Hola!... Hay lamento haber tardado mucho en actualizar, pero es que mi compu se me daño y resulta que todos los capítulos están en la pc, pero bueno a penas me la terminaron de arreglar hoy y ya les estoy subiendo este capítulo…. Gracias a las cositas lindas que me han dejado sus comentarios, los quiero… Bueno aquí les dejo el capítulo numero 9… Espero y sea de su agrado….
Capítulo 9 "Intentando Recodarte"
Toda la familia Higurashi se encontraba reunida en la casa, sumándose a ellos las inseparables amigas de Kagome y su fiel enamorado Hoyo. La sacerdotisa tenía la misma apariencia de cuando cruzo el pozo por primera vez, al parecer por el hechizo de la malvada bruja volvió a ser la misma chica de tercer año de secundaria. Su cuerpo bien formado, su actitud más madura, el color de su cabello y las hondas que habían en él, su rostro, sus facciones, habían desaparecido, todo volvió a ser como antes, volvió a ser una niña.
Al parecer nadie recordaba nada, era evidente, el tiempo había sido regresado, y por lo dicho de la bruja, en la época actual nadie podía recordar nada, no lo harían hasta que Kagome recordara, si es que lo hacía, solo de esa manera en esa época todo volvería a la normalidad.
Las horas pasaron y la pequeñísima celebración termino, la festejada salió a despedir a sus amigos… Cuando ellos se fueron, regresó a la casa.
-Kagome, hija, ven necesito hablar contigo –Este era su abuelo quien la llamaba porque quería entregarle su regalo de cumpleaños a solas.
-¿Qué pasa abuelo?
-Siéntate, toma, este es mi regalo de cumpleaños –estiro su brazo y abrió su mano que había mantenido empuñada segundos antes, dejando ver una delgada cadena que no se vería si no fuese por el brillo del oro que resplandecía, era bellísima pero no solo por eso, si no por el dije, esté no era más que una perla, una hermosa perla morada con destellos color rosa.
-Abuelo, gracias es muy preciosa- estaba maravillada por la cadena –Pero ¿de dónde sacaste esta perla?
-Es una imitación de la perla de Shikon.
-¿Perla de Shikon?- se había interesado en la plática.
-Así es, la perla de Shikon es nada más y nada menos que una maravillosa joya que según dice la leyenda puede concederte cualquier tipo de deseos, según la historia, hace quinientos años aproximadamente miles de demonios y hombres con malas intenciones intentaron apoderarse de ella con el fin de ganar gran poderío.
-¿Y qué paso abuelo? ¿Lo lograron?
-No se sabe, es una incógnita, nadie supo que paso con esa perla maravillosa, aunque creo que por lógica, no cayó en manos equivocadas, algunos dicen que desapareció y con ella cientos de demonios malignos.
-Hmp, pero al parecer no pasa de ser una leyenda urbana-se levantó de la mesa para volver a decir- gracias abuelo, cuidare mucho de este precioso regalo.
La chica subió a su habitación de siempre, estaba muy contenta, no presto atención al resto de regalos, por muy extraño que pareciese ninguno le llamo la atención como ese último que su abuelo le dio.
"Esta vez su regalo si me ha gustado" Se vio frente al tocador del baño y se lo puso, quedo encantada al verlo en su cuello, salió del baño, aun no se cambiaba el vestido que llevaba puesto, este era de color rojo, sin mangas, cuello chino, de botones hasta la terminación de sus costillas, desde ahí la tela caía hasta la mitad de sus muslos, llevaba puesto unas sandalias de plataforma de altura media, en color dorado, las correas de estas atrapaban de forma horizontal sus dedos y luego a la mitad de esta correa se desligaba otra de manera vertical hasta llegar al tobillo y terminar por rodearlo para sujetarlo. Su cabello azabache lo lucia suelto con la diferencia de que su flequillo lo lleva acomodado de tal modo que fuera sujetado por una trenza, dando la impresión de un muy pequeño abombado que terminaba en la trenza que servía de aro.
Se sentó justo en el borde de su ventana, observando toda la ciudad de Tokio, se sentía melancólica, había pasado su cumpleaños muy bien acompañada pero sentía como si algo le hubiese hecho falta, sentía una extraña sensación de añoranza como que si de tal manera quisiese recordar algo o alguien, su mirada lucía perdida en sus pensamientos y fue ahí cuando poso sus ojos en la caseta que refugiaba al pozo del panorama de todos. No le dio importancia pero luego de unos minutos sintió un tirón en su pecho, se le hizo familiar pero no recordaba donde ni cuando lo había sentido antes, era evidente algo la impulsaba, algo la llamaba, tenía que ir a verificar sus sospechas… "El pozo me está llamando", fue lo único que pudo pensar.
En la época antigua
Inuyasha estaba hecho un fiero, si bien es cierto en la época de Kagome no había pasado ni un día, en el Senguko, ya habían sido tres. Y es que en la época antigua el único afectado por el hechizo de la bruja era el Youkai más poderoso, el lord del oeste, quien no podía recordar a Kagome más que como la niña que acompañaba al idiota de su medio hermano.
-Dime porque ella no ha regresado, ya lleva tres días desde que se fue- el hanyou estaba realmente desesperado.
-Te dije que esto podía pasar, no seas desesperado… De igual manera si su destino era conocerte ella tiene que volver tarde o temprano. Es más mira –señalo con su dedo su espejo- ella ya está aquí.
El hanyou salió como loco a toda velocidad hacia donde se encontraba Kagome, quería y necesita verla.
…
POV Kagome
No entiendo porque siento todo este revoltijo y nerviosismo, será que me estoy volviendo loca… De todas formas el abuelo dice que este pozo es especial ya que ha permanecido siempre junto al árbol sagrado, seguramente tiene algún tipo de energía espiritual o algo así, si es que esas cosas verdaderamente existen.
Me detuve frente a la puerta de la caseta que aguarda al pozo justo en su interior… Siento esto más fuerte dije en voz alta, corrí la puerta y entre, me asome al pozo sentí el nerviosismo y el fuerte palpitar de mi corazón, pero me decepcione, no había nada, ningún indicio de nada. Empecé a alejarme lentamente, estaba dispuesta a retirarme cuando mi mano que todavía no aislaba completamente del pozo sintió un vibrar que me dejo paralizada por instantes, logre reaccionar y me asome rápidamente al pozo.
Y lo vi… un resplandor brotaba del interior de esté, baje la escalera, necesitaba saber que era todo eso, y porque solo conmigo se había manifestado, tenía miedo, pero aun así algo me decía que debía bajar y llegar al fondo, mi corazonada ni podía ser falsa, mi instinto no podía fallarme.
Por fin, era el último escalón, respire profundo, y tomando una gran fuerza salte al suelo del pozo, cerré mis ojos, la distancia que había entre la última grada y el suelo del pozo no sobrepasaban el medio metro, pero era curioso, jamás sentí tocar el suelo, al contrario sentí un hormigueo dentro de mi estómago y abrí mis ojos, estaba siendo envuelta en una luz del color de la perla que mi abuelo me había regalado, no entendí muy bien que estaba pasando, cuando la luz ceso todas mis emociones, presentimientos y supersticiones habían desaparecido.
De lo único que si estaba segura, era que el pozo no era el mismo, puesto que en vez de las escaleras, había mucha maleza, y plantas aéreas que se adherían a las paredes. Y sin pensar nada más empecé a subir por toda la aspereza.
Logré salir del pozo, estaba confundida, el lugar era distinto, el templo no estaba, solo puedo decir que veía árboles, todo verde, los edificios no estaban, en su lugar solo montañas, el aire era más puro, estaba embelesada, todavía no empezaba a aventurarme por el bosque, cuando claramente vi a una pequeña niña correr hacia mí, vestía una extraña ropa, al parecer era un kimono, pero me sentí extraña, esa infante sabia mi nombre y me estaba llamando.
Fin POV Kagome
-Señora Kagome, que bien que regreso- Rin saltaba alrededor de ella.
-¿Qu… qué… como me llamaste?
-Ah lo siento es que aún no me acostumbro- la niña se posó frente a ella y con mucha ternura continuo hablando- Te extrañe mucho mamá –se abrazó de sus piernas.
El corazón de la joven se confundió, algo en ella le decía que correspondiera al abrazo de la niña pero no entendía porque, así que después de un momento se agacho a la altura de la infante y le devolvió su gesto con una caricia. La pequeña no dijo nada solo le dedico una grata sonrisa que no duro mucho en su rostro pues algo la había sorprendido.
-Pero, como es posible, cambiaste mucho mami, estas muy diferente del día en que te fuiste, ¿qué pasó contigo?
-Rin, deja empaz a la señora Kag… ¿Pero cómo es posible? ¿Qué paso con usted mi lady?
-¡Haaay! ¿Pero qué es eso? ¿Cómo es posible que los sapos hablen? Creo que me estoy volviendo loca… NO NO NO ALEJATEEEE… -La joven estaba tremendamente asustada, tanto que al verlo tan cerca lo mando lejos de una patada.
-Jajaja hay tranquila, solo es el señor Jaken, no me diga que lo ha olvidado, es el fiel vasallo del señor Sesshomaru. Él es indefenso, esta para servirle, no le haría daño, además si se atreviese a hacerlo, seguramente el amo lo mataría.
- Ehhh? ¿Qué dices? – No entendía muy bien lo que Rin le decía ¿Quién demonios era ese tal Sesshomaru? ¿Por qué razón el mataría a su vasallo solo por ella?... pero lamentó ser impulsiva y haber lastimado al pequeño sapito verde, así que se acercó a él y lo ayudo a incorporarse –Discúlpeme señor Jaken no quise lastimarlo, lamento haber sido tan grosera.
-No se preocupe mi lady- "Si tan solo pudiera darle un sope a esta humana", pensó, luego volvió a fijar sus ojos en ella, y la vio tan diferente físicamente, tan confundida que volvió a preguntar –disculpe lady Kagome, ¿qué paso con usted que esta tan diferente? ¿Cómo van los cachorros?
-Ahh es cierto madre, que ah pasado con sus cachorros? Seguro el amo Sesshomaru está loco por verla y sentir a sus cachorros -volvió a interrumpir Rin mientras acariciaba el vientre de la chica.
-¿Pero qué dicen? Jajajaja me están confundiendo, y si lo que estoy pensando es cierto solo los perros pueden procrear cachorros jajajajaja además yo solo tengo un gato –volvió a recuperar su compostura- Ahora ¿podrían decirme dónde estoy? Creó que me eh perdido.
-Entonces deberías de buscar al imbécil de Inuyasha y a los otros humanos que te acompañan, la verdad aparte de ser molesta eres muy distraída.
-…. –no sabia que responder, "ese hombre, yo lo conozco, se que lo conozco, pero no se de donde, y sus ojos, son tan hermosos, mi corazón late a mil por hora, por que me pone tan nerviosa, hay algo en él que me dice que debo permanecer a su lado."
-Largo miko, vete –Sesshomaru nuevamente vuelve a hablar, en su tono de voz sigue habiendo aquella frialdad que lo caracteriza, recién había llegado y sus palabras solo fueron para correrla.
-¿Qué dices? ¿Me llamaste sacerdotisa?- estaba sorprendida- ¿También me estas corriendo?- cayo en cuenta de las palabras del Youkai y poco a poco su cara se enrojeció de ira, casi alcanzaba a compararse con el rojo de su vestido y su ceño fruncido se hizo muy evidente - ¡¿QUIEN DEMONIOS TE CREES PARA CORRERME TONTOOOOO?!
Jaken y la pequeña Rin se tensaron demasiado, como por instinto se colocaron delante de Kagome cuando vieron que Sesshomaru se le acercaba amenazadoramente, sabían muy bien que las cosas no estaban bien, lo comprendían, pues el Youkai la había corrido y ni siquiera se inmuto cuando la vio ya que ni para Rin su cambio físico y su amnesia habían pasado desapercibido.
-Amo bonito por favor cálmese, algo no anda bien, al parecer ella no recuerda nada –el pobre sirviente casi temblaba al hablar –será mejor que la llevemos al casti… -no pudo seguir hablando pues un golpe fue depositado en su cabeza.
-Jamás Jaken, deja de decir estupideces, nunca llevaría a una humana a mi palacio excepto por Rin –se dirigió a Kagome que seguía con su ceño fruncido y el rojo de su rostro a flor de piel, "Se ve tan hermosa, pero que rayos pienso" llegó hasta ella- Eres una maldita insolente.
- ¡Y TÚ ERES UN ATREVIDO, MAL EDUCADO Y GROSERO! ¡COMO TE ATREVES A CORRERME!
-¡CALLATE ONNA!
-Señor Sesshomaru por favor cálmese –la voz de la pequeña Rin sonaba temerosa y un poco tímida- creo que no es correcto que ella siendo su compañera regrese junto a Inuyasha.
-Estas mal Rin –estaba más calmado, la objeción de la niña lo había logrado tranquilizar, no quería que ella lo viera tan enojado así que intento disimular su molestia – nunca me involucraría con una humana. Y menos con esa –dirigiendo su mirada a la chica- no es digna.
-¿ASI? ¡JA NI YO QUE ACEPTARA ESTAR CON ALGUIEN COMO TU! PRIMERO ME COMO UNA PIEDRA, BAJATE DE ESA NUBE QUE TU NO ERES UNA MARAVILLA QUE DIGAMOS.
-Un Youkai tan poderoso como yo podría hacerte añicos en segundos, no te conviene rebelarte, humíllate y te perdonare la vida –la estaba poniendo mas molesta, la verdad aunque su semblante no cambiase, algo dentro de el adoraba verla asi tan molesta.
-JAJAJAJAJAJA ¡ESO NI EN TUS MEJORES SUEÑOS SESSHOMARU!
-No agotes mi paciencia Kagome, podría mandar a desterrarte de mis tierras, soy el gran Lord Sesshomaru, dueño y señor de las tierras del Oeste.
-¡Pues para ser un Lord eres muy mal educado! – Su enojo había desaparecido un poco, la verdad se reía de verlo tan orgulloso – Ahora dime "lord y señor de las tierras del Oeste" –haciendo comillas con sus dedos – ¿A dónde iremos? No pensaran dejarme aquí sola, al parecer ustedes me conocen y yo estoy perdida.
-Busca a tu bola de humanos y a ese hibrido que te acompaña y vete –se dio media vuelta y empezó a caminar.
-Amo Sesshomaru por favor déjela con nosotros –Rin volvió a interrumpir.
-Hmp hagan lo que quieran –de reojo observo a la miko y a su hija adoptiva.
Jaken y Rin fueron por AH-UH irían por aire para evitar ser rastreados, ya que Sesshomaru no quería pelear con su medio hermano. De paso Jaken hablo con la pequeña para que no dijera nada, ambos concordaron en que nada andaba bien entre sus señores, ninguno se recordaba, asi que cuando fuese prudente sacarían a relucir el tema….
-¿Oye quien es Ah-Uh? Es algo así como una serpiente voladora? Porque si fuese así yo no me monto en él, odio a esos animales.
-…
-Ya dilataron mucho verdad?
-…
-Hmp no me digas que solo hablas cuando estas molesto?
-…
-¿Por qué tus orejas son asi?
-Hmp soy un demonio –la miro con fastidio.
-Ohh es cierto –guardo silencio un momento y volvió a a preguntar -¿Siempre eres asi de frio?
-….
-Ok entonces te llamare hielito.
-Cállate, y si vuelves a decirme así te mato con mis garras.
-Ja ¿Así? –sonrió sarcástica, por fin logro captar la atención de el- Tranquilo, no te enojes HIELITO... –y diciendo esto se echó a correr, no llego muy lejos, pues el demonio la había acorralado al tronco de un árbol.
-Dije que te mataría si seguías de atrevida –la tomo suavemente del cuello.
-No lo harás…- dijo sonriendo
-Me estas retando? –hizo más fuerte su agarre y la elevo en el aire, sujetándola con su mano.
-No… n…o… lo… ha…ha…ras –casi no respiraba, así que por desespero envolvió sus piernas en la cintura del Youkai, para hacer que la soltara ya que si seguía elevando su cuerpo verdaderamente la mataría.
Él se tensó un poco, estaba como en shock, sentir sus muslos atados a él lo hizo aspirar mejor su aroma, aparte que el vestido que llevaba se había deslizado y dejaba mucho que ver, se sintió extraño, Yako había despertado y le decía que la tomara, la escucho toser, sacudió su cabeza para desaparecer cualquier pensamiento absurdo y la soltó del agarre.
La chica toco su cuello y respiraba con desesperación, seguía en esa posición con él, pero con la diferencia que esta vez sus manos no estaban sujetando su cuello sino su trasero.
-¿Qué hacen? –Rin había llegado y los observaba.
Kagome se dio cuenta de la posición en la que se encontraba con él, sus cachetes se tornaron de color rojo nuevamente pero esta vez de la vergüenza, de inmediato se zafo de sus manos y lo miro con rabia.
-¡ERES UN ATREVIDO!
-Hmp si fuiste tú la que me envolvió con sus piernas.
-¿Qué dices? –estaba avergonzada y molesta –Idiota –intento darle una cachetada pero su mano fue detenida y eso la enfureció aún más.
-Jamás lo intentes miko- él también se había puesto furioso, la volvió a acorralar al árbol y sujetaba su mano con rudeza.
-¡Suéltame! ¡QUE NO ESCUCHAS! ¡Suéltame!- la chica nuevamente intento abrazarlo con sus piernas suponiendo que el se alejaría y así paso, la soltó y se separó de ella enseguida.
Rin y Jaken se miraban complacidos, si seguían así seguramente volverían a recordarse pronto…
Kagome caminaba unos pasos delante del Youkai, se sentía avergonzada, y un poco arrepentida por su actitud, se devolvió hacia el…
-Oye, discúlpame por mi actitud, no debí ser grosera y atrevida, te lo mereces pero… bueno en serio discúlpame, es que estoy nerviosa, confundida, no sé dónde estoy y tu sirviente junto con ese animal que vuela son muy raros. ¿Me disculparas?
-Hmp como quieras.
-Gracias –se acercó más a él logrando así la tensión del demonio- Al fin y al cabo no eres tan malo Hielito.
-Kagome- dijo volviendo a verla lleno de furia- no me provoq… -fue interrumpido pues un cálido beso en su mejilla lo había hecho callar.
-Tranquilo, gracias por aceptar que los acompañase- se alejó un poco y volvió a mirarlo con una sonrisa sarcástica- ¿No que jamás te involucrarías con una humana? Jajaja no lo has hecho pero logre tensarte jajaja. –siguió su camino hacia Rin.
Quedo perplejo por segundos, esa humana, no podía creer que ella hubiese sido tan molesta, y lo peor es que le hubiese agradado.
POV SESSHOMARU
No entiendo cómo es que esta mujer logra hacerme sentir así, es muy bella y encantadora, pero no deja de ser humana, están cálida, a pesar de ser chillona es muy dulce, pero no deja de ser inferior, solo degradaría a mi raza….. No logro encontrar porque esta chiquilla me descontrola, algo en ella me hace desearla y ¿amarla? No eso jamás yo no soy un simple humano. Esta niña tiene algo en especial, siento que la conozco de toda la vida, algo en ella me llama, y lo voy a descubrir.
FIN POV SESSHOMARU.
Continuará….
