Suicida:
Suicida era la mejor palabra que describia a Hayato Gokudera en estos momentos ¿El porque? Simple el pobre Italiano habia osado Robar el primer beso de Tsu-chan justo frente a la petrificada mirada de su Sádico Guarda espaldas, en situaciones como esta solo se podia rezar y pedir que dios se apiadara de su alma... ¿Pero como llegamos a esta desafortunada -O afortunada - situacion?
Todo comenzo hace un par de dias cuando Verde le comenzo a dar clases a Tsu por sugerencia del abuelo de Tsuna Timoteo -Debido a que uno de sus tutores se habia enfermado- Pero para mala suerte del Azabache el profesor no venia solo, venia con su protegido y estudiante número uno, el chico con aspiraciones terroristas con posibilidades de trabajo en ISIS - Alguien avisele a seguridad nacional porfavor-. Al principio de las clases el joven se mostraba renuente a pasar tiempo con la morena, pero a fin de cuentas era Tsu de quien estabamos hablando. Para el final del segundo dia lo tenía tan impresionado con sus conocimientos y con su sonrisa que practicamente lo tenia comiendo de la mano. Ahora por supuesto a Reborn no le gusto para nada tener a otro mocoso revoloteando cerca de su Tsuna- Con el carnivoro que los iba a visitar cada vez que podia tenia mas que suficiente- pero ya que era orden del patriarca de la Familia Vongola, no habia mucho que pudiera hacer ademas de vigilarles cual halcon acechando a su presa
Hoy la clase empezo como cualquier otra, siendo impartida por un verde al que le importaba poco o nada que sus estudiantes fueran pequeños y les daba clases universitarias. Para el final de esta Tsu-chan fue a buscar una enciclopedia arriba de un estante el que estaba un tanto alto por lo que necesito de una silla para poder tomarlo. Reborn peleaba con Verde para que se fuera pronto y Hayato sujetaba la silla para que no cayera
-Solo... Un poco mas -Estiro la mano alcanzando el gran y pesado libro - ¡Lo tengo!-Celebro tomando el libro rapidamente, pero subestimo su peso causandole un desequilibrio que la boto
-¡Tsu-sama! -Hayato quiso tomarla pero lo unico que logro fue servirle de cojin - ¿Se encuentra bien? -Pregunto viendo a la chica sobre el sonrojandose un poco
-Si, eso creo... -Murmuro no muy segura
-¡Cuidado! -Les advirtio Reborn debido a que algunos libros habian comenzado a caer amenazando con golpear a la morena, que fue salvada por el peliplata al cambiar de posiciones en un movimiento rapido.
Lo que no espero el pequeño pianista fue que los libros le empujaran causando que sin querer sus labios se encontraran con los de su "Tsu-sama". Abrio los ojos como plato y no pudo evitar notar que los ojos de la ñiña eran verdaderamente profundos y hermosos, el sonrojo que cubria sus mejillas la hacia aun mas adorable, y hubiera disfrutado mas el contacto si es que una bala no hubiera rozado su cabeza
-Corre - Fue lo primero que le dijo Tsu al separarse y al notar el aura asesina del azabache decidio que hacerle caso a la morena era la decision correcta. Con rapidez se paro como pudo y salio corriendo como alma que se lleva el diablo -que no estaba muy alejado de la realidad- con el diablo detras del disparandole a diestra y siniestra
-¿Seguimos con la clase? - Llamo la atencion Verde con tranquilidad
-¿No te preocupa que lo mate? -Pregunto algo preocupada la niña
-No llegara muy lejos... -Sonrio de manera escalofriante y Tsuna penso que quizas su amigo no era el que estaba en peligro
En otra parte de la mansion un Azabache caia al piso como saco mientras notaba una pequeña herida de puncion en su mano. Podia ver y sentir pero no podia mover au cuerpo. ¡Maldito Verde! Cuando sus habilidades motoras volvieran, torturaria a esos dos de tal manera que la santa inquisición pareceria un juego de niños...
