Holis! Hay enserio lamento haber demorado un poco en subir otro capítulo, pero es que estoy como Kagome (en época de exámenes jajaja)…
Capítulo 7 "Insoportablemente hermosa"
Sesshomaru estaba estupefacto, no podía creer lo que había visto…
-Malditos humanos- se dijo para sí el Youkai…
Estaba gravemente molesto, iba a acercársele cuando observó a otra humana llegar junto al grupo donde su mujer se encontraba.
-¡Hoyo!- una linda joven de cabellos rizados se había acercado a ellos- Yuka, Eri, Ayumi que bien que estén aquí- la chica voltio al lugar donde estaba el muchacho que buscaba, quien al escuchar su voz se separó de la sacerdotisa- Kagome, no esperaba verte aquí, pero que bien que hayas venido- dijo preocupada, pues sabía perfectamente del amor que Hoyo sentía por ella, se había alarmado al verla ya que su belleza era mucha y si Hoyo antes la amaba ahora seguramente la adoraba… Se acercó a él y lo abrazó y con su voz afligida y muy dulce le hablo al oído— ¡Lo siento mucho!
-¿Ustedes saben quién es esta niña?- susurró Kagome a sus tres amigas, luego de apartarse de Hoyo.
-¿Te acuerdas de la jovencita de primer año que hace algún tiempo intentó conquistar a Hoyo?- pregunto Eri, la miko acertó con la cabeza- Pues ahora está en tercero y al parecer sus sentimientos por Hoyo no han cambiado, creo que también ha estado en contacto con él desde que salió del instituto el año pasado.
-¡Qué bien!- la sacerdotisa embozo una hermosa sonrisa que hizo que Hoyo se estremeciera, verdaderamente la amaba, el chico se acercó a ella iba a decirle que por favor se quedara con el que la necesitaba pero su madre lo interrumpió y tuvo que retirarse…
-Pueden despedirme de Hoyo… Yo tengo que irme- la muchacha se había dado cuenta de las intenciones de Hoyo para con Kagome, y no puedo evitar sentirse tan mal.
La tristeza y vergüenza de la pobre muchacha eran notables, Kagome se sintió culpable pues sabía bien que ella era la responsable de que Hoyo no pudiera corresponderle, observó a la adolescente alejarse y se sintió identificada con ella… La siguió, corrió tras ella para alcanzarla…
Sesshomaru siguió a su mujer y se quedó a cierta distancia para poder escuchar lo que hablaba con la otra humana sin ser detectado.
-Oye, espérame- Kagome le sonreía mientras respiraba un poco agitada- ¿Por qué te fuiste? Hoyo te necesita…
-Es que tengo un par de cosas por hacer y no pueden esperar solo vine para darle el pésame nada más…
-Y esas cosas ¿son más importantes que Hoyo?- Kagome miraba fijamente a la niña, esperando una respuesta pero ella no le contestó nada así que decidió seguir hablando…
-Yo hace algún tiempo me sentía igual que tú… Había alguien al que creía amar con todas mis fuerzas, sentía que él era todo para mí, moría de celos y tristeza cuando la mujer a la que él amaba aparecía, siempre me dejaba sola por ir tras ella y yo siempre estaba ahí para él, entregada, dispuesta a soportar todo con tal de permanecer a su lado, no quería alejarme de él pero me di cuenta que el amor no se suplica, es algo que surge espontáneamente sin darse cuenta.
-¿Todavía lo amas? ¿Estás a su lado?- la jovencita se había interesado en lo que Kagome le decía.
Sesshomaru por su parte se sentía temeroso, sabía perfectamente que ella hablaba de Inuyasha, temía por las respuestas que ella pudiese llegar a dar….
-A veces las cosas pasan por algo, el me alejo de su lado por un tiempo, eso me ayudo a pensar en mi situación… El llego a buscarme nuevamente después de un año, empecé a creer que nuevamente me estaba enamorando de él pero la mujer a la que él amaba apareció de nuevo y volvió a dejarme por ella…- dio un suspiro, y continuó con una sonrisa sincera- Doy gracias a Dios de que eso haya sucedido.
-¿Cómo? ¿No estás triste?
-No, al contrario estoy muy feliz, verme en esa situación me hizo darme cuenta de que el amor que yo decía tener no era más que una costumbre o un capricho… Gracias a eso, la vida me dio la oportunidad de conocer a alguien maravilloso que sé que me ama y estoy segura de amarlo…
-¿Y por qué estás tan segura?
-Es fácil, nunca había sentido esto por nadie... Es más, jamás pensé que el amor pudiese ser así… A lo que quiero llegar es que, las cosas pasan por alguna razón, si yo no hubiese pasado por esas situaciones tan dolorosas estoy segura de que nunca me hubiese encontrado con Sesshomaru.
El Youkai estaba emocionado, lo había escuchado, ella lo amaba, Inuyasha era cosa del pasado, nadie ocupaba su corazón solo el, ella era suya y el siempre seria suyo… Estaba seguro, se sintió mal ¿cómo era posible que el dudase de ella?… Después de lo que acababa de escuchar no necesitaba ninguna otra prueba de amor, confiaba en ella y siempre lo haría…
-Pero… ¿Por qué me dices todas esas cosas Kagome?
-Porque sé que amas a Hoyo… No debes abatirte por lo que él cree sentir por mí, estoy segura de que te mira más que como amiga, solo debes ayudarle un poco, no te digo que te humilles pero hazlo sentir un poco, ayúdale, apóyalo, dale tu amor, en ciertos momento pórtate un poco distante, haz que te extrañe, vuélvete poco a poco su prioridad y si con todo esto él no te logra ver, entonces creó que deberías darle chance de que él se dé cuenta por sí solo.
Ambas jóvenes se abrazaron…
-Gracias por tus consejos- la chica sostuvo las manos de la miko- Y felicidades por tu nuevo amor ojala que ustedes tres sean muy felices.
-¿De qué hablas? ¿Cuáles tres?- contestó muy confundida.
-Hay Kagome ¿no lo sabes?... Tu estas embarazada, yo tengo instinto para esto, ya veraz que no me equivoco- volvió a abrazarla- adiós y nuevamente muchas gracias.
Sesshomaru no podía creer lo que había escuchado, esa humana había dicho que su mujer estaba embarazada… Kagome estaba sorprendida, llevó sus manos a su vientre y empezó a acariciarlo, como tratando de buscar una respuesta… El Youkai salió de donde se escondía…
-Kagome es verdad lo que esa mujer dijo- pregunto con la voz quebrada.
-No lose sinceramente no lo sé- Se acercó a él y le dijo de una manera un poco molesta - ¿Qué haces aquí? ¿Acaso estabas espiándome?
-Quise venir a ver por qué no regresabas y no te encontré en tu casa así que decidí seguir tu rastro…- contestó muy indiferente y frio.
-Pues no tenías que hacerlo- dijo frunciendo el ceño- ¿Acaso no confías en mí?
-No es eso, solo quería verte- se acercó a ella y la beso tiernamente- te extrañaba, resulta que si tu no estas a mi lado me vuelvo loco –continuo diciendo mientras la abrazaba- ahora será mejor que regresemos. Necesito llevarte donde una mujer para que me diga si estas preñada.
-Lo siento pero no podré ir a la época antigua, sino hasta dentro de una semana, estoy en periodo de exámenes y no puedo viajar mi amor, ¿usted me entiende cierto? ¿O acaso no sabe comprender a su mujer?- dijo coquetamente.
Sesshomaru accedió nuevamente a su petición, simplemente no podía negarle nada cuando ella usaba esos tonitos de voz y lo miraba con esa mirada tan coqueta y excitante. La llevó a su casa y luego él se marchó por donde había llegado…
Ya había pasado una semana, ella preparo unos alimentos y se marchó de su casa… Llegó a la época antigua, se encontró con sus amigos, los diviso a todos menos a Inuyasha, pero ya no le importaba, le daba igual, solo que le pareció extraño no verlo…
Entregó los alimentos a sus amigos ya que Sesshomaru había llegado por ella para que un médico Youkai o algo así la revisara, ella accedió sabía que los resultados serían negativos, era ilógico, no presentaba ningún síntoma…
Llegaron al palacio de Sesshomaru todos los sirvientes hicieron reverencia ante la presencia del Lord del Oeste, él no dijo nada, ordenó a Jaken que buscara a una mujer que pudiese detectar a los cachorros aunque tuviesen poco tiempo de haber sido engendrados. Luego de esto llevo a Kagome a una habitación hermosa, era grandísima, con grandes ventanales y cortinas que parecían de porcelana fina, una amplia terraza con vista a todo el poderío que pertenecía a Sesshomaru, no había terminado de ver la habitación cuando apareció la mujer que les diría si ella estaba embarazada acompañada por Jaken.
-Mi lord- dijo haciendo una reverencia.
-Quiero que revises a mi mujer, necesito saber si está preñada.
-Sí, mi lord- la mujer empezó a palpar el vientre de Kagome, no dilato mucho, lo toco durante unos cinco minutos, pues Kagome le dijo que no tenía ningún síntoma de embarazo.
Sesshomaru y Jaken solo miraban expectantes, aguardando la respuesta de la mujer.
-Felicidades mi lord, evidentemente, su mujer está preñada, si no me equivoco son dos cachorros los que vienen en camino o al menos que la cría sea demasiado grande y sea uno… También quisiera decirle que por lo que veo, el embarazo de mi lady es de alto riesgo…
-A que te refieres- dijo preocupado interiormente el Youkai
-A simple vista se puede apreciar el poder espiritual que su mujer posee, si no estoy mal es una miko muy poderosa… Usted es demonio, así que su descendencia también lo será o al menos será una mezcla de humano y demonio, y hay riesgos en esas circunstancias, ella por naturaleza, purifica cualquier indicio de maldad, tiene que evitar a toda costa alterar el estado de ánimo de mi lady, por lo general las mujeres embarazadas son atacadas por cambios hormonales, estará más sensible de lo normal y en las condiciones de mi señora, lo más seguro es que no pueda controlar su poder si sus emociones no son estables y ella misma puede llegar a purificar completamente a la cría sin poder controlarse aunque también puede ser al revés, el poder demoniaco del cachorro puede contaminarla hasta llegar a matarla y estoy segura que puede pasar, ya que como hijo suyo puede llegar a tener igual o mucho más poder que usted mi lord…
-Puedes retirarte- dijo Sesshomaru que no cabía de felicidad, él se encargaría de evitar que ella se alterara, la mantendría a salvo y no dejaría que nada malo le pasara ni a ella ni a su heredero- Jaken tú también vete –ambos hicieron reverencia a sus amos y salieron enseguida.
-Sesshomaru- dijo Kagome que lloraba de felicidad, se había levantado de la cama y había corrido a abrazar a su demonio- Mi amor, vamos a ser padres, te amo tanto me siento tan feliz, no sabes cuan dichosa estoy…
-Mi pequeña yo también te amo, también estoy feliz de ser padre- dijo esto mientras la cargaba como si de recién casados se tratase al mismo tiempo que le daba un beso- me siento tan contento mi amor, gracias por este regalo.
-Cariño, no te preocupes, yo estoy segura de poder controlar mi poder espiritual, nada malo les pasara a nuestros bebes- ambos estaban contentos, aunque ella parecía más impresionada, jamás había visto a Sesshomaru reír de esa manera, realmente estaba muy feliz…
-Yo prometo no darte ningún disgusto, ya veraz que todo saldrá bien, te voy a consentir muchísimo, ahora mejor descansa- la acostó en la cama y le dio un beso en su frente, él también se acostó pero coloco su cabeza en el vientre de su amada y en señal de su felicidad le dio unos cuantos besos- a ustedes también los amo cachorros-…
Diciendo esto subió nuevamente a la altura de Kagome y se quedó con ella hasta que se durmió… A las dos horas Jaken tocó a la puerta de la habitación…
-¿Qué es lo que quieres Jaken?- estaba molesto, pues ese insolente había interrumpido su sueño al lado de su mujer.
-Amo bonito lo siento pero es que hay problemas, el señor Tokugo lord de las tierras del Sur, ha enviado a su hija para establecer el día en el que usted la tomara como esposa, está a poco tiempo de llegar al palacio.
-¿Sucede algo malo?- pregunto adormilada la miko desde el interior de la habitación, había despertado con la voz de Jaken.
-No te preocupes mujer, no es nada, quédate en la habitación mientras atiendo unos negocios- Kagome asintió con la cabeza.
Salió de la habitación con Jaken y se dirigió a su despacho…
-Amo bonito ¿qué vamos a hacer? Hace un año, usted quedo de dar una respuesta al señor Tokugo y si se rehúsa a tomar a su hija por esposa seguramente declarara la guerra entre ambos territorios y más aún si sabe que rechazó a su hija por una humana.
-Ya cállate, no me interesa lo que piensen yo ya tome como esposa a Kagome y ella espera a mis cachorros, déjalos que intenten revelarse… Cuando esa tipa se aparezca la mandas a mi despacho- refiriéndose a la hija del lord del sur.
En ese momento, Kagome se levantó de la cama y se dirigió hacia la ventana, el castillo era bellísimo, no había tenido chance de explorarlo pero a simple vista se podía apreciar la elegancia y el espectacular gusto que habían tenido al decorar cada rincón del palacio… Estaba apreciando los jardines desde el balcón de la ventana, cuando diviso a lo lejos una hermosa carrosa, inmediatamente los guardias y la servidumbre salió a recibir a las que parecían eran visitas muy importantes, le llamo la atención el observar a una hermosa mujer demonio que se bajó de la carroza, era muy bella, y su cuerpo estaba muy definido, evidentemente era la mujer más preciosa que hubiese visto, lentamente la vio entrar al castillo.
-¿Quién será la Youkai que bajo de esa carroza? ¿Sera algún familiar de Sesshomaru? Será mejor que vaya y averigüe- Se colocó sus zapatos y se dirigió a la sala, se quedó a una distancia prudente, podía ver la sala y la puerta del despacho donde seguramente su amado se encontraba.
-Bienvenida Lady- dijo haciendo una reverencia una empleada que estaba en la sala.
-Donde está tu amo? Necesito verlo. –dijo en un tono muy serio y frio la mujer demonio.
-Por aquí mi señora – la llevó al despacho de Sesshomaru…
Cuando la empleada regreso a la sala Kagome se acercó a ella para averiguar quién era ese ser misterioso…
-¿Sabes quién es el demonio que pidió hablar con el señor Sesshomaru?
-Claro mujer, ella es la nueva lady de las tierras del Oeste…
-¿A qué te refieres?-dijo asustada y muy preocupada la miko
-Veraz-argumento la empleada molesta, no le hacía gracia estar hablando con una humana pero su amo la había llevado como visita y si le hacia algún mal gesto o le contestaba de mala manera era capaz de matarla- el señor Tokugo lord de las tierras del sur hace un año propuso al amo la unificación de sus tierras, propuso a mi lord que tomara como compañera a su hija la señorita Wikka.
-¿Entonces es por eso que ella ha venido, cuando se casaran?- pregunto con un nudo en la garganta la miko.
-No lose, probablemente el señor Sesshomaru nos lo comunicara, claro si es que acepta la propuesta.
-¿Cómo dices? Es que no te estoy entendiendo.
-Hay tu eres más fastidiosa que la pequeña humana que trajo el amo… Él aún no ha dado respuesta a la proposición que el señor Tokugo le ha hecho, pero seguramente dará un si por respuesta, la señorita Wikka es igual de fría y hermosa que él amo.
La joven embarazada estaba más intranquila que nunca, seguía en shock con lo que la sirvienta le había comentado, la sirvienta estaba en la sala pues sacudía unas grandes jarras que estaban a los costados de las escaleras cuando la puerta del despacho se abrió…
-Ustedes –señalo Wikka en un tono arrogante y frio- traigan licor y un par copas ahora, muévanse que no tengo su tiempo- la demonio tomo la llave que estaba en la perilla de la puerta- cuando traigan la bandeja con lo que les pido, tocan para abrirles, después de esto que nadie nos interrumpa- terminó de decir esto con una maquiavélica sonrisa y enllavó la puerta.
-¿Dónde está la cocina?-pregunto la miko a la empleada, ella le señaló un pasillo y dijo que al fondo de este se encontraba la cocina- Gracias y no te preocupes, yo llevare la bandeja al futuro matrimonio- ella fingió una sonrisa mientras se dirigía al pasillo…
Sesshomaru se encontraba sentado en su silla justo detrás de un enorme y muy fino escritorio, tan frio como siempre, observaba a la Youkai que tenia de frente, su miraba reflejaba repugnancia, esa mujer era muy insolente.
-¿Qué pasa Sesshomaru?- Wikka se levantó de su silla y se acercó más a su escritorio- No te agrada que nosotros vayamos a unirnos, yo seré tu compañera, deberías de tratar con más respeto a tu futura Lady.
-Ya cállate, no te he dicho mi respuesta- él la miro con desagrado- Yo no me uniré contigo, eso jamás. Ve y dile a tu padre que rechazo rotundamente su ridícula idea.
-¿Pero por qué? Tienes que darme un buen motivo- ella se acercó aún más a su escritorio, estaba casi sentada en el- Yo te propongo que me investigues más a fondo tal vez al final te convenzas de…- no pudo seguir hablando ya que fue interrumpida por el sonido de la puerta, al parecer la empleada ya había llevado la bandeja con el licor y las copas y estaba tocando la puerta.
-Largo- dijo desde adentro Sesshomaru que ya había perdido la paciencia.
-No seas así, es licor para que celebremos nuestra pronta unión, tal vez con eso te pones más cariñoso con tu futura compañera…
-Yo no tengo nada que- fue interrumpido ya que la puerta se había abierto de golpe…
-¿Qué pasa amo Sesshomaru en serio no tiene nada que celebrar?- Kagome estaba celosa, se sentía furiosa y había utilizado su poder espiritual para abrir la puerta lográndolo si ningún problema, verdaderamente sus ojos y su voz eran desafiantes.
-Pero que rayos haces maldita impertinente, que te crees insignificante humana- la Youkai se acercaba peligrosamente a ella.
-No te atrevas a tocarla Wikka- Sesshomaru la miro con los ojos llenos de furia, se habían tornado rojos.
-Eres una atrevida, como te atreves a faltarnos el respeto de esta manera, tu lord debería matarte, grábate esto, yo soy tu nueva lady y no te permitiré este tipo de atropellos - Wikka estaba furiosa y arrojó la charola que Kagome tenía en las manos.
Sesshomaru intento actuar y matar el mismo a Wikka no le importaba irse a guerra con el lord del sur, no permitiría que ella le faltara el respeto a su hembra, había sido muy paciente con ella y sus impertinencias, pero resulta que Kagome fue más rápida que el…
La rodeaba un aura tan pura y poderosa, su poder espiritual era tan notable que se podía ver como salía de su cuerpo… Al momento en el que Wikka tiró su charola, inmediatamente ella alargo su mano e hizo salir un haz de luz espiritual de color morado pastel casi llegando a blanco, eso indicaba que ella había perdido el control sobre su poder… La Youkai impacto en una de las paredes del despacho cayendo al suelo casi inconsciente, si bien ella podía resistir cualquier tipo de golpe, este no había sido cualquiera ya que el poder que poseía era muy grande. Kagome tomo una pequeña lanza que se encontraba en una de las esquinas del despacho, la inyecto de poder espiritual y la apunto en dirección a Wikka que estaba perpleja, inmóvil de miedo…
-Kagome por favor cálmate si sigues en ese estado te hará daño – Sesshomaru estaba preocupado, ella se comportaba de una manera totalmente opuesta a la común, tal vez era por el embarazo, lo peor era de que si él no la lograba tranquilizar, ella seguramente terminaría por purificar a su hijo… si mataba a Wikka la guerra entre él y el lord del sur sería interminable- Pequeña ya tranquilízate, no me causes problemas.
-¿Problemas? Crees que eso es lo que soy- Ella bajo la lanza y su poder espiritual ceso –tranquilo ya no lo seré- inmediatamente salió del despacho cerrando de una manera muy fuerte la puerta. Iba furiosa, cegada por los celos, se dirigió a la salida topándose con Jaken…
-Jaken, busca a Ah-Uh y tráemelo de inmediato.
-Pero mi lady, que hará con el…
-Eso no es de tu incumbencia, tráemelo de inmediato, si no lo haces yo misma me encargare de matarte.
-Si señora. Jaken salió a uno de los jardines y ella subió inmediatamente a la habitación donde había permanecido antes, busco las pocas cosas que había llevado consigo, las tomo y volvió bajar…
-Ama aquí esta Ah- Uh, a donde piensa ir, el señor Sesshomaru lo sabe?
-No sabe nada, ni tampoco le debe de importar. Adiós Jaken y despídeme de Rin- Jaken solo miraba como su lady se alejaba por los aires montada en la bestia de dos cabezas.
Mientras tanto en el despacho de Sesshomaru…
-Que te quede claro Wikka, Kagome es mi hembra, será ella la que reine conmigo en estas tierras, tú no eres nadie, ahora lárgate de mí palacio...
-Cómo es posible que prefieras a una maldita humana mi padre jamás te lo perdonara y yo te juro que me vengare de esta humillación…
-Lárgate- dijo esto último muy furioso y salió a buscar a su mujer.
-Jaken, donde esta Kagome?- El Youkai había subido a su habitación y encontró que no estaban las cosas de su hembra.
-Amo bonito ella se fue, pidió que le trajese a Ah-Uh y se marchó en él dijo que…- no termino de hablar pues un golpe había sido depositado en su cabeza.
-Imbécil, como la dejaste ir- salió del palacio y empezó a seguir su rastro, le costaría un poco pues ella iba por aire, pero no le sería imposible.
Kagome pero que demonios hiciste, seguramente él está enfadado contigo y tiene todo el derecho de estarlo, debí dejar que el arreglara el malentendido con esa per… Hay seguramente lo metí en algún problema, que estúpida que fui, lo arruine todo, jamás había sido tan impulsiva, que vergüenza, no sé qué me paso, jamás había actuado así- la miko iba pensando todo esto y varias lagrimas habían caído de su rostro, se sentía avergonzada y estúpida.
-Mejor hablare con él otro día, tal vez ahora no quiera verme- dijo esto en voz alta y divisó desde el aire un pequeño arroyo – llévame allí por favor Ah-uh.
Al fin bajó hasta el rio y se sentó en la orilla, dejo que sus pies tocaran el agua, estuvo así durante largo tiempo eso la relajaba…
-Kagome- Sesshomaru había logrado dar con ella y ya llevaba tiempo de estarla observando.
-Sesshomaru- ella estaba avergonzada así que no voltio a verlo, siguió dándole la espalda- ¿Qué haces aquí?
-Vine por ti, eres mi hembra, mi lady y no tienes que huir de mí…
-Sesshomaru perdóname, enserio que no quería avergonzarte con tu visita, lo siento- dijo esto último con muchas lágrimas en sus mejillas.
-Tranquila, yo no estoy molesto- la levanto, la abrazo tomándola de la cintura- Jamás me molestaría contigo mi hermosa Kagome. Además fue mi culpa debí de aclararlo todo contigo desde un principio.
-¿Estás seguro?- dijo sollozante limpiándose el restante de sus lágrimas en sus ojos.
-Te lo prometo mi amor, además yo hubiese hecho lo mismo que tu… - la miro a los ojos y acerco sus labios a los de ella- te portaste insoportablemente hermosa- y terminando de decir eso la beso…
Bueno primero lo primero, quisiera agradecer a todas esas lindur s precios s bell s que han dejado sus comentarios, enserio se los agradezco muchisisisisisisimo… Bueno ahora lo segundo, eh tenido que hacer algunas modificaciones a mi historia, aunque ya está terminada eh tenido que hacerle algunos arreglitos (es que a veces me da como un tipo de inspiración momentánea) y eso sumado a exámenes y problemitas personales pues mmm es igual a retraso total.
También quisiera aclarar que yo soy de las que piensa que una mujer debe de lucir sexy y bella siempre XD sea la ocasión que sea… Además Kagome es linda y siempre lucirá sexy con lo que se ponga jajá… Gracias por sus sugerencias eso me ayuda mucho a rectificar ciertos sucesos, y también a aclararles ciertas cosas…
Ahh y próximamente publicare otra nueva historia llamada "Noche Blanca"… Sera muy linda eh escrito gran parte en mis momentos eufóricos de inspiración… Gracias los quiero… Besos y Abrazos ( Y nuevamente Gracias por sus críticas constructivas las tomare muy en cuenta)…
