Ocho

Confesiones

Al día siguiente, llego la noche y Rachel todavía no tenía noticias de Quinn, mientras cenaba le conto a sus amigos que le había pedido salir a la rubia, y le había dicho que sí.

-Rachel, estás loca ¿Cómo que estás saliendo con Quinn?- le regañaba Santana enfadada.

-Santana, me da igual lo que quieras me gusta Quinn y yo a ella también-

-Mira Rachel, no te equivoques no estoy dudando de tus sentimientos hacia mi rubia, lo que te estoy diciendo que es demasiado pronto, Rachel está enamorada de su profesor y no llega al mes y se va contigo, piénsalo bien, Rachel, Q tiene miedo, nunca ha estado sola… Finn, Puck, Sam, Finn otra vez, Joe… y así puedo seguir numerándote hasta acabar con Steve y ahora contigo-

Se creó un silencio mientras Santana, Blaine y Kurt miraban a Rachel que esta tenía la cabeza baja, Brittany se levantó y la abrazó.

Santana suspiró y se puso de rodillas, en el suelo enfrente de Rachel, levantándole el mentón -Rachel, conozco a Q,, no estoy diciendo que no se ha cierto que le gustes, os he estado observando estos días y seos veía muy a gusto, incluso veía como mi rubia te miraba con ese brillo en los ojos, solo te digo que vayáis más despacio, Q no ha superado lo de Steve, y ahora lo va a tener que ver todos los días, es su profesor y una no se enamora de la noche a la mañana como dices tú estar de Q

-Sin olvidar que es un gran paso para las dos, ninguna nunca habéis estado con una mujer- dijo Kurt sentándose al otro lado de Rachel abrazándola.

-Q, si lo ha hecho- dijo Britt inocentemente, recibiendo un codazo de Santana.

Volvió el silencio y las dudas en Rachel empezaron a surgir, Quinn con otra chica, debía hablar con Brittany, pensó.

-Lo cierto, es que si estoy enamorada de Quinn, pero tienes razón, no ha sido de la noche a la mañana… yo me di cuenta hace unos años que la admiración que tenía hacia Quinn, y esas ganas de tener una amistad, era algo más que eso, supongo que con Finn pude olvidarme de ella, pero la noche que vino me di cuenta que me atraía demasiado físicamente, y ese enamoramiento que tuve por ella en la adolescencia surgió de nuevo – contó Rachel con algo de miedo.

-¿Qué? ¿Dónde? Cuando Rachel, soy tu mejor amigo porque no me lo contaste- Le dijo Kurt sorprendido por todo lo que acaba de decir.

-En el baño- dijo Brittany, mirando a la nada con una sonrisa, la cual contagió a Santana.

-En serió no digas mas Britt, Lord Tubblington te lo dijo, a veces da tanto miedo a veces…- dijo Blaine al ver como Rachel la miraba sorprendida porque había acertado.

-Fue el día que te coronaron como la reina del baile Kurt, yo vi como Quinn salió corriendo hacia al baño y yo la seguí y vi que estaba llorando, sin venir a cuento me dio una bofetada y fuera como si despertara de repente, me encontré a la verdadera Quinn, se la veía tan indefensa y no sé, lo único que quería era abrazarla y no soltarla, no sé cómo explicarlo… simplemente me enamore de Quinn- la castaña agacho la cabeza y empezó a llorar

Kurt si no te lo dije era porque tenía miedo, me enamore de una mujer y no de cualquier, me enamore de Quinn Fabray, y con el tiempo lo olvide o lo guarde en el fondo, pero lo acepte, y me da igual si no estáis de acuerdo….- se levantó del asiento mirándoles con orgullo mientras se limpiaba los ojos.

-No lo entiendes Rachel, lo que Kurt y yo te queremos decir, que tu sientes algo fuerte por Q que no viene de hace dos días, pero ella ha empezado a pensar en ti de esa forma hace dos días… Rachel nosotros no queremos que te hagan daño simplemente- dijo Santana tratando de convencer a Rachel.

-Sabéis, sois mis mejores amigos, ¿simplemente no os podríais alegrar porque sea feliz? Pero por lo que veo es que no… Buenas noches.- se fue enfadada a la cama.

-Rachel espera…- suspiro Kurt

Todos se quedaron en silencio, hasta que Brittany lo rompió.

-Yo sé que serán felices, a pesar de todo, se quieren un montón- todos la miraron raro.

-A pesar de que, cariño- le pregunto Santana, sin saber a lo que se refería.

Se encogió de brazos y se fueron a la habitación, cada pareja.

Mientras en New Haven, Quinn salía tarde de la biblioteca, cuando un coche, para en frente de ella mientras caminaba.

-Sube, vamos-

-¿Qué dices, ni de broma me subo en tu coche?- dijo Quinn mirando al conductor del coche.

-Quinn, lo digo en serio, no estoy de broma, es muy de noche, y estas lejos de donde vives-

-Que te he dicho que no, asique olvídame, Steve- dijo Quinn volviendo a andar.

El coche se volvió a mover impidiendo el paso de la rubia -Quinn, por favor- suplico su profesor.

-No pararás hasta que me suba al coche, ¿verdad?- el hombre negó con la cabeza.

Steve salió del coche y le abrió la puerta, la chica le siguió detrás y monto en el coche.

Iban en silencio, dejando que el sonido de la radio, Quinn no podía parar de pensar en Rachel, en ese momento se moría de ganas de llamarla, pero no era ni el momento, ni la hora, por lo que siguió mirando al frente, procurando no moverse, podía sentir los ojos de su profesor mirándola, cuando apartaba la vista de la carretera.

-No deberías apartar, la vista de la carretera, cualquier distracción puede producir un accidente-le dijo la rubia, mirándole por primera vez.

-No es mi culpa, no puedo apartar los ojos de tu belleza- dijo Steve acariciándole la mejilla.

-No estoy de broma, si vas a hacer estupideces así, para el maldito coche y me bajo, y si no quieres que me baje, conduce como debe ser- dijo Quinn mostrándose, dura y cortante.

-Está bien, tranquila- le apretó la mano, y le acariciaba hasta que esta le aparto la mano.

Cuando llegaron, la rubia se disponía a salir del coche cuando Steve le agarro.

-Espera, no creo que debamos acabar así. Por mucho que lo intentes no puedes siempre esquivarme, soy tu profesor, y me vas a tener que aguantar por mucho tiempo, si no quieres suspender-le cogió de las manos.

-Tienes razón, yo creo que deberíamos tener un trato cordial, tratar de olvidar todo lo que ha pasado entre nosotros, y mantener una relación alumna-profesor-

-No creo que eso pueda suceder, por favor, si solo estar en este coche, me recuerda a todas las veces que tú y yo…- empezaba a acercase a ella.

-Para, Steve, ¿tú no dices que ambos somos adultos?- le freno y puso sus manos en los omoplatos para guardar una distancia de seguridad.

-¿No dice Dios que debemos perdonar los pecados?- dijo lanzándose encima de ella.

-En serio me estás hablando sobre de Dios, ¿cuándo te intentas lanzarte a mí?- volvió a echarle para atrás.

-Mira Steve, estoy conociendo a alguien y la verdad, me acabas de demostrar que no eres ni la mitad de lo que llegará a ser ella en tu vida, asique tanto tu como yo somos adultos, será mejor que todo acabe aquí – se levantó y salió del coche dando un portazo.

Él fue detrás de ella y le agarro – ¿Que mierda es ese de que ella será mejor que yo? ¿Qué es por esa amiga tuya, la latina? ¿Qué ahora te has vuelto una maldita lesbiana? – estaba voceando.

-¿Te importaría bajar la voz? - se acercó Quinn, tratando de tranquilizarle para que no siguiera gritando.

-Que pasa que ahora no quieres que nadie se entere que te estas follando a esa maldita latina y tu diciendo que era tu amiga, pero que estúpido he sido y yo sintiéndome mal por haberte puesto los cuernos, seré gilipollas…- siguió voceando

-No me avergüenzo de nada, lo único que digo es que estamos dentro del campus y esto es una residencia de universitarios, en la cual la mayoría son tus alumnos, y si no quieres que nadie se entere que estabas enrollado con tu alumna, deja de gritar- le grito para que se callará y funciono.

Cogió se dio la vuelta y se fue hacia el coche –monta en el coche, vamos a mi apartamento- dijo algo más tranquilo.

Cuando Quinn le miro extraño –Tenemos una conversación pendiente la cual, esta noche vamos a aclarar todo-

Y así lo hizo, se montó en el coche sin estar muy segura, solo con la idea de acabar con todo para poder empezar de cero con Rachel, sin cagarla con ella.