Primerizos

.

.

.

Capítulo 43

.

.

.

Esme apretó la mano de Bella y le sonrió. Realmente la chica tenía una cara de miedo increíble, como si estuviera a punto de pasar a la guillotina.

Suspiró un poco, mientras intentaba infundirle ánimo a su nuera de solo dieciséis.

Cuando Bella le dijo que la acompañara hasta el ginecólogo estaba tan roja que hasta pensó que la pobre estaba teniendo alguna especie de ataque o se estaba ahogando. No podía negar que se había sorprendido mucho, pero a la vez se sintió muy alagada. Edward era su único hijo y, aunque lo amaba con toda su alma, también tenía que admitir que en ocasiones se preguntó cómo habría sido tener una niña. No cambiaría a su hijo por nada, pero era bonito poder tener una chica con la que podía compartir cosas de mujeres y poder tener la experiencia. Además, de cierta forma sentía un poco de pena por Bella. No lástima, sino que una tristeza real, porque la veía tan sola.

La pobre chica solo vivía con su padre, y aunque ella que conocía a Charlie Swan personalmente y era un hombre honrado, muy bueno y se notaba a millas el amor que profesaba por su hija, era un hombre serio y de pocas palabras. Y Bella necesitaba una mujer junto a ella, sobre todo ya que estaba en la edad de tantos cambios y tantas decisiones por tomar. Y sabía por la misma Bella que tenía una buena relación con Renné, su madre. Pero ella estaba lejos, solo se comunicaban por teléfono y por lo que había notado, ella estaba tan feliz con su nuevo matrimonio que de cierta forma Bella no le contaba ningún problema, por pequeño que fuera para no arruinar su felicidad.

- Cariño, tranquila – dijo tratando de animarla – No duele, es algo de rutina, y no te pasará nada malo.

- Gracias Esme, pero de verdad me asusta.

- Verás que todo estará bien, te darán pastillas o te recomendarán un método anticonceptivo y eso será todo.

- De verdad, muchas gracias Esme. No quería venir sola, me da miedo. Muchas gracias, en serio – Bella tenía los ojos llorosos y solo pudo abrazarla para demostrarle su cariño. Adoraba a esa chica, sobre todo cuando veía todo el amor que le tenía a su hijo.

- No tienes nada que agradecerme, cariño – la acunó más aún entre sus brazos – tu eres como una hija para mí y puedes contar conmigo siempre.

.

.

.

- ¿Ha tenido relaciones sexuales? – preguntó el doctor mientras anotaba en su computadora los datos que Bella le entregaba. Ya la había pesado, medido y había realizado preguntas de rutina como si tenía alergias o alguna enfermedad crónica. Esme estaba sentado al lado de la chica que con esta pregunto abrió mucho los ojos y luego se puso tan roja que se veía un poco púrpura.

- Sí – respondió tan bajito que con suerte se escuchó. Miró sus zapatillas haciendo que una cortina de pelo castaño ocultara su cara. Esme se sorprendió un poco, pero también pensó que si su hijo era como Carlisle era casi una bendición que hayan esperado hasta tener un año de relación.

- ¿Método anticonceptivo? – volvió a preguntar el médico.

- Condones – la voz de la castaña era apenas un murmullo.

- Muy bien, lo importante es que se ha protegido ¿Cuántas parejas sexuales?

Ahí Bella casi se paralizó. Levantó la cabeza tan rápido que Esme temió que se le fuera a salir, y tuvo que reprimir una risa. Intentó recordar si la primera vez que había ido al ginecólogo todo había sido así de vergonzoso.

- Solo una – su voz estaba ronca y Esme tuvo ganas de retar al médico ¿no podía ser un poco más comprensivo? Pero luego recordó la gran cantidad de embarazos adolescentes y comprendió que él solo hacía preguntas de rutina.

- Muy bien – el doctor carraspeó y las miro. Les sonrió y les prestó toda atención, en especial a Bella – Me alegro que con tu pareja se protejan, no saben la cantidad de jóvenes que no lo hacen. Te haré un papanicolau solo para descartar el riesgo de papiloma humano. Cuando ya tengas dieciocho año te deberás hacer uno cada año, pero esto es solo para que estemos seguros. No duele y es muy rápido. Luego te sacaré sangre para saber si tu problema de irregularidad menstrual se debe a problemas hormonales y recetar las pastillas que más te favorezcan para que esta se regule. Ahora, si en alguno de los análisis sale algo raro ahí tomaremos las medidas necesarias, pero por ahora tranquilidad.

.

.

.

- ¿Estás bien? – pregunto Esme por quinta vez, mientras caminaban hacia la salida.

- En realidad, aún me siento incómoda – dijo Bella volviéndose a sonrojar. La pobre había pasado por su primer PAP y Esme sabía que, aunque no era doloroso era algo terriblemente incómodo. Y si, dolía un poco. Y luego el doctor le había sacado sangre y Bella pasó de estar totalmente roja a ponerse lívida y totalmente pálida y había temido que se desmayara.

- Tranquila, estará todo bien. Estarás sana, no habrá nieto para mí por ahora y pronto te recetarán pastillas y tu regla además será regular ¿sabías que hay aplicaciones para los celulares donde te avisan hasta cuando estás ovulando?

.

.

.

- ¿Por qué no me lo contaste? – Esme preguntó eso mientras colocaba un sándwich frente a Edward.

- ¿Contarte qué cosa má? – la atención de Edward estaba totalmente centrada en el sándwich que su madre había puesto frente a él.

- Que habías tenido relaciones con Bella – terminó centrándose totalmente en su hijo, sentándose frente a él.

- ¡Mamá! – gritó Edward abriendo sus ojos totalmente – ¡papá te lo contó!

- Hijo, ten más fe en tu padre. Me enteré por Bella

- ¿Qué?

- Cariño, acompañé a Bella al ginecólogo – bebió un sorbo de agua –No me lo dijo directamente pero lo supuse. Y luego el mismo médico se lo preguntó, y fue un poco obvio.

- Me da vergüenza hablar de esto, más contigo – las orejas de su hijo estaba rojas y su mirada estaba totalmente enfocada en sus manos, como cuando era más pequeño y lo regañaba.

- Mi niño, sé que te da vergüenza, también fui joven una vez ¿sabes? Pero soy tu madre, quiero que tengas confianza en mí. Pase lo que pase en esta vida yo siempre voy ser tu madre, y siempre voy a estar para ti. Sé que eres joven y tengo claro que hacen los jóvenes. También sé que tienes una relación seria con la chica que amas, no sé por qué te sorprendes tanto que sepamos, tu no fuiste concebido por obra y gracia del espíritu santo.

- ¡Mamá!

.

.

.

N/A: Espero les guste. Ojalá puedan pasarse por el blog ladybluevampire (punto) blogspot (punto) com . Ahí información y foto del espéculo para quienes nunca se han hecho el PAP (papanicolau) y para que puedan comentar con más libertad (a mí me dolió mucho y fue terrible xd)

Con respecto a lo de plagio coloqué algo en el blog, ya que ahora la chica me anda molestando, aquí un extracto "Realmente, esta situación me supera. A veces pienso en borrar mis historias y dejar todo esto hasta aquí" Creo que ustedes ya saben que creo que esto se está saliendo de mis manos y gracias a ustedes sigo aquí aún escribiendo. Un abrazo a ustedes, mis por el apoyo.