Primerizos
Capitulo 13
Edward estaba con el plumero* pasándolo sobre "Guau" con suma delicadeza. Esme ya le había tomado varias fotos, y lo miraba tranquilamente. Había leído en un libro para padres que era bueno incluir a los niños en las tareas del hogar, así no solo se hacia el hábito de ayudar en casa, si no que también se entretenía. Así que entregándole un plumero y mostrándole que se pasaba sobre los muebles estaba realizando el ejercicio y aunque al principio Edward lo había hecho bruscamente y había botado unos adornos rompiéndolos, él solo se dio cuenta que debía hacerlo con cuidado. Aunque aún Esme no entendía porque limpiaba al perro.
- Edward, deja de limpiar a Guau, ya llego Alice y Emmett – de inmediato el pequeño levantó su cabeza y miro a su mamá con una sonrisa y casi corriendo se acerco a ella, justo cuando tocaban el timbre.
En cuanto se abrió la puerta Emmett entro como un tornado a la casa.
- ¡Eddie! – Gritó fuertemente acercándose al pequeño – Tengo tu nariz – dijo tocando la nariz del pequeño y se alejó de él. De inmediato Edward comenzó a hacer pucheros y a sollozar.
- ¡Emmett, devuélvele la nariz a Edward! – gritó Heidi entrando a la casa con Alice en brazos. Al escuchar el tono de su madre, Emmett se acerco al pequeño y volvió a colocar el dedo en la punta de la nariz del bebe.
- Ahí tienes tu nariz Eddie.
Esme rió, Emmett adoraba a los niños, pero se aburría con ellos ya que eran más pequeños.
- Ali – dijo Edward cuando Heidi la dejo en el piso y ella avanzo hacia él.
- Eddie – dijo feliz la pequeña dando una especie de saltitos – Vamos a jugar.
- Mamá jadín – dijo el pequeño. Esme adoraba la forma de hablar de su pequeño, aún no usaba artículos y no pronunciaba bien, pero ahora lo hacia con más frecuencia y ella era feliz de escucharlo tratar de cantar algunas canciones.
- ¿Quieres ir a los columpios y al resfalín? – le pregunto y él solo agitó su cabecita.
Las mujeres se saludaron rápidamente, ya cuando estuvieran afuera podrían conversar. Además ahora debían vigilar constantemente a los niños, ya que se mordían o golpeaban, y aunque al principio se habían preocupado el pediatra les había informado que era algo totalmente normal, que era otra de experimentar de los bebes.
- cuando tenga sed solo dale agua, Esme, o sino se acostumbrará a beber bebidas industriales y no es bueno para su salud – le decía Heidi a su amiga, además ella estaba en una etapa naturista y aunque a Emmett no le agradaba solo les daba alimentos orgánicos y tenia prohibidas las golosinas. Aunque sin que ella supiera, su esposo Félix Brandon le daba papá fritas a Emmett escondidos en el auto o en el parque.
- Lo sé, a Carlisle tampoco le agrada que Edward consuma alimentos con tantos aditivos químicos, pero en realidad yo le doy jugo de frutas hechos por mí o agua de hierbas. Lo que me tiene preocupada ahora es si estará bien que lo pase de la cuna a la cama sin barrotes – dijo con un suspiro – me da miedo que caiga.
- Nosotros con Emmett lo hicimos a los dos años, pero creo que lo debería haber hecho antes. Además querida, no preocupes, las camas de niños pequeños son bajas y para que estés más tranquila coloca una colchoneta o cojines en el suelo, así estarás más tranquila.
Esme pensaba…antes cuando se juntaba con sus amigas era para hablar de la vida, de sus maridos o de lo que ocurría en el pueblo, sin embargo ahora todo giraba en torno a sus pequeños.
- Y Esme, no cometas el error que yo cometí. Si Edward cae, y llora ¡No lo lleves a tu habitación! Debes quedarte con él en su cuarto y esperar que se vuelva a dormir, o sino se acostumbrará a que lo lleves a dormir con él. Hasta hoy no puedo estar bien con Félix pensando que Emmett entrara al dormitorio y nos pille quizás como.
Rieron mientras vigilaban a los pequeños sentados en los columpios bien asegurados y a Emmett jugar a la pelota con el perro.
Alice hablaba alegremente, pronto cumpliría dos años y estaba preciosa.
- Allie habla mucho, no entiendo porque Ed lo hace tan poco
- Porque está claro que es más tímido. Yo tengo la suerte o mala suerte de tener terremotos en vez de hijos.
Rieron y luego de un rato, entraron a los niños para darle una merienda. A Esme le encantaba la relación que tenían los niños, eran como tres hermanos, Emmett los cuidaba mucho y se preocupaba por ellos, además de molestarlos. Y la relación de Alice con Edward era bien especial, ya que ella era la única persona con la que Edward compartía sus juguetes.
- ¿Crees que algún día sean novios? – pregunto Heidi mientras los observaba jugar con unos cubos de colores.
- Tal vez, pero no creo que funcionaria, son como hermanos.
- Si, además seria difícil para nosotras, seria como que se casaran dos hijos.
Un llanto desvío su atención y vieron a Edward jalándole el pelo a Alice, mientras reía.
*En mi país se le llama plumero a una cosa peluda que sirve para quitar el polvo. Estoy tratando de hacer una página para colocar las imágenes del fic.
N/A: capitulo cortito =)
