Veinticuatro

¿Quieres casarte conmigo?

Quinn estás loca a donde piensas ir, te olvidas que tienes un maldito esguince- le regañaba Puck al ver como la rubia ya cambiada se encontraba quitándose la venda para meter el pie en los tacones.

-Me da igual, necesito salir de aquí y emborracharme y olvidarme de todo- decía ya perdiendo la paciencia al ver que no le entraba el tacón por la inflamación, tras mucho insistir y con mucho dolor consiguió ponerse el tacón, cogió el bolso las muletas y se dirigía hacia la salida.

-Espera, por favor- dijo parándola y abrazándola fuerte. Quinn deseaba llorar, gritar, insultarlo pero no podía.

-No quiero hablar de ello ahora Puck, por favor vámonos a tomarnos algo y luego menos desinhibidos si quieres lo hablamos- la mirada de pena que le dio hizo que Puck no pudiese negarse.

-Está bien- dijo saliendo del apartamento de la rubia.

Cuando llegaron fueron a un lado del campus que era todo césped y Puck sacó un par de botellas que había cogido en la casa de la rubia y comenzaron a beber, olvidándose por completo de sus novias.

Después de un par de horas tanto Ashley y Rachel se encontraban con teléfono en mano sin ganas de beber, preocupadas por sus parejas.

-Me voy a ir a casa Ash, si Puck te dijo que iba a ir a casa de Quinn ha debido pasar algo, no me coge el móvil y ya van más de veinte llamadas a los dos- decía nerviosa Rachel.

-Tienes razón estoy de acuerdo venga vamos- dijo incorporándose para ir a despedirse de sus amigos que ya habían empezado a beber, cuando se acercaron para despedirse a Kate y Brody, un compañero de clase de las chicas se acercó.

-Ey, Kate son tus amigos- dijo el chico saludando a las dos chicas y a Brody que este estaba abrazado a su novia.

-Si Kevin ¿dando una vuelta?- le sonrió.

-Pues si me he vuelto loco, buscando a mi novio- dijo con una enorme sonrisa al ver como Brody des aflojaba el agarre –Por cierto deberías controlar a la preciosa rubia- dijo bromeando.

-¿A Quinn?- dijo extrañada –Pero si esta en el piso que tiene un esguince- le dijo mirando a Rachel y Ashley que estas le miraban asustadas.

-Pues yo la he visto toda borracha con un chico moreno, bueno llevaba la cabeza rapada pero parecía una buena conquista- rio el chico subiendo las cejas.

-¿Dónde estaban?- dijeron las chicas a la vez sobresaltando a Kate y a los dos chicos.

-En la parte de atrás del campus donde está el césped- dijo el chico señalándole.

-¿Queréis que os acompañe?- le preguntó Kate a sus amigas.

-No Kate gracias no hace falta Rachel y yo vamos, creo que sabremos llegar- despidiéndose de todos mientras echaba a correr para alcanzar a Rachel que ya había salido en aquella dirección.

Mientras en otra zona del campus.

-No me puedo creer que nuestros padres no hallan hecho esto- decía una borracha Quinn.

-Lo se Quinn, pero en el fondo creo que tiene razón, ellos cuidaran de ella, mientras acabas tu carrera y yo termino de formarme, además podremos ir a visitarla cuando queramos, y hablaremos con ella todo los días- trataba de tranquilizarla también podía notársele el alcohol aunque lo aguantaba más que la rubia.

Entre los dos se habían bebido casi tres botellas y sin exagerar.

-¿No lo entiendes verdad? Mi padre acabará metiéndola en un maldito internado, super estricto, chafado a la antigua…- dijo mientras lloraba, levantándose olvidándose por completo de su esguince y sus muletas, se había visto obligada a quitarse los tacones del dolor, por lo que estaba descalza cojeando.

-Es que me lo esperaba de mi padre, pero de mi madre o de tu madre pero que mierda les pasa es nuestra hija, NUESTRA MALDITA HIJA, JODER- la rubia gritaba necesitaba desahogar la rabia interior.

Noah se levantó y trato de abrazarla.

-NO, NO ME TOQUES, estoy enfada y contigo también- dijo señalando a Puck con él dedo.

-Quinn por favor tranquilízate- trataba de alejarse.

Ambos estaban voceando, en ese instante llegaron Kate y Rachel que se frenaron al ver la disputa.

-NO, PORQUE MIERDA TE TUVISTE QUE ALISTAR EN EL EJERCITO, JODER NO PODÍAS PENSAR EN TU HIJA, O EN TU NOVIA, JODER…. INCLUSO EN MI, ERES UN MALDITO ESTUPIDO QUE POR TUS TONTERIAS TE VAN A MANDAR A LA MALDITA GUERRA, JODER NO PUEDO PERDERTE A TI TAMBIEN- la rubia lloraba desconsoladamente.

Puck volvió a intentar abrazarla pero la rubia volvió a resistirse pero después de forcejear consiguió pegarla a su cuerpo.

-Quinn, te quiero- dijo Noah muy pegada a ella.

-Yo también, te quiero- le sonrió con lágrimas, muy cerca de los labios.

El chico no lo pensó dos veces y cortó las distancias ante la atenta mirada de sus novias.

Cuando dejaron de besarse ambos rieron –Pero amo a Rachel- dijo la rubia riendo a carcajadas.

-Y yo amo a Ashley- dijo volviendo a reír.

Se encontraban de espaldas a las chicas que se encontraban en un shock absoluto tras aquel beso.

-¿Entonces es la definitiva?- dijo la rubia separándose de él y cayendo al suelo, su pie no podía aguantar más.

-Le voy a pedir que se case conmigo- sonrió el chico sentándose a su lado y sacando un anillo que llevaba en el bolsillo.

-Me alegro muchísimo estoy segura que te dirá que sí- dijo la rubia apoyando su cabeza en su hombro- Por cierto yo también-con una sonrisa orgullosa.

-¿Qué tú vas a pedir a Rachel, matrimonio?- dijo alucinando.

-Hoy no, ni mañana, pero sé que un día me casare con ese metro y medio que tanto adoro- decía con una enorme sonrisa, pensando en su pequeña morena.

-Me alegro que seas feliz, te lo mereces- le miraba sonriente

-Lo soy- dijo sin perder su sonrisa – ¿tienes algo preparado? A las chicas nos gusta que nos digan un discurso de los enamorados que estáis de nosotras- rio Quinn y notó que empezaba a llover –yo si fuera tú correría a buscar a tu novia y declararte ahora, no hay nada más romántico que una declaración y ese beso del sí quiero bajo la lluvia-

El chico asintió entre risas ignorando por completo la lluvia y miró a los ojos a Quinn – pero tengo miedo quiero que sea perfecto, yo la verdad que la quiero muchísimo, más que a nada en esta vida… -suspiró llevándose las manos a la cabeza.

-Escúchame- le exigió la rubia.

En ese momento Kate, Brody, Santana, Britt y se colocaron detrás de Rachel y Ashley que ambas lloraban y les entregaron un paraguas para protegerlas de la lluvia que caía con fuerza.

-Lo que tienes que hacer es decirle la verdad, lo que sientes cuando la miras a los ojos o cuando sonríe, incluso los gestos que hace cuando se enfada… no se las cosas por las que cuando la miras sabes que es la mujer de tu vida… si es el amor de tu vida… díselo antes de que sea tarde- le sonrió mientras pensaba en Rachel.

-Sabes lo único que quiero es gritarle todo lo que la amo y que sea la mujer con la que me despierte cada mañana y… – se levantó elevando el tono de voz.

-El concierto está allí, pregúntaselo a lo mejor te responde- rio incorporándose tambaleándose.

-ASHLEY TE QUIERO- gritaba riendo, mientras dejaba que Quinn se subiera a sus espaldas. –pruébalo díselo a Rachel-

-RACHEL TE AMO Y ERES MI FUTURA MUJER- grito la rubia encima de la espalda de Puck –ME OYES ME HAS CAMBIADO MI VIDA ENTERA RACHEL ERES MI MALDITO METRO Y MEDIO DE FELICIDAD, ERES LO UNICO QUE NECESITO PARA VIVIR FELIZ EL RESTO DE MI VIDA, SOLAMENTE A TI Y TU VOZ, TU SONRISA, TUS MOMENTOS DE DIVA, TE NECESITO A TI- reía entre cada grito. –vamos Puck pregúntaselo que seguro que nos escuchan, la lluvia hace de eco- rio bajándose de la espalda de Puck

No eran consciente de que estaban detrás de ellos, Rachel estaba completamente emocionada, al igual que Ashley ambas tenían una enorme sonrisa a pesar de las lágrimas pero todas de auténtica felicidad, mientras que sus amigos los mirabas con una enorme sonrisa.

Este se arrodilló mirando hacía el concierto y voceo -ASHLEY TE AMO Y ERES EL JODIDO AMOR DE MI VIDA ¿QUIERES CASARTE CONMIGOOOOOO?- gritó y ambos rieron y gritaron un te amo, se quedaron el silencio para recuperar el aliento.

-Si quiero- dijo Ashley emocionada mientras se acercaba a Puck con una enorme sonrisa emocionada bajo el paraguas.

Los padres adolescentes se quedaron en shock al darse la vuelta y encontrarse a sus amigos y sus respectivas novias.

-¿Que has dicho?- dijo Puck nervioso.

-He dicho que si quiero- se le acercó hasta él que aún seguía de rodillas.

-¿Me harás el honor de ser mi esposa? – dijo entregándole el anillo. La chica al ver como se lo ponía no insistió más y se lanzó a sus labios, entre te amos.

-YUJUUUUUUUUU VIVAN LOS NOVIOOOOS!- grito la rubia feliz cayendo al suelo, su pie llegó a su límite.

Mientras caía Rachel corrió hacia a ella tirando el paraguas, todos se quedaron en silenció hasta ver a la rubia riendo a carcajadas, todos rieron.