Aquí otro capitulo ^_^

como siempre cualquier comentario u opinión que tengan díganmelas y veré que hago.


Se giro para verla, y como pensó se había detenido de nuevo frente a una de las tiendas… ya era la cuarta vez que pasaba y las dos primera veces casi la pierde entre la multitud. Habían llegado a esa aldea hace unas horas, dicha aldea es conocida como un pueblo mercante, hay un muelle cerca por lo que muchos barcos extranjeros atracan y traen a promocionar sus productos, por lo que las calles están llenas de mercaderes, comerciantes y artistas. Una aldea muy concurrida y aunque le había dicho a ella que permaneciera cerca no pasaron de los primeros locales cuando ella comenzó a dejar sus vista viajar sobre los productos.

Suspirando comenzó a regresar y caminar asía ella. En una ocasión él había dicho que ella no era como las de más chicas y era cierto, pero al parecer eso no afectaba en algunas cosas, seguía siendo una chica después de todo. Aunque es si sus gustos parecían ser mas refinados, en vez de fijarse en la ropa y accesorios, se fijaba era en los exquisitos bordados de varias telas, las pinturas, adornos y cerámicas. Cuando la veía así, admirando las piezas, era entonces cuando se reconocía su origen de alta alcurnia. Aunque ella dijese que era la vergüenza de su clan, en realidad solo había que verla para saber sus excelentes modales, cuando se paraba lo hacía derecha, aunque la mayoría de las veces bajara la cabeza cuando habla con alguien (poco de sus defectos) sin embargo siempre busca ser lo más educada posible.

Cualquiera que la viese podía confirmar que se trata de una dama. Aunque para ser sincero, esa era una de las coas que más lo molestaban. Las dos veces y casi tres que la había perdido, la había encontrado rodeada de uno, dos y hasta tres hombres quienes "les ofrecían sus ayuda". Como decía, sin importar como ella estuviese vistiendo y cuan sombria ella actuase, al parecer aun es capaz de atraer la atención de los hombres. Y ella como siempre tan despistada no se da cuenta.

Cuando llego a ella lo hizo justo a tiempo, antes de que otro hombre se decidió en acercársele. Sasuke le mando una fría mirada antes de hacer reaccionar a Hinata que seguía ensimismada apreciando las piezas que ofrecía la pequeña tienda. Ciertamente esa chica sola en esa aldea era en especial un peligro.

_ Hinata.- le llamo este frió y con vos imponente (para los hombres que estuviesen alrededor), a lo que ella respingo por el susto. No se había dado cuenta de que se había embobado de nuevo viendo una de las tiendas.

_ L-lo siento Sasuke-san.- se disculpo esta avergonzada.

_ Hum… Ya es la cuarta vez.- Le dijo aun con porte frió.

_ Lo siento… Es que nunca había visto piezas como estas… así que…

_ Son del extranjero… es normal que no las conozcas.

_ Y-ya veo… Dijo aun apenada, por alguna razón sintiéndose ignorante, a veces la forma del pelinegro podría ser un tanto despectiva.

_ Vamos, ya es medio día y necesitamos conseguir un lugar para comer y dormir.

Hinata asintió, dándose la vuelta para comenzar a caminar. Llegaron a un pequeño puesto de comida, después de que sorprendente mente consiguieron un alojo en uno de los hoteles. Hinata observaba cohibida el menú que la mecerá le había pasado, era la primera vez que comían en un lugar tan caro, pero es que los demás locales ya se encontraban llenos, y ella al igual que Sasuke preferían comer en un lugar más calmo.

Repaso la lista otra vez, buscando algo que fuera aceptable, pero casi todo tenía el mismo precio. Suspiro resignada, lo mejor sería que solo pidiese una bebida, cuando la camarera le pregunto por lo que quería ella pidió su jugo natural, pero cuando esta iba a anotar su pedido, para sorpresa de Hinata, Sasuke la detuvo y le dio una nueva orden, pidiendo lo mismo para ambos. Cosa que hizo que Hinata lo mirara aterrada ¡estaba pidiendo uno de los platos más caros!... ¿Con que pensaba pagarlos?... Fue entonces que Hinata se hizo esa pregunta por primera vez, ¿con que dinero se habían estado sustentado hasta ahora?, ¿de dónde sacaba Sasuke para pagar?

Cuando llegaron con sus órdenes, Hinata no pudo evitar sentirse agradecida con el azabache, la verdad es que hace horas que tenía mucha hambre y ese plato se veía exquisito. Sasuke sin demora comenzó a degustar su comida y Hinata hizo lo mismo para confirmar que efectivamente estaba sabroso. Comieron en silencio y tranquilidad, la mesera volvió a recoger los platos y a dejar la cuenta, fue entonces que Hinata vio a Sasuke sacar el dinero, que esta volvió a tener las mismas dudas. Se mantuvo observando a Sasuke, boqueando tratando de formular la mejor pregunta para hacerle sin ofenderlo pero, este se le adelanto.

_ ¿Qué quieres decir?.- dijo este con su particular tono de voz. A lo que Hinata se encogió de hombros.

_ ¿Co-como lo supiste?

_ Porque no dejas de boquear como si fueses un pescado fuera de del agua.- dijo este con son de burla. Hinata avergonzada se sonrojo, y bajo su mirada observando su regazo.

_ La verdad… es que me pre-preguntaba de do-donde saca Sasuke-san el dinero.- pregunto por fin tartamudéate. Levanto la vista al ver que no tenía respuesta y vio al azabache con una particular sonrisa.

_ ¿De verdad no te imaginas donde?.- pregunto burlo, pero al ver que esta negaba, frunció un poco el seño… _ En un principio cuando me independice de Orochimaru, ordene a mis subordinados que robasen, claramente cuando me uní a Akatsuki, cumplí con varios trabajos menores en los cuales obtuve grandes gracias… La suficientes como para poder gastar y no preocuparme por qué se acabe.- Termino de confesar para luego dar un pequeño sorbo del té que había pedido. Vio la expresión cohibida de Hinata y no se sorprendió, a él por más que allá aceptado formar parte de Akatsuki, no le agradaba la idea de hacer tan bajos trabajos.

Sin esperar más y viendo que Hinata no tenía planeado decir algo más, se paró de su asiento y le indico que se iban, Hinata lo siguió de cerca, aun parecía pensativa. Mientras la ojiperla no podía dejar de meditar sobre lo que este le había confesado, ciertamente para alguien como Sasuke que abandono su villa y su labor como ninja, era de esperarse que tuviera que buscar otros medios para obtener dinero, pero no esperaba que este confesara haber robado para conseguirlo, y eso también parecía ser algo que a él no le agradaba del todo. Se preguntaba entonces qué clase de trabajos tuvo que realizar este en el Akatsuki… Algo en ella se oprimió ante tal pensamiento.

Aunque su encuentro no había sido el más indicado, ni los días próximos a este, ella no podía negar que había cierta amabilidad y consideración por parte de Sasuke. Es por eso que no podía decir a ciencia cierta que él era una mala persona… Y es que no lo era, el solo había sufrido demasiado y había tomado los caminos equivocados, solo eso. Es por eso que le incomodaba la idea de que el allá tenido que realiza el tipo de trabajo que exige un grupo como Akatsuki.

Siguieron caminado por las largas calles, pero Hinata seguía ensimismada en sus pensamientos, estaba tan distraída que no sintió a los niños que se acercaban a ella corriendo, y sin poder esquivarlos, estos se la llevaron por delante haciéndola tropezar, cerró los ojos cuando vio el suelo acercarse, pero se sorprendió al ver que el esperado choque nunca llego, abrió sus ojos y se giro un poco, pero sin esperar mucho su cara se puso completamente colorada al encontrarse con el varonil rostro de Sasuke tan cerca al de ella. Su corazón dio un brión, ya habían pasado varios días desde que se encontró tan cerca de él, a esa distancia podía sentir su respiración sobre su hombro, podía sentir el fornido pecho de este contra su espalda y por si fuera poco la mano de este que aun permanecía estática en sus cintura, desde que le había atrapado.

Sasuke aspiraba profundamente deleitándose con el delicioso olor a lilas que procedía Hinata. Cerro sus ojos por unos momentos como tratando de retener el momento, aunque el había dicho que tomaría distancias de ella y evitaría cualquier situación que lo comprometiera, en realidad no podía negara que llevaba mucho tiempo añorando esa cercanía con ella, por más que tratara de disimulara y actuar estoico, la tonta no se daba cuenta que lo seducía con cada movimiento que hacía. Y es que en verdad la chica era una tortura, desde lo ocurrido en aquella habitación de esa aldea en la lluvia, el sin desearlo se estaba haciendo cada vez mas consiente de ella en vez de ignorarla como hubiese preferido, y ella en vez de ponerse más alerta permanecía igual de despistada; ahora parecía que no le importaba compartir habitación con él, salía del cuarto de ducha con sus kimono puesto y el cabello húmedo, se arreglaba en ocasiones frente a él; las noches casi que parecían una tortura, de solo tenerla durmiendo tan cerca e indefensa y el sin poder hacer nada. Y por si fuera poco sus malas noches, a diario tenía que soportar sus mañas, como cuando en ocasiones se pone a jugar con los mechones de su cabello como si fuese una niña inocente (lo cual en su interior es), o se pone a jugar con sus dedos y cuando está en duda en ocasiones tiene la maña de tocar sus labios o mordérselos. En verdad, si no fuese porque la conocía, casi podía garantizar que lo hace con el propósito de seducirlo, y lo haría, si no fuera porque al parecer esas cosas le salían naturalmente.

Suspiro con derrota, quería permanecer así por más tiempo, pero si eso se extendía podía ser tan malo para ella como para él. Así que sin esperar más libero la fina cintura de ella y se despego de su espalda, a la distancia pudo apreciar como esta estaba completamente sonrojada… por lo menos no era tan inconsciente de su cercanía.

_ Deberías estar más pendiente cuando caminas.- dijo algo ronco, tratando de recuperar la compostura.

_ Lo siento.- dijo aun sonrojada y con la mirada gacha. No se atrevía a mirarlo, no podía creer que por una acción tan común y sin importancia, su corazón no parara de latir apresurado, pero la reciente cercanía le había hecho recordar esos tantos momentos y en particular ese día en la habitación, entonces una pregunta reciente volvió a repetirse… ¿Qué relación había entre ambos?... Se habían peleado, el había tratado de matarla pero también la había protegido, era compañeros de viaje, y también… también se habían besado, varias veces, bueno Sasuke la había besado… Cierto… había sido él quien lo había hecho, ¿pero por qué?

La primera ocasión, dijo que eso ocurría porque él era un hombre y tenia necesidades, en ese caso porque ella era mujer podía cumplirlos, solo por eso, sin importa quien fuese… si hubiese sido Sakura o Ino, o cualquier otra el hubiese hecho lo mismo. Pero entonces la segunda ocasión, ¿también fue por la misma causa?... Aunque pensaba que su relación había mejorado, ¿el todavía le veía como alguien que lo podía complacer cuando le necesitase?

Realizada esa pregunta, el semblante de Hinata la entristeció sin saberlo, ella le quería, tal vez ya lo amaba, con el tiempo que llevaban juntos, aunque poco, se sentía más cercana a él, sentía que lo entendía y el de alguna extraña manera él a ella también, no solo eso, la aceptaba, a diferencia de otros era el primero que la alagaba y le decía que era todo lo que siempre le habían dicho en que ella fallaba, claro tal vez la estaba sobre estimando, pero eso era exactamente algo que nadie había hecho con ella. Los recuerdos de su vieja amistad de niños, le había hecho apreciarlo más que a cualquier otro y no se quería apartar de su lado. ¿Poro acaso Sasuke deseaba lo mismo?

.

Sasuke se mantuvo apoyado en el espaldar de la cama, tenía sus ojos cerrados, había estado tratando de pensar y ordenar los pasaos de su plan, cada vez faltaba poco, para el día del cual "Madara" le había hablado y necesitaba tener todo listo para cuando la oportunidad se presente. Soltó un largo suspiro después de repasar su plan y miro asía la puerta. Hinata había salido ase unos minutos a comprar algo de le comer, generalmente nunca comían en la cena, pero ella había insistido mucho en querer comprar algo, al final acepto por no tener como negárselo, después de todo no tenía motivos y el no estaba en su derecho de mantenerla encerrada, ella podía salir si lo deseaba. Y en realidad era mejor así, porque en ese momento lo justo era pasar un momento a solas. En realidad no se había dado cuenta que hace mucho que eso no pasaba, actualmente siempre se encontraba junto a Hinata. Soltó otro suspiro, lo mejor sería aprovechar y dormir un rato.

Hinata mientras caminaba con calma entre las anchas calles, ya había comprado todo lo que necesitaba en el mercado, y estaba contenta, apenas entro la habitación y vio la pequeña cocina no pudo ocultar su emoción, por fin podrí a preparar un poco de comida cacera, ya que siempre estaban comiendo afuera, le pareció que esta oportunidad perfecta para hacer un cambio, esperaba que Sasuke no se molestara, desde la tarde parecía estar de muy mal humor y deseaba poder alegrarlo de alguna forma, y esperaba poder confiar en su memoria para eso.

Estaba concentrada, pensando en lo que prepararía cuando de repente sintió como alguien le tomaba de su brazo, lo hizo con fuerza y brusquedad, por lo que giro asustada. Era un hombre, esta trato de liberarse pero este apretó mas su agarre, soltó un fuerte alarido, pero la gente a su alrededor solo miraban mas no hacían nada, entonces volvió a mirar al sujeto en cuestión, este era alto y muy robusto, de pelo castaño y desordenado, tenía un grueso bigote sobre sus labios sonrientes, y sobre sus mejillas aparecía algo de rubor, por ultimo le llego un apestoso olor… ¡¿estaba borracho?!.

Trato nuevamente de liberarse, pero el sujeto nos se lo permitió, tenía mucha fuerza, ella poseía más obviamente, pero no podía hacer huso de sus habilidades ninja en ese lugar, Sasuke se lo había advertido al llegar, que era peligroso mostrarse como un ninja en una zona tan concurrida como esa, se llamaba mucho la atención y si querían pasar por desapercibidos esa no era una buena opción.

_ Cariño eres una chica muy linda… Ven a divertirte con migo.- Dijo el hombre con voz gruesa y rasposa, enredándose con sus propias palabras por lo borracho que estaba. Sin embargo aun tenía un acento bastante particular por lo que supuso seria un extranjero.

_ ¡N-no gracias!.- grite nerviosa a lo que el sujeto rió.

_ Pero si tienes una voz preciosa… En definitiva las de tu clase son lo mejor, siempre he pensado que las extranjeras tienen cierto encanto.- Hablo de nuevo torpe mente… _ Vamos, te llevare a un divertido lugar.- comento antes de comenzar a tirar de su brazo para arrastrarla con él.

Hinata sin soltar su bolsa de compras, forcejeo un poco, y le grito que se detuviese, que no quería ir con él, y la gente sin tratar de ayudarla la miraban con lastima y le deban paso al corpulento hombre que pasaba. Ella estaba a punto de utilizar sus habilidades, cuando sintió que era liberada y el enorme hombre caía de broces al suelo casi sobre ella, pero logro esquivarlo. Levanto su mirada sorprendida, pero luego se asustó al ver la mirad molesta que le dirigía cierto azabache.

_ Cuando Salí a buscarte, porque te estabas tardando, no espere encontrarte en tal situación.- comento molesto, mientras acomodaba su espada aun dentro de la funda, con la cual había golpeado al enorme sujeto.

_ Lo siento.- dijo apenada.

_ Es en serio, no comprendo cómo haces, para que cada vez que nos separamos te encuentras siendo arrastrada por un hombre… ¿Es que no aprendiste nada de la vez pasada?.

_ E- eso no tiene nada que ver… Además, yo solo estaba caminado de regreso, cuando me tomo del brazo de repente.

_ ¿Y por qué no te libraste?... Eres más fuerte que él, no te debía de costar ningún problema.- pregunto enojado.

_ Porque… porque tú me dijiste que no llamáramos la atención.- dijo tratando de excusarse.

_ ¿Y por eso ibas a dejar que te llevase a su cama?.- pregunto irónico, a lo que Hinata se sonrojo por tal indecorosa afirmación.

_ N-no… ¡Claro que no!... yo, tenía planeado dejarlo inocente.- dijo ya perdiendo la voz por lo cohibida que se sentía ante la intensa mirada del Uchiha.

_ ¿Y cuando se suponía que iba a ser eso?.- contraataco este… en verdad se sentía irritado por toda esa situación.

_ Justo cuando tu apareciste.- confeso esta.

_ ¿Eso quiere decir que fui un estrobo?- pregunto dándose la vuelta para irse.

_ ¡NO!... Me salvaste de nuevo.- Dijo y tomo con rapidez de la manga de Sasuke para detenerlo, y este apenas se giro se sorprendió de ver una honesta sonrisa… _ Gracias por eso Sasuke.- le dijo ensanchando a un mas su sonrisa.

_ Solo vámonos.- dijo girándose nuevamente, tratando de simular un ligero sonrojo.

La observaba moverse de un lugar a otro mientras le agregaba mas condimentos a lo que prepara. Al llegar esta le mostró la bolsa de compra que traía en manos, pero cuando trato de averiguar lo que había comprado esta se lo impidió. Para colmo le dijo que se diese la espalda y no mirara asía la cocina, el no entendía por que tanto misterio pero como se veía contenta y el no tenía ganas de discutir más de lo que habían hecho esa tarde, se sentó sobre su cama y tomo su espada, sacando algunos implementos, la puliría mientras esperaba. Pero al sentir el delicioso aroma no pudo evitar voltear a ver lo que esta estaba haciendo, y de laguna misteriosa manera, de repente esta le recordó a su madre. Ahora que lo pensaba bien, era la segunda vez que pensaba en ella gracias a Hinata.

Esbozo una melancólica sonrisa, la cual no le dio tiempo de ocultar para cuando Hinata se giro en su dirección. Esta se sonrojo, no esperaba ver a Sasuke con ese tipo de expresión y menos mientras la observaba… ¿Cuánto tiempo llevaría así y ella sin darse cuenta?

Camino nerviosa y se detuvo a pocos pasos de el… _ L-la comida e-esta lista. – dijo nerviosa pera mostrando la mesa para que este viera que ya estaba servida.

Sasuke se paro y camino hasta detenerse frente a la mesa, logro ocultar su sorpresa cuando vio lo que esta había preparado. Nunca creyó que vería de nuevo ese plato… "Sopa de Tomates", su favorita. Levanto la mirada de manera inquisitoria, esperando una respuesta de Hinata, pero esta evadió audaz la pregunta, sentándose y comenzando a disgustar su propia comida… _ Espero le guste.- Soltó esta apenada.

_Hump… gruño este para luego sentarse, sin esperar mucho le dio una probada a la comida…

Hinata lo observo nerviosa, no estaba segura de que pensaría este de su plato, es decir ella muy pocas veces lo había preparado y los utensilios que había utilizado en esa ocasión no eran muy prácticos, después de todo en esa cocina solo había una hoya, una sartén, un cuchillo para picar y dos cucharones ambos de madera. Ella había tenido que comprar dos platos y cucharas reciclables, los ingredientes como un pequeño frasco de aceite, de pimienta y los tomates, el resto de especias los consiguió en el monte que estaba cerca de un rió que atravesaba la aldea.

Al ver que el azabache no reaccionaba y comía con tranquilidad, no pudo evitar pensar que no era de su agrado. Estaba a punto de decirle que no siguiera comiendo si no le había gustado, pero este de repente se lo termino de un sorbo y luego le dirigió la mirada.

_ Gracias por la comida… estaba deliciosa.- confeso este. A lo que Hinata se quedo boquiabierta, no se esperaba que este le agradeciera ni mucho menos la alagara. Sasuke aprovecho su momento de shock para realizar la pregunta que esta le había evitado…. _ ¿Por qué preparaste Sopa de Tomates? - si esa era la pregunta que se hacía, porque entre todas la cosas tenía que escoger ese plato, el cual su madre solía prepararle cuando era pequeño.

_ Es… - comenzó a hablar nerviosa, y sin pensarlo, comenzando a jugar con sus dedos. De verdad que confesar eso le causaba vergüenza.

_ "¿Es?".- Repitió este su pregunta.

_ Es… dijo tragando fuerte… Porque es su favorita.- termino por confesar este, a lo que Sasuke la observo sorprendido.

_ Nunca te lo dije.- comento confundido este.

_En realidad, si– le contradijo esta… _ Lo que pasa es que lo recordaba de cuando me lo dijo… de niños.- Dijo sonrojada, pero con una sonrisa.

El azabache la observo por un momento, no podía creer que ella aun recordase algo que comento cuando eran pequeños… Algo como su comida favorita. En verdad esa chica no dejaba de sorprenderlo, y sin buscar ocultarlo, esbozo una enorme sonrisa, dando a relucir su blanca dentadura.

El impacto fue tal que Hinata no reacciono sino unos minutos después… ¿eso había sido real o su imaginación?... Nuca había visto una sonrisa tan brillante y tan atractiva al mismo tiempo. Los colores subieron como loco, dejándola casi tan roja como la misma sopa. Con rapidez levanto sus manos para tratar de cubrir su sonrojado rostro, pero demasiado tarde, Sasuke ya la había visto, y ahora esbozaba una sonrisa picarona.

_ ¿Qué pasa Hyuga, por que tan roja?.- pregunto descaradamente, sabiendo que era por su causa.

_ Y-yo no estoy roja.- Dijo nerviosa esta, y sin esperar que este dijera otra cosa corrió y se encerró en el baño…

Sasuke sonrió divertido, y se paro para disponerse aunque sea a recoger la mesa.

Debería de compensarle, en verdad que la comida había estado deliciosa. No había duda de que ella sería una excelente esposa… Pero cuando se dio cuenta de lo que había pensado, negó con la cabeza y tomo los trastes, por alguna razón se sentían incomodo con su propio pensamiento. Dio un resoplido, había sido un día largo por esa torpe muchacha que tenia por compañera, solo se encontraba cansado.

_ Pensé que nos quedaríamos más tiempo en esta aldea. – comento Hinata por lo bajo decepcionada, mientras observa los locales que pasaban. En realidad le hubiera encantado poder hacer un tour por la aldea entera, pero tampoco quería molestar a Sasuke ni hacerlo perder más tiempo, después de todo el había sido el que había aceptado cargar con ella.

Por otro lado Sasuke quien le había escuchado le dirigió una rápida mirada, observando su rostro entristecido y gruñendo por lo bajo se detuvo, y así mismo al paso de ella que sin esperarlo había chocado con su amplia espalda. Sasuke ante la atenta mirada de la ojiperla se hurgo en el interior de su yukata y sacando un paquete se lo aventó a Hinata sin que esta pudiese reaccionar a otra cosa que no fuese atraparlo.

Hinata miro expectante el objeto que ahora tenía entre manos, sintiendo la sedosa ceda de la bolsa bordada, sin esperar mucho abrió el paquete y no disimulo su sorpresa al distinguir un juego de peineta y espejo de cerámica tallada con decoraciones en jade y oro, una pieza exquisita en verdad. Esta lo observo por varios segundos admirando la excelente técnica con la que había sido realizada tal obra, pero al rato se detuvo en lo que hacía para levantar su vista y ver interrogante al sujeto que le había entregado eso.

_ No me mires así… Eso es para compensar la cena de anoche… Además ayer no le despegabas la vista a ese tipo de cosas, yo solo tome lo primero que vi y.- Trato de explicarse con expresión estoica pero un ligero rubor se había escapado y se mostraba en sus pómulos. Y Hinata sin poder contenerse más dejo escapar una ricilla, que fue mal recibida por el azabache.

_ No… no se moleste Sasuke- san… no me rió de usted… es solo… - Trato igualmente de explicarse pero sus risas no se lo permitieron. Entonces Sasuke sonrojándose aun más y simulando molestia se dio media vuelta y comenzó a caminar, ocultando así, su ahora mayor sonrojo

_ Vámonos… ya es tarde.- Gruño sin girar a verla, a lo que Hinata no se sintió agredida y aun sonriente le siguió el paso, apretando alegre contra su pecho el hermoso regalo que le habían hecho. No lo había dicho pera el primer regalo que alguien le daba des interesadamente; y que irónico que el primero fuese ese frió y estoico azabache del cual ahora se encontraba acompañándola.