Dieciocho

Mi primera vez con una mujer I

Apenas eran las tres de la mañana, Quinn se levantaba de la cama, deshaciéndose del abrazo de Rachel, fue al baño, se lavó la cara para quitarse los restos de sus lágrimas, y se quedó observando a la diva a través del espejo, la veía mirándola con una mirada enamorada, sabía que acaban de ser novias, pero quería hacer el amor con ella, la verdad que necesitaba hacerlo.

A pesar que Rachel, le había dicho que podía esperar el tiempo que necesitará, sin cuestionarle nada sabiendo que Quinn le había mentido sobre Steve, pero no quería presionarla.

La verdad que la rubia, la deseaba con tantas ganas quería hacerlo bien con ella, y realmente lo deseaba, necesitaba sentirla de esa forma, muchos abrían dicho que sería un poco pronto, pero que importa ambas eran adultas, ambas lo deseaban.

Y ya eran novias, nadie lo sabía oficialmente aun pero eso era lo de menos ya que tanto Rachel como ella estaban segura de que etiquetas tenían cada una.

Volvió la mirada al espejo para observar a Rachel, la cual se le acercaba y le abrazaba con una sonrisa en la cara.

-Estas segura mi amor, puedo esperar, no tengo prisa, cuando tú te sientas segura- dijo besando el hombro de la rubia.

Esta se dio la vuelta para quedar frente con frente, y le sonrió con un poco de miedo, pero asintió muy segura de querer hacerlo.

-Te prometo que no seré como él, no te haré daño- la abrazó besándola.

Fue un beso nervioso, por parte de ambas, ya que sabían lo que iba a suceder.

-Quinn, yo quiero que sepas que es mi primera vez, con una mujer- dijo nerviosa evitando mirarla a la cara.

-Yo no es que tenga mucha experiencia, pero esto es como el tango déjame ser la que guía, mientras tú te dejas llevar por la pasión- le sonrió algo más calmada guiñándole un ojo.

Rachel con una sonrisa tímida, le dio un pequeño beso dulce y casto.

Sin más Quinn entrelazó los dedos de sus manos, y la llevó despacio hacia la cama.

En ese momento en el equipo de música, que habían dejado encendido, sonó la canción I Will Always Love You de Whitney Houston, ambas al escucharla rieron como tontas

Al compás de la canción Quinn le desabrocho el vestido por la espalda, le bajo la cremallera, y dejo que callera hasta sus pies, dejándola en un conjunto de color blanco que resaltaba su moreno.

Quinn la abrazo por la espalda y bailando lentamente, fue besando su hombro, subiendo hasta su cuello, mientras con la cama le iba acariciando el vientre y subía sus manos hasta sus pechos, acariciándolos sobre el sujetador.

Delicadamente le quito el sujetador y le dio la vuelta para observarla durante unos segundos, Rachel estaba nerviosa, se sentía expuesta y avergonzaba, en ese momento sentía como si tuviera dieciséis años de nuevo y Quinn llevara su uniforme de porrista, observándola y juzgándola.

Con una enorme sonrisa, le susurro lo preciosa que era para tranquilizarla, y mientras le volvía a besar el cuello, le acariciaba delicadamente los pechos, Rachel no supo de donde saco las fuerzas, ya que los nervios, no le permitían moverse mucho, pero consiguió alzar las manos a desabrochar la camisa delicadamente para no asustar a Quinn.

Antes de quitarle la camisa del todo, Quinn la echo hacia atrás para que se tumbara y así, que pudiera disfrutar.

Cuando la rubia se le montó a horcajadas, pegando sus rodillas a la cadera de la morena, la beso con intensidad, fue recorriendo su cuerpo hasta llegar sus labios a sus pechos, que fue lamiendo y besando cada parte, haciendo estremecer a la pequeña diva.

La rubia, podía notar como el corazón de Rachel iba a mil por hora, estaba demasiado nerviosa para que pudiera disfrutar como debía ser, beso la zona de su corazón y mantuvo los labios durante un rato, transmitiéndole el calor de su aliento.

Se levantó hasta subir hasta su oreja, y le cantó al oído el estribillo de la canción, la morena no pudo evitar emocionarse, y se abalanzo sobre sus labios.

La rubia fue bajando las manos hasta llegar a sus braguitas, acarició su centro encima provocando un leve salto en la morena, delicadamente poso la rodilla, en el centro de la morena, al notar que esta instintivamente abría las piernas, subió la pierna lentamente contra las braguitas, frotándola haciendo gemir en sus labios.

-Relájate, mi pequeña y disfruta- sonrió sincera la rubia -¿de acuerdo mi amor?- la morena expulso todo el aire, tratando de relajarse y le asintió con una sonrisa.

La rubia, la volvió a besar con pasión, poco a poco fue bajando pasando por su pecho, los beso, lamio sus pezones, los acarició con la boca, siguió bajando no tenía prisa, quería recorrer cada parte de su cuerpo con su boca y su lengua, y en cada sensación que recibía en su cuerpo la morena emitía un leve gemido.

Hasta que llego al inició de las braguitas, beso su centro por encima de estas y pudo notar lo húmeda que ya se encontraba la morena.

Elevo la mirada para encontrándose con los ojos de Rachel, pidiéndole permiso, esta le sonrió y asintió, tenía tal excitación, que con que le tocara una vez más ahí, temía no poder aguantar y acabar ahí mismo, la rubia al recibir una respuesta afirmativa, se volvió a elevar y besarle los labios, para acabar de tranquilizarla.

Durante unos segundos se quedaron perdiéndose en la mirada de cada una –te quiero mi pequeña diva- le sonrió la rubia, y volvió a bajar delicadamente aunque esta vez un poco más rápido que la anterior.

Al llegar de nuevo al extremo de las braguitas, la bajo delicadamente sacándoselas por completo, y la observo durante unos instantes, Rachel se encontraba totalmente desnuda expuesta para ella, salvo los tacones negros.

No es que fuera una fetiche pero le resultaba demasiado sexy, verla así tumbada sobre su cama, toda despeinada, con una pequeña sonrisa nerviosa.

No quiso tardar mucho tiempo, para evitar que Rachel se pusiera nerviosa, asique con delicadeza, separo sus piernas, y fue subiendo besando uno de sus muslos, mientras el otro lo acariciaba con las manos, hasta llegar casi a tocarle el centro y luego cambia de pierna podía notar como el cuerpo de Rachel se estremecía, y se tensaba, ante su contacto.

En ese momento, se escuchaba la canción de Total Eclipse of the Heart de Bonnie Tyler.

Y sin hacerle más esperar, le beso y recorrió cada zona con su lengua, de vez en cuando metía y sacaba su lengua, haciendo gemir a la morena, mientras succionaba el clítoris de la morena, le introdujo tres dedos de golpe haciéndola gemir con fuerza.

Empezó un movimiento lento, poco después incremento el movimiento, y mientras seguía jugando con su lengua, notaba como las paredes interiores se le contraían, estaba a punto de llegar al clímax.

Sin dejar de mover los dedos y tratando de aumentar la velocidad, subió hasta encontrarse cara a cara con la morena que esta se encontraba con los ojos cerrados.

-Mírame pequeña- le sonrió Quinn, en ese instante Rachel abrió los ojos y se encontró con los ojos color avellanas de Quinn.

Lo siguiente que ocurrió fue Rachel gritando con fuerza el nombre de Quinn, y mientras los dedos de Quinn, era aprisionado con fuerza dentro de ella, para luego notar como un líquido era expulsado mojándolos.

Rachel aún seguía temblando, cuando Quinn la beso con fuerza, ante la respiración entrecortada de Rachel, que se encontraba con una enorme sonrisa.

-Oh Dios, mi vida, ¿dónde has aprendido a hacer eso?- aún seguía temblando, tratando de recuperar la respiración.

-¿Te ha gustado?- preguntó con falsa inocencia, tratando de ocultar una enorme sonrisa.

-¿Estás de broma? jamás había sentido… esto- no encontró la palabra adecuada para describir la sensación que acaba de experimentar -Oh Dios, como te quiero- dijo entre risas y lágrimas besándola, aun podía notar como su cuerpo temblaba.

-¿Por qué lloras boba?- le beso los parpados, que ahora los tenía cerrados para acabar de recuperarse –Yo también te quiero mi pequeña-

-Porque eres perfecta, porque te quiero, y porque acabas de hacerme el amor y ha sido perfecto…- no pudo acabar su balbuceo, ya que Quinn la cayó con un beso lleno de sentimiento.

Después de unos minutos tuvieron que separar los labios, por necesidad de coger aire, se observaban como dos tontas enamoradas, escuchando de fondo Angels de Robbie Williams.

-Peque abre las piernas, que estoy muy a gustito aquí dentro pero necesito sacar la mano de ahí abajo, y no quiero hacerte daño- la morena hizo un pequeño puchero, y abrió las piernas.

La rubia bajo hasta abajo, y saco la mano tratando de no hacerle daño, provocando un gemido en Rachel, la rubia creyó que le había hecho daño, por lo que le beso, haciendo que Rachel se estremeciera, entonces se dio cuenta que Rachel, aún tenía la zona sensible.

Subió hasta besarle los labios –Te quiero Quinn- dijo abrazándola, dejando ser arropada por Quinn.