Capítulo 13 "La marca de Kagome"

Seguía justo recostada en la puerta, había quedado mal después de la discusión con el Yuokai, tal vez ella exageraba con el tema de no poder estar con él en la intimidad, pero es que la cabreaba el hecho de que él hubiese tenido contacto de ese tipo con otra… Se dirigió a un mueble de madera que tenía un espejo y amplios cajones, halo una silla y se sentó frente al espejo, se sintió un poco desmejorada, en ese momento su autoestima se ponchó…

Es muy difícil competir con una mujer como Wikka, por ser un demonio, posee una belleza sobre humana… Yo en cambio, no soy tan guapa que digamos…

Una lágrima traviesa salió de sus ojos y resbalo por sus mejillas, inmediatamente borro su rastro con su mano y una sonrisa se dejó ver en ella…

-No dejare que me lo quite, Sesshomaru Taisho es mío, quizás no tenga una belleza sobre humana pero si tengo encanto y mucha personalidad…

La sacerdotisa comenzó a arreglarse, empezó con su rostro y su cabello, luego se colocó el kimono, se veía preciosa…

Su rostro estaba angelical, se había delineado delicadamente los ojos, había encrespado de una manera discreta sus pestañas, sus mejillas estaban ruborizadas de a poco y sus labios lucían un rosado bajo casi invisible…

Su cabello lo llevaba en una media cola, dos mechones salían de esta y le daban un aspecto de flequillo, la media coleta estaba sujetada por un gancho de plata y en la punta de este una media luna colgaba…

El kimono era precioso, se ajustaba perfecto a su cuerpo, dejando ver su silueta bien formada, el obi de este lo sujeto bien y lo amarro en su espalda en forma de lazo…

Ya estando lista bajo a la sala donde Lady Irasue esperaba…

-Hasta que por fin bajas miko -hablaba con toda la frialdad e indiferencia del mundo.

-Señora Irasue -hacia una reverencia- gracias por todas sus atenciones.

-No te preocupes -misma frialdad- Lo hago porque dentro de ti llevas a mis nietos, cuídalos bien y no tendremos problemas -se encamino al comedor- vamos, la comida se enfriara.

Ya estaban sentadas en el comedor, Irasue en la silla principal justo como la soberana del palacio y Kagome se encontraba sentada a su lado izquierdo…

-Lady Irasue -la mayor la miro indicándole que la escuchaba- Sesshomaru no vendrá?

-Aquí estoy -se escuchó una voz masculina, el ambarino salió de entre las sombras y se dirigió a ellas -Lo lamento pero no puedo acompañarlas tengo asuntos que resolver -se dio la vuelta y desapareció por el pasillo…

POV SESSHOMARU

Se veía preciosa, definitivamente es demasiado atractiva, tuve que hacer un esfuerzo para no levantarme y llenarla de besos, ja es que esa mujer tiene que aprender a entenderme, tal vez tenga razón al estar molesta por lo que paso pero no fue mi culpa, voy a ignorarla y hare que me extrañe…

FIN POV SESSHOMARU

Las dos mujeres estaban boquiabiertas, la madre se quedó intrigada por la actitud de su hijo y la otra…. La otra estaba…. Comiendo más rápido que nunca, un aura oscura la rodeaba…

POV KAGOME

Pero que rayos le pasa a este tonto… Tanto que me tarde arreglando y ni siquiera se dignó a verme, si cree que de esa manera voy a perdonarlo está muy equivocado, haaaaay cuanto deseara que tuviera en el cuello el collar de Inuyasha para hacerlo comer tierra… pero si me ignora lo voy a ignorar, ya veremos de que cuero salen más correas…

FIN POV KAGOME

La azabache termino de comer en un dos por tres, la ambarina ni siquiera probo comida… La miko pidió permiso para retirarse del comedor, Irasue solo asintió con la cabeza…

Estaba molesta, pero tenía que controlar sus emociones, no podía darse el lujo de ser dominada por ellas puesto que estaba embarazada… Respiro hondo y empezó a caminar, decidió explorar el castillo, sabía que eso la relajaría… Llegó a un lugar muy parecido a un jardín, las flores eran sumamente extrañas y hermosas, jamás había visto algo semejante, supuso que era porque el palacio estaba en las nubes…

-Ninguna de estas flores puede competir con su belleza señorita -un hombre se acercaba a ella, era muy apuesto, su piel era blanca y sus ojos eran un misterio puesto que parecían ámbar y a la misma vez azulado, su cabello era castaño claro lo llevaba en una coleta, su nariz respingada, sus labios rosados, se podía apreciar que tenía un cuerpo esbelto a pesar de llevar una armadura muy parecida a la de Sesshomaru, sus orejas y las marcas en su rostro delataban claramente su origen demoniaco… Kagome dedujo que se trataba de algún familiar de Sesshomaru pues al igual que él tenía una media luna en la frente.

-Gracias -respondió ella con un leve sonrojo -Tú eres…?

-Oh si claro, lamento mi mala educación, mi nombre es Zack -haciendo una reverencia- soy hijo del general Ichiro, hermano de Irasue.

-Yo soy Kagome Higurashi, mucho gusto -haciendo una reverencia.

-Hmp, tu eres la mujer de mi primo Sesshomaru?

-Soy la que le dará hijos, pero no soy su mujer -esto último lo dijo con tristeza mientras apartaba la vista al horizonte.

-Algo asi había escuchado, pero no te preocupes, seguro Lady Irasue lo resolverá, ya lo veras -se acercó a ella y la sujeto por el mentón- Pero ya no estés triste, tu belleza se opaca…

-Jaja claro, no te preocupes -estaba un poco sonrojada.

Sesshomaru se encontraba observando la escena desde una de las torres del palacio, estaba molesto, celoso, como era posible que ella se sonrojara con ese imbécil, pero no permitiría que él se acercara más a ella…

Mientras tanto en los jardines…

-Bueno que te parece si te muestro el palacio preciosa… Así te distraes… Además que le hará bien a mis sobrinos…

-Jajajaja está bien joven Zack, vamos… -le dedico una sonrisa.

-Vaya Zack, no pierdes tiempo, tenía entendido que estabas aquí para resolver asuntos de tu padre, no para pasear con mujeres ajenas por el palacio -Sesshomaru hablaba mientras se acercaba a ellos, cuando llego hasta donde se encontraban se posiciono justo en medio de ambos, giro la vista a Kagome -Si tanto querías conocer el palacio me hubieses dicho, así te enviaría una dama de compañía.

-¿Dama de compañía? Acaso ¡¿tú no puedes acompañarme?! -dijo molesta.

-Tengo asuntos más importantes que hacer.

-Pues yo quiero conocer el palacio -dijo cambiando de colores por la rabia, se fue a la par de Zack -Joven Zack por favor olvide este incidente, muéstreme el castillo -le hablo con dulzura provocando celos al ambarino.

La bestia de Sesshomaru rugió de rabia… Tomo a Kagome de la cintura por la fuerza…

-Tú no vas a ningún lado, eres MI MUJER y no tienes permiso de pasear con otro que no sea yo.

-Yo no soy tu mujer, y por favor suéltame que me lastimas, además eres tú el que no quiere pasear conmigo, ni siquiera te dignaste a saludarme en el comedor.

-ERES MI MUJER, te guste o no, no iras a ningún lado humana.

-Mi nombre es K-A-G-O-M-E, no me llames humana, que ese no es mi nombre, ahora suéltame YOUKAI.

Zack miraba divertido la escenita que esos dos se tenían, era divertido y también un poco vergonzoso.

Sesshomaru estaba lleno de rabia y celos, ella se comportaba amable con su primo, y él no lo toleraba, además que ella se atrevía a irrespetarle llamándolo Youkai de una manera tan despectiva…

-Ya cállate humana -la sujeto a un más fuerte, se estaba saliendo de control -A mí me respetas -dijo en un tono fríamente duro, su mirada estaba llena de furia.

Kagome se sintió humillada, además de estar sensible por el embarazo, hizo un esfuerzo sobre humano para ahogar las lágrimas que amenazaban con salir en cualquier momento…

-¡Suéltame! -dijo logrando zafarse de una vez del agarre, sus ojos empezaron a cristalizarse, dio la vuelta para meterse al castillo, vio por última vez a Zack, ya sus ojos estaban a punto de soltar en llanto -Disculpe joven- después de decir esto casi corrió para alejarse de ambos…

-Onna ven aquí -Sesshomaru empezó a caminar detrás de ella para alcanzarla pero Zack lo detuvo sujetándolo del brazo.

-Deberías mejorar tu actitud hacia ella, tengo entendido que el destino se empeñó en separarlos, no se lo hagas más fácil.

-No es problema tuyo -dijo soltándose de una vez.

-La tuviste muerta en tus brazos, estuviste a punto de perderla para siempre y tu actitud no ayuda en nada, si sigues así la perderás en serio, deja tu orgullo y tu supuesta hombría de lado.

-A penas la conoces no sabes nada.

-Me bastaron unos minutos para darme cuenta de lo maravillosa que es esa mujer, a diferencia de nosotros, aprecia el más mínimo detalle, deja de ser tan idiota y aprende a valorarla, recuerda que será la madre de tus hijos, deja de actuar como un cachorro caprichoso -termino de decir esto para darse media vuelta y tomar el camino contrario al de Kagome, dejando a un Sesshomaru muy pensativo por sus palabras.

Mientras tanto la sacerdotisa estaba en su habitación intentando calmar su llanto… Lo intentaba pero simplemente no podía, como es que él actuaba de esa manera, lo que hacía era lastimarla… Sintió la presencia de Sesshomaru y escucho como tocaba la puerta.

-Onna -dijo para que abriera la puerta.

-Vete, no quiero hablar contigo -dijo en forma de puchero.

Sesshomaru no dijo nada más y de una vez abrió la puerta, ya estando adentro se dirigió a ella, cuando Kagome vio que no podía hacer nada, se levantó de la cama y le dio la espalda.

-¿Estabas llorando Kagome? -pregunto fríamente.

-Vete por favor -dijo ahogando sollozos mientras seguía dándole la espalda.

-Tengo miedo de perder…. -fue interrumpido por ella.

-No me importa, ahora déjame sola.

-Mujer escúchame por favor.

-No quiero.

Sesshomaru respiro hondo, esa mujer sí que era demasiado terca, se acercó a ella y la abrazo por la espalda, rodeo su cintura con sus brazos y metió su cabeza en el hueco de su cuello, respirando el aroma de su piel y cabello… Ella por su parte quedo como inmovilizada por la acción del ambarino, se quedó quieta sin decir palabra alguna, solo se dispuso a escucharlo…

-Onna, lamento lo sucedido con Wikka, no estaba en mis cinco sentidos, te juro que jamás tocaría a otra mujer si tu cuerpo para mi es la gloria… Me porte como un idiota el día de hoy, lamento haberte ignorado, pero es que, no soportaba que me rechazaras, sé que tienes razón de hacerlo pero no fue mi culpa, lamento haberte hecho llorar mi preciosa Kagome…

-¿Hablas enserio? -pregunto la miko un poco más tranquila y relajada.

-Claro que si -lentamente la giro para quedar frente a frente, la miro a los ojos mientras acariciaba su mejilla- Perdóname por la escena de celos que te arme en el jardín -dejo de acariciarla y pego su frente con la de ella mientras sujetaba delicadamente sus mejillas con ambas manos -Pero es que no soporto la idea de que otro intente arrebatarte de mí, tu eres libre y me da miedo perderte, tengo miedo de que te enamores de otro.

La chica sonrió y lo beso delicadamente….

-Yo soy solo tuya Sesshomaru Taisho, únicamente tuya, para siempre, déjame demostrártelo…

Intensifico el delicado beso que le estaba dando en un principio, el por su parte la tomo más fuerte y la apretó más a él…

-Yo también soy solo tuyo Kagome Higurashi, para siempre…

El Youkai desvió sus labios de la boca de su amada para concentrarse en cuello, acariciaba su cuerpo sobre la ropa de ella… La azabache empezó a quitarle la ropa, primero se deshizo de la parte superior de su ropaje, dejando su torso bien formado desnudo… Empezó a acariciar y a besar cada parte de su pecho, el empezó a emitir gemidos, que hacían que ella se excitara aún más… Lo aventó de una vez a la cama….

El solo miraba expectante lo que ella hacía, ya que sensualmente deshizo el lazo del obi y el kimono resbalo con gracia por su cuerpo dejándola en ropa interior, se acercaba lentamente a la cama, se quitó seductoramente el sostén liberando sus pechos, se subió a la cama en cámara lenta, acorralo a Sesshomaru en el respaldar de esta…

-No sabes cuánto te deseo mujer -dijo el al sentir como ella se posicionada encima de su cuerpo…

La chica no dijo nada, beso sus labios con pasión y dejo que su lengua explorara en la boca de su amado, cuando se separaron para tomar aire ella bajo a su cuello e hizo un camino de besos y caricias hasta llegar a su ombligo, en ese punto el Youkai gemía mientras sentía como su hombría crecía dentro de su pantalón (N/A nose como se llama esta parte de su vestimenta)… La chica se detuvo y miro a los ojos del ambarino… Se sentó encima de su hombría y empezó a moverse lentamente, disfrutaba ver la cara de excitación de ese demonio arrogante y testarudo, dejo de moverse al escuchar que los jadeos de él iban en aumento…

-Ahh esto me estorba -dijo ella refiriéndose al pantalón del peli plata, sin preguntarle se lo quito dejándolo completamente desnudo…

El ambarino se avergonzó un poco al ver la vista de ella clavada en su miembro y abrió mucho más sus ojos al sentir como algo cálido y húmedo lo acariciaba…

-Ka… Kagome -dijo entre jadeos por el nivel de excitación que tenía- Creí… que las… sacer…dotisas… eran… pu..puras…

-¿Acaso no te gusta? -dijo más excitada que nunca, en ese momento metió el miembro del Youkai en su boca…

Sesshomaru sentía que ya casi no aguantaba…

-Mee… encanta… per..pero..No…aguanto… ya… no -dijo jadeante…

La azabache quito su braguita y se posiciono encima de él…

-Vamos querido siéntate -le ordeno sentarse, a lo que el Youkai encantado obedeció, estaba fascinado con lo que la chica le hacía…

Kagome se sentó en él, con sus manos tomo el miembro de él y lo metió dentro de ella, lentamente empezó a moverse en él, poco a poco iba aumentando la intensidad, ambos estaban fundidos por el amor el deseo y la pasión… En un arrebatado intento de pasión Sesshomaru tomo el trasero de Kagome y la ayudo a moverse enterrando sus garras en los glúteos de la azabache que por la excitación no hizo más que gemir….

Ambos estaban llegando al clímax, estaban a punto de tocar el límite…. Sesshomaru se vino dentro de ella, al sentir la calidez de la semilla de él, ella también llego al orgasmo…. Fue en ese momento en el que ella aparto parte de la cabellera plateada del cuello de él…

-Tu eres mío Sesshomaru, aunque yo no este marcada por ti, tu si lo estarás por mi….

En ese instante clavo sus dientes fuertemente en el cuello de él haciendo sangrar el área de inmediato… antes de que la herida se cerrara concentro un poco de energía espiritual en su mano y la coloco en la mordida, Sesshomaru gimió del dolor al sentir como el poder espiritual de la azabache le quemaba… pasaron unos segundos en donde la marca solo estaba iluminada por una luz blanquecina, Kagome no sabía si funcionaria puesto que ella misma lo planeo en su cabeza, su cara mostro sorpresa al ver el cuello del ambarino, en este había algo así como un tatuaje muy parecido al de un copo de nieve… Sonrió de felicidad y beso a su demonio…

Estaban desnudos, las sabanas les cubrían, se mantenían abrazados…

-¿Cómo hiciste esto? -Pregunto el ambarino tocándose la marca de su cuello.

-No lo sé solo se me ocurrió, no sabía si funcionaria, acaso te molesta?

-No es eso, es solo que, nunca había escuchado que las hembras fueran capaz de marcar a sus machos…

Ambos permanecieron en silencio…

-Onna -la llamo él…

-Dime

-Donde aprendiste a hacer todo lo que me hiciste anteriormente… -pregunto picarón -se supone que tu debes ser pura y casta…

-Pues yo -Kagome se avergonzó furiosamente su cara estaba rojísima -es que eh leído relatos de fanfiction en Internet…

-¿Qué es eso? -pregunto confundido

-Jajaja luego te explico -le beso tiernamente -te amo mucho.

-Yo también te amo onna, a ti y a nuestros cachorros -dijo mientras acariciaba su vientre….