NI LOS PERSONAJES, NI LA HISTORIA DE CANDY CANDY ME PERTENECEN, PERO ÉSTE FIC, ES MI PEQUEÑO HOMENAJE A LA MISMA, TOTALMENTE CON FINES DE ESPARCIMIENTO.

28. Un paso a la vez

A partir de aquél día, las cosas jamás serían igual para Albert y Candy. Su relación crecía, maduraba y en adelante, solo se fortalecería más. Su amor, se volvía impenetrable, casi tangible para cualquiera que los conociera. Sin miedos, sin inseguridades, sin celos extremos y enfermizos. ¿Habría conflictos en un futuro? Seguramente, pero ambos tenían la certeza de que juntos, podrían superarlos todos. Sus espíritus libres seguirían siéndolo, quizá para siempre, pero ahora, tenían una sensación de pertenencia al ser amado, que, al carecer de una familia cercana, no habían experimentado aún y aquello, se sentía muy bien.

Su complicidad, también iba en aumento, si es que se podía; en especial, luego de ver pasar corriendo a Stear y Paty en plena madrugada frente a la playa y posteriormente ver pasar de regreso nada menos que a ¡Stear y Archie! rumbo a su búngalo…

El rubio imaginaba la connotación que implicaba ese intercambio de parejas. Sabía que por ser su tío, y además el responsable de la familia, debía hacer algo al respecto; pero también estaba consciente de que él mismo estaba actuando igualmente impulsivo. Meditaba acerca de cuál debía ser su proceder cuando se percató que una mirada suspicaz estaba puesta sobre él

-Dime lo que estás pensando –pidió reflejándose en ella

-Bert, sabes que estamos en circunstancias peores ¿Verdad? ¡No los retes! Por favor

-Pequeña, no pensaba hacerlo, son adultos. Aunque debería hablar con ellos.

-¡Oh, vamos! Archie está a punto de casarse con Annie, y Stear, lo está pensando seriamente

-¿En serio? ¿Te comentó algo? –preguntó intrigado. Las mejores amigas de su novia ¿Se casarían antes que ellos? Mmm ¿Qué pensaría al respecto?

-Algo así. No es que tengan prisa –se apresuró a aclarar- pero me parece que todo lo que Stear vivió lo ha hecho tomar las cosas más en serio. Sé que ha ido progresando con sus malas experiencias, poco a poco supera sus temores y creo que solo necesita sentirse seguro y recuperado emocionalmente para dar el paso. Ha estado planeando algo especial ¿Sabes? Pero no debería estarte contando esto, ya lo verás tú mismo cuando llegue el momento –comentaba con cierta emoción

El chico que la abrazaba, sopesaba sus palabras. Estaba realmente contenta de que sus primos se enseriaran con sus mejores amigas. Eso era una de las cosas que más le gustaban de ella, su genuino interés y generosidad para con los demás.

-¿Por qué me miras así, Bert?- preguntó sonriente

-Porque me encantas, por eso. –Y sin más, tomó su rostro con delicadeza y la besó- Gracias

-¿Gracias? –preguntó desconcertada

-Por ser tú, y por aceptarme

La rubia en respuesta, se apretujó contra su cuerpo, envolviéndose en un abrazo cálido y dulce. No podía desear más. Era feliz. Quería disfrutar esos momentos, pues sabía que el momento de volver a casa se aproximaba, y con ello, una nueva separación…

Aquél día, Candy asistió a otra clase con Doug, el panadero, después de verificar que la tía abuela se encontraba en perfecto estado de salud. Se disculpó por no haber regresado por el pastel, y aprendió varias técnicas de la mayora, a quien también había conocido en su niñez en casa de los Leagan. Los libros de cocina, no enseñaban la "maña" que otorgaba la experiencia, y la chica únicamente se había basado en libros para aprender. Por la tarde, pasearía en el yate con Albert y los chicos.

En esos momentos, Eliza y James, reafirmaban su decisión de estar juntos. Ella sabía que una pequeña tormenta se avecinaba, y por primera vez, no tuvo miedo ni fraguó chantajes para sobrellevarla. Sabía que si realmente deseaba que las cosas funcionaran, debía ser honesta. James ahora conocía su pasado, y le estaba brindando una oportunidad, la aceptaba tal cual y no le permitiría arrepentirse. Pero tampoco era tonta, anticipaba que su mayor reto sería lograr que su madre lo aceptara, tenía que apoyarse en su padre y hasta en el tío abuelo de ser necesario, pero ¿Cómo convencerlos a ellos?

Cómo si el joven adivinara sus pensamientos, le propuso hablar con su padre para hacerle saber sus serias intenciones. Después de todo ya lo habían despedido, solo le faltaba ultimar detalles con el señor Andry, lo que por cierto, resultaba inminente, ya que esa charla se había retrasado bastante ya. Sabía que era posible que trataran de separarlos, recordó la drástica reacción del señor Leagan, pero su sentido de caballerosidad le impedía hacer las cosas a escondidas.

A Eliza, por otro lado, no le importaba esconderse si la familia se oponía, siempre había cumplido con lo que de ella se esperaba, siempre se había comportado como una dama, y ejemplos, tenía muchos: A pesar de lo incómodo de la ropa que tanto gustaba a su madre, la usaba; aprendió a montar, a pesar de que odiaba el olor de los caballos; aceptó una dama de compañía sin necesitarla –bueno, a medias- por voluntad de su padre; se fue a Londres sin chistar y se quedó a pesar de no tener una suite de lujo como Candy, por humillante que fuese; había cumplido con el castigo del tío y además estaba trabajando. Sí, podía decir que sería la primera vez que iba a desobedecer, y aunque tenía que aceptar que le daba algo de miedo, estaba decidida a hacerlo… Por James.

Ella sabía que si alguien tenía el poder de aceptar su relación públicamente era el tío William, pero él no confiaba en ella, se lo había demostrado con el asunto de Anthony ¿O no? Reflexionó un poco y astuta como siempre había sido, resolvió ir primero con él, y así se lo hizo saber a su nueva pareja.

Albert, se sorprendió un poco de verla tan pronto por su oficina, pero al ver a James detrás suyo, adivinó la razón, sonrió dentro de sí, después de todo, Eliza había caído en las redes del amor, y estaba seguro, que aquél joven tan seguro de sí, podría aplacar un poco su irascible carácter, sin embargo, ante ellos, mostró su imperturbable careta, si en algo era experto, era en ocultar sus emociones.

-Adelante, ¿A qué debo el honor de su visita? –preguntó el rubio amablemente

-Señor Andry –contestó el castaño con formalidad- usted conoce mis sentimientos hacia su sobrina –declaró ante la perplejidad de ésta

-Sí, lo recuerdo

-Deseo pedirle su autorización, como jefe de la familia, para cortejar oficialmente a Eliza

-Y ¿Tú qué piensas? –preguntó dirigiéndose a la pelirroja

-Yo… -titubeó al tiempo que sus mejillas se sonrojaban furiosamente- ya lo he aceptado y me gustaría mucho contar con su apoyo.

-¿Por qué?

-Tío, usted sabe que mis padres se opondrán. Pero si usted lo acepta, ellos no intervendrán. Sí, tal vez intentarán convencerme de que no me precipite o hasta de que es un error, pero no harán nada drástico. ¡Ayúdenos por favor!

-Pero Eliza, por mucho que yo esté de acuerdo, es con tus padres con quien deberías hablar

-¡Lo sé! Sólo necesito su apoyo

-Yo hablaré con ellos, es lo correcto –afirmó tajante el joven gerente

-¡Pero es que no los conoces! Son capaces de despedirte…

-Ja, ja, ja. No tengo nada que perder Liz, yo ya no trabajo aquí, solo estoy esperando mi remplazo ¿Verdad señor Andry?

-De hecho, teníamos una charla pendiente porque no me pareció apropiada la actitud de Raymond, así que le pedí considerarlo, no voy a obligarlo, pero si él no te quiere aquí, yo tengo una propuesta. Conozco tu trabajo y me pareces un elemento muy valioso. ¿Qué pensarías acerca de cambiar de residencia? Antes de que me contestes, te explico: el proyecto original, es convertir el hotel en un consorcio, hasta ahora, todo augura un futuro próspero, así que vamos a aprovechar la fama de la inauguración y los exitosos eventos que están teniendo, para comenzar con uno en Los Ángeles. Raymond está haciendo las cosas bien aquí, lo que queremos es gente que haya sido parte del equipo, que conozca el proyecto, para iniciar otra vez. La verdad había pensado en Neal y en tí…

-¿En Neal? ¿Mi hermano?

-Sí, ¿Por qué te sorprende? Es un excelente estudiante, merece la oportunidad de prepararse en una mejor universidad como lo es la UCLA, además ha demostrado que puede desempeñarse muy bien trabajando, sin descuidar su formación. Eliza, si quisieras, podrías formar parte del equipo. No lo he hablado con Neal, pero de todas formas, no podría solo, requiere de alguien con experiencia al mando, y sobre todo, que conozca bien el negocio; ahí es donde entras tú. –dijo mirando a James

-Pe…Pero pensé que detestaba a Neal… -dijo la pelirroja sin detenerse a meditar en sus palabras

-¿Y porqué habría de hacerlo? Ha respondido bien a lo que se requiere de su persona. Tuvo errores, pero los reconoció. Por su bien, confío en que no los vuelva a cometer –aclaró enmarcando una ceja y mirándola fijamente, en una sutil advertencia a no volver a meterse con Candy para luego voltear hacia el chico- Piénsalo James, además, me gustaría que consideraras la opción de invertir en caso de aceptar

El castaño abrió desmesuradamente los ojos ¿Ese hombre se había vuelto loco? Apenas el señor Leagan lo había despedido, le habían gritado y humillado por atreverse a besar a su hija y ahora su tío le proponía un nuevo empleo y hasta la oportunidad de asociarse ¡No entendía a esta familia en absoluto! ¡Con razón tenía fama de excéntrico! Pero qué bien le caía, y no tenía que ver con que fuese casi de su edad.6

-No es una broma ¿Verdad? –preguntó cauteloso- Mi capital no es mucho

-¡Por supuesto que no es broma! No importa la cantidad, serías socio. Pero insisto, no me contestes de inmediato, creo que ustedes tienen que hablarlo primero. Eliza ¿Has decidido algo respecto a Anthony?

La chica lanzó una fuerte exhalación y con evidente tristeza respondió:

-Merece una familia. Algo que yo no puedo brindarle, tenía razón. Voy a hacer lo posible por hallarle una, alguien dispuesto a darle todo. Renuncio a él porque en verdad lo amo y sé que no soy lo que necesita. No estoy preparada aún…

-Entiendo, y para defender a James, ¿Lo estás? –preguntó el rubio

-Lo estoy –aseguró con firmeza

-¿Un paso a la vez?

-¡Un paso a la vez!

Aquél día resultó ser muy ajetreado para William Andry, en compañía de George, expusieron la propuesta a Raymond y a Neal, quien estaría bajo el mando de James, pero sería su mano derecha sería un negocio propio, pero lo más importante, era mejorar el nivel educativo, el rubio, no lo quería cerca de Candy, así que la Universidad de California, era una excelente opción, al menos, mucho mejor que la de Florida. También estaba seguro, que lejos de la influencia materna, podrían llegar a ser mejores personas y la experiencia de vivir solos, y valerse por sí mismos, también les ayudaría a madurar

El muchacho, casi se va de espaldas, pues además de la maravillosa oportunidad escolar, podía demostrar cuan responsable se había vuelto, todo lo que había aprendido y que no solo los Cornwell eran los "brillantes" de la familia. No le importaba que el castigo hubiese terminado, lo que menos le interesaba era asistir a eventos sociales, ¡Debía demostrar lo inteligente y capaz que era! ¡Podía hacerlo! Y como plus, Karen le había comentado su deseo de ir a vivir ¿Dónde? ¡En California! Aparentemente invitada por Graham- Grandchester o como fuera que se llamara ahora el tipejo aquél, para probar suerte en la industria cinematográfica. ¡Sería perfecto!

Raymond, a su vez, estaba orgulloso de que el trabajo de su retoño fuera reconocido, sin represalias. Ninguno de sus sobrinos tenía un negocio propio, que sus hijos iniciaran uno, significaba mucho para él, y haría todo por apoyarlos. Terminó por aceptar también la relación de su hija con Klaisse, las palabras de William seguían retumbando en su cabeza y él mismo se encargaría de comunicárselo a su esposa, no arriesgaría perder a su niña, por los prejuicios de Sarah, a los cuales, él mismo había cedido en más de una ocasión, pero ya no más.

Eliza externó, para sorpresa de todos, que lo único que lamentaría sería retirar el apoyo al orfanato. Pero el patriarca, tenía una solución también para ello.

George expuso la manera en que pretendían apoyar al Hogar de Pony, lugar de suma importancia para la familia –recalcaba- recién iniciaban con la formación de la Fundación Andry, todas las empresas de la familia, deducirían impuestos apoyando las causas que creerían necesitarlo más. Además de que las esposas de los directivos, podrían apoyar con recolecciones en bailes, cenas, etc. El hospicio de Miami, podría entrar en los sitios beneficiados.

A media tarde, Albert se escapó para ir al paseo en yate, le contó a Candy acerca de su movido día y ella empezó a vislumbrar la importancia que caía sobre sus hombros de solucionar los problemas familiares y además, pensar en lo mejor para todos y cada uno de los integrantes de ésta. Se sentía tan orgullosa de él, pero también preocupada por su semblante cansado, después de todo, no había dormido bien, a causa suya, por cierto.

También, él tuvo al fin la oportunidad de contarle acerca del proyecto de la fundación, invitándola a participar, dirigiendo la ampliación del Hogar de Pony, alegando que necesitaba alguien que supiera de primera mano las necesidades del lugar, para luego, ayudarlo en otros orfanatos. La chica se emocionó al borde de las lágrimas y sin importarle nada ni nadie, se lanzó a sus brazos y lo besó ante la perplejidad de Paty y Annie, que pensaban no tener el valor para hacer semejante locura bajo la mirada de varios curiosos.

Regresando del paseo, Albert pensaba que aún no había tenido tiempo de poner algunos puntos claros con Stear y Archie, pero debía terminar con el tema de los Leagan y a pesar de los pucheros de Candy por no pasar el resto del día a su lado, tuvo que volver a encerrarse en la oficina, ahora se agregaban al grupo Sarah y la tía Elroy. Comenzaron nuevamente a reiterar las decisiones de más temprano. Sarah, se puso histérica al saber que sus hijos se alejarían de su lado. Pero se puso peor al saber que James iba a ser socio y además, jefe del proyecto.

La gota que derramó el vaso fue cuando Raymond aprovechó para comunicar la relación que su hija mantenía con el chico, los gritos ya no eran suficientes, ella estaba contra todos, su esposo, el patriarca, su hija, su hijo, George, la tía abuela; para ella, todos eran cómplices. Sarah estaba al borde del desmayo. Entonces la tía Elroy decidió tomar el control de la situación

-Sarah ¡Tranquilízate ya! En el pasado, hemos sufrido desgracias en la familia debido a no aceptar las decisiones de los jóvenes. –Albert y Sarah se miraron y ambos pensaron en Rosemary, quien se había fugado con Vincent a causa de la oposición familiar contra el marino- ¡No voy a permitir que suceda nada malo por una necedad! Sarah, tú debes conocer todo el sufrimiento implicado en un suceso así, por lo tanto, te pido, no; te exijo, que analices bien la situación y ¡Dejes a tu hija vivir su vida en paz! Si se equivoca, ella sufrirá las consecuencias, y aprenderá a no volver a cometer los mismos errores. Todos pasamos por lo mismo, a los ojos de padres amorosos, ninguna pareja será perfecta para ellos, pero es nuestro deber apoyarles. El peor error es darle la espalda a un hijo, pues será el mismo padre, quien entonces, sufra las consecuencias. A mí misma me ha costado trabajo entenderlo –dijo mirando significativamente a Albert- pero no estoy dispuesta a perder a mis seres queridos por no apoyar una decisión que al final, no me corresponde.

-Pero tía abuela es que…

-¡Es que nada! Tú y yo vamos a conversar a solas, mientras dejamos a los demás empezar con la planeación. Eliza, vienes con nosotras.

Pasaron las horas entre propuestas, debates y realizando el proyecto para Los Ángeles Resort Inn X, al final del día, Albert pasó por el búngalo de Candy, pero las luces estaban claramente apagadas, así que agotado, se dirigió al suyo.

Sin encender la luz, se quitó los zapatos, desabrochó su camisa y dispuesto estaba a lanzarse sobre la cama cuando escuchó una conocida voz

-Así que, pensaba acostarse sin cenar señor Andry… Muy, muy mal

-¡¿Candy?!

-¿Esperabas a alguien más? –preguntó haciéndose la ofendida

-¡No! Pequeña, claro que no. Me da gusto que estés aquí –dijo encendiendo la luz- ¡Te extrañé todo el tiempo!

-Yo también, Bert ¡Mucho más que tú!

-No, yo más

-Ja, ja, ja. Cuéntame de tu reunión mientras cenas lo que te traje. Se suponía que el té era helado, pero los hielos se han derretido, así que supongo será frío y ya

-Gracias Candy, muchas gracias por tus atenciones. Veo que trajiste pastel de chocolate ¿Lo pediste en el restaurante también?

-Mmm, algo así. Pero ven siéntate, te ves tan cansado

-Más bien algo hastiado, pero tú iluminas mi noche

-¡Que dulce! Pero para que veas que soy una buena enfermera, te voy a ayudar a relajar con un buen masaje…

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Muchísimas gracias por leerme, por seguir mi historia, por sus comentarios, por los jalones de oreja para ponerme las pilas, Nercka, gracias por las bellísimas fotos de un amanecer que me enviaste para "inspirarme". De verdad que cada uno de ustedes es sumamente especial para mí, quisiera poder expresarlo mejor. No me canso de leer sus reviews, gracias por el apoyo para continuar…

Elisa: Gracias por todas tus porras, por el impulso, por tus palabras, por todo. La verdad anduve medio depre, pero ya estoy aplicándome para el siguiente capítulo para no fallarles en fechas, abrazotes

Yuukychan: Ya pronto sabremos de Archie y Annie, no coman ansias, es que debía ordenar todos los embrollos que hice pero ahí vamos, poco a poco

Nerckka: ¡Miles de gracias! Las imágenes son bellísimas, gracias por tomarte el tiempo, te mando un abrazo con todo mi cariño

Stear's Girl : Gracias amiga, tus palabras siempre son un aliciente para continuar, y respecto a las golosuras, pues apenas voy aprendiendo, pero ahí la llevamos

Ran1982 : Candy siempre será una llorona pero únicamente ante una persona: Albert, eso es algo que me encanta, pues solo con él se abre, y mi güero adorado, pues siempre ha sido noble y bello

Comolasaguilas: Ja,ja,ja. Leo tu comentario y sigo muriéndo de risa. Bueno al menos funciona echarles a volar la imaginación con mi mente cochambrosa jajaja

Flor Fritzenwald: ¡Exacto Florecita! Esa era mi intención hacer notar que su relación va creciendo, madurando y ambos se compenetran cada vez más

Magnolia A : ¡Que bueno que te gustó! Ahora han compartido (en este fic) un amanecer, un atardecer y una noche estrellada…

Amy: Siguele echando ganas nena, yo también la ahorcaba si hacía sufrir a mi güero, no te preocupes

Lucia Andrew : Conozco mucha gente que trabaja en hospitales, y de verdad que es un relajito total, como dice Candy, deben relajar el estrés para mejorar la atención, así que algo debía aprender ¿no?

Blackcat2010: Síii, ya no lo vuelvo a hacer. Si vuelvo a hacer un fic largo definitivo será M, luego quiero ponerlos cariñosos y no se puede

Y que agradecido ha de estar tu esposo, no si con aquello de los azulejos del fic colectivo yo también andaba… inspirada jajaja

Clau Ardley: Gracias hermosa, viniendo de alguien tan talentoso como tú, tus palabras me halagan de sobremanera

Chiquita Andrew: Gracias por comentar, estoy empezando a leerte, también te voy a dejar reviews

Gatita Andrew : Ja, ja, ja Todas queremos el paquetazo de Albert, cómo no, con mucho gusto. Miauu. Ah, y a mi también me encanta la historia del príncipe y la huérfana, muy a lo Cenicienta con todo y hermanastras (Leagan) pero con un príncipe más hermoso en todos los aspectos

Sara: Gracias linda, me da muchísimo gusto saber que te gustó, yo la verdad tampoco me hubiera resignado a no echarme al plato al güero, pero que se le va a hacer jajaja. Y por supuesto que van a llegar a todo, y me muero de ganas por escribirlo

Lady Lyuva Sol : Tu opinión es muy valiosa para mí amiguis, así que pronto te darás cuenta quién es la dueña de las quincenas del susodicho, al menos por aquí, porque ya sé que en la vida real, te es fiel