Amigos
Reborn sabia que para el desarrollo saludable de cualquier niño, este debia tener amigos o al menos relacionarse con niños de su misma edad. Lo sabia, lo comprendia y entendia. El problema era que consideraba que ninguno de los niños que conocia estaba a la altura de su Tsu. Todos eran quejones, lloricas, inmaduros, y un millon de otras cosas parecidas, Si Reborn no era del tipo paternal para el todos los niños eran como animales en dos patas-claro Tsu no contaba por que ella era la excepcion a la regla y ademas ella era Tsu, ella era especial-. El punto era que Tsuna no tenia amigos y los necesitaba - segun los libros de crianza y psicologia infantil que habia leido, aunque no entendia bien el porque si lo tenia el-, por esa razon accedio a ser parte de la "reunion de juegos" que organizaba su amigo Fon una vez a la semana con otros de sus amigos. Al igual que el la mayoria de sus amigos tambien estaban a cargo de niños que rondeaban la edad de Tsu, por lo que solian juntarse con los niños a jugar y conversar en un entorno "seguro y saludable", aquello le daba nauseas, pero ¿que tan malo podria ser?
Muy malo, increiblemente malo, desastrozo, horrible. Reborn creia conocer mocosos insoportables en su vida, pero estos se llevaban el premio a los peores niños del mundo. No sabia por donde comenzar a quejarse. Por un lado estaban los niños de Collonelo, la niña parecia tranquila, pero el niño no paraba de moverse por todo el lugar gritando "extremo", en otro lugar estaban los de Mammon, dos piñas, la niña tambien parecia linda como la otra incluso timida, pero el niño dios ese niño le daba una muy mala espina junto con el niño con el que peleaba, el protegido de Fon, ese niño parecia una fiera apunto de salirse de control. El de Verde no era mejor, ese maldecia como si no hubiera mañana y le daba miradas mortales a todo el mundo como si dijera "El mundo me vale una mierda, pueden irse todos al diablo". El unico que se salvaba era el de Lal, extrañamente habia algo que no le terminaba de gustar de esa sonrisa, era "pupilo" de Lal a final de cuentas... Pero bueno el punto era que de ninguna manera iba a dejar a esos mocosos acercarse a Tsu, Ni de coña, para su suerte todavia no les habian visto, por lo que si eran sigilosos se podrian ir y ya luego les inventaria una excusa del porque no fue o iria en ningun futuro cercano
-Reborn...- Le llamo Tsu que estaba detras del y que estaba con una razonamiento parecido al de Reborn. Claro ella queria amigos, todos los niños quieren aunque sea uno, y ya que tenia clases en casa hacerlos en la escuela era imposible, por lo que cuando Reborn le informo de su "cita de juegos" se emociono bastante, pero Dios esos niños daban miedo, todos y cada uno de ellos, en especial la niña castaña y el moreno que sonreia, las personas que sonreían mucho la aterraban
-Solo quedate callada y date la vuelta como si nunca hubieramos estado aqui - La pequeña asintio en silencio y se dispuso a hacer lo que el mayor ordeno
-¡Reborn! -Le llamo Fon, estaban jodidos - ¡Vengan, los juegos ya comenzaron!
-No nos quedaremos, nos vamos - Afirmo sin dar explicaciones siguiendo su camino y tomando a Tsu en brazos para huir mas rapido, para su mala suerte sus "amigos" lo acorralaron
-No tienes a donde huir Kora - Le hablo Collonelo con una sonrisa que le fastidio
-Tch -Chasqueo la lengua molesto, pensando en que quizas sacar su arma y salir a punta de pistola no seria tan malo
-Ni lo pienses - Le reprendio Tsuna logrando que guardara su arma nuevamente, y por un segundo miro a los niños que los miraban curiosos -Pero mantenla cerca, como plan B
-A la orden- Sonrio felino sin soltar a la niña
-Tu debes ser Tsunange-chan - Le hablo el hombre de ascendencia china - Mi nombre es Fon y es un gusto conocerte - Por supuesto ese hombre tambien sonreia mucho, le ponia nerviosa. Antes de que Tsu pudiera siquiera responderle Reborn la bajo al piso colocandola detras de el de manera protectora. Aquello sorprendió a todos los adultos, Reborn estaba protegiendo a Tsuna de Fon, del siempre amable y dulce Fon. Ahora tenian mas curiosidad por la pequeña
-Mi nombre es Tsunange Sawada - salio de su escondite haciendo una leve reverencia -Es un gustó conocerlos -Sonrio con amabilidad. En ese momento Reborn supo que todo se habia ido al demonio ¿El porque? Simple Tsu era extramadamente linda y con ese vestido blanco con una pequeña cinta negra en el medio atada en un moño en su espalda junto con su cabello mas arreglado que de costumbre simplemente parecia un pequeño angelito y aquello significaba que ya no se libraria de esos niños latosos... No, por los ojos brillantes de esos niños al mirar la sonrisa de la pequeña, sabia que le costaria deshacerse de esos mocosos... Maldita sea algo le decia que su trabajo se volveria mas dificil. Por su parte Tsuna ya tenia un plan
- Me alegraria poder quedarme pero debo volver debido a que una cena con mi padre se adelanto,por lo que no podremos quedarnos, realmente lo siento - hablo haciendo un leve puchero que hipnotizo a la mayoria y Reborn sabia por donde iba la cosa... Los estaba manipulando - Espero poder verlos pronto a todos - Volvió a hacer una reverencia y por un momento cuando se daba la vuelta parecia como si lo hiciera en camara lenta. Aunque era falso ya que en cuanto tuvo la oportunidad Reborn tomo a Tsuna y huyeron al auto.
-¿quien te enseño a manipular asi? - Le pregunto el azabache una vez que llegaron al auto
-Tu, no creas que no se como consigues las mejores porciones a la hora de la comida - sonrio entrando al auto -¿No tendremos que volver cierto?
-Si tan solo fuera tan facil...-La lindura de Tsu era un arma de doble filo. Por un lado habia logrado distraerlos y engatusarlos para poder huir pero por otro lado, los habia "flechado" lo que significaba reforzar la seguridad y cambiar de numero... Se venian tiempos dificiles para el guarda espaldas
N/A:Para quien me hizo un pedido, tu drabble ya lo tengo listo y sigo aceptando pedidos
