Holis! Haaayy mátenme perdón por el retraso de mas de mes, pero es que sinceramente esta historia solo llegaba al capitulo 11 y me entro loquera y decidi alargarlo, sorry por haberlos hecho esperar…. Bueno como verán Kagome viaja con Sesshomaru pero no todo es pan de rosas ya que una sorpresita les espera. Pos data: Le vienen mas problemas para poder estar juntos… Como verán no me desapareci de la faz de la tierra jajajajaja bueno bueno sin darle largas al asunto el capitulo 10… (ahh porfavor déjenme sus comentarios para saber si no son ustedes los que desaparecieron después de tanto tiempo)….

Capítulo 10

La hembra equivocada

Habían pasado alrededor de dos horas de viaje, para la pobre chica el viaje se había eternizado y es que si no fuese por la pequeña Rin que no paraba de hablar se hubiese vuelto loca ya que al parecer el pequeño sapito verde competía con "hielito" para ver quien ganaba en no decir palabra alguna.

Tenía que admitirlo la vista desde arriba le parecía tan hermosa que juraría no haber visto cosa semejante en toda su vida. Desde ahí arriba, montada, cabalgando a ese dragón de dos cabezas el aire era más puro y hasta podía decirse pesado, el bosque daba la impresión de estar vivo y dialogar con el viento cuando este le saludaba en forma de ráfaga, podía sentir tocar las nubes con las manos, casi no prestaba atención a lo que la pequeña Rin le decía, solo la veía mover sus labios de vez en cuando, todo le parecía tan irreal y a la misma vez real, todo a pesar de no ser de su época se le hacía familiar.

A pesar de la incomodidad que sentía por el eterno silencio de ese demonio y el aburrimiento que se estaba apoderando de ella no había dejado pasar la oportunidad de apreciar el paisaje. Y es que no podía negárselo, debía de distraer su mente pensando y observando otras cosas que no fueran Sesshomaru, ya que desde lo que había pasado anteriormente entre ellos no podía sacarlo de su mente, nunca había estado en una situación así con un muchacho, y jamás había sentido todas esas emociones, ¡Por primera vez se estaba enamorando!

-¿Madre? –Rin la miraba extrañada y divertida, su madre parecía estar en un estado de trance gracioso.

-¿Ah? ¿Qué? Dime pequeña –no entendía por qué pero esa pequeña había logrado meterse rápidamente en su corazón.

-Tengo hambre –dijo cabizbaja un poco sonrojada y avergonzada.

-No te preocupes pequeña, ahorita mismo vemos que prepararte ¿está bien? –la menor solo asintió y le regalo una sonrisa.

-¿Oye? Sesshomaru! Rin tiene hambre tenemos que parar y buscar como alimentarla.

-Hmp! ¿Estas segura que solamente es Rin? –El Youkai la miraba fijamente con su mirada de siempre frio y penetrante.

-Pues claro que si ¿o qué? Me crees muerta de ham... –no termino su oración, pues un rugido de su estómago se adelantó a hablar por ella, se sintió avergonzada y se sonrojo al punto de que hubiese sido fácil confundirla con un tomate, giro su rostro hacia el lado contrario de Sesshomaru –pues, mejor ordénale a tu mascota que nos baje.

Bajaron y se ubicaron cerca de un claro en medio del bosque. Jaken y Rin se habían dedicado a cazar pescados, mientras que Sesshomaru sorprendentemente había decido hacer una fogata, la miko únicamente lo observaba, sentía esa atracción hacia él, había algo en ese demonio que le gustaba, él tenía sin dudar ese no se que que le encantaba.

-¿Qué tanto me miras mujer?

-¡Hay que empeño el tuyo de no llamarme por mi nombre hielito!

-Deja de fastidiar y mejor dime ¿por qué me observabas tanto?

-¿Qué? ¿Yo observándote? Estás loco –se volvió a sonrojar furiosamente, no podía creer que ella misma hubiese sido tan pero tan obvia con sus miradas, tenía que aprender a disimular. –Lo que sucede es que jamás había visto a alguien como tú.

-Hmp.

-En mi época no hay demonios o algo así, en ciertas ocasiones se escuchan rumores de personas que están siendo manipuladas por espíritus malignos pero hay especialistas que se encargan de eso, son llamados sacerd…

-No me interesa, no tenías porque decirme todo lo anterior, tú limítate a contestar a lo que se te pregunta.

-¡Me tienes aburrida con tus odiosidades Señor hielo! Dime porque razón eres tan amargado, ¿acaso te estorba mi compañía?, porque si es así dímelo y te juro que me largo ahora mismo.

-No sabes cuánto te detesto miko.

-Si es así, dame un motivo. ¿Por qué me detestas tanto si apenas me conoces?

-Eres la mujer de ese hibrido, para mi ese es motivo suficiente para detestarte.

-Pero ¿de qué me hablas? Yo no soy mujer de nadie hielito no sé de dónde sacas cosas sin sentido, además si así fuese yo no lo recuerdo.

-Pero así es. Ahora lárgate y déjame en paz.

-No lo hare, tu actitud hacia mí es absurda ya que yo ya te explique que no tengo nada que ver con ese tal "híbrido", mejor explícame con mayor claridad el asunto! Tu problema es con esa persona no conmigo!

-Todo lo que tenga que ver con ese hibrido me molesta y tú no eres la excepción!

-Pues eres un inmaduro. Si tu problema es con ese entonces resuélvelo con él no te desquites conmigo!

-¡Ya cállate Kagome! No soporto que tú seas su mujer ¿acaso no lo entiendes? –el peli plata estaba furioso, se sentía fastidiado pero con el mismo, no lograba entender sus propios impulsos, en pocas horas esa mujer le había puesto su mundo de cabeza, y la sola idea de que ella fuese la mujer de su medio hermano le hacía hervir la sangre en ¿celos? No eso jamás.

-¿Qué dices? –La miko parpadeo un par de veces, se sintió extraña por la manera de hablar de Sesshomaru – ¿acaso estas celoso? –siguió hablando mientras una pequeña sonrisa burlona casi invisible se posó en sus labios.

-No mal interpretes mis palabras miko, no te creas tan importante, nunca podría fijarme en una humana, yo no soy como mi padre, te detesto solo por dos motivos, el primero eres la mujer de Inuyasha y el segundo eres una humana –esta vez el tono de voz del Youkai fue demasiado ofensivo, grosero, frio y denotaba repugnancia.

-Respeto tus firmes creencias con respecto a lo repugnantes que somos los humanos para los Youkai como tu pero sinceramente no te comprendo… Dices que me odias por ser humana y tu viajas acompañada por una niña "hu-ma-na" –se sentía realmente incomoda, y decepcionada, lo que él le acababa de confirmar realmente enterraba las esperanzas que tontamente se había hecho en su ilusa cabeza, pero no dejaría pasar esta oportunidad para fastidiar a Sesshomaru por lo odioso que se había portado con ella, así que se giró dándole la espalda y con arrogancia y picardía dijo –tú podrás decir lo que quieras, pero realmente estas que te mueres de los celos.

-¡YA BASTA MIKO! –Estaba claramente exaltado y lo que más le fastidiaba era que ella no se inmutaba para nada ante su furia –YA TE DIJE QUE TU NO ERES NADIE PARA MÍ, ADEMAS YO YA ELEGI A MI COMPAÑERA Y NO ESTOY PARA TUS BROMAS. –Sesshomaru se giró y decidió adentrarse al bosque, se fue y dejó a una Kagome muy confundida con sus palabras.

La chica se quedó de piedra ante la declaración -¿Acaso es cierto? O ¿solamente lo habrá dicho para que lo dejara de molestar? No, no lo creo, estaba demasiado serio, y si resulta ser verdad, entonces eso quiere decir que ¿él ya está casado? Pero ¿Con quién?, ahora entonces tendré que resignarme, tengo que sacarlo de mi mente yo no puedo estar enamorada de alguien comprometido –todo esto lo pensaba con tristeza la miko, no comprendía pero todo lo anterior le dolía y demasiado para ser un enamoramiento de adolescente, le dolía el corazón y su cabeza daba vueltas, decidió sentarse en el pasto, se sentía mareada, veía como todo giraba estaba a punto de desmayarse y antes de cerrar sus ojos por completo recito unas palabras al viento. –Te perdí mi señor de hielo… Te perdí y ni siquiera te tuve.

Pasaron aproximadamente unos diez minutos desde que la joven sacerdotisa se había desmayado, Jaken intentaba despertarla y Rin daba saltos de desesperación alrededor de la chica. Después de un pequeño lapso, empezó a abrir sus ojos lentamente…

-Mamá ¿qué te paso que tienes? ¿Ya te sientes mejor?

-Tranquila cariño estoy bien, solo estaba descansando un poco y me quede profundamente dormida nada más. Por favor tranquilízate –Su mano izquierda acariciaba el rostro de Rin y con la otra alisaba su cabello para poder calmarla.

-Señora Kagome, ¿segura que está bien?

-No se preocupe señor Jaken, mejor busquemos como azar estos pescados en la fogata que hieli... –rectificó sus palabras y se corrigió ella misma al momento de referirse al Youkai de hielo –que el señor Sesshomaru dejo lista.

Ambos acompañantes se quedaron intrigados por el repentino cambio de la joven pero decidieron no preguntar nada, imaginaron que seguramente era por una tonta pelea sin sentido.

Al llegar la noche todos se encontraban alrededor de una fogata, estaban terminando de comer los pescados que había puesto a azar, Jaken contaba cómo había conocido a su amo bonito, y así mismo cuando acabo su historia, comenzó a relatar cómo habían empezado a viajar con la pequeña mientras que Kagome les hablaba de su época, describía como era y lo que había.

Jaken y Rin estaban escuchando atentamente a Kagome sin si quiera parpadear, cuando se vieron obligados a reaccionar pues la encantadora miko se había callado de pronto al darse cuenta de la llegada de Sesshumaro.

-Amo Sesshomaru, que bien que ya ha llegado, todos estamos escuchando como es el mundo de mi lady Kagome.

La chica se sonrojo un poco, sabía lo que significaba el término de lady para él Youkai, pero también recordó lo dicho por Sesshomaru así que paro en seco sus pensamientos, decidió que mejor sería aclararlo todo antes que las cosas se complicaran.

-Señor Jaken quisiera pedirle un favor –dijo ella acercándose al pequeño sapito, el asintió con la cabeza –quisiera que evitara llamarme lady, se lo que significa ese término en esta época y sinceramente no quiero tener mal entendidos con NADIE. –esta última palabra la dijo mirando directamente al peli plata.

-La miko tiene razón. Sera mejor que te calles si no quieres morir por tu impertinencia.

-Pero amo Sesshomaru -replico con demasiado temor Jaken, lo había dicho casi en un susurro.

-Por favor señor Jaken, hágalo por mí –Kagome volvió a hablar, Jaken solo hizo un leve asentimiento con su cabeza. –Gracias.

-Rin ya es tarde, duerman, mañana saldremos temprano. –usaba su mismo tono frio y su mirada ambarina siempre tan calculadora.

Todos se dispusieron a armar unas camas improvisadas, reunían hojas secas para poder acolchonar el suelo, pero cuando ya estaban listas una fuerte ráfaga de viento alboroto las hojas e incluso parecía que arrancaría las raíces de los árboles. El viento desapareció de repente y todo volvió a la calma pero esta vez acompañada de la voz de una fémina.

-Vaya, vaya, mi querido Sesshomaru, con qué ¿aquí estas?... ¿Por qué no regresas al palacio?

-¿Qué quieres? No seas tan impertinente y que sea la última vez que vienes hacia donde yo estoy sin mi autorización.

-Pero querido ya te extrañaba, hace más de dos días que no me has tocado de nuevo, te necesito anda vamos –se acercaba a él sensual y seductoramente.

-¡TE EH DICHO QUE NO WIKKA, REGRESA AL PALACIO, VETE OBEDECE!

-Hay ya, no seas tan duro vamos, mira podríamos hac… -se detuvo, parecía sorprendida, no se había dado cuenta de la presencia de la joven que parecía confundida observando todo a la par de la niña insoportable que siempre acompañaba a su compañero. –¡QUE RAYOS HACE ESTA ZORRA CONTIGO SESSHOMARU! –dijo mientras señalaba a la miko. –TÚ DEVISTE HABER ESTADO LEJOS, VETE, ALEJATE DE MI COMPAÑERO, NO TE QUIERO CERCA DE EL!

-Wikka cállate, la que se va air eres tú. –Sesshomaru estaba en su posición habitual, sonaba más frio que de costumbre, estaba molesto pero conservaba su serenidad.

-No! Espera! –Kagome se acercaba poco a poco, su semblante era el de una persona que intenta recordar a otra después de mucho tiempo –¡Yo a ti te conozco! ¡No recuerdo de dónde pero estoy segura que jamás olvidaría tu rostro!

-¿Ah sí? maldita humana –en un principio no la reconoció por su apariencia pero luego recordó que la bruja dijo que posiblemente ella no sería la misma ni física ni actitudinal mente, se sintió terriblemente amenazada, pues a pesar de que Sesshomaru era su compañero y estaba segura de que no la recordaba, ella le había despertado sentimientos extraños igual que la insoportable niña humana que siempre lo acompañaba –No seas tan atrevida, a mí me hablas con respeto soy la nueva lady de las tierras del oeste, la compañera del gran Lord Sesshomaru Taisho, dueña y señora de todo este territorio. Y sobre todo –se acercó, le tomo del mentón suavemente y le susurró al oído –Soy yo quien lo tiene en la cama.

POV KAGOME

Palidecí con lo que esa mujer me dijo, no puedo creer que lo que dijo me haya afectado tanto, es tan atrevida y bochinchera, es una descarada, no la soporto, sé que la conozco, pero no recuerdo de donde…

-Soy yo quien le daré cachorros de raza pura –esto último que me dijo fue un detonante en mí, aparte furiosamente su mano de mi rostro, y sorprendentemente algo de mí fue expulsado y ese algo la lastimó, y fue ahí donde recordé a esa mujer, la vi en una sala que parecía despacho, jamás en mi vida eh estado en un lugar así pero lo recuerdo claramente, y esa vez también la había logrado lastimar, pero no únicamente la recordé a ella, sino que estaba él, y me miraba con ternura mientras su despreció era dirigido únicamente a ella, esto definitivamente es un déjá vu… "Soy yo quien lo tiene en la cama" esta frase se repitió en mi cabeza, y sentí que explotaba, mi cabeza daba mil vueltas, caí de rodillas, escuche claramente los sollozos de Rin y los gritos de Jaken, sentía la mirada preocupada de Sesshomaru en mí y también percibí la risa maliciosa de Wikka, pero todo lo anterior pasaba a un segundo plano, pues a mi cabeza no dejaban de venir imágenes, veía a un extraño muchacho de ojos dorados y cabello blanco con una flecha en su cuerpo que estaba en el árbol sagrado, a un pequeño niño con una graciosa colita y podía transformarse en diversas cosas, a un hombre con un báculo de monje que tenía un agujero en su mano y a una hermosa muchacha con un enorme boomerang montada en un hermoso y extraño animal, y fue ahí, cuando en medio de todo, algo capturó mi atención, era una mujer con cierto parecido a mí, en medio de llamas, con una perla en sus manos, parecida a la que mi abuelo me había obsequiado, vestida con un extraño traje, viví todo lo que había vivido en un segundo, todo en mi cabeza fue un boom, primero confusión y luego por fin recordé, no entendía muy bien el porqué de mi situación actual, pero mi memoria regreso, todos mis recuerdos volvieron desde la primera vez que cruce el pozo hasta hoy.

FIN POV KAGOME

-Wikka, ¿qué demonios hiciste? ¡Dime que sucede!, Jaken ¿por qué esta mujer es su compañera? –estaba confundida recordaba todo pero no lo comprendía, estaba al punto de un colapso nervioso, se sentía frustrada, derrotada, no quería creer lo que pasaba, sus lágrimas comenzaron a verse en sus ojos, se dirigió a Sesshomaru, camino lentamente hacia él, y con voz ahogada le pregunto y claramente temía a la respuesta que el pudiera dar –¿La tomaste por esposa? –Él seguía en silencio –por favor contéstame, ¿La hiciste tu compañera? ¿La marcaste?

-Claro que me marcó mira mi hombro derecho… Vamos dile querido, por qué razón no le dices que hace tres días me hiciste tuya por acuerdo de mi padre, el gran general Tokugo.

-Sesshomaru dime que te sucede, por favor no te calles, contéstame, ¿qué te pasa conmigo? –él seguía sin responder, y su mirada estaba más fría que nunca. Kagome paso de la tristeza y del ahogamiento a la desesperación y enojo y empezó a gritarle -¿Por qué me hiciste esto? ¿Qué pretendías conmigo? ¿Solo jugaste verdad? ¿Fue lo único que hiciste?

-Señora Kagome por favor cálmese el amo Sesshomaru no la recuerda y usted hace poco tampoco lo hacía, seguramente fueron sometidos por algún hechizo de una malvada bruja –Jaken dijo lo último viendo con repugnancia a Wikka.

-¡Cállense! ¡Wikka regresa al palacio! –La demonio solo negó con la cabeza, intento replicar pero él la sujeto fuertemente del brazo. –Dije que te largues, no me obligues a arrepentirme de haberte tomado por compañera.

No quería irse pero tampoco podía contradecirlo, así que con toda la rabia del mundo se marchó del lugar, todos quedaron en silencio, Rin estaba confundida, Jaken no sabía que pasaría en adelante, Kagome lucia pérdida en sus pensamientos, estaba ensimismada y Sesshomaru solo la veía…

-Jaken, llévate a Rin, necesito hablar con la miko.

-Si amo Sesshomaru, vamos rin.

-¿Amo Sesshomaru? –el peli plata volteo a ver a la pequeña y ella se atrevió a seguir con sus palabras –ya no se casara con mi madre verdad? ¿Acaso ya no la ama?

-Rin, ve con Jaken por favor –Kagome hablaba sin voltear a verlos.

-Pero madre…

-Por favor obedece.

Asintió y se retiró en silencio acompañada por el fiel sirviente del Youkai…

-¿Cómo fue que tomaste a Wikka por esposa?

-Eso no importa, lo único que deseo es saber el porque de tu comportamiento.

-Sesshomaru, necesito saberlo.

Hubo unos minutos de silencio, ambos parecían incomodos ante la situación, ninguno de los dos se miraba, ambos se estaban dando la espalda… Él no se animaba a responder, de pronto sus palabras por primera vez no salían de su garganta. Pudo sentir el olor a agua salada e identifico rápidamente que ella lloraba en silencio, talvez un par de lagrimas habían rodado por sus suaves mejillas. Fue en ese momento que contesto a su pregunta.

-Era un acuerdo entre el lord de las tierras del sur y yo, él me había ofrecido a su hija por esposa para unificar territorios y justamente hace tres días yo tenía que dar mi respuesta ante su proposición. Jaken y Rin no saben esto pues estaban en la aldea de Inuyasha cuando tome esta decisión.

-¿La amas?

-Eso no viene al caso.

-¿La amas?

-Eso no es importante.

-¿La amas?

-Esas son cosas de humanos.

-¿Yako está de acuerdo?

-El no interfiere.

-¿En serio no eres capaz de recordarme? –hundió su cabeza en sus rodillas y ahogó varias lágrimas.

-¿Por qué tendría que hacerlo?

-Por qué me amas.

-…. –el Youkai callo un momento, su corazón y su mente atravesaban un momento de confusión pues no entendía lo que pasaba, si, estaba seguro de que esa chica era especial y que todo en ella le parecía misterioso e intrigante, pero de ahí a sentir ese sentimiento tan absurdo era demasiado. –No digas estupideces miko.

-Intenta recordarme por favor. –esto último lo dijo en sollozos.

-No tengo por que hacerlo. Ya tengo a mi pareja.

-Sabes que al parecer hemos sido víctimas de una maldita trampa en la que tu compañera seguramente esta involucrada.

-Yo no soy un demonio cualquiera, a mi ningun tipo de hechizo me afecta.

-Enserio no recuerdas nuestra historia? Todo lo que vivimos juntos? Incluso hasta vamos a.. –se detuvo y varias lagrimas se dejaron ver en sus mejillas, recordó que ella estaba embarazada, por instinto llevo sus manos a su vientre y lo acarició suavemente, intentó sentir a sus bebes atreves de su poder espiritual pero no obtuvo respuestas positivas, empezó a llorar mas abiertamente, si antes estaba desesperada ahora estaba peor, Sesshomaru en ese momento le importaba poco, lo que necesitaba era saber si sus bebes estaban en su vientre o no.

-Vamos a que?

-Nosotros vamos a… -prefirió callar pues la mirada tan fría de su demonio no le daba confianza, además que seguramente la rechazaría pues sus hijos serán hanyous y en las condiciones en las que se encontraba el Youkai no la favorecería en nada.

-Contesta humana.

-Olvídalo –contestó pasando sus manos por su rostro para secar sus húmedas mejillas.

-Quiero dejar algo en claro. No olvides que yo soy el gran Sesshomaru Taisho y jamás me involucraría con una humana.

Kagome dio un suspiro, sabía que no sería fácil convencerlo, pero en esos momentos ella solo estaba enfocada en algo, sus hijos.

-Llévame con Inuyasha por favor.

El peli plata inmediatamente giro su cuerpo hacia ella, se veía notablemente molesto.

-Mueres por verlo cierto?

-Eso no importa, por favor llévame con él.

-Hiciste todo este drama por nada, dime que querías ganar, total sigues enamorada de ese imbécil.

-Olvídalo, yo iré sola.

-No iras a ningún lado –se posiciono justo detrás de ella y la atrajo para si. –No volverás a verlo.

-Suéltame! Necesito ir a la aldea.

-Eh dicho que no lo volverás a ver –pegó su cuerpo al de ella.

-Tu a mi no me das ordenes o que crees? Que tienes derecho a decirme que hacer o no después de que te acostaste con otra? Talvez estarás bajo algún hechizo pero si yo pude recordarte tu también puedes hacerlo, si verdaderamente me amas lograras hacerlo…. Ahora suéltame.

-No me digas que te acostaras con el?

Una sonora bofetada se escuchó en el bosque, fue tan fuerte que el sonido asusto a las aves que posaban en los arboles.

-Yo no soy ninguna mujerzuela.

-Ah no? –La sujetaba mas fuerte, el hecho de pensar que ella se reencontrara con Inuyasha le molestaba.

-Ya te dije que me sueltes, tu fuiste quien escogió e hizo las cosas mal. Pero que vas a saber si al parecer solo fingiste sentimientos hacia mi. Ahora por favor déjame ir. –se soltó de su agarre y se dirigió al bosque camino a la aldea, dejando a un Sesshomaru muy pensativo…

-Tienes razón Kagome, escogí a la hembra equivocada….