Bueno, este es otro capítulo de Un amor inesperado… Quise involucrar un poco el erotismo, la verdad soy una inexperta en esto ya que es mi primera historia… Kagome está confundida la verdad se da cuenta que con Kouga no puede llegar a nada pero con Hoyo?... tal vez lo intente antes de encontrarse con el peli plata que le robara por completo el corazón… la historia va un poco lenta pues quiero que todo se vaya dando con paciencia… así que no se decepcionen por favor… abrazos… y muchas gracias…

Kagome se encontraba en su habitación repasando sus cuadernos ya que estaba estudiando cuando de pronto tuvo una sensación muy curiosa….

-Fragmentos de la perla de Shikon, están muy cerca, pero… porque están en esta época… será mejor que vaya… aunque no sé porque razón esta presencia que acompaña a los fragmentos se me hace muy familiar…. – y pensando así salió a toda velocidad y se dirigió hacia los fragmentos y sintió como estos estaban al fondo del pozo, así que tomo una lámpara de mano y alumbro al fondo observando al joven lobo muy herido… Su sorpresa era demasiada….

-¡Kouga!... Me escuchas… Despierta… Kouga….

-Kagome-dijo el joven despertando y poniéndose de pie con mucha dificultad….

-¡Kouga!, ¿puedes salir sin ayuda?... Es que si yo me lanzo inmediatamente nos trasladaremos a la época antigua…

-Si no te preocupes- respondió y dando un salto logro salir del pozo, pero fue tanto su esfuerzo, que nuevamente cayó en el suelo…

Kagome lo levanto y con mucho esfuerzo y la ayuda de Sota y su madre logro subir a Kouga a su habitación y se dispuso a curarlo, la verdad jamás había visto al chico semi desnudo, pensó que era demasiado atractivo, nunca lo había observado tan detenidamente ya que entre medio de pleitos y luchas, Inuyasha lograba bloquear cada pensamiento que pudiese tener con respecto al lobo… Pero esta vez nadie la detenía, sus pensamientos no eran perturbados por nadie, se fijó muy bien en su cuerpo, obligatoriamente tenía que limpiar cada parte antes de curarlo, así que exploro en el templo de Kouga viendo claramente cada atributo que poseía el joven, termino con su cuerpo y lo trato de poner lo más cómodo posible, soltó la coleta que llevaba y el sujetador de su cabello, algo en ella se estremeció al notar lo guapo que se miraba el joven y un deseo de besarlo se apodero de ella, así que se acercó lentamente al joven que yacía en su cama dormido y cuando finalmente estaba tan cerca, los ojos del yukai se abrieron, rápidamente se alejó del hombre que tenía en frente y su cara enrojeció de inmediato dejando apreciar su nerviosismo…

-Kagome… estas más hermosa que nunca… te ves muy cambiada, pero tu nueva apariencia me encanta- dijo el lobo todavía mareado-… oye ¿sabes dónde estoy? ¿Porque este lugar huele tanto a ti?

-Kouga, estas en mi casa y el olor me imagino que es porque este lugar es mi habitación y justo donde estas acostado es mi cama…

-Enserio, eso quiere decir que…-la cara del joven fue de sorpresa- … estoy en tu época…

-Sí, pero dime Kouga, como es que llegaste hasta aquí… ¿Inuyasha te mando?

El muchacho explico porque razón se encontraba en la época, conto lo de su batalla, también le dijo que sus amigos se encontraban bien y que Naraku aun hacía de las suyas, le dijo que Kikio murió el día en el que ella se fue… Iba a continuar con su relato cuando la madre de la joven los interrumpió para llevarle un poco de alimento ya que imaginaba que el muchacho mal herido tenía hambre… y si efectivamente así era el pobre estaba hambriento, Kagome presento a su familia delante del joven y viceversa…

La familia de la muchacha los dejo solos para que conversaran y cenaran a gusto, se imaginaban que después de tanto tiempo de que Kagome no tenía ningún tipo de comunicación con nadie de la otra época eso le haría muy bien…

-Kagome, ahora que lo recuerdo-pregunto muy confundido el joven- porque razón estabas tan cerca de mí, cuando me desperté…

-…..-la chica palideció, se puso de pie y dio la espalda al muchacho, de inmediato se puso roja a más no poder- ehh pues, yo quería ver si estabas respirando… solo eso Kouga, lo siento si te incomode…

-No tu nunca serás una molestia-contesto el con una leve sonrisa…

-Sera mejor que te des un baño y luego te duermas, así estarás relajado y te sentirás mucho mejor, ya lo veraz, toma te puedes poner esta pijama, era de mi padre y creo que te quedara muy bien…

El accedió a hacer lo que la muchacha le pedía, y cuando salió del baño encontró a la mujer que amaba con un atuendo un poco extraño, resulta que ella también había tomado un baño y al parecer se cansó de esperarlo ya que había dilatado demasiado y se quedó dormida en la cama, parecía un ángel, noto claramente como el cuerpo de la joven había cambiado mucho, era como el de una diosa, no pudo evitar fijar su mirada en sus senos un poco descubiertos por la ropa de dormir de ella, así como su cintura tan definida que invitaba a ser abrazada, sus ojos siguieron bajando y se encontraron con el perfecto paraíso, sus glúteos eran tan bellos y grandes y sus piernas tan lisas, definidas… toda su piel hidratada de hermosura, en ese momento el joven sintió como su miembro dentro de su pijama se endureció repentinamente y como unas punzadas le hacían hervir la sangre de su mejor amigo quien quería salir e introducirse en el cuerpo de la joven….

-Kouga….

La chica había despertado, y lo miraba muy adormilada…

-Ven acuéstate ya es tarde…

-Pero Kagome tu est… -no había terminado de hablar cuando la joven lo halo e hizo que callera en la cama obligándolo prácticamente a acostarse a su lado-…

-Ya no te preocupes- decía Kagome mientras se acurrucaba a su lado- yo no muerdo, además ya te dejare la cama solo para ti, solo préstamela por unos minutos más…- y diciendo esto quedo completamente dormida.

El chico se sentía muy emocionado, amaba tanto a la chica y nunca pensó en que estaría en una posición así con ella, cuando nuevamente una punzada de su miembro le hizo salir de sus pensamientos, resulta que el cuerpo de la muchacha pegado al de él lo hacían excitarse y más aún verla casi semidesnuda ante él, pero recordó que lamentablemente Kagome no le correspondía y procuro dormirse y cuando lo iba a hacer se acurruco aún más a la muchacha abrazándola de la cintura y dejándose embriagar por el olor de su cabello… Y así durmieron plácidamente…

Mientras en la época feudal Inuyasha y los demás estaban reunidos, de pronto el hanyou se levantó…

-Inuyasha ¿a dónde vas tan tarde?

-A ver a Kagome, ya es tarde pero no puedo pasar un minuto más sin verla, volveré dentro de un rato, no te preocupes Miroku- dijo alejándose y dejando atrás a sus amigos…

Corrió lo más rápido que pudo y salto en el pozo, iba tan emocionado que no percibió el olor de su contrincante, no fue sino hasta que se dirigió al templo que se impregno del olor del lobo así que siguió su rastro, temía lo peor ese rastro lo llevaba al cuarto de Kagome, así que decidido, dio vuelta de la perilla de la puerta y su sorpresa fue muy notoria en su rostro, al ver a "su mujer" muy descubierta en los brazos de Kouga… Se impactó de verlos dormir así, y sintió como su sangre hervía de furia y celos... se acercó y decidió enfrentarlos…

-Ka…Kago…me- dijo el hanyou lleno de celos casi con lágrimas en sus ojos.

La chica despertó escuchando claramente la voz del hanyou, y un poco sorprendida lo vio fijamente, no sabía si estaba triste o feliz al verlo, la verdad no sentía la emoción que pensó sentir si lo veía nuevamente…

Intento levantarse pero se dio cuenta que estaba atrapada por unos fuertes brazos que sujetaban su cintura, y sintiéndose muy avergonzada se sonrojo a mas no poder, sin darse cuenta se quedó dormida con ese Yuokai, enserio que si le gustaba estar así pero, ¿era posible que Kouga fuese capaz de hacerla sentir eso?...

-Kagome, ¿qué demonios significa esto?...

Esa voz la saco de lo que estaba pensando haciéndola reaccionar, había olvidado por completo que Inuyasha había llegado… un momento ¿Inuyasha había regresado?, pero como era eso posible, seguramente se dio cuenta que Kouga vino y lo que quiere es joderme- se dijo para sí la joven…

-Estoy esperando una respuesta, ¿Por qué estas con este lobo sarnoso?

-Vamos a hablar afuera Inuyasha-dijo finalmente la miko que intentaba liberarse de los brazos del lobo, lográndolo finalmente sin despertarlo- no quiero que se dé cuenta que estas aquí…

La chica le hizo seña para que saliese de la habitación y poder conversar a gusto sin despertar a Kouga que se hallaba tan demacrado que no se percató de nada mientras dormía... Se dirigieron a la sala, mientras Kagome bajaba las escaleras y encendía las luces el hanyou observaba cuidadosamente cada parte de su cuerpo, se había dado cuenta del cambio de la chica y analizaba cuidadosamente lo hermosa que se había puesto en ese tiempo… la ropa que traía puesta era muy provocativa causándole una serie de sensaciones justo en su entre pierna no sabía porque motivo se había endurecido, no tenía ganas de ir al baño, lo que si sentía era ganas de lanzarse sobre la chica, despedazarle la ropa y tumbarla en el suelo… hacerla suya por completo…

-Inuyasha, quiero que me digas que haces aquí, ¿a qué has venido?...-pregunto la miko intrigada y abatida

-Mejor dime porque razón estabas en tu cama con Kouga, ¿acaso tú eres su hembra?... ¿desde cuándo Kagome? –Inuyasha realmente estaba furioso

La joven sacerdotisa se encontraba molesta pero explico lo que le había sucedido a Kouga, y porque estaba acostada con él, seguramente ninguno de los dos se dio cuenta…

-Ahora dime Inuyasha, ¿a qué diablos has venido?.. Que yo sepa tu dijiste que yo únicamente era un estorbo, entonces porque has venido a verme…

-Discúlpame, pero es que realmente estaba desesperado por verte, moría por hacerlo y ya no pude esperar más... no sabes cuánta falta me has hecho y como me arrepiento de haberte lastimado de esa manera, perdóname por favor…

-Y tuviste que esperar un año entero para poder ¿venir a verme?, ja no será que más bien que te cansaste de estar solo, como Kikio murió, entonces imagino que la soledad te mata, deberías de serle fiel aunque esté muerta, total ¿es tu naturaleza no?

-No es así Kagome, la verdad fui un idiota, me deje engañar y caí en la trampa miserable de Kikio, descubrí que realmente a quien amo es a ti solo que en ese momento no supe diferenciar mis sentimientos y me deje llevar por la culpa y la responsabilidad que yo mismo adquirí con ella, te lastímate y comprendo que tú me odies…

-No te preocupes Inuyasha, yo no te odio, al contrario, olvídalo eso quedo en el pasado-Kagome le lanzo una sonrisa tan sincera que lo sedujo por completo, en ese momento él se acercó e intento besarla pero ella se apartó…

-No Inu, el hecho de que te perdone no quiere decir que todo volverá a ser como antes, yo no puedo volver…

-Pero… Pero Kagome porque me dices eso…. Te necesitamos para derrotar a Naraku, los muchachos en el Senguko te extrañan y te necesitan, ¿acaso piensas dejarlos así? ¿Sin esperanzas, sin nada?

La joven quedo pensativa por largo tiempo….

-Lo voy a pensar, la verdad aquí ya tengo mi vida resuelta….

Inuyasha observo como regresaba a su habitación mientras le decía que se acostara en el sofá si quería, solo pensó en detenerla, sabía muy bien que se acostaría nuevamente con Kouga pero no iba a decir nada, no podía hacer nada…

En la mañana Kouga se despertó la observó fijamente y se maldijo por no poder volver a cortejarla, se preguntaba porque la vida no le dio chance de estar así antes, se veía tan hermosa, su cuerpo era un tentación, olía tan bien que se acercó a su hombro lo beso e inhalo su esencia como si de droga se tratase, siendo sorprendido por Inuyasha que intento armar pleito logrando así despertar a la joven… Kouga aclaro que todo había sido un mal entendido y explico a Kagome que él ya estaba comprometido oficialmente con Ayame, pidió disculpas dijo que se sentía mucho mejor y que regresaría a su época… Se despidieron la verdad era extraño que el e Inu ya no peleasen pero Kagome comprendió que su oportunidad había pasado… Así el joven lobo se marchó…

Regresaron a la casa, la verdad todos estaban contentos por el regreso de Inuyasha, Kagome le había dicho que si regresaría pero que no tenía más que un mes para derrotar a ese desgraciado, estaba de vacaciones y quería aprovecharlo… estaba explicando lo de su cambio cuando su madre la interrumpió…

-Kagome, querida, tu amigo Hoyo dice que vendrá por ti en una hora para su cita…

-¿Qué? Es cierto lo olvide, lo siento Inuyasha pero tengo que irme, voy a darme una ducha y me arreglare, ya es tarde…-dijo emocionada la joven-

-Oye y ¿quién ese tal Hoyo?

- A pues es un amigo que me ha invitado a ir al cine, no te preocupes no pasa nada, volveré temprano…

La chica corrió y se alisto, se puso un vestido morado lindísimo, era muy sexy pero discreto, invitaba a devorarla pero también era prudente, realzaba los atributos de la joven, se veía tan bella…

Porque demonios se viste tan bonita solo para una cita de amigos… Se ve tan hermosa-pensaba Inu mientras veía como llegaban a traer a su amada…. Se alejaron la verdad se moría de celos pero no tenía el coraje como para reclamar nada… aunque no pudo soportar la tentación así que decidió seguirlos…

-Hoyo, acaso no íbamos al cine, ¿por qué me has traído aquí?

-Sabía muy bien que no ibas a venir si te decía que era una cena romántica-contesto sonriente el chico…

-Pero que pretende este insecto con mi Kagome, está loco si piensa que me la quitara-pensaba furioso y muy celoso el hanyou escondido en unos arbustos…

La atmosfera del lugar era perfecta, la luna clareaba como el sol, y el silencio aguardaba cada palabra que salía de sus bocas… terminaron de cenar y decidieron caminar un rato por el pasto del lugar adornado por luciérnagas…

-Kagome, tú sabes muy bien que yo estoy enamorado de ti desde hace mucho tiempo… te amo y daría mi vida solo por un beso de tus labios, mi pasión por ti no tiene fin preciosa…. Por favor ¿entiéndeme si?... no puedo seguir ocultando esto que siento…

-Hoyo la verdad es que yo… mejor dime que quieres decirme en realidad….

-Está bien Kagome… ¿Quieres ser mi novia?-pregunto el joven mientras se arrodillaba ante la chica dejando ver un precioso collar de oro con incrustaciones de vistosas piedras…

-Hoyo que lindo eres- decía la joven, pensaba como era posible que alguien fuese tan especial con ella, la verdad se hallaba impactada… era la primera vez que alguien se le declaraba y nunca pensó que fuese de esa manera…

-No lo pienses tanto solo dime que si…

-Hoyo, tú sabes muy bien que yo a ti te quiero mucho, pero no puedo darte esa respuesta, no sería justo para ti….

Al chico no le importó lo que ella había dicho, se acercó a la joven y sin darle oportunidad la tomo por la cintura y la beso tiernamente…

-Suéltala maldito humano… Kagome es mía –decía Inuyasha que salía de unos arbustos con colmillo de acero en manos…