Primerizos
Capítulo 40
.
.
.
Esme sintió que el abrazo de Edward era más para consolarse él que para ella. Por eso, le acarició el cabello como cuando era pequeño y tenía miedo.
- Lo voy a extrañar mucho – dijo con una voz ronca por el llanto.
- Lo se, mi pequeño, pero ya era su hora. Estoy segura que vivió absolutamente feliz contigo.
Su hijo despegó su cara del costado de su cuello y ella pudo ver las profundas ojeras y la tonalidad roja que tenían sus orbes verdes.
- Ire a dormir un rato – terminó de decir y se dirigió con rapidez a la escalera. Esme suspiró y volvió a mirar por la ventana al viejo árbol de cerezo que había plantado allí tanto tiempo atrás, y que se había convertido en la tumba de Guau y ahora, en la del fiel Miau.
Realmente el gato había muerto tranquilamente en su cama, simplemente la vejez había hecho su jugada y no había nada que pudiera evitarlo. Pero eso no evitaba el dolor de la pérdida que todos en la casa estaban sintiendo. La ya muy anciana Elizabeth se mostraba tranquila, pero se preocupaba por su adorado nieto y la pena que se veía a través de sus verdes ojos. Y también, pensaba en lo poco que ya le quedaba a ella y que pronto podría reencontrarse con el amor de su vida. Un golpe en la puerta la despertó de su ensimismamiento y fue a abrir.
- Hola cariño – dijo con dulzura al ver a Bella de pie frente a ella. La pobre chica había intentado ir durante la mañana y acompañar a Edward, sobre todo en el momento que junto con Carlisle enterraron al gato. Pero su hijo se había negado. A veces cuando estaba triste se ponía en ese plan, el de no querer ver a nadie. Ella había intentado hablar con él, esas actitudes siempre la entristecían, y se sentía un poco apenada por Bella – ¿Cómo estás?
- Bien, Esme, gracias – dijo mientras le regalaba una pequeña sonrisa, que no llegó a sus ojos – ¿Crees que Edward quiera recibirme?
- Ve y sube a su dormitorio, tal vez te diga que es mejor que te vayas y que quiere estar solo, pero no es así. Mi pequeño ángel le gusta ser mimando cuando está triste pero le da vergüenza admitirlo.
La joven castaña le volvió a agradecer mientras subía raudamente las escaleras.
Esme suspiró. Era extraño ver como su hijo se enamoraba y como era correspondido, no podía evitar sentir celos y pensar que lo estaba perdiendo. Pero a la vez era muy feliz de saber y ver con sus propios ojos como su hijo encontraba el amor, tal como lo hizo ella. Y también porque solo de imaginar que en unos años más su casa estaría llena de nietos hacía que una enorme sonrisa apareciera en su cara.
.
.
.
- ¿Y si se lo llevamos a Edward? – Carlisle la miraba con sus enormes y brillantes ojos azules llenos de esperanza. Realmente, a pesar de ser un hombre muy responsable a veces se comportaba como un niño. La muerte de Miau lo había afectado, sobre todo porque se sentía realmente impotente de ver a su único hijo tan triste.
El problema es que ahora quería adoptar a todos los animales que veía en las calles.
- No se Carlisle, Edward fue muy rotundo respecto con lo de tener otra mascota. No creo que quiera, siente que está reemplazándolo.
- Pero míralo – levanto al pequeño gato a la altura de su cara y no pudo evitar reír. En realidad era un gato bastante lindo, muy peludo y de pelaje blanco y negro. Probablemente había sido abandonado, porque estaba solo en la calle y no tenía collar ni nada para identificarle.
Volvió a mirar la cara de su esposo y no pudo evitar asentir ¿cómo negarle algo? Por eso Edward tenía todo lo que quería, porque ponía la misma cara de corderito degollado cuando quería conseguir algo. Y siempre lo lograban, ambos.
- Lo llevamos, pero hay que pasar por el veterinario, tal vez tenga dueño y porte un chip de identifica… - no había terminado de hablar cuando Carlisle ya estaba subiendo al auto, con el pequeño gato en sus brazos y diciéndole que estuviera tranquilo, que el veterinario no le haría daño.
.
.
.
N/A: Primero que todo perdón por los errores ortográficos y de redacción, y sobre todo por la demora. Segundo quiero hacer un par de aclaraciones:
En el momento que comencé esta historia estaba escribiendo 4 más (Embarazados, Padres Adolescentes, Recuerdos de Niñez y Reviviendo, a parte de unos cuantos capítulos de una historia de Harry Potter y un one-shot de Twilight) así que mis errores creo que son fácilmente entendible porque llegaba un momento en que se me confundían (y aún lo hacen) los personajes. También quiero aclarar que este fic no ha terminado, pero la inspiración ya no es la misma, además he atravesado por unos cuantos problemas de salud que me impiden escribir. Lo otro es que tuve que cambiar mi anterior mail ya que me jaquearon la cuenta, así que ya no recuerdo quien era la chica que iba a editar mis fics u.u
Lo otro, durante capítulos anteriores dejé entrever que Carlisle es algo liberal, un poco hippie rockero. Un poco liberal, pero sin exagerar. Recuerden que Edward es hijo único, así que es bastante mimado.
Ah, tengo un blog personal por si quieren verlo: vomitocaleidoscopico(punto)blogspot(punto)com se los agradecería.
