Treinta y dos

Eres el amor de mi vida

-Rachel cariño te quieres tranquilizar- se acercaba la rubia a Rachel tratando de sujetarla para que no matara a Santana.

-¿CÓMO QUIERES QUE ME TRANQUILICE?- dijo empujándola al ver que se acercaba a ella –NO ME TOQUES- grito

-Sabías que estuve con una chica antes de estar contigo- le agarro de la cintura con fuerza

-Pero ella fue tu primera vez- estaba furiosa y trataba de contener sus lágrimas –Siempre tienes que ser la primera vez de todas mis parejas o que te pasa- Rachel consiguió soltarse de Quinn y lanzarle una bofetada a Santana.

Rachel furiosa empezó a empujar a Santana con lágrimas derramando por su cara –Porque mierdas lo tuviste que hacer… no entiendes lo que me duele saber que eres la primera vez de Quinn… yo la amo la quiero tanto pretendo casarme y tener con ella una familia y tú… joder poco a poco te has convertido en mi mejor amiga… ahora cada vez que te vea te miraré como le primera vez del amor de vida…- no podía parar de llorar mientras le empuja y pegaba sin apenas fuerza. La rubia se quedó en silenció Rachel había confesado tantas cosas y estaba segura que fue su subconsciente; aunque se querían era un poco temprano para hablar de boda y formar una familia… Por no hablar de que acababa de confesar que era el amor de su vida.

Santana se guardó su orgullo a ver el estado en el que se encontraba su amiga y le abrazó con fuerza y aunque al principio la castaña trato de alejarse acabo cediendo -Rachel tranquila no pasa nada y nunca pasará entre Quinn y yo; sé que hay algo en tu interior que lo sabe, por favor confía en ello. Ella para mi es esa hermana que jamás tuve y tú eres alguien importante en mi vida como para hacerte eso…-

-No lo entiendes ¿no? Tú fuiste la chica que le hizo plantearse su heterosexualidad a Quinn, tú fuiste la que decidió romper sus reglas y sus ideales por ti y no por mí, tú fuiste su primera vez con una mujer… y no yo- decía llorando contra el pecho de la latina.

Todas quedaron en silencio escuchando de fondo el llanto de Rachel -Pero tú has sido mi primera vez en hacer el amor y eso es lo único que me importa- dijo Quinn muy segura rompiendo el silenció.

Rachel se fue separando poco a poco de Santana que esta tenía una sonrisa sin dejar de mirar a Brittany; al girarse se encontró con la mirada de enamora de Quinn esperándola con los brazos abiertos y se acurrucó en ella sin que su llanto cesará.

Quinn dirigió una mirada a sus amigas y salieron de la habitación de invitados cerrando la puerta para que las dejaran solas.

-Rachel cariño- dijo la rubia con suavidad separándose un poco para que la mirara pero la castaña no levantaba la cabeza–míreme por favor- le suplico la rubia dulcemente, pasaron unos segundos pero Rachel acabo elevando la cara para mirar fijamente a los ojos de su novia.

Quinn con la mayor delicadeza le limpió las lágrimas que seguían cayendo por las cuencas de sus ojos y sin apartar la vista de sus ojos –Te amo- dijo dándole una leve sonrisa.

-Me oyes bien: T-E-A-M-O y eso es lo único que me importa, puede que no hayas sido mi primera vez en tener sexo pero si has sido la primera persona con la que he hecho el amor. Yo sé que no soy buena mostrando mis sentimientos porque tengo miedo de que me hagan daño; pero gracias a ti poco a poco van desapareciendo esas inseguridades, porque sé que si te tengo cerca podré ser feliz. Porque cada vez que te veo reír mi corazón de un vuelco al escuchar esa melodiosa voz, porque me vuelves loca cuando te muerdes el labio tímidamente cuando algo te gusta mucho. Incluso cuando hacemos el amor antes de llegar al clímax siempre frunces el ceño de una manera tan adorable- la rubia la miraba con una enorme sonrisa recordando todos esos momentos y no pudo evitar sonreír más al ver como Rachel le devolvía una sonrisa mientras le escuchaba atentamente- Cuando te subes a un escenario te transformas en alguien tan grande que me encantan ganas de gritarle al mundo enteró que eres mi novia. Que eres solo mía. Que lo que más deseo en este mundo es secuestrarte y llevarte a una isla en la que estemos solo tú y yo. No puedo evitar sentirme celosa al ver como toda esa gente babe por ti cada noche; pero no sería justo para el mundo que se cohibiera de tu hermosa voz. A veces no te das cuenta pero cada segundo que estamos separadas en la misma habitación no puedo evitar observarte y en esos momentos lo único que deseo es que se paré el tiempo para estar toda mi vida observándote y ahí es cuando me doy cuenta que lo único que quiero tu felicidad y si puede ser a mi lado mucho mejor… -la rubia no llegó a acabar con su discurso ya que Rachel con lágrimas esta vez de felicidad en los ojos la beso con fuerza como si no hubiera mañana de mostrando todo el amor que podía llegar a trasmitirles su corazón.

-te amo, te amo, te amo, te amo…- le dijo Rachel repetidas veces hasta que Quinn la cayó con un beso esta vez más intentos.

Poco a poco fueron moviéndose hasta la cama con un leve movimiento Rachel quedó bajo de Quinn entre besos y algún que otro te amo se fueron quitándola la ropa.

Al quedar ambas desnudas Quinn comenzó a acariciar a Rachel hasta bajar a su centro-Mi vida está tu madre fuera- dijo Rachel con la voz entre cortada al notar como Quinn le acariciaba el clítoris.

-¿Confías en mí?- dijo la rubia mirándole a los ojos antes de introducir sus dedos dentro de la castaña. Esta con una enorme sonrisa asintió rápidamente.

Al recibir una respuesta afirmativa en seguida introdujo sus dedos dentro de la humedad de Rachel al hacerlo esta no pudo evitar gemir. Sonido el cual fue callado por un beso de la rubia.

Poco a poco el ritmo fue aumentando fue algo rápido pero al llegar Rachel podía notar su gran explosión la cual la volvió a callar Quinn con un beso. Del cual se fue separando de sus labios tan despacio que parecía que los tuvieran pegados, al notar que la respiración de Rachel se iba calmado.

Quinn aun si salir dentro de Rachel de dio un beso rápido e iba a salir de ella cuando la freno Rachel –Espera amor dame unos minutos- dijo Rachel todavía con la voz entrecortada.

Quinn se quedó observándola con una enorme sonrisa –te amo- dijo dándole un corto beso al separarse de Rachel puedo ver que se le caían lágrimas de los ojos.

-Cariño ¿te he hecho daño?- dijo preocupada Quinn acariciando su mejilla con la mano libre que tenía.

-No es eso mi amor. Estás lagrimas no son de dolor, sino todo lo contrario son de felicidad, es que me acabo de dar cuenta que tú y yo siempre hacemos el amor que por muy rápido que sea, siempre hacemos el amor y nunca tenemos sexo y yo… te amo más que a nadie y al sentirte dentro de mí es como si me completaras…, puede que pueda parecerte una estupidez o una cosa de niñas pequeñas que creen en cuentos de hadas pero tú me estas enseñando el verdadero significado del amor y no se… todo el cariño que me das…- empezaba a balbucear Rachel y Quinn decidió callarla de nuevo con un beso.

Al ver que la castaña más tranquila salió de ella con cuidado de no dañarla y la miró con una sonrisa mientras que entrelazaba la mano con ella y la otra le acariciaba la mejilla.

-Te amo- no era necesario decir nada más y la volvió a besar.

Al oír voces de una discusión fuera de la habitación recordaron donde estaban y se vistieron para ver que ocurria.

Con una enorme sonrisa y con las manos entrelazadas se encontraron con una situación que jamás se esperarían encontrar… al menos no tan pronto:

-Yo soy su madre, asique, yo seré quien organice la bosa- dijo Judy mostrando los genes Fabray con la ceja elevada.

- Y yo soy su mejor amiga, prácticamente soy como una hermana gemela para ella por lo que yo organizaré la boda- le discutía Santana con las manos en jarra y también con la ceja elevada.

Las Faberry estaban en shock, no querían saber cómo habían llegado a esa discusión pero al ver como su madre y Santana se dedicaban a discutir por como harían los arreglos florares de las mesas de los invitados Quinn les cambio de conversación -Mamá tu no estuviste en la boda de Puck y Ashley ¿no?- la mujer le miro frunciendo el ceño e inmediatamente negó- ¿Porque no se la cuentas Santana?-dijo Quinn ya que veía para donde se encaminaba su conversación y se veía a su madre y a Santana corriendo para pedir fecha en el juzgado.

-Te amo- le susurró Rachel.

-Te amo- dijo Quinn besándola.

Entre risas y cotilleos pasaron el día las seis juntas más tarde se les unió a ellas Kate. Ya que por la mañana la había pasado con Brody.

A la hora de dormir Quinn dejó que su madre se quedara en la habitación de invitados de la casa de su hermana, no sin antes obligarla a cambiar las sabanas, mientras ella iría al apartamento de Rachel para pasar la noche las dos juntas.

Y así lo hicieron; al llegar empezaron con algún que otro beso pero acabaron haciendo el amor, un par de veces, hasta caer dormida.