Primerizos
Capitulo 7
En el salón de la casa Cullen no había nada, solo el enorme sofá, los cuadros y la mullida alfombra. Y es que con un niño como Edward era imposible. Tenía diez meses y en su crecimiento normal ya podía tomar objetos pequeños y como es natural se los echaba a la boca. Así que sacaron todos los objetos pequeños del salón. Hace un tiempo ya tomaba objetos grandes con ambas manos…pero ahora todo lo tiraba al piso, por lo que también tuvieron que sacar todos los objetos grandes. La mesa de centro la habían quitado para que el se pudiera desplazar mejor, y la alfombra era su lugar favorito para gatear y rodar por el piso. Se sujetaba del sofá y lo recorría dando pasitos cortos, aunque le costaba después volver a sentarse. Habían colocado rejas de seguridad en todas las entradas de esa habitación, sobre todo porque el pequeño había aprendido a subir la escalera gateando. Ya había sonidos que eran característicos de él, como su estridente risa cuando Carlisle imitaba el sonido de un auto mientras lo daba vuelta en sus brazos. Le gustaba esconderse detrás del sofá y que alguien lo buscara y también se enojaba cuando Esme no lo dejaba meter sus manitos en la papilla, porque Carlisle si se lo permitía.
Cuando Alice y Emmett lo iban a visitar Emmett se entretenía jugando con él escondiéndose ya que Edward lo buscaba. Ahora él reconocía a algunas personas. Cada vez que Alice lloraba el también lo hacia. Según Carlisle eso era normal, ya que los bebes a esa edad son muy sensibles, y el pequeño lo estaba demostrando porque ahora le daban un poco de miedo los baños y lloraba un poco antes de relajarse ante las palabras de Esme y el agua tibia.
- Mira lo que te he traído cariño – le dijo Esme suavemente mientras Edward la miraba y esbozaba una sonrisa mientras empezaba a "hablarle" balbuceando cosas como 'daba adada' y silabas que no tenían conexión entre sí. Esme siempre le respondía algo, como si de verdad tuvieran una conversación.
- ¿Así que te estas divirtiendo amor? Me alegro mucho – Se sentó en el piso junto a él y deposito el platillo plástico que traía en el suelo, ya que su bebe extendía los brazos a ella, por lo que de inmediato lo abrazo y beso su frentecita mientras él reía.
- Eres un bebe muy regalón ¿verdad? ¿Quién es el pequeño muñequito hermoso de mamá? – le preguntaba Esme mientras besaba su barriguita por sobre la polera mientras escuchaba las dulces carcajadas de su hijo que se revolvía en sus brazos.
- Te traje algo para que disfrutes – explicó mostrándole el plato que traía cubitos de queso. Edward amaba el queso, ya que podía aplastarlo con sus encías.
El bebe tomó un cubito con sumo cuidado y lentamente lo metió a su boca y lo comió con la boca abierta, luego continuo con los otros. Esme se quedo ahí vigilando que no se fuera atorar. Luego de que se comiera sus cinco cubitos de queso Edward la miro con una sonrisa. Su madre lo tomo en brazos y lo llevo a la cocina. Todo ahí estaba asegurado para que Edward no pudiera abrir nada así que lo dejo en el piso. La mesa de la cocina tenía un florero de muchos colores. Era de la india y Esme lo había traído de ahí cuando viajo con sus padres a los dieciséis años. Edward siempre lo miraba cuando comía y con gestos lo pedía, pero era de demasiado valor como para entregárselo. Al poco rato de estar lavando verduras escuchó la puerta y vio a su esposo entrar por la puerta de la cocina.
- Hola cariño – el saludo con un dulce beso en los labios
- Hola – dijo Esme acariciando su mejilla - ¿Qué tal tu día?
Antes de que Carlisle lograra responder se escuchó un gran estruendo haciendo que ambos miraran preocupados por su bebe.
Antes de que Esme entrara en pánico escucharon unas risas y algo moverse bajo el mantel. Su madre corrió presurosa hacia el sacando el mantel que cubría a su bebe para encontrarlo riendo con los brazos levantados por sobre su cabeza, y en su mano izquierda tomado fuertemente la punta del mantel.
Suspiró de alivio y escucho reír a su esposo y le dirigió una mirada desaprobatoria.
- No te rías, no debes alentarlo a hacer estas cosas.
- Esme míralo.
Ella se giro y vio a su hijo mirando a todas partes, hasta que su vista se quedó fija en el florero de la india. Gateo rápidamente hasta él y lo miró unos instantes antes de colocar una mano sobre el y pronunciar ¡Oh!
- Él solo hizo lo necesario para tener lo que quería – dijo Carlisle abrazándola por la espalda viendo a su hijo tomar el florero que milagrosamente no se había roto.
- Mamá estará enojada – le dijo Carlisle a su hijo que en cuanto escucho la voz de padre alzó la vista hasta él – Mamá se molestará por que casi rompes su florero y por el desastre que has hecho en la cocina.
Edward sonreía feliz, luego miró a Esme que en realidad no estaba molesta, solo se preocupo por su bebe, le daba lo mismo que el florero se rompiera si su hijo estaba sin ninguna herida.
- Ma-má – grito Edward feliz. Ambos quedaron en shock ¡Edward había dicho su primera palabra! Sin tomar más en cuenta el florero levanto sus bracitos y grito otra vez con más fuerza y seguridad
- ¡Mamá!
Esme lo tomo rápidamente en sus brazos mientras besaba toda su carita y lagrimas de felicidad caían por sus mejillas.
Su bebe estaba creciendo, y su primera palabra había sido para ella.
N/A: Espero les guste el capitulo. Quiero agradecer a las paginas 'Babysitio', "drrondonpediatra", hay cosas que los bebes aun no entienden bien a esta edad, por que por ejemplo para ellos la palabra mamá puede equivaler para todas las mujeres, incluso para su papá xD he aprendido mucho sobre bebes últimamente.
