Primerizos
Capítulo 30
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Edward ya tenía seis años y tres meses. Había cambiado ya varios de sus dientes de leche y le estaban saliendo los definitivos.
Esme suspiró mientras cortaba unos vegetales. Durante un pequeño lapso de tiempo su niño había cambiado mucho. Eleazar ya les había advertido que probablemente la crisis de los seis años iba a tornarse muy difícil, pero definitivamente ella no pensó que sería tanto. Su pequeño y dulce bebito se comportaba a veces de manera totalmente bipolar. Su fiesta de cumpleaños había sido muy linda y agradable, con la temática de Toy Story y habían asistido todos sus compañeritos, con los que ya jugaba juegos de roles*. Pero ya el día domingo (habían celebrado su fiesta un viernes por la tarde) sus suegros debían marcharse y Edward lloró toda la tarde porque quería que sus abuelos se quedaran. Pocos meses después el perro de su amigo Jasper había muerto y el pequeño estaba totalmente horrorizado con la idea de que Miau o Guau fuera a pasarles lo mismo y había tenido varias pesadillas.
Era un completo show tratar de hacer que a las seis de la tarde soltara su bicicleta y se entrara a la casa, últimamente quería estar en el patio siempre y andar en "moto" que era lo que supuestamente convertido su bici. Cuando Carlisle lo regañaba por no obedecer en algo se molestaba y se mostraba realmente herido. Había días en que ella se sentaba con él en su cama y le ayudaba a leer, porque aun habían palabras que le eran muy difíciles, y si Carlisle no iba de inmediato preguntaba si papá estaba enojado con él. Por recomendación de Marco, el padre de Jasper, el castigo era dejarlo solo en su habitación, y al parecer era el único que funcionaba. Sin embargo se arrepentía si hacía algo malo y de inmediato hacia un dibujo o escribía una carta para regalarles a sus padres y que le disculparan.
Cada vez que hacía un dibujo o alguna pintura iba de inmediato donde la "abu Eli"* para que ella lo elogiara, adoraba eso. A veces Edward le preguntaba si sus abus también se iban a morir e ir al cielo, como el abuelo Eddie y a veces lloraba cuando pensaba que sus papis también se podían ir y dejarlo solito.
- ¡Mami! – dejo las verduras de lado para mirar a su niñito. Estaba grande, ya media un metro con quince, era uno de los más altos de su clase. Era delgado y aunque pesaba los 22 kilos correspondientes ella seguía encontrándolo muy flaco. Su cabello ya no era dorado, era más bien rubio oscuro con reflejos anaranjados. Alice lo molestaba diciéndole cabeza de zanahoria.
- ¿Qué pasa, amor? – pregunto mirando a su pequeño que tenía las mejillas rojas, la ropa sucia y su cabello mas alborotado que nunca.
- Papá no quiere ser el arquero – su seño estaba fruncido. Ante cualquier problema el siempre acudía a mamá. En ese momento vio entrar a su esposo, con su alborotado cabello rubio y su ropa deportiva sucia. Lucía igual que su hijo y venía con la misma expresión.
- ¡Le toca a él! – dijo indignado, y Esme no pudo más que sonreír. Su marido a pesar de ser serio y responsable a veces se comportaba como un niño. Rodó los ojos evitando que Edward la viera, ya que él tenía el mismo gesto y aunque Carlisle le había dicho que los ojos se le podían quedar atrapados lo seguía haciendo.
- Creo que es hora de que dejen de jugar y se vayan a bañar porque en poco minutos más la cena estará lista.
Ambos se fueron arrastrando los pies y murmurando cosas, ella alcanzo a escuchar "te tocaba a ti, papi"
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Carlisle miraba las dos cajas. Habían empezado con Edward a coleccionar autitos de juguetes, y ya tenían un montón. Su hijo estaba orgulloso de su colección, además que siempre recalcaba que cuando grande iba a ser "piloto de carreras". Sin embargo, el pequeño ahora estaba bastante obsesionado con los autos antiguos y costaba muchísimo encontrar de esos a escala.
Tomó su celular y llamo a casa. E inmediato la dulce voz de su hijo le atendió.
- ¡Aló! – Carlisle se pudo imaginar a su niñito en puntas de pie tratando de mirar el identificador de llamadas.
- Soy yo Ed – respondió. Pero de inmediato su hijo comenzó a bombardearlo con preguntas.
- ¿A que hora llegas? ¿Encontraste algo? ¿Encontraste el Rolls Royce? ¿Le traes una pelota a Guau? Acaba de morder la que tenía, la pinchó con su colmillo. Quedo toda desinflada – él se había reído tanto de su perro cuando eso paso. Era genial llegar del colegio, almorzar, hacer las tareas y luego jugar con su perro. Le daba pena que Jazz ya no tuviera uno, pero sus papis no querían que tuviera un perro todavía.
- Calma Ed – dijo Carlisle mientras reía – Solo encontré una replica de una Camioneta Ford F-100, es lo único que hay.
- Oh, esta bien – que decepción, no había nunca de los autos que más quería tener. Pero el vendedor siempre decía que para navidad llegarían mucho y el abue Aro había prometido comprarle todos los que encontrara – Recuerda traer una pelota nueva.
- Está bien, llego pronto – contesto Carlisle.
- Adiós Papi, te quiero.
El niño colgó el teléfono y se fue corriendo al patio, donde su mamá estaba sentada pintando el paisaje.
- ¿quién era amor? – dijo levantando brevemente la vista. El niño se acercó a ella corriendo y se sentó a su lado.
- Era mi papi – respondió simplemente mirando el dibujo que su mami había hecho de Miau sobre la rama del árbol - ¿Cuándo podré pintar así?
- Cuando seas más grande – Esme besó la frente de su niño - ¿Terminaste todas tus tareas, cierto?
- Sipidipi – toco con su mano el dibujo – Mami, tengo algo de que hablarte.
Esme no sabía si reír por la seriedad con la que Edward hablaba, o preocuparse.
- Dime, cariño – lo miró fijamente a los ojos grandes y hermosos de su bebe, porque aunque tuviera seis, era su bebe.
- Quiero un maestro de piano – sonrió y mostró el agujero que había en medio de su dentadura – La abu Eli ya no tiene más canciones que enseñarme y yo quiero aprender a escribir la música.
Sonrió, su niño era tan talentoso. Estaba segura que pronto el estaría haciendo sus propias canciones.
- buscaremos a un maestro que venga a darte clases después que termines el colegio, pero debes hacer todas tus tareas y sacar siempre buenas notas – beso la frente del Edward que sonreía, feliz – Y tienes que portarte muy bien.
- Lo prometo mami
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* juegos de roles: cuando los niños adquieren un personaje, por ejemplo juegos como Policía ladrón, o los superhéroes, etc
*Abu Eli es la abuela Elizabeth, madre de Esme
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N/A: Eddie está tan grande :'c
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Espero los reviews =)
