Veintinueve
Nunca olvides mirar dos veces a los lados de la carretera antes de cruzar
Había pasado la mitad de la segunda semana y Quinn estaba que se subía por las paredes sin poder hablar con Rachel y a pesar de haberle pedido espacio todas las noches la rubia iba al teatro a verla actuar y cuando finalizaba se quedara observándola orgullosa desde lejos ver cómo la gente se le acercaba a firmar autógrafos y no se iba de Broadway hasta que se marchaba en el coche que le esperaba a la salida del teatro.
Había tomado como rutina desde que le pidió espacio. La rubia estaba triste ya que pensaba que Rachel no la echaba de menos ya que la veía salir todas las noches con una enorme sonrisa ante sus fans. No es que quisiera verla como un alma en pena pero deseaba que por lo menos la echará de menos.
Y efectivamente eso le ocurría a Rachel ya que tras montar en el coche su sonrisa desaparecía, ya que no deseaba más que nada en el mundo salir de la mano con su novia y que sus fans empezaran a conocerla y quererla tanto como ella lo hacía, todos los días hablaba con Santana y Kate antes de acostarse para saber cómo estaba la rubia y se sentía fatal ya que sus amigas no le decían nada positivo en relación a la rubia.
-¡Hola ya estoy aquí!- dijo Rachel entrando por la puerta de su apartamento y sorprendiéndose al encontrarse con sus dos compañeros de piso y Kate y Brody ya que era muy tarde.
-Hola pequeña ¿Qué tal el teatro?- dijo Brody acercándose a darle un beso en la mejilla.
-Bien igual que todas las noches. No es que me moleste pero ¿Qué hacéis aquí? Es un poco tarde- dijo Rachel sentándose al lado de Kurt.
-Es que quería hablar contigo y aprovechando que esta noche no estaba Quinn en el piso hemos venido para hablar- dijo seria Kate.
-¿Dónde está Quinn?- dijo curiosa al oir que esta noche no estaba con ella.
-Se ha quedado con su hermana a ayudarla que cada vez está más embarazada y necesita ayuda y ha aprovechado a quedarse estos días ya que mañana viene su madre- dijo Santana saliendo de la cocina y sentándose en frente de Rachel junto a Kate.
-Si lo sé, he quedado mañana con Frannie, en ir a recoger su madre ya que Quinn no quiere ir a por ella y no iba a dejar que fuera en un taxi- sentenció mirando a Kate esperando que hablaran pero nada -¿Y bueno que querías?-
-Estamos preocupadas por Quinn- dijo haciendo referencia a ella y a Santana –No está bien, lo está pasando fatal, solo come cuando se lo recordamos, últimamente falta mucho a clase… Rachel te necesita en su vida y Quinn cree que la vas a dejar cuando volváis a hablar este domingo- dijo Kate preocupada.
-Por no hablar de que se pasa todo el rato con el drogata de Mark- dijo Santana algo molesta, realmente odiaba ese tío y aunque entre ella y Kate controlaban que Quinn no tomara drogas cada vez que le preguntaban si había consumido o algo la rubia se enfadada ya que les recriminaba que solo ocurrió una vez de fiesta y le molestaba que la trataran como si fuera una drogadicta… La rubia no quería entender que sus amigas conocían lo que era tener esa tentación la cual ellas sufrieron alguna que otra vez de fiesta y estaban preocupadas por la fama que tenía su nuevo gran amigo.
-No puede ser me prometió que no haría nada…- dijo enfadada la diva –Sabéis si ella lo ha hecho…- dijo nerviosa, sin poder evitar sentirse culpable.
-Todas las noches llega oliendo a porro pero solo por pasar tiempo con el que seguro que esta todo el rato fumando delante de ella, pero su aliento no huele a porro por lo que creo que no les prueba- dijo Kate segura.
-Y no tiene ningún pinchazo, ni ningún indicio de haberse pinchado nada o haber esnifado nada pero esto último no podemos estar seguros, ya que se va por horas del piso- dijo Brody entrando en la conversación preocupado también.
Mientras los chicos hablaban sobre Quinn, la rubia se encontraba entrando al piso de Mark.
-Hey preciosa ¿y esa carita? ¿Cómo ha ido el teatro?- dijo abrazándola y besándola en la mejilla.
-Genial, preciosa como siempre…- dijo triste la rubia dejándose abrazar y volviendo a derramar lágrimas.
-Mira rubia, no es por joder pero según lo que me has contado de tu hija y todo lo que has sufrido no mereces que Rachel te esté haciendo esto, yo si fuera tu empezaba a pasar página… por ejemplo conmigo- dijo poniendo cara de seductor, haciendo reir a la rubia.
-Eres un payaso- dijo sonriendo y empujándolo. –Lo que le pasa a Rachel que tiene miedo que me pase lo que su madre yo estaba con mi hija cuando su madre se metió a rehabilitación y no me moleste mucho en saber cómo estaba Rachel y por lo visto lo ha pasado bastante mal – dijo triste suspirando.
- Ahí formas de sacar toda esa mierda de la cabeza- dijo levantándose y liándose un porro.
-Eres tonto, ya te he dicho mil veces que no volveré a tomar nada de drogas, tu que quieres que Rachel no solo me deje si no que me mate- dijo mirándola serio –Y tu deberías dejarlas o por lo menos relajarte y no mezclar tanta mierda- dijo mirándola preocupada.
-¿Qué vas a ser como tus compañeros de piso?- bromeo el chico tumbándose en la cama al lado de la rubia con el porro en mano.
-Si pues no sabes la última me hicieron echarles el aliento- dijo molesta recordando lo intensos que estaban siendo sus amigos.
-Eso es porque se aburren y no tienen nada que hacer y deciden joderte… Además si supieran que lo que realmente estás haciendo es ir a ver a tu novia actuar y solo vienes a darme las buenas noches y te vas. Se arrepentirían de cada cosa que hacen- rio expulsando el humo.
-Ey no me eches el humo que duermo con mi hermana y está embarazada- le empujo de broma.
El chico se incorporó y su tumbo encima de la rubia haciéndole cosquillas la rubia suplicaba entre carcajadas que parase –así te quiero ver todos los días con esa enorme sonrisa- dijo bajándose de ella.
-Gracias- dijo la rubia con una sonrisa besándole la mejilla.
-Y pensar que si te hubiera conocido antes hubieras podido ser el amor de mi vida- rio el chico –Pero ya encontré a alguien que me completa- bromeo el chico señalando a todas que tenía en la mesita.
-Mark, deberías de dejar las drogas, cada vez tomas más y con mayor frecuencia- dijo preocupada acariciándole el pelo al chico.
-Hierba mala nunca muere- bromeo el chico dejándose acariciar con los ojos cerrados disfrutando de ello.
-Será mejor que me vaya mi hermana estará preocupada- le dio un beso en la mejilla y un abrazo y se marchó.
En el piso de Rachel estuvieron hablando largo rato y luego se marcharon la pareja, Santa y Kurt se fueron a sus correspondientes habitaciones pero la castaña no podía parar de estar preocupada por la rubia por lo que no lo pensó dos veces y fue a buscarla al piso de Frannie.
Cuando Quinn estaba a punto de entrar por la puerta de los apartamentos oyó que alguien la llamaba y al girarse se encontró a Rachel al otro lado de la acera, la castaña al verla no pudo evitar sonreír.
Y no lo pensó dos veces y cruzo sin mirar, gran error… ya que no vio como un coche iba en su dirección a gran velocidad.
