Capítulo 12 "Futuro Incierto"
En la aldea de la anciana Kaede ya se llevaban a cabo todos los preparativos para la ceremonia de difuntos que se le daría a la sacerdotisa… La mayoría de ancianos estaban apesarados y tristes ya que ella siempre había sido buena con todos y murió defendiéndolos, se sacrificó por todos.
Inuyasha, Sango Y Miroku fueron tras la persona que disparó la flecha en tres ocasiones durante la pelea, claramente el objetivo era Kagome… Ya sabían quién era la persona que posiblemente estaría detrás de este asunto… No lo habían dicho, solo lo pensaban, Miroku no quería precipitarse, Sango se dijo que era mejor verlo con sus propios ojos, e Inuyasha se negaba a creerlo…. Todos los mencionados la buscaron, cada uno encerrado en su propio mundo, la pérdida de su amiga era demasiado dolorosa, no querían creerlo, se negaban a aceptarlo… Lo único que quedaba era resignarse…
Ya llevaban unas cuantas horas buscando en el bosque, no había rastro de la sacerdotisa de barro y huesos así que decidieron regresar a la aldea, ya más tarde reanudarían su búsqueda…
Luego de haber llegado a la aldea, se dieron cuenta que Sesshomaru todavía no llevaba el cuerpo de la miko, sus rostros se iluminaron tras la esperanza de que él estaría buscando la manera de revivirla…
Bajo un árbol de cerezos ubicado en lo alto de una colina, se encontraba el Youkai más poderoso de la región, sus ojos adornados por las cristalinas lagrimas que habían quedado en su rostro, sus enemigos hubiesen pagado por verlo así, recostado a un árbol, arrullando en sus manos el cuerpo inerte de una humana…. Cualquiera que hubiese intentado atacarlo en ese momento hubiese salido vencedor, en esas condiciones era preferible morir antes que seguir la vida sin ella…
Ya casi amanecía, el sol se estaba posando en su esplendor, los rayos tenues del astro rey atravesaban como intrusos las ramas del árbol de cerezo, y las montañas estaban siendo iluminadas, la niebla empezaba a opacarse….
-Si pudieras ver el hermoso paisaje que se está formando en estos momentos, estoy seguro de que estuvieses encantada. –le acariciaba el rostro con su garra.
Ya no quería la vida, ya no le interesaba ser el Youkai más poderoso o el más rico de la región, hubiese cambiado todo su poder solo por devolverle la vida… Colmillo sagrado no le era útil en ese momento pero tal vez…
-Tal vez mi madre pueda… –un deje de esperanza se dejó ver en su rostro.
Se transformó en su demonio interno, y, cargando en su lomo a su mujer, se elevó a las nubes llegando al palacio de la luna…
Los guardias se inclinaron ante el en cuanto hizo aparición, camino de prisa…
-Avísale a mi madre que estoy aquí –ordenó a un guardia, mientras él se quedaba en la sala del castillo.
-No es necesario, te percibí desde que venias en las nubes –su madre bajaba las escaleras con elegancia, su tono de voz era despreocupado y frio, igual que él de su hijo… Llegó hacia donde se encontraba el peli plata, analizo con su mirada a su hijo y a la mujer HUMANA que lo acompañaba, era claro que estaba muerta –¿por qué traes este cadáver humano a mi palacio? ¿Acaso deseas obsequiármelo?
-Deseo que la revivas -dijo de la manera más fría.
-¿Y colmillo sagrado?
-Se quebró en pedazos antes de que pudiese salvarla.
-¿Qué te hace pensar que yo la voy a salvar? Ella ya está muerta.
-El otro día lo hiciste con Rin ¿No lo recuerdas?
-Lo hice por que estabas triste por la pequeña, pero esta humana no es ella. ¿Por qué te interesa salvarla?
-No es asunto tuyo.
-Entonces no debo salvarla, no es asunto mío.
-Por favor madre -sonó agobiado, calmado, casi suplicante, el rostro de la mayor se desfiguro por la impresión - Ella es muy importante.
Se quedó unos instantes viendo fijamente a su hijo, estaba sorprendida por su actitud, sacudió su cabeza, salió de su ensoñación y se giró hacia el cuerpo inerte de la miko… Quito el collar de su cuello y se lo coloco a Kagome.
Pasaron unos cuantos minutos… El Youkai parecía desesperado...
-¿Qué sucede madre? Ella no despierta.
La ambarina sonrió…
-Tranquilo estará bien, no solo la revive a ella, sino que, también a otras dos criaturas, mi querido cachorro -se acercó a él, recargo su mano en su hombro - ¿Es ella quien me dará nietos cierto?
El ambarino no pudo responder pues la chica empezó a abrir los ojos… Sesshomaru la vio fijamente, ella vivía, estaba nuevamente a su lado, y, traía dentro de sí a sus hijos…
-Onna -dijo acercándose cautelosamente, estaba entre impresionado y emocionado, su semblante era el de una persona que después de haber perdido lo más importante por fin pudo recuperarlo, su mirada ya no reflejaba tristeza, su aspecto era frio, pero había ese aire de vida, de alegría.
-Kagome -volvió a hablarle, ya estaba justo delante de ella, la chica lo miro un poco aturdida pues todavía no se reponía del todo, el peli plata se agacho a su altura, acaricio su rostro, mantuvo su garra en su cálida mejía, la miraba de una manera nostálgicamente profunda... Con amor.
-Sesshomaru -ella le hablo con dulzura, pronuncio su nombre de tal modo que hizo que él se estremeciera, el Youkai no pudo contenerse más, la abrazo a su pecho, quería sentirla, comprobar que no era un ilusión provocada por el deseo de Verla viva, quería sentir que ella presentaba calor, que el frio había desaparecido de su cuerpo... La mantenía abrazada a él, no quería soltarla, no pensaba dejarla, no lo haría nunca, jamás dejaría que nadie le pusiese un dedo encima, que nadie la arrancara de su lado. Nunca.
-No vuelvas a darme un susto así -comento para él, pero la cercanía que tenía Con la chica hizo que ella escuchara su comentario -No te perdonare que me abandones, te prohíbo que lo hagas -volvió a decir para sí.
La azabache solo sonrió ante sus palabras, se sintió tan llena de paz... Se quedó dormida en ese instante, la batalla librada había sido dura, a pesar de haber vuelto a la vida estaba un poco cansada, ahora no solo tenía que guardar fuerzas para ella, si no también para los pequeños seres que llevaba nuevamente con ella.
Instalaron a Kagome en una habitación para que lograra descansar a gusto, mandaron cocinar comida apropiada para ella, y ordenaron prepararle un baño muy relajante. El mismo Sesshomaru no daba crédito a lo que sus ojos veían, su madre, Aquella mujer demonio que siempre había sido indiferente con él, que nunca fue una madre amorosa, se estaba luciendo dando órdenes para la comodidad de su miko.
-¿Por qué lo haces madre? -estaba serio, sentado en una cómoda banca que estaba en el pasillo que llevaba a la habitación de la humana.
-¿Te dará cachorros, no es así?
-No entiendo porque tu interés en eso, si así fuera, de igual modo hubieses actuado normal, no con tantas atenciones a ella.
-Son mis nietos, cachorro, ellos deben de ser bien cuidados, al fin de cuenta serán mis herederos.
-No tengo clara tus intenciones madre.
-Supongo que los años me han hecho comprender mejor las situaciones, a veces es mejor dejar el orgullo de lado, darle paso al amor y olvidarnos de los perjuicios y estigmatizaciones de esta época, además la chica es muy hermosa, sus hijos serán muy lindos -sonrió y se acercó a su hijo -has crecido cachorro, ¿La amas, no es así?
El asintió con la cabeza -Más que a mi vida. -Confirmo con sus palabras.
La ambarina sonrió, de pequeña soñaba con vivir un amor así, pero cuando llegó la hora de comprometerse descubrió que el amor no era algo posible entre demonios, o al menos, eso le hizo entender el padre de su hijo, se sintió demasiado desvalorizada cuando la marca de Inu no Taisho no era lo suficientemente fuerte como para mantenerlo solo a su lado y se sintió traicionada cuando su esposo se involucró con una simple humana, tal vez por eso era el motivo de su frialdad, se lamentaba que su hijo hubiese pagado los platos rotos… Pero ahora estaba agradecida de que su cachorro pudiese vivir el amor así como ella lo soñó cuando era niña…
-Entonces tendremos que organizar todo para la presentación de la nueva lady del oeste, todos deben conocerla, más aun si te dará cachorros -dijo sonriente.
-Eso no se puede madre -levanto la vista, la profundizo en odio -Eh tomado a la hija del lord Tokugo como esposa -lo último lo dijo con odio casi con asco.
-No puede ser posible -miro a su hijo con enojo, y empezó a hablar fingiendo llanto -Saliste igual a tu padre, eres un bandido traicionero, tienes sus mismas debilidades, pobres jovencitas, sufrirán por tu negligencia.
-No es así madre, siempre eh amado a Kagome pero lamentablemente nos hicieron una mala jugada.
Empezó a relatarle a su madre lo sucedido, se sentía extraño, jamás había conversado tanto con ella... Pero en esta ocasión se sintió en confianza…
En una habitación del palacio la miko futurista estaba despertando, se estiro un poco adolorida, se quedó unos minutos apreciando la elegancia de la habitación, se preguntaba como seria la recamara principal, pues, si las de invitados eran lujosas, la principal debía ser un sueño... Se levantó de la cama, observo que en la mesita que tenía al lado de la cama había una nota... "El baño ya está listo para que te relajes, en el armario hay muchos kimonos para que escojas cual ponerte, por favor cuando te arregles bajas a cenar conmigo. Sesshomaru T"
Su corazón latía muy fuerte, él la recordaba... Se dirigió al closet y vio muchas propuestas de kimonos, estaba indecisa en cual usar, hasta que saco uno que no le dejo duda... Era un kimono color azul marino, con unas hermosas medias lunas plateadas, los bordes del cuello, mangas y ruedo poseían un borde plateado brillante, y el fajón (N/A nose si así se llama la cosa que se ciñe a la cintura) era de un plateado brillante similar al de los bordes del kimono...
Dejo el Kimono en la cama, se asomó en una de las puertas que yacían en la habitación, pudo observar que había una especie de tina dentro, supuso que era el baño, se acercó y tomo una fragancia para el cabello con olor a fresas, y otra para el cuerpo con olor a jazmín…
Sesshomaru ya había relatado lo sucedido a su madre, está se encontraba indignada, de ninguna manera permitiría que dentro del clan de la luna y del clan Taisho estuviese una mujer tan retorcida como esa, jamás perdonaría tal atrevimiento, ella misma hablaría con el lord de las tierras del Sur y explicaría que tenía razones suficientes para dar por terminado ese matrimonio, la marca en esas condiciones quedaba totalmente abolida, y si el señor Tokugo era de honor sabría entender que era lo más correcto, o al menos eso era lo que ella creía…
La señora Irasue había bajado a la cocina, necesitaba cerciorarse ella misma que la comida estuviese lista y fuera la correcta…
El ambarino seguía sentado en la banca que estaba en el pasillo, no quiso entrar a la habitación de la miko, pues quería que descansara.
Mientras tanto... La azabache enjabonaba su bien formado cuerpo, pero algo hizo que se sobresaltara y diera un brinco y se escapara de su boca un grito...
POV SESSHOMARU
Estoy justo fuera de su pieza, espero que descanse y salga lista para cenar, no deseo verla, no me siento listo para enfrentarla, estoy feliz de verla viva y de saber que mis cachorros estarán pronto conmigo, pero, el hecho de no estar con ella por obvias razones me jode la existencia, ya no quiero que sufra, y menos por las circunstancias, siento duda, la amo, pero no sé si es correcto hacerlo, ja, ni yo mismo creo mi actitud, nunca antes había dudado y ahora lo hago, solo por ella, a veces, creo que se trata de hechicería, tanto que juzgue a mi padre y vine a acabar de la misma manera que el... Yo no quería ser como el, yo odio a los humanos, ya es demasiado tarde para recriminármelo y arrepentirme de ello, me eh enamorado perdidamente de Kagome...
Mis pensamientos se esfuman al percatar el sonido que proviene de la habitación de mi querida onna, la oí gritar, sin pensarlo abro la puerta y me dirijo al baño donde seguramente se encuentra, procedo a entrar, juro que acabare con cualquier cosa que la lastime... Quedo en shock, mi mente en blanco y mis ojos fijos en ella, tan hermosa, su cuerpo mojado por el agua dándole un brillo exquisito, su cabello largo húmedo pegado a su cuerpo, su rostro, sus senos, su vientre, esas largas piernas, y esa cadera que me fascina, no logro apartar mi vista de semejante paraíso, siento como mi sangre hierve reclamándola como mía...
"Tómala, hagámosla nuestra" -Yako hablaba.
-Cállate, no puedo hacerlo.
"Al diablo con la marca, ella es nuestra, la amamos Y LA DESEAMOS, además lleva consigo a nuestra descendencia" -Rugió desde lo más hondo.
-¡¿Qué tanto miras pervertido?! -escuche como me hablaba.
FIN POV SESSHOMARU
Kagome se encontraba desnuda justo frente a él, se había levantado repentinamente de la tina, se había sorprendido por lo que había vuelto a descubrir...
FLASH BACK
La miko enjabonaba su cuerpo , había decido utilizar fragancias para el cuerpo y su cabello, justo terminaba de relajarse en la tina, hundiéndose dentro, necesitaba pensar, se sentía confusa, tenía miedo de hablar con él, puesto que sabía de la situación difícil en la que se encontraban, ella lo amaba, de eso estaba segura, pero, él era otra cosa, como era posible que solo la pudo recordar cuando la asesinaron, porque si la amaba tanto no la recordó desde antes, ella lo ama, es por eso que logro recordarlo, pero él no lo hizo, aparte de eso, se había casado, y lo peor de todo era que esa bendita marca era irrompible, ¿Porque razón él no la marco a ella? Si desde un principio la amo y supo que ella esperaba bebes lo debió de haber hecho, si quería pasar su vida con ella no debió de haber titubeado... Y ahora le tocaba enfrentar su embarazo sola, sus hijos no tendrían un papá a la disposición las 24 horas del día durante todos los días del año, era algo realmente triste...
... Un momento... ¿Bebes?
Acaricio su estómago, posiciono sus manos en su vientre y se concentró en sentir la esencia de las criaturitas como le había enseñado a hacer la anciana Kaede... Una sonrisa se dibujó en su rostro, la esencia de sus hijos estaba nuevamente...
Fue tanta su emoción que se levantó de la tina y soltó un grito de alegría... Al instante se abrió la puerta del baño dejando ver al hombre en el que pensaba momentos atrás...
FIN FLASH BACK
Sesshomaru seguía viéndola fijamente, no apartaba su vista, el grito que la miko había dado, fue mal interpretado por el Youkai...
-¡¿Que miras pervertido?! -dijo más roja que nunca, estaba enojada y avergonzada, como era posible que el entrara de esa manera.
-Hmp -su tono frio era el mismo, su mirada no se desviaba de su cuerpo.
-Deja de verme de esa manera -utilizo una mano para tapar su pubis y con la otro intento tapar sus senos.
-Tu no me das ordenes -se acercaba lentamente a ella, por cada paso que daba la azabache retrocedía uno también.
-Por por fa por favor -dijo más nerviosa que nunca, estaba roja, desnuda frente a él...
Se acercó mucho más a ella, la chica todavía se mantenía dentro de la tina, estaba tan apenada que al dar pasos hacia atrás se tropezó con el borde de la bañera (si es que así se les puede llamar a las tinas de esa época)... Inmediatamente el Youkai se posiciono justo para atraparla...
El casi estaba encima de ella, fue en ese momento que el tiempo pareció detener su transcurso, sus ojos se conectaron, ámbar y chocolate se unieron, se veían fijamente, se decían tantas cosas y a la misma vez nada, sus ojos se llenaron de amor y la pasión se dejó aflorar por ellos...
La azabache acaricio la mejía del ambarino, lo amaba, no importaban las circunstancias, lo amaría, aunque no pudiese estar con él, por su parte, él acorto más la distancia de sus rostros, conecto su boca con la de ella, no le interesaba que todo el mundo hiciera guerra, acabaría con su matrimonio costara lo que le costara, eso era un hecho, pero no se separaría de la joven no lo haría, la había perdido una vez y no pensaba volver a perderla.
Poco a poco la fue levantado hasta sacarla de la tina, no separaban sus labios, seguían fundidos en el beso... Y no demostraban querer separarlos...
Kagome atrapo su cadera con sus piernas sin dejar de besarle, mientras el, posiciono sus manos en el trasero de ella, camino saliendo del baño, era tanta la pasión que no quería soltarla, la arrincono a la pared de la habitación y esta vez separo sus labios de su boca para bajar a su cuello, la chica gemía por que el Youkai besaba, lambia, mordía y disfrutaba de su cuello, bajo a sus senos y los acaricio como quiso, por fin al ver que esa posición impedía hacerle otras cosas la recostó en la cama, la observo nuevamente desnuda, se lanzó encima de ella y empezó a acariciarla...
"Vamos querido, acaso no te gusto como la pasamos anoche"... "Soy yo quien lo tiene en la cama" -las palabras de Wikka hicieron eco en la mente de Kagome, se preguntó si de la misma manera en que la tocaba lo había hecho con ella, intento dejarse llevar pero, ese pensamiento no la dejaba tranquila, se moría de celos solo de pensarlo...
Esfumo esos pensamientos e intento entregarse al momento pero... La imagen de Sesshomaru poseyendo a Wikka cruzo por su mente... Era demasiado, tal vez toleraría su matrimonio, pero el hecho de estar con el cuándo había tocado a otra era demasiado, tenía el orgullo herido...
-Espera -dijo intentando separarlo de ella, pero el no hizo caso, al contrario, la acariciaba con más insistencia -Detente, no puedo -volvió a decir.
El ambarino gruño por ese comentario...
-Perdóname, pero no puedo estar contigo cuando has tacado a Wikka -agacho la mirada, sentía sus ojos aguados.
El Youkai la miro con pena, si, el había tomado a Wikka, la había hecho suya, se maldijo internamente por eso.
-No estaba consciente de la situación - dijo tratando de calmarla -debes entenderme.
-Lo siento, pero no logro hacerlo -Kagome se cubrió el cuerpo con una sábana, se levantó de la cama y se dirigió a la puerta, la abrió -por favor vete.
-No fue mi culpa Kagome -dijo más frio que nunca, estaba un poco molesto, la actitud de ella lo sacaba de quicio, el fallo, pero ella debía entenderlo, el no deseaba recordar ese día, si pudiera regresaría el tiempo y evitaría ese encuentro con Wikka.
-Dime como estarías tú, si estuvieses en mi lugar -le estaba reprochando pues había notado su enojo -Si yo me hubiese acostado con otro aun sin ser consiente podrías asimilarlo así de fácil? Por favor entiéndeme tú a mí.
-Ella tiene razón, seguro y acabaríamos con el mal nacido que se atreviera a tocarla -Yako hablaba.
-Yo no tengo esas debilidades, es tu deber entenderme -dijo aún más frio.
-Bien, me emborrachare y me acostare con otro sin ser consiente, dime, ¿Lograrías entenderme?
El ambarino desfiguro su rostro por la ira, al escucharla hablar de esa manera su sangre se encendió de celos.
-Nunca -la tomo fuertemente de la mano -Te lo prohíbo -dijo casi gruñendo.
-Vete por favor -menciono zafándose del agarre.
El Youkai no dijo nada más paso al lado de ella, estaba molesto, muy enojado, pero no con ella, sino con el mismo, estaba hirviendo en enojo, la miro de ultimo y de un movimiento cerró la puerta bruscamente, asustando a la sacerdotisa que no dijo nada más.
-Tienes que bajar a almorzar, mi madre te espera. -dijo desde el otro lado de la puerta.
El destino se empaña en poner trabas a la hora de estar juntos, todas estas situaciones nos distancian cada día mas, que será de nosotros amor mío, que será si… Nuestro Futuro siempre es Incierto… -Kagome
