A duras penas actualizamos las historias, gracias por los comentarios; espero resolver algunas dudas que dejé en el capítulo anterior:

Capítulo 11: Esperando al "enemigo"

Steve y Gunter se habían alejado de las chicas, debido a que la revelación de la Dark Star Saber había causado una especie de revuelo en uno de ellos.

-¡¿Cómo es posible que éste objeto este aquí?! – Dijo Steve quien no daba crédito a lo que estaba sucediendo. - ¡Llegó el momento para entrar en acción!

-¡Quieres calmarte! Por favor. – Respondió Gunter tratando de controlar la situación.

El pelirrojo observa que ninguna de sus compañeras se acerque.

-Steve – Habló de forma pacífica – Tengo el presentimiento que quizás éste instituto no es lo que aparenta. Piensa por un momento: ¿Por qué poner la Dark Star Saber en medio de una comunidad de "novatos"?

-¿Insinúas que tienen sospechas de nosotros? – Respondió el chico del cabello de color plateado.

-No lo sé, pero por ahora no debemos darles motivos para que sospechen de nosotros ¿Te queda claro?

-Me pregunto si esos tres conocen a los autobots, porque podríamos sacar mucha ventaja de eso. – Finalizaba Steve que tenía una sonrisa un poco extraña.

-Oigan, será mejor que vengan ya que necesitamos organizarnos. – Se escuchó la voz de Lina a lo lejos.

-Recuerda Steve: no hay que darle motivos. – Recalcaba el pelirrojo hacia su compañero.

10:00 p.m

Durante ese tiempo, los cinco jóvenes habían dedicado a distribuirse las áreas de vigilancia; la espera se hacía larga y como era de esperarse; utilizaban la radio portátil para contarse chistes o platicar algún chisme.

Para la organización de la vigilancia, decidieron que Lina fuese la líder del equipo; ella había designado a sus compañeros de la siguiente manera: Steve y Gunter estarían en la parte del techo, Alma junto con Savage quedarían en el exterior, mientras que Elisa y ella permanecerían en el interior custodiando la Dark Star Saber.

El sable oscuro permanecía en el interior de un estuche metálico que a su vez estaba protegido por un cubo de cristal.

-Gunter a Lina: La diez y todo sereno. – Dijo el chico pelirrojo con cierta ironía por radio

-Aquí Alma y la situación es la misma. - Mencionó la brasileña.

-Creo que no habrá ningún problema – Habló la "líder" del equipo – Aunque tenía muchas actividades por hacer.

-Ya somos dos. – Dijo con cierto pesar Elisa. – Deseaba estar con mi familia.

La chica rubia tuvo una mirada de cierta nostalgia cuando escuchó la palabra familia.

Repentinamente, unos disparos se hacen escuchar, las jóvenes intuyen que algo malo ocurre.

-Gunter a todos, tres hombres acaban de ingresar; y están encapuchados.

-Ya tengo en la mira a uno y no permitiré que se acerque. – Respondió Alma.

"Si tan sólo pudiera transformarme" – Pensó Elisa para sí misma.

-Creo que tendremos que "interceptar" al enemigo. – Habló Lina mientras alistaba la catana. – Elisa protege el sable oscuro.

La joven del cabello rubio abandonaba el espacio donde estaba aquella arma, dejando a la joven Pruett su custodia total.

"Tal vez haya alguna oportunidad" – Dijo mentalmente.

Gunter y Steve tenían problemas, ya que uno de los tres encapuchados disparaba con cierta precisión, mientras que Alma había logrado interceptar a un segundo. La chica del habla portuguesa observa que había logrado llegar al área de vehículos y que su rival había utilizado un vehículo de color amarillo con franjas oscuras.

-Creo que está planeando algo, así que no debo confiarme. – Respondió la portuguesa quien había utilizado un vehículo de color rojo.

Mientras eso ocurría en los exteriores, un tercer sujeto ingresaba por los pasillos, su vestimenta era el de un ninja; se movía con cierto sigilo.

El sonido de una granada de humo se hizo activar, haciendo que el pasillo se inundara de esa nube grisácea. Sin embargo; una catana sacada de su funda se escuchó y Lina combatía al enemigo.

El ninja logra sujetar la catana con ambas manos, evitando el golpe de la rubia.

Sin embargo con un movimiento de manos, logra arrebatarle el arma, haciendo que los dos tengan un combate cuerpo a cuerpo.

-Veamos qué tan bueno eres. – Dijo la rubia.

Con movimientos rápidos la joven lazaba una combinación de puños y patadas, cosa que el ninja esquivaba con cierta facilidad, repentinamente en un descuido de la rubia, el ninja logra aplicar un punto de presión en el cuello haciendo que ella quedase inconsciente.

-Diste buena pelea, pero te falta aprender.

El enemigo ingresaba al salón en donde se encontraba la Dark Star Saber, como a su vez por medio de clave morse tenía comunicación con un "cuarto" integrante.

El ninja deseaba acercarse, pero por alguna razón intuía que no estaba sólo, poco a poco va avanzando de forma lenta, tenía una catana en sus manos, repentinamente y sin dejarlo venir, recibe un ataque aéreo por parte de Elisa, quien había utilizado parte de su estructura metálica para permanecer pegada al piso.

Sin decir palabra alguna, y emitiendo un silbido, hace que Savage se incorpore a la batalla sujetando con cierta fuerza el brazo del ninja.

Elisa escuchaba por sus audios lo que sus compañeros pasaban, y mientras que Alma perseguía al sujeto del carro amarillo, ella había pedido de forma discreta que Savage se incorporara con ella.

Sin embargo, el ninja no está dispuesto a rendirse, con un movimiento brusco aleja al can de sí, y saca la catana para protegerse del ataque de Elisa.

Los dos establecen un duelo de catanas único.

-Savage, enciende la luz. – Gritó la joven quien mantenía a raya al ninja.

El can utilizando su sentido del olfato, logra identificar el interruptor y con su nariz ejerce presión en el switch, haciendo que la habitación se ilumine.

Elisa observa que su rival utiliza un traje ninja en color negro, como a su vez la mordida de Savage quien había roto una de las mangas con sus dientes.

La pelirroja y el enemigo se movían a cierta velocidad como a su vez la joven no permitiría que se acercara al arma oscura.

-Tu estilo de pelea se me hace familiar. – Dijo la joven en voz alta.- ¡Savage!

El can se lanza por la espalda haciendo que pierda el equilibrio, Elisa se posiciona encima de él apuntando con la catana hacia su cuello mientras que Savage mostraba los colmillos de forma amenazante.

-Cuando me referí a utilizar todo lo que estuviera a su alcance, nunca imagine que utilizarías a Savage.

Elisa reacciona al escuchar la voz como a su vez el can.

La joven decide quitarle la máscara que lo cubría.

-¡¿Seiya?! – Dijo la pelirroja. – ¿Pero por qué?

-Me darás la oportunidad de explicar o me tendrás en esta posición toda la noche.

Al parecer la joven se ruboriza, ya que era una posición muy rara. Savage se aleja en una actitud tranquila observando con atención al ninja.

-Maxwell, Jeremy y yo deseamos probar sus habilidades y para ello teníamos que hacer un simulacro; como a su vez tenemos la sospecha que hayan humanos trabajando con los decepticons. – Dijo el japonés.

-Piensas que Alma y el resto… ¿trabajan con ellos?

-No exactamente, pero noté cierta inquietud de Steve cuando hablaba de la Dark Star Saber. – Mencionó el joven. – Mientras tanto será mejor que le avise a Ginrai que el simulacro ha terminado.

-¿Ginrai está aquí? – Preguntó con extrañeza la pelirroja.

Repentinamente una granada de humo vuelve activarse, como a su vez dos presencias se logran introducir al salón, con mucha dificultad logran quebrar el cristal y ambos llevan el estuche plateado.

Elisa y Seiya intentan reaccionar como a su vez otras dos presencias se integran protegiendo a sus dos compañeros.

-Maxwell, Jeremy, cadetes; se suspende el simulacro. – Avisó Seiya por los canales de radio.

-Creo que eso no estaba planeado ¿verdad? – Dijo Elisa con cierta burla.

Los dos inician la persecución como a su vez Lina se iniciaba a reincorporar. Ella observa que el ninja y Elisa persiguen a otros cuatro sujetos; dos grandes y dos pequeños.

-Lina enciende las luces. – Dijo Seiya en voz de orden.

De inmediato, las luces se activan dejando al descubierto que éstos tenían trajes en color rojo oscuro. Sin embargo, dos formas pequeñas se separan del grupo.

Lina, Seiya y Elisa se dedican a atacar a quienes se quedaron rezagados.

Ellos observan que por su atuendo son un hombre y una mujer quienes tienen de rivales. Los dos deciden combatir hacia aquel trío.

Seiya se enfrentaba a al hombre mientras que las dos chicas le hacían frente a la dama. Aunque los ninjas rojos dieron batalla, al final sucumben ante ellos.

-¡Muy bien, veamos quienes se ocultan! – Dijo Lina con voz decidida mientras le descubría el rostro.

Era una mujer de apariencia francesa, mientras que Seiya descubría al hombre quien era un alemán.

-¿Ratzinger, Madeline, qué hacen aquí? – Dijo Seiya con asombro.

-También nosotros tenemos simulacros. – Respondió la francesa. - ¿Puedes decirle a sus estudiantes que me suelten?

-Maestro Seiya, ¿los conoce? – Preguntó Lina.

-Ellos son oficiales médicos, pero no sabía que también ellos hacía simulacros. – Dijo la pelirroja.

-Entonces los dos pequeños son… -Dijo Seiya con cierto asombro.

Mientras que Seiya salía de su asombro, Elisa abandona la escena y se dedica a perseguir a los dos pequeños.

Batalla en la zona de carga

Ginrai había recibido la orden de esperar a Seiya en la zona de carga del instituto, sabía de los ejercicios de simulacro, ya que él transportaría el sable oscuro a la base del Monte Fuji. Había escuchado que los simulacros se habían suspendido por la irrupción de cuatro personas ajenas al simulacro.

Cabe señalar que él se había infiltrado durante el día mientras que todos estaban en clases, como a su vez permanecía oculto en el interior del camión. De los cadetes que estaban en el servicio, Alma pasó cerca de ahí pero no se dedicó a inspeccionar más de la cuenta.

El japonés decide estar alerta y observa que en la zona de carga habían llegado dos figuras pequeñas. Como a su vez de entre las sombras una tercera figura de silueta femenina se integraba con ellos.

-Rachael y yo nos divertimos mucho mami – Se escuchó la voz de un niño de cuatro años.

-¡Otra vez! – Se escuchó la voz de una niña pequeña.

-Este juego aún no ha terminado. – Dijo la silueta femenina.

Repentinamente, las luces de la zona de carga se activan. La silueta femenina observa que un hombre japonés la observa con cara de pocos amigos.

Ginrai observa que los dos pequeños tienen trajes ninja rojo pero la mujer tiene porta un traje ninja azul.

-Si yo fuera ustedes, regresaría lo que no les pertenece. – Dijo el japonés con cierta voz de mando.

La ninja azul se pone enfrente de los pequeños para protegerlos y decide sacar dos catanas.

-Veo que no van a devolverlo. – Fingiendo cierta decepción. - ¡Se los advertí!

Ginrai decide atacar a las tres figuras.

"Este tipo está loco" – Pensó la ninja.

Sin embargo, Ginrai demostró que no tenía la "facha" de un simple camionero, ya que estaba armado con una llave de cruz quien lo movía como arma defensiva.

La ninja decide defenderse por medio de las catanas, ambos mantenían una lucha sin igual.

-Nunca me dijiste que veríamos un pleito. – Dijo la niña entusiasmada.

-No, pero mamá es buena peleando. – Respondió el niño.

Ginrai mueve con cierta violencia su "arma" y logra desarmar a la ninja. Ambos deciden sostener una batalla cuerpo a cuerpo. Los dos intercambiaban golpes, sin embargo, Ginrai decide golpear la parte baja de la ninja para sacarle el aire, pero ella logra golpearlo muy fuerte en la nariz; ambos se llevaban las manos a la zona del golpe.

Repentinamente llega Elisa y Seiya quienes han logrado ver lo que estaba ocurriendo.

-Ginrai. – Dijo Seiya – Detente.

-Mamá, por favor, no sigas. – Pidió Elisa con gentileza.

-¿Mamá? – Expresó Ginrai con cierta sorpresa.

-¡Elisa! – Dijo el pequeño con cierto puchero. - ¿Por qué tenías que ser la aguafiestas?

Ginrai quien se había recuperado del golpe decide acercarse hacia la ninja que poco a poco se incorporaba. Ella poco a poco se quitaba la pieza que le cubría el rostro soltando la cabellera negra.

-Seiya- dijo la mujer del cabello negro - ¿Podrías decirme quién es él? – Dijo la mujer con cierta autoridad.

-Lamento no haberle dicho nada de él comandante Pruett. – Dijo el japonés excusándose. – Por favor conozca a Ginrai Mifune, división de las fuerzas especiales.

-Mil disculpas comandante… - Dijo mientras Ginrai extendía la mano hacia la dama.

-Comandante Silvia Pruett. – Respondió la dama correspondiendo al gesto. – Entonces con usted trabaja mi hija.

-Y ellos son…- Cuestionó Ginrai.

-Rachael Ratzinger y Arsene Pruett. –Intervino la pelirroja – Mi prima y hermano menor respectivamente.

-Será mejor que lleves el sable oscuro a donde pertenece, ya que Jeremy y Maxwell están viendo al resto de los cadetes. – Dijo Seiya hacia Ginrai.

Sin embargo Ginrai guardaba silencio y observaba con atención a Silvia Pruett.

-Mi padre está desaparecido en acción; así que si estuviera en tu lugar, no me confiaría. – Dijo Elisa hacia Ginrai.

Elisa tenía dudas del por qué habían coincidido los dos simulacros, como a su vez por qué Ginrai, un soldado de alto rango no estaba en la base con Seiya.