Veintidós
Tía Anne
-Rachel, tranquila ¿Qué ha pasado porque lloras?- decía la rubia dejándose abrazar por la morena.
-Oh dios mío, Quinn creía que habíais tenido un accidente- decía llorando desconsoladamente, las lágrimas luchaban por salir, mientras reía a la vez.
-Mi vida estoy bien, solo tuve un desmayo tonto por la sangre… pero estoy bien Brody me cuido- le sonrió obligándola a que la mirase, que se encontraba bien.
Dejo que llorara hasta que los nervios acumulados y el miedo a haberla perdido desparecieran.
Una vez más tranquila, le contó todo lo que vivieron y después de asegurarse que su novia no tenía ningún rasguño del coche, la beso.
En ese instante, entro la doctora –Hola, soy la doctora Williams, pero me puedes llamar Anne- saludo sonriente a la castaña, mientras se acercaba a la camilla, para hablar con Quinn.
La doctora Anne, era una mujer alta guapa y rubia, bastante parecida a Quinn, salgo que con un par de años más y con gafas.
-Buenas, Quinn ya te tenemos los resultados de las pruebas que te hemos hecho- dijo seriamente ante la atenta mirada de Rachel que las miraba extrañas por la familiaridad y confianza que se tenían –Pero antes te tengo que hacer una pregunta, es algo rutinario asique no te asustes ¿Podrías estar embarazada?- en ese instante Rachel abrió los ojos como platos y lo primero que hizo fue pensar en Steve.
-Emm, creo que no, vamos no estoy segura- la miraba con duda.
-¿Cómo que no estás segura? Quinn ¿Cuándo fue la última vez, que mantuviste relaciones sexuales?- le pregunto seria mente.
-Ay no lo sé tía Anne, anoche creo- la rubia ya dudaba.
La morena se sorprendió al escuchar tía Anne, al parecer ya sabía porque le resultaba tan familiar, era la hermana de su madre, la verdad que era bastante parecidas.
-Quinn, como que no sabes, ¿te estás cuidando?- ya estaba asustada por que su sobrina pequeña fuera una irresponsable en relación a su vida sexual.
-Sí, tía no te preocupes, estoy bien vale, no creo que este embarazada, ya no me apetece hablar de mi vida sexual contigo- estaba molesta esta conversación. Se había caído en la ducha, como es que había acabado hablando de sexo con su tía. –Y si no te lo crees, pregúntaselo a mi novia- dijo señalando a Rachel con la cabeza.
La diva se puso inmediatamente roja, la verdad que esa mujer imponía bastante con su presencia y al notar como le observaban las tres mujeres que había, porque si no lo había mencionado antes había una enfermera joven acabando de vendar el pie de la rubia.
-Emm… p…pues sí a noche fue la última vez- dijo nerviosa la castaña. ¿Cómo que estaba hablando de sexo con la tía de Quinn? Que buen comienzo con la tía de su novia, pensó la chica –Pero… Yo no la he dejado embarazada- asustada quiso aclarar recibiendo la mirada de las tres mujeres de nuevo.
Mientras la enfermera se reía y Quinn trataba de esconder su sonrisa, la doctora la miraba seria, en esos instantes Rachel se sintió muy chiquitita, más de lo que ya era, madre mía lo que le imponía, jodidos Fabray y Williams, pensó la chica.
-¿Desentendiéndote de tus obligaciones señorita?- le miraba seriamente, aunque por dentro sonreía con ternura, le estaba cayendo bien la chica.
-Y…yo n..no ósea…. No es que me esté desentendiendo, lo que pase es que si está embarazada dependiendo de cuanto tiempo, solo significa que me ha podido poner los cuernos, pero yo a sus sobrina la quiero mucho y la podría perdonar, aunque yo creería a ese bebe se lo aseguro, simplemente por ser él bebe de Quinn, pero… - la chica empezaba a balbucear a gran velocidad barbaridades, hasta que la Dra. Williams, la detuvo entre risas.
-Tranquila cariño, era solo una broma, es imposible que le hallas dejado embarazada, además no tenéis porque preocuparos, como dije solo era una pregunta rutinaria, ya que al haberte desmayado, podría ser un síntoma, pero deberíais tener cuidado- le quiso aclaras a la novia de su sobrina.
-Y hablo en serio Quinn- le regaño con el dedo.
-Bueno cariño, yo me voy que tengo una operación, Alisa se encarga de curarte el hombro y listo- le dijo besándole la cabeza. Si en efecto su tía era una importante ciruja, la cual al enterarse que su sobrina llego desmayada, quiso atenderla ella misma –Un placer Rachel y cuida de mi sobrina favorita- le guiño el ojo, dándole un apretón en el hombro.
Quinn le dio una última sonrisa a su tía y tras despedirse de ella, no pudo evitar reírse de Rachel –Cariño, que tengas unos dedos mágicos, no significan que sean tan mágicos- bromeo la rubia, haciéndola sonrojar en frente de la enfermera.
-Quinn, puedes quitarte la camiseta, para poder curarte el hombro- le dijo amablemente con una sonrisa.
-Y no puedes curarlo con la camiseta es de tirantes y me da pereza tener que quitármela- dijo cansada la rubia.
-No te quejes y obedece mi amor- le regaño la rubia, mientras la rubia hacia un puchero.
-Espera que te ayudo yo- dijo Alisa al ver que la rubia hizo una mueca de dolor al mover el hombro.
-Ay duele!- dijo la rubia al notar como le tocaba, pero se quedó callada al ver que lo hacía con cuidado y le sonrió con una mueca.
La chica le iba a poner puntos y cuando la rubia lo vio creyó morir. Gracias a que Rachel conocía suficientemente bien a su chica, como para saber el pánico que tenía a todo lo relacionado con los hospitales por lo que estuvo tratando de relajarla y sorprendentemente para la enfermera que ya la Dra. Williams le había mencionado como llegaba a comportarse Quinn en un hospital en el mejor de los casos, la rubia no dijo nada.
-Muy bien Quinn, esto ya está listo, y como ha dicho la Dra. Williams, en un par de días vienes a que te quiten los puntos y a mirarte el esguince- le dijo sin apartar la sonrisa de la cara, después de darle un par de indicaciones de cómo cuidarse con el pie y todo y decirle las pastillas que tenía que tomar para el dolor. Le trajo la silla de ruedas –siéntese señorita, su carro ya ha llegado- bromeo la doctora –Lo dicho Quinn y a tener cuidado- se despidió de las chicas, mientras Rachel tiraba de la silla de ruedas hasta llegar a la sala.
En la sala se encontraban sus tres amigas y Brody, al ver a la rubia, las chicas corrieron hacia ella y Santana se lanzó prácticamente sobre ella, dándole en el hombro sin querer.
Quinn reía por la intensidad de sus tres amigas, sí que lo tenían que haber pasado mal, mientras Rachel se acercaba a Brody, que todavía no lo había visto.
-Hola preciosa- dijo con una sonrisa a la vez que hacia una mueca, esperando una bofetada de Rachel, pero nada solo noto como la castaña le abrazaba fuerte –lo siento, de verdad, no quería asustaros, es solo que yo también me asuste al ver que tu estúpida rubia, no reaccionaba y me quede sin batería- le dijo con sinceridad.
La castaña derramo un par de lágrimas y le sonrió –Gracias por cuidar de mi chica, pero como te vuelva a ver que pasas del límite de velocidad te mato, te queda claro, ni te imaginas el susto que nos habéis dado- le regañaba la chica.
-Ya, ya me lo han contado, pero no te preocupes para mi eres como una hermana y se lo que quieres a esa rubia, jamás la haría daño, sé que te acabaría matando- le sonrió estrujándola entre sus brazos.
Sin más se fueron al aparcamiento, Kate y Brody se fueron en el coche del chico y las demás en el coche de Santana.
-Quinn el cinturón- dijo la castaña.
Pero la rubia como siempre la ignoro.
Las tres chicas, la miraban de mala manera.
-Quinn, no pienso arrancar hasta que no te pongas el maldito cinturón, además como no te lo pongas te dejo en tierra y me importa una mierda, que el hobbit quiera matarme por haberte dejado aquí tirada- le miró enfada la latina.
-Ya, ya que humos madre mía- dijo poniéndose el cinturón y mirando para los asientos de atrás viendo como Rachel y Britt sonreían y suspiraban tranquilas al igual que Santana que iba en el asiento de conductor.
-La verdad que no quiero saber qué coño os ha pasado en ese viaje de camino al hospital…- dijo mirando al frente y poniendo la música –Y ahora arranca de una vez que tenemos FIESTA!- dijo recordando la fiesta de la universidad
-No tú, te vas a quedar en casa, tienes que hacer reposo, además te han dado un par de calmantes- le dijo seria Rachel.
-¿QUEEEEÉ, estas de broma no?- se quejó la rubia
