronto llegaría al orgasmo, ¿pero que mierdas le pasaba a su cuerpo? ¿Cómo podía dejarse llevar cuando tenía un lío en la cabeza? Abrió los ojos rápidamente al sentir algo extraño en la entrada de su ano, ¿Cuándo le bajo los pantalones? ¿En que momento se coló sus manos en su trasero para tocar esa zona? No, no, eso no era lo que quería, no, aun no.

.-¡NO!

Empujo al rubio un poco mas fuerte de lo que esperaba, ya que había caído de espaldas algo impactado por la acción. ¡Mierda! ¡Mierda! ¡Mierda! No quería aceptarlo pero estaba asustado, no pudo evitar ese temblor involuntario que le recorría el cuerpo. Su vista se nublo, haciendo difícil ver al rubio en el suelo con cara de impacto.

.-Aun no-¿de donde salió eso? ¿Qué estaba pasando? ¡Rayos!-Lo siento

Como un rayo, subió sus pantalones para salir corriendo de ahí, sin importarle que estaba medio desnudo, olvidando las miradas estupefactas de los alumnos al verlo correr. ¿Qué carajos había pasado en su vida? ¿Cuándo se había vuelto un cobarde? Subió sin detenerse las escaleras hacía la azotea, esperando no encontrarse con su hermano o alguien conocido, ¡Mierda! ¿Desde cuando lloraba? ¿Pero que demonios estaba pasando?

Finalmente había llegado al final del camino, se topo en el barandal de la azotea y el aire fresco toco su rostro despejando su mente de las inseguridades. ¿Pero que había pasado? Hasta hace unos días estaba seguro de lo que quería hacer, bueno, no realmente, pero no hubiera huido cual cobarde humillado como ahora. ¿Qué cambio? Los nombre Sabaku no e Iruka-sensei se hizo presente en su mente. Claro, eso paso.

Suspiro fuertemente mientras sentía ese temblor por el frío en su piel desnuda. ¡mierda! Estaba tan confundido que se fue sin ponerse ropa. Miro el horizonte notando por primera vez desde que se mudó a ese lugar de mierda, el hermoso atardecer que cubría la ciudad, el ultimo timbre se escuchó por toda la escuela, indicando el fin del festival escolar, anunciando a los alumnos que era hora de recoger y limpiar antes de la clausura.

Ya un poco mas tranquilo, decidió regresar a su salón, al menos ahí estaba su chaqueta azul marino, esperando que no muchos estuvieran comentando lo sucedido, decidió que era hora de enfrentar esto como un hombre. Pero que mierda es la vida (ya lo había dicho tres veces) al ver que no estaba a su favor, porque al momento de querer abrir la puerta, esta estaba cerrada.

¿Por qué carajos iban a poner una maldita puerta que abriera por dentro? ¡Que mierda de vida! (por cuarta vez)

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Notas de la autora:

Despues de mucho, me costo un poco seguirle, pero finalmente supe como terminar esta historia en tres capítulos, jajaja si señoras y señores, solo faltan tres capítulos mas y se acaba! Gracias por la paciencia y espero que les haya gustado. Gracias por todos los reviews y en el próximo capitulo contestare los pendientes.

Hasta la próxima