Agente de BEACON: La chica de Kansas


Summary: Precuela de "Ruby Branwen: Agente de BEACON". AU. Asi que, a la luz de un pequeño foco y enmedio de la total oscuridad, Qrow decidio revisar el caso asignado, casos peculiares de robo: -"La chica de Kansas"... es una joven astuta-, dice para si mismo. -Solo una pregunta: ¿que es Kansas?

Disclaimer: RWBY no me pertenece, es de Rooster Teeth, si no creanme, Roman y Pyrrha seguirian vivos.


Confrontacion


Habian pasado los dias en BEACON, pero con una tensa calma alrededor de cierto cubiculo. Qrow seguia dandole vueltas en su cabeza a toda la confusa situacion del caso que estaba investigando, pero las pocas pistas que tenia eran muy inconexas para poder señalar a alguien.

Por si fuera poco, se sentia acechado cada ciertos momentos, sintiendo una mirada a lo lejos que lo observaba detenidamente. Podia deducir quien era, pero esta persona era tan agil que lo unico que lograba percibir es un ligero destello de una mirada platinada.

Y por si fuera poco, parecia que en esos dias la agencia estaba en una version hippie de "ley seca" -gracias Glynda-, por lo que le habian sido confiscadas todas sus reservas de alcohol, junto con las reservas de cafe de Oobleck e incluso las de Ozpin. Y los estaban obligando a tomar te toda la semana… imaginen como esta cada uno de ellos.

"Que mierda", penso para si.

Buscando en que perder el tiempo, decidio tomar "prestado" un periodico que se encontraba en el escritorio de Port, aprovechando su ausencia. No habia nada realmente interesante, asi que dio un vistazo rapido al mismo sin hallar gran cosa: la corrupcion en el gobierno de Vacuo, los resultados de la liga deportiva de Mistral, etc. Estaba por dejar el periodico de nuevo en donde lo habia tomado de no ser por un anuncio que le llamo la atencion:


"Mantle: reino de misterio"

¿Que fue? ¿Que ocurrio? ¿Cual ha sido su legado?

Descubrelo.

Exposicion en la embajada de Atlas

Solo por dos dias.


Suspiro profundamente. Supo cual seria el siguiente objetivo de Kansas. Y peor aun para el: el territorio en el que se meteria. Si llegaba a ocurrir algo grave, o minimo algo que llegue oidos de la prensa, la situacion se podria degenerar rapidamente, al grado de llegar a poner a ambos paises -que de por si viven con una pistola oculta bajo la mesa- al borde de la guerra. Una guerra formal y abierta en la que Vale tendria todas las de perder, debido a la superioridad militar, armamentistica y estrategica de Atlas. Si tan solo alguien robara algo de esa tecnologia para usarla a su favor...

Bueno, ese es otro tema. La cuestion es, que Qrow tenia que actuar de inmediato para detener a "La chica de Kansas". Y lo tendria que hacer solo.


Mas noche ese dia...

¿Cómo habían llegado nuevamente a ésta situación? Qrow habia escapado nuevamente de la trampa que habia preparado en el mas absoluto silencio y ahora la seguia hasta acorralarla en la azotea de la embajada de Atlas en Vale.

Aunque estaba cada vez mas seguro, que el era el raton en esta historia, al seguirla gracias a la risita que emitia cada cierto tiempo. Cuando creia que se habia perdido.

-¿Qué sucede, agente? ¿Quiere... algo de mi?

El tono seductor con el que ella se expresaba aumentaba la tension sexual existente.

-Usted sabe por lo que vine, chica de Kansas... o deberia decir… Summer Rose.

La aludida, al saber que ya no tiene nada que ocultarle al agente, se quita el antifaz mostrando el mismo brillo platinado que ultimamente acechaba a Qrow en la agencia.

-Tal como lo dije la otra vez, me impresiona su capacidad de deduccion. No podia esperar menos de usted...

Se lanzan miradas retadoras en silencio, tratando de ver quien hace el proximo movimiento:

-Summer Rose. 21 años. Originaria de Patch. Huerfana desde los 12. Desde esa edad, ha sido protegida del ahora director Ozpin. Cadete plus proxima a graduarse como agente de BEACON... o al menos eso parecia- termino de decir clavando su mirada directamente en ella.

Summer aplaudio un par de veces:

-Excelente investigacion. Ahora permita presentar la mia...

Qrow hizo una seña para que continuara.

-Qrow Branwen. 24 años. Agente rango A, logro impresionante para su edad, por cierto -el resoplo cuando escucho esto-. Tiene una hermana menor, Raven, y un cuñado, Taiyang, tambien agentes de BEACON. Ebrio, immaduro, sarcastico, pervertido, y al parecer con un complejo con la edad, al parecer lo subestiman por tener 24, digame ¿que ocurrira cuando tenga, no se, unos 45? En fin, eso luego lo veremos... ¿Algo mas que se me olvide?

El silencio que habia entre ambas personas era tal que solo el viento de fondo se podia escuchar.

-Ya no es hora de jugar, Summer.

-Lo se, esto ya va en serio. Lastima que no vaya a arrestarme.

-¿Y por que no?

-Porque ambos sabemos que este es un laberinto en el que nos gusta estar, y del cual queremos disfrutar un tiempo mas. Ademas, me hubiera podido detener desde que entre a la oficina de Ozpin. Digame, ¿seria capaz de romperle las ilusiones que tiene en mi?

Jaque mate.

Tenia razon.

Y después del tiempo que habia estado en BEACON había llegado a estimar a su jefe y no queria herirlo con semejante noticia. No queria ser él quién le echara todo a perder.

Qrow logro notar su aparentemente, desinteresado avance y procedio a ponerse a la defensiva, mientras que Summer avanzaba con la belleza y letalidad de una pantera hacia su presa.

-No soy yo quien revele eso. O te detienes, o lo hare yo.

Estaba cerca, bastante, tanto que podía volver a ver el brillo de esos intrigantes ojos platas, con un destello de luz que parecerian mas bien de una doncella que de una ladrona.

-Lo hare. Me detendre.

Esta respuesta sorprendio al pelinegro, quien quedo en shock ante la respuesta.

-Si... pero no hoy.

-¿Porqué no?

Summer amplio su sonrisa, la cual a Qrow le dio una muy mala espina, a la vez que sentia como sus sentidos se estaban descoordinando otra vez por causa de ella, de su ser, de su presencia, de su aroma... nada en el mundo, ni siquiera el alcohol le producia ese efecto.

-Para todo hay un tiempo. Cuando este se llegue, lo sabra. Mientras tanto... sigamos como estamos.

Le estaba respirando el susurro en el rostro y el parpadeo varias veces tratando de recuperar algún pensamiento coherente -para frenarla, detenerla o algo por el estilo-, pero entonces ella se inclinó y lo tento, pretendiendo que lo iba a besar.

Y Qrow cayo.

Esa sensacion de sentir los labios de Summer sobre los suyos fue mucho mejor que la primera vez. Se tomaron el tiempo para disfrutarlo, sin importarles que estan en distintos bandos o que se encuentran en una embajada extranjera en medio de la noche.

Pero todo lo bueno tiene que terminar.

Summer se alejo con direccion al filo del techo -mientras dejaba a Qrow aun anonadado con el beso- y se dispuso a saltar nuevamente. Al parecer, esta es su forma favorita de desaparecer.

-Espere-, la detuvo, y sonó más como una suplica que como una orden de un agente a un ladrón -¿Cómo sabre cuando todo termine?

Ella se puso el antifaz mientras alzaba una botella conocida de alcohol.

-A su tiempo lo sabra- le guiño un ojo, y antes de saltar le dedico unas ultimas palabras:

-Je t'aime… Qrow.

Summer estaba agradecida tanto por el antifaz como por la capa, que le cubrian la mitad de sus mejillas y le ocultaba la mayor parte de su sonrojo. Jamas se imagino decir algo tan directo en su vida. Debe agradecer a ese viejo libro que le permite decir esas frases en un idioma ya muerto en vez de decirlo de una forma entendible para el.

Se escabullo fuera de la embajada atlesiana y se perdio en la noche antes de que pudiera decir o hacer algo más que la avergonzara.

Qrow suspiro viendo como se perdia entre las calles de Vale, mientras se resignaba a no tomar licor hasta llegar a casa. Vaya a ser la razon por la que Summer tambien le robo el frasco -y que al parecer fue durante el beso-.

-Esperar...

Volvio a recordar todas las veces que lo miraba de lejos, mientras su mirada platinada parecia burlarse de él cada que se encontraban. Esa Chica de Kansas...

-Esperare lo que necesites... Summer Rose.


Espero sus reviews, saludos.