Hooola…. Bueno este es el nuevo capítulo de Un amor inesperado…. Quiero hacer una aclaración… la parte de la entrega de Kagome a Sesshomaru estaba planeada por mi desde un principio… La historia ya está terminada pero la voy publicando poco a poco (Por el asunto del suspenso y todo eso… aparte de que la universidad me tiene sin vida social), quiero explicar que sirve como arma de doble filo justo la idea era esa que no esperaran demasiado para hacerlo, pues Inuyasha se aprovecha de esa situación, eh ahí donde empiezan los problemas… Así como ayuda a fortalecer el amor de ambos (por eso en el capítulo anterior dije que a partir de este capi Inu haría de todo para separarlos)… En el trayecto de la historia se darán cuenta de eso… Así como explicare ciertas cosas que han quedado en el aire como el por qué Kikio sigue viva etc…Gracias por los comentarios y espero haber aclarado ciertas dudas… XD
Capítulo 6 "Dudas y desconfianza"
La ocasión era perfecta, los cuerpos de ambos querían fundirse en uno solo… Sesshomaru sabía perfectamente que la joven a la que estaba a punto de hacerle el amor todavía era virgen ya que su olor era característico, el hecho de que ella todavía no fuese mujer en ese aspecto lo emocionaba y también lo excitaba demasiado… Deseaba ser él, quien marcase a la chica para siempre, pero antes de hacerlo, tenía que asegurarse que ella verdaderamente lo amara… El tiempo que paso con ella había sido poco pero lo suficiente como para que su amor y la pasión en ambos se intensificara con solo una mirada.
Él estaba sentado y recostado en la pared de la cueva, mientras que ella se encontraba sentada en sus piernas…
-Kagome, ¿estas segura de lo que sientes por mí?... ¿Realmente me… a…mas?
-Claro que si, tal vez pienses que es pronto para decirte esto… Pero creo que nosotros estamos destinados a estar juntos, me di cuenta de eso cuando sentí a mi corazón y al tuyo uniéndose mediante el beso que nos dimos –la chica estaba emocionada y casi lloraba de alegría, busco sus ojos, y lo tomo del mentón- Pero necesito que tu también seas sincero y me digas si me amas.
-Sabes que te amo.
-¿Realmente es así? Es que tengo miedo de que después me dejes.
-Eso jamás pasara pequeña, yo realmente te amo.
Sesshomaru la giro hacia a él, logrando enganchar a la muchacha en su cuerpo, empezó a besar su cuello suavemente y a respirar en él, haciendo que la piel de la miko se erizara… Besó sus labios antes de levantarla, él Youkai comenzó a acariciar su cuerpo, bajó el cierre de su vestido, dejando que los tirantes resbalaran delicadamente en sus hombros descubriendo su espalda y parte de sus senos, el demonio utilizo sus garras para deshacerse de la rara prenda que cubría sus senos…
Terminó de quitar el vestido que ella usaba, acariciaba cada parte del cuerpo de la joven, hizo que la temperatura en el cuerpo de ambos aumentara considerablemente, la chica cada vez jadea más fuerte solo podía sentir como su piel ardía cuando las manos de Sesshomaru la rozaban, cada vez sentía que su humedad aumentaba en su intimidad… Él sabía muy bien que ella pronto llegaría al límite, no podía exigir mucho con ella pues a simple vista se notaba que la muchacha era una inexperta en ese tema… Aun así ella con mucha dificultad pues sentía mucha vergüenza, también se dedicó a besar y acariciar el espectacular y maravilloso cuerpo del Youkai, sus manos eran un poco torpes pero muy traviesas y se propusieron explorar cuidadosamente cada atributo que conformaba el cuerpo del demonio, poco a poco la miko logró que el comenzara a gemir del placer, ella fue perdiendo poco a poco la vergüenza y cuando se sintió más confiada bajo directamente a su miembro al que empezó por tocar maliciosamente ya que veía como la cara de él se sonrojaba, así mismo quiso llegar más allá y en un momento hizo rosar sus labios con sus genitales haciendo que él se arqueara de inmediato dejando escapar un gemido que indicó a Kagome que tenía que continuar haciéndolo…
-Mmmm Kagome por favor ya- decía con dificultad el demonio que ya no podía de tanto placer- creo que ya no podré aguantar más.
Al ver que la chica no cedía a su petición el, en un esfuerzo logro colocar a la joven debajo de él, sabía que ella también estaba a punto de llegar al límite, ya era hora de fundir sus cuerpos, nuevamente acarició su mejía y la beso tiernamente…
Se separó poco a poco de sus labios, busco su mirada…
-Te amo- dijo dulcemente el peli plata…
-Yo también te amo- contestó la chica, era evidente que su nerviosismo había regresado, pues ya sabía que era lo que venía a continuación…
-Tranquila –argumento rápidamente el Youkai pues notó la actitud de la joven –prometo que no te voy a lastimar.
Beso por última vez sus labios y se acomodó en medio de las piernas de su mujer… La abrazó fuertemente y empezó a emboscarla suavemente, logró sentir el leve olor a sangre que indicaba que su pequeña ahora era una mujer completa, así como sintió el olor de sus lágrimas al momento en el que se introdujo en su cuerpo, volvió a acariciarla para poder volver a penetrarla, ambos estaban extasiados por el vaivén de placer que sentían… Ella logró llegar al clímax antes que él, se quejaba de una manera tan placentera que hizo que su amado aumentara aún más la velocidad de las emboscadas que le daba logrando llegar al límite con un sin número de sensaciones… Roció toda su semilla dentro del cuerpo de la joven, ambos estaban totalmente complacidos, en muestra de satisfacción, Sesshomaru pasó su lengua por el cuerpo de la muchacha que ahora era su mujer, indicándole que la consideraba apetitosa pero que ahora únicamente seria solo suya…
-Kagome- dijo el Youkai mientras la acomodaba en su regazo y la abrazaba- Te protegeré por siempre.
Se quedaron dormidos por un lapso de dos horas aproximadamente… Aunque quisieran permanecer en ese sitio no podían ya que tenían que volver con Rin y Jaken que seguramente ya se estaban impacientando porque ellos no estaban. El primero en despertar fue él, que empezó a besar suavemente sus labios para lograr despertarla…
-Mujer, ya despierta… Tenemos que regresar.
-Ayyy está bien Sesshomaru-contestó la miko haciendo un pequeño puchero pues todavía tenía mucho sueño.
Regresaron al lugar donde se encontraba Rin y Jaken…
-¿Señor Sesshomaru donde estaban?- preguntaba la pequeña mientras se acomodaba en los brazos de Kagome que estaba junto al Youkai.
-Buscábamos comida- contesto tan frio e inexpresivo como siempre…
- ¿Y la comida? Acaso no encontraron- replicó
La pareja de enamorados se voltio a ver inmediatamente, pues era evidente que no traían nada de alimento con ellos…
-Pues… Veras Rin… Eh resulta que… No pudimos encontrar nada de comida en todo el camino… -contestó nerviosa Kagome…
-Pero señorita Kagome no es para que se ponga nerviosa, más tarde buscaremos de comer- la niña sonreía, volvió al lado de Jaken y lo miro fijamente- Señor Jaken ¿Qué le sucede?
Jaken estaba con la boca abierta y los ojos abiertos como platos, al parecer se había dado cuenta de lo que había sucedido entre ambos, pues el olor de ella se había mesclado con el olor de él y viceversa, no podía creerlo, estaba asombrado, perplejo, como era posible que su amo se hubiese involucrado con esa humana, si bien la joven era bellísima y una sacerdotisa muy poderosa todavía seguía siendo humana, una despreciable e inútil humana…
-Jaken, Rin –dijo el Youkai que ya sabía que su fiel sirviente se había dado cuenta de todo- De ahora en adelante Kagome será mi compañera.
-¿Qué?
-¿Qué ha dicho amo bonito?
-Como lo escuchan, yo el gran Lord Sesshomaru, dueño y señor de las tierras del Oeste, eh tomado por esposa a Kagome- dirigiéndose a Jaken prosiguió- No hagas ningún comentario tonto con respecto a tu Lady Jaken.
Rin estaba feliz, por fin tendría una familia,
-Si amo… Pero, ¿dónde está la marca?- era evidente para Jaken lo que estaba pasando entre su señor y su nueva señora pero faltaba ese gran detalle, si él no la marcaba como suya no podía proclamarla ni como su hembra ni tampoco podía presentarla como la nueva Lady de las tierras del Oeste.
-¿De qué marca hablas Jaken?- Preguntó la sacerdotisa confundida.
-Es una marca que indica que eres mi hembra-contesto severamente Sesshomaru- pero creo que todavía no es hora de marcarte, quisiera esperar para poder hablar oficialmente con tu familia y organizar unos asuntos en mi palacio, además mi olor estará permanentemente en ti, eso ayudara a que ningún otro macho se te acerque mientras yo no te haya marcado.
-Entiendo -contestó la miko - Sesshomaru quisiera pedirte que me lleves a la aldea de la anciana Kaede, quiero regresar a mi casa.
-¿Por qué quieres regresar a tu casa? ¿Acaso no quieres estar conmigo?- dijo molesto el Youkai
-No es eso- replico suavemente, mientras acariciaba su rostro- Solo es que necesito hablar con mi familia de ti, además quisiera seguir en la búsqueda de los fragmentos, mi misión aquí es derrotar a Naraku.
-Eso no es necesario, yo lo derrotare por ti, puedo permitir que visites por unos días a tu familia pero no que regreses a buscar los fragmentos al lado del idiota de Inuyasha, eso jamás.
-Pero mi amor- dijo seductoramente- yo solo te amo a ti… Por favor déjame luchar contra Naraku, nadie puede hacerlo más que yo.
El demonio cedió a la petición de la joven, no quería, pero sabía que no podía hacer nada pues la misión de su mujer era destruir a ese medio demonio junto con la Shikon no Tama, por eso ella había viajado en el tiempo…
Pasaron la noche en ese mismo sitio, acordaron que partirían a la mañana siguiente…
Amaneció y emprendieron su viaje, la aldea no estaba tan largo del lugar donde ellos estaban…
Después de una hora de viaje aproximadamente llegaron a su destino, todos salieron a recibir a Kagome…
-Kagome regresaste- Shippo salto a los brazos de su madre adoptiva, con lágrimas en los ojos de emoción- no sabes cuánto te extrañe.
-Tranquilo pequeño, ya estoy de regreso- la joven madre sobaba la cabeza del pequeño zorro…
-Qué bueno que ya hayas regresado- Sango se dirigía a ella- me alegro de que ya estés con nosotros- dijo esto abrazándola.
-Señorita Kagome me alegro de volver a verla- iba a acercársele pero la mirada matadora de Sesshomaru lo detuvo.
-Porque me habrá visto de esa manera, acaso le molesto que intentara acercarme a la señorita- pensaba Miroku que parecía confundido.
-Kagome por fin regresaste- Inuyasha había bajado del árbol de donde se encontraba, se acercó a la joven pero paro en seco cuando respiro su olor, se giró a su medio hermano- Vaya Sesshomaru sí que fuiste rápido- esto último lo dijo muy molesto, empuñando las manos de la ira…
-Eso no te interesa- fue lo único que contesto el demonio, en sus adentros estaba satisfecho pues sabía muy bien que ese hanyou ya no podía pretender a su mujer.
-Sango sabes dónde está la anciana Kaede, Sesshomaru y yo necesitamos hablar con ella- Kagome había interrumpido la discusión que se veía venir.
-Claro, será mejor que la esperen en la cabaña, ella ya debe venir en camino.
Ambos se dirigieron en dirección de la cabaña de la anciana Kaede… Por otro lado cierto hanyou estaba estremecido por el nuevo acontecimiento que había descubierto.
-Maldito, me ha robado a mi mujer, no permitiré que te quedes con ella, jamás te dejare el camino libre con ella, ganaste esta batalla, pero no has ganado la guerra, Kagome me ama y ella solo es mía- pensaba Inuyasha furioso- hare lo que sea para apartarte de mi mujer… Pero, ella no tiene la marca de Sesshomaru, jajá que ingenuo y estúpido que fuiste, no sabes el gran error que cometiste al no marcarla como tu hembra, ya lo veraz…
Termino de decir eso y se acercó a la cabaña de la anciana para escuchar que platicaban "su mujer" y el Youkai que la acompañaba…
-Tengo miedo de regresar a mi casa- dijo temerosa Kagome, su mirada presentaba tristeza y miedo.
-¿Por qué mi pequeña?- la mirada del Youkai se torno tierna y compasiva…
-Es que tuve un sueño con mi madre, y tengo miedo de que se realice, si es así, te juro que no sé qué hare si algo malo le pasa a mi mama, a mi abuelo o a mi hermano…
-¿Te refieres a la pesadilla que tuviste la noche anterior?- la chica acertó con la cabeza- Tranquila mi amor, veras que todo estará bien en tu casa, solo fue un mal sueño nada más.
La anciana Kaede se reunió con ellos, pues la pareja pidió a la anciana cuidar a Rin por unos días mientras arreglaban unos problemas.
Se despidieron y Kagome prometió a Sesshomaru no dilatar más de tres días… Al fin la muchacha se lanzó por el pozo de los huesos…
La miko llego a su casa busco desesperadamente a su madre, la encontró y se abalanzo a ella como si nunca la hubiese visto, abrazo a Souta y a su abuelo de igual manera que a su madre… Estaban un poco extrañados por la actitud de la joven pero no preguntaron nada… Ella subió a su habitación muy tranquila pues comprobó que su pesadilla solo había sido eso una pesadilla… Tomo un baño y se acostó en su cama… Alguien toco a la puerta de su habitación…
-Pase- dijo la muchacha acostada todavía…
-Hermana, toma, estos son los apuntes de tus amigas, Yuka me dijo que te los diera pues ya entraron a clase y la próxima semana son los primeros exámenes…
-Gracias Souta- la joven tomo los apuntes y vio cómo su hermano salía de su habitación- lo siento mi amor pero creo que dilatare un poco más en esta época, por favor espérame…
Pasaron tres días…
-Kagome, espérame –Eri estaba corriendo tras ella con una cara de preocupación…
-¿Qué pasa Eri?- contesto ella, pues pensaba que el asunto era grave como para que ella corriera tras de sí hasta su casa.
-Se trata de Hoyo, su abuela acaba de fallecer y él está muy mal, quería ver si nos ibas a acompañar a sus funerales.
-Claro que sí, pobre Hoyo debe de estar muy mal, ¿a qué hora serán?-dijo con un tono de lastima.
-Estate lista a las seis nosotras vendremos por ti…
La chica siguió subiendo las escaleras, comunico lo sucedido a su familia, y se dispuso a alistarse, tomo un baño, cuando salió empezó a vestirse, se puso un pantalón jeans negro y una camisa manga ancha negra, de botones, pegada al cuerpo, remarcaba su cintura y sus senos, también llevaba unos zapatos de tacón muy pequeños, sujeto su cabello, haciéndose una coleta alta con flequillo… Dieron las seis y sus amigas llegaron por ella, se fueron a la casa de Hoyo…
Mientras tanto en la época antigua…
-Señor Sesshomaru, tranquilo, la señora Kagome, ya regresara, Shippo me dijo que a veces dilataba porque tenía que enfrentarse con unos demonios llamados exámenes…
-Rin, porque mejor no te vas a jugar…- contesto el Youkai que estaba a la par del pozo esperando a su mujer…
La pequeña se alejó del lugar, pero Inuyasha se dejó ver mientras descendía de un árbol…
-Vaya, al parecer Kagome no ha regresado- decía Inu en un tono sarcástico y muy burlón- No me digas, que te salió con el cuento de la "pesadilla con su madre"
Sesshomaru no contestaba nada…
-Está bien no me contestes, pero deberías de tener más cuidado, el mundo de Kagome no es igual a este mundo, puede que en esta época los demonios y humanos respetan a Kagome como tu mujer pero en su mundo lo dudo…
-¿A qué quieres llegar Inuyasha?- dijo muy molesto el demonio.
-Nada, solo es que… Mira no te molestes por lo que diré pero… Kagome a veces o es muy inocente o tal vez fácil…
-Cállate idiota- Sesshomaru lo tenía del cuello…
-Tranquilo…- dijo el hanyou logrando escapar de las garras de Sesshomaru- pregúntale quien es Hoyo y por qué permitió que la besara, él le pidió que fuese su novia, y ella hasta el sol de hoy no le ha dado una respuesta, yo que tu iría por ella, pues ese hombre la asecha demasiado y la reclama como suya, estudia en el mismo colegio que ella, la ve todos los días y la invita a salir… Además también pregúntale por que durmió con Kouga en su cama el día que fui por ella a su casa… Analízalo Sesshomaru, adiós- Inuyasha hizo como si se retiraba del lugar…
-Maldito idiota- dijo el Youkai lanzándose por el pozo…
Llego a la casa de Kagome y olio el lugar, noto que en una parte de la casa su olor era intenso así que salto hasta la ventana de ese sitio, llego a la habitación de Kagome y para su temor era cierto todavía había rastro del olor de Kouga en ese sitio, empezó a oler todo y a revisar cada cosa, se sorprendió al ver la ropa interior de Kagome cuando una especie de puerta se abrió…
-¿Tú quién eres? ¿Eres amigo de mi hermana?- Souta había entrado a la habitación de Kagome buscando a Buyo…
-¿Dónde está Kagome?- pregunto fríamente
-Ah ella salió con sus amigas, iban a la casa de Hoyo…
No termino de escuchar al pequeño y salió por la ventana, olio el olor de su mujer y empezó a seguir su rastro… Iba desesperado y cegado por los celos, en realidad no le importaba matar a ese insignificante humano inservible, pero Kagome era su mujer y no dejaría que nadie se le acercase…
Kagome llegó a la casa de Hoyo al lado de sus amigas… Sesshomaru también llego y observaba cuidadosamente lo que hacía su mujer… Se miraba hermosa, le reprocharía porque usaba esas ropas tan provocativas después de sacarla de ahí, estaba un poco confundido, había mucha gente y todas estaban vestidas de negro, también olía a muerte, empezaba a acercarse a su mujer cuando escucho la voz de un tipo…
-Kagome- Hoyo había visto a la chica y se había aproximado a ella…
-Oh Hoyo cuanto lo siento- Kagome se acercó a él y le dio un abrazo en sentido de pésame…
Sesshomaru estaba estupefacto, no podía creer lo que había visto…
-Malditos humanos- se dijo para sí el Youkai…
