Treinta y uno

El regresó de los Fabray

Las tres empezaron a reírse ante la cómica imagen de la rubia con el caniche de su madre.

-Santana se arrepentirá de no haber visto esto- dijo Frannie entre risas sujetándose la tripa

-Dile que venga a comer con nosotras seguro que le hace ilusión ver a mi pequeño ¿verdad?- dijo Judy cogiendo al caniche que seguía agarrado a la pierna de Quinn.

-No os preocupéis que ya le aviso yo – dijo con una sonrisa burlona Quinn.

-Si pero antes vístete cariño que Rachel está aquí y no es presentable que estés desnuda- dijo la madre de Quinn.

Ante su comentario Frannie no pudo evitar reír. Su madre sabía que Rachel y Quinn eran pareja pero por mucho que tratase de modernizar sus ideales no podía evitar pensar que Rachel y Quinn se respetarían hasta el matrimonio.

Si tú supieras pensó Rachel tratando de ocultar una sonrisa.

Las tres se fueron dejando a la rubia sola que enseguida llamo a Santana para confirmar que venía a comer con Brittany, evitando mencionar que el chucho de su madre estaba en Nueva York también.

Mientras se vestía su mente no pudo evitar vagar a hace un par de meses antes de su relación con Rachel cuando viajaron a Lima por vacaciones.

Flashback

-Por favor, Quinn quieres dejar de ser tan dramática, a veces me recuerdas a Berry y créeme tengo suficiente con la que convivo durante todo el año para tener que aguantar a otra en vacaciones- se quejaba la latina mientras bajaba del coche aparcado en frente de la puerta de la casa de Judy.

-Esta vez no me pienso ofender porque me compares con Rachel, además no estoy siendo dramática llaveras en cuanto llegue el maldito chucho salido de mi madre se me tirara a la pierna- gruñía Quinn.

-Ya me lo puedo imaginar. Pagaría por ver cómo te monta un perro en tu pierna- se burlaba entre carcajadas.

En ese momento Judy las oyó y abrió la puerta emocionada dejando salir a su pequeño caniche mientras Quinn ponía cara de pánico al verle que el perro corría hacia ellas Santana no podía parar de reír sin dejar de mirar a la rubia, esperando que el perro se la montara.

Pero sus carcajadas duraron poco al ver como el perro se aferraba a su pierna y no a la de la rubia. Quinn feliz comenzó a reírse de su amiga mientras entre corría a meterse a casa de los Fabray huyendo del perro

Fin del flashback

La rubia ya vestida salió encontrándose en el salón tomando un café animadamente con Rachel.

Al ver a su hermana en la cocina fue con ella sin percatarse como Rachel le seguía con la mirada.

-No se suponía que venía esta noche o mañana mamá- dijo molesta Quinn.

-Quinn es mamá y sé que puede ser muy agobiante a veces pero quería verte y si te decía que venía esta mañana temprano… no habrías querido venir- decía su hermana acariciándose su prominente barriga.

-Pero al menos me podías haber avisado, te he dicho que no me gusta que conduzcas en tu estado…- le regañaba Quinn.

-Ahí ya, hermanita que la mayor si yo, además Rachel me ha acompañado- dijo Frannie tranquilizando a su hermana.

-¿Cómo estás?- le preguntó mirando su tripa.

-Cansada, gorda estoy muy gorda… Y pensar que durante toda mi adolescencia me he estado prohibiendo alimentarme de muchos alimentos que cree que una vez nazca mi pequeño no lograré dejar de comer- bromeaba su hermana.

-Estás segura que aquí solo hay uno, estás enorme para tener 8 meses casi, yo recuerdo que con Beth me puse grande pero no tanto…- observaba a su hermana.

-Gracias por llamarme gorda- dijo mirándola mal pero rápidamente comenzaron a reír.

Ayudo a su hermana y entre las dos llevaron el resto del desayuno.

-Hija necesito contarte algo importante- dijo Judy seriamente.

-No me digas que estás embarazada- dijo Quinn dramáticamente bromeando

-Hablo en serio Quinn- dijo su madre mirándole reprobatoriamente.

-ok. Te escucho-

-Hace unos meses tu padre vino a mí pidiéndome una oportunidad y yo decidí dársela…- no llegó a acabar ya que la rubia le interrumpió.

-¿Esto es una broma de mal gusto? Mamá papá te engaño y nos dejó sin un duro y ahora de repente quiere volver contigo y tu caes de nuevo pensé que eras más inteligente de verdad es que no me lo puedo creer… Pues no estoy de acuerdo. Te prohíbo que vuelvas con él- grito furiosa la rubia.

-Hija en ningún momento te he estado pidiendo permiso para volver con él, solo te estoy informando para que no te sorprendas si algún día vuelves a casa y te lo encuentras- dijo Judy levantándose muy seria quedando a la altura de su hija.

-No me lo puedo creer… Me niego a volver a fingir a ser la una familia modelo y feliz porque la realidad es muy distinta a la apariencia… es más que es lo siguiente que quieres que niegue que Beth existe que deje a Rachel y me cases con él hijo de una de tus amigas del club, Frannie tendrá con el cabrón de su exmarido, eso es lo que quieres… NO LO ACEPTO- Quinn estaba furiosa.

Judy al ver que su hija no cedería decidió dejar el tema. Se sentó junto a su hija mayor y espero a que su pequeña se calmara.

En ese momento llamaron a la puerta y Rachel que había permanecido en silencio ya que muchas cosas que sucedieron entre Russell y Quinn que ella desconocía. Se incorporó rápidamente para ir a abrir la puerta en la que se encontraba Santana y Brittany.

Al entrar podían notar como el ambiente estaba tenso por eso cuando el caniche de Judy fue a por Santana la latina evitó hacer un drama y antes de que se le lanzara a su pierna. Brittany lo cogió en brazos.

Cuando entraron se sentaron en el salón y fueron saludando una a una hasta llegar a Quinn que se marchó a la habitación.

-Quinn ¿Estás bien?- dijo la latina detrás de ella.

-S…si no te preocupes- dijo Quinn de espaldas a ella quitándose rápidamente las lágrimas.

La latina se acercó y no lo pensó dos veces abrazándola por detrás –Hey ¿Por qué lloras?- dijo preocupada –sabes que si el enano te ha hecho algo puedo darle una patada en el culo- bromeo para consolar a su amiga.

-No que va Rachel y yo ya hemos solucionado todo y ayer nos reconciliamos asique estamos mejor que nunca- sonrió Quinn más tranquila apoyando su espalda en el pecho de la latina.

-Wanky- ambas rieron -¿Entonces dime rubia que te pasa?- dijo la chica preocupada

-Mi madre y mi padre han vuelto y siento que van a volver esos malditos días de instituto donde tenía que fingir ser la hija perfecta, junto a los padres perfectos…. No puedo evitar que todas esas inseguridades de mi infancia y adolescencia vuelvan a mi…- suspiró cansada.

-No tienes por qué sentir eso Quinn, tu madre ha cambiado mucho y vuestra relación es buena, es más tú dices que es una buena madre a su manera ¿no? Pues no tienes por qué preocuparte-

-Es que es eso tía. Mi madre cambio cuando nos dejó mi padre y pasó de ser una mujer que me producía inseguridades y complejos a ser gran parte de mi ego por no hablar del apoyo que me dio… pero si ahora todo lo que he avanzado con ella, lo vuelve a fastidiar él… Yo no sé si podré seguir aguantando lo que sufrí de pequeña y adolescente- dijo dándose la vuelta para esconder su cara en el pecho de la latina y abrazarla fuerte llorando.

-Ssshh, Q tranquila me tienes a mí, a Britt, Kate… nos tienes a todos por no hablar del mono de jardín de bolsillo que tienes de novia- trataba de tranquilizarla abrazándola más fuerte besándole la cabeza.

Cualquiera que las viera de lejos diría que parecían una pareja para Brittany todo lo contrario hay veía a dos amigas dándose fuerza. Y Rachel poco a poco iba entendiéndolo igual. Ya que la relación entre Quinn y Santana era muy especial podrían estar matándose como podían quererse como hermanas.

-¿Me tengo que poner celosa?- dijo Rachel que estaban con Brittany en el marco de la puerta.

-No te preocupes jamás pasará nada entre ellas salvo una amistad fraternal- le tranquilizaba Britt.

-Pero no te ha parecido que estas dos siempre han tenido algo de tensión sexual- dijo mirando a la rubia de ojos azules, y al ver la expresión de su cara –Si haber no me mal interpretes es que no se; No es normal que pasen de quererse como nunca a matarse- trataba de justificarse su comentario anterior.

-No te preocupes yo también lo notaba en el instituto. Incluso con mayor intensidad cuando Quinn fue algo más liberan respecto a sus sentimientos, pero no tienes que preocuparte porque esa tensión, ya la han resuelto en la no-boda de Will y Emma cuando se acostaron un par de veces- dijo con una sonrisilla.

-¿COMÓ?- dijo alarmada la castaña sin poder regular el tono de voz y llamando la atención de todas las mujeres que habían en aquel piso.