Catorce

Domingo

Ya era Domingo, Quinn salía de la ducha, mientras Kate y su hermana preparaban el desayuno, estaba nerviosa hoy por fin iba a ver a su hija después de dos años. Pero no solo eso era lo que le producían sus nervios si no que volvería a ver a Rachel otra vez.

Aunque ya había visto a la morena el día anterior, aún seguía molesta con ella, por haberla negado, además hoy tendría que fingir durante todo el día que Kate era su novia.

Más tarde llegaron Santana y Brittany que se unieron al desayuno, además la latina, quería asegurarse de que su amiga aplicaría su plan y le daría celos a Rachel con Kate, la cual le tenía que ayudar.

Más tarde en el apartamento de Rachel, está nerviosa, se movía de un lado para otro, esperando que Quinn viniese a por ella, estaba organizando sus ideas.

Quería hacerlo bien, además le confesaría a su madre toda la verdad, en ese momento sonó el móvil de Rachel, sacándola de sus pensamientos, era un mensaje de Quinn, diciéndole que estaban debajo de su apartamento que baja.

Cuando se montó en el coche aun nervioso, les saludo verbalmente, debido a que le toco sentarse atrás, ya que Quinn era quien conducía, mientras Kate iba de copiloto.

Cuando llegaron a la casa de Shelby, la cual vivía en unas urbanizaciones a las afueras de Nueva York, cerca de la casa había un parque, allí pudieron ver a Shelby, jugando con su hija, cuando la pequeña rubia vio a Rachel, Salió corriendo hacia ella.

-Rachel- grito la pequeña saltando sobre la diva

-Hola cariño, te he echado mucho de menos- la abrazo con fuerza y con una sonrisa, mientras miraba de refilón a Quinn, que esta estaba emocionada, la verdad que le encantaba la relación que tenían Beth y Rachel, la cual estaba siendo testigo.

-¿Beth cariño, que te he dicho de salir corriendo, sin mirar que no vengan coches?- se acercaba Shelby, mientras abrazaba a sus dos hijas.

-Ven cariño, quiero que conozcas a alguien- dijo la mujer mirando a Quinn,

En ese momento Quinn trataba de contener sus nervios, cuando vio que Shelby se acercaba de la mano con su hija.

-Beth está chica tan guapa es Quinn- le dijo con una enorme sonrisa.

-Hola Beth- sonrió la rubia agachándose a su altura, se moría por abalanzarse sobre ella y abrazarla hasta estrujarla pero se contuvo.

La pequeña la observaba, todos estaban en silenció esperando la reacción de la niña, la rubia estaba cerca del infarto, al igual que Shelby, en cambio Rachel, sonreía estaba tan segura de que Beth aceptaría a Quinn y la querría tanto quien sería capaz de Rechazarla.

-Mi mamá me ha dicho que tú eres mi mami ¿Es verdad?- jugueteaba con sus manitas.

-Sí es verdad- Quinn sonrió, al escuchar cómo le había llamado.

Shelby conocía perfectamente a su pequeña rubia por lo que sabía que esa timidez que mostraba, la cual su personalidad carecía casi siempre, era debido a que se sentía observada, por lo que quiso dejarlas a solas.

-¿Cariño, te parece bien que te quedes tú sola con Quinn aquí en el parque, mientras nosotras, vamos a casa a preparar la comida?- les interrumpió Shelby

La pequeña le sonrió y centró su mirada en Kate.

-¿Y ella quien es mamá?- le pregunto a Shelby, Beth.

-Ella es una amiga muy especial de tu mami- sonrió Shelby, mirando a Kate la cual le saludaba a la pequeña.

-Eres igual de especial que la novia de Puck- pregunto inocentemente la pequeña. Dejando a las chicas, bloqueadas por la inteligencia de la pequeña.

-Emm, supongo- dudo Kate mirando a la rubia, muy bien no sabía que decir.

En ese momento Rachel se animaba para aprovechar el momento y confesar la verdad. Pero Beth la sacó de sus pensamientos.

-Me gusta, es muy guapa- dijo la pequeña sonriéndole a la rubia.

-Si es muy guapa- confesó Quinn mirando de reojo a Rachel, la cual estaba celosa.

-Bueno una vez echas las presentaciones, las morenas, nos vamos para dejar a las rubias- bromeo Shelby, mientras las tres iban para su casa.

Shelby se giró y le grito a Quinn, que observaba como se iban –No te preocupes que Rachel y yo cuido de tu novia- le guiño el ojo, y como respuesta recibió una sonrisa.

-Tú también eres muy guapa- Confesó Beth, sacándola de sus pensamientos mientras se sentaba en el césped del parque.

-No tanto como tú- sonrió sentándose a su lado.

-Mamá me ha contado todo, pero que hay cosas que todavía, no entiendo porque soy pequeña- le observaba la pequeña.

-¿Así y que te ha contado?- le pregunto la rubia no quería meter la pata, contado algo que no debía.

-Que me tuviste cuando eras todavía, una niña y como estabas solita, tú y papi me disteis obligados en adopción, que ella dio clases de canto en tu instituto, que ibais a clase con Rachel, no se muchas cosas…- se encogió de hombros.

-¿Quieres mucho a Rachel, verdad?- sonrió emocionada.

-Si es mi hermana mayor ¿Tú tienes hermanos?- le preguntó curiosa.

-Sí, tengo una hermana mayor igual que tú- sonrió tocándole la nariz de forma graciosas.

Y así pasaron lo quedaba de mañana las dos rubias, conociéndose un poco mejor, la pequeña le contó, como le iba el colegio, la rubia le hablo un poco de sus hermanas y amigas, hablaron de Rachel, de Shelby… un poco de todo, ambas querían conocerse la una a la otra.

Estaban tan metidas en su conversación y jugando en el parque, que no se dieron cuenta que Kate se acercaba a ellas con la cara descompuesta.

Al encontrarse con la cara de Kate, se preocupó – ¿Kate que ha pasado? ¿Dónde está Rachel?- pregunto asustada.

-Creo que deberías llamar a Puck y a tu hermana vas a necesitar un abogado- apenas articulaba palabras.

-¿Pero qué ha pasado? ¿Dónde está Rachel?- se incorporó cogiendo de la mano a Beth, que las miraba sin entender.

-Quinn, escúchame llama ahora mismo a Puck para que venga inmediatamente, mientras yo llamo a tu hermana- decía cogiendo el teléfono.

-¿Para qué necesito llamar a Puck y a mi hermana?-

-Los necesitas, si vas a pedir inmediatamente la custodia de tu hija-

-Pero… ¿Dónde está Rachel?- se puso cada vez más nerviosa, no entendía nada.

-Está con su madre, la está ayudando- suspiro –Quinn, Rachel ha sido la que me ha dicho que salga a decirte esto, hazme caso por favor, hemos descubierto algo peligroso, y no querrás tener a tu hija cerca de eso, Shelby está en graves problemas- la miro.

Sin estar muy segura, llamó a Puck, mientras Kate llamaba a su hermana, que al contarle todo, esta llamo inmediatamente a Santana para que le acercara hasta allí.

Cuando Quinn iba a preguntar que ocurría, oyeron como discutían Rachel y su madre, en ese instante Quinn, dejo a Beth con Kate, y corrió hacia la casa.

-Rachel, estás bien- entro hasta la cocina, preocupada por los gritos.

Pero al mirar a la mesa y encontrar lo que encontró, la furia Fabray le empezó a subir por las venas.

-¿Que mierda es esta?- señalo lo que había en la mesa, mirando furiosas a Shelby.