Treinta y Cinco
Dulces despertares
Habían pasado tres días desde que Rachel se había marchado a Los Angeles y los días parecían no ser tan pesados sin su ausencia pero en las noches era todo lo contrario y si a eso asumías que las malditas pesadillas no habían desaparecido y la estaban volviendo loca.
Todas las noches se levantaba sobresaltada en mitad de la noche y no podía volver a dormir por culpa de esos horribles sueños.
Y esta noche no iba a ser distinta a las anteriores, Quinn sobresaltada se levantó y miró el reloj, las tres de la mañana, suspiró dejándose caer sobre la almohada.
-Por lo menos esta noche he podido dormir una hora más- murmuro cansada.
Después de unos instantes observando el techo sin dejar de pensar en cómo esta vez había muerto Rachel hoyo como el picaporte de su habitación se movía y la puerta poco a poco se abría.
Apareciendo tras ella una preocupada Kate y una adormilada Britt aferrada a un gatito de peluche tal cual niña pequeña ambas se metieron en la cama con ella dejándola en medio y le abrazaron.
-¿Otra pesadilla?- dijo Kate abrazándola fuerte por un brazo. La rubia asintió lentamente sin dejar de mirar al techo derramando lágrimas.
-Rachie está bien Q no te preocupes, Brody y San nunca dejaran que le pasara nada- dijo Britt apoyándose sobre su hombro.
Al ver el mutismo de la rubia siguió hablando Kate-Solo son horribles pesadillas que jamás se harán realidad- le beso la frente al ver que Quinn no tenía ganas de hablar.
-No te preocupes que ahora nosotros te trasmitiremos nuestros sueños para que puedas galopar sobre un unicornio junto a Rachie- dijo inocentemente Britt con un bostezo.
Quinn no pudo evitar sonreír ante el gesto de sus amigas de sus amigas, la verdad que ambas habían sido sus mejores amigas por separado pero juntas hacían buena piña, apenas llevaban tres días conviviendo juntas pero parecía que llevaran toda la vida.
-Gracias chicas- les dijo con una pequeña sonrisa.
No dijeron más no necesitaban más poco a poco fueron cayendo dormidas la primera fue Britt aferrándose a su Lord Tubblington de peluche, luego Kate y por último Quinn.
A la mañana siguiente en LA se encontraban las dos chicas y el chico en el apartamento que compartían los chicos era su primer día de descansado después de tres días muy intensos tenían su primer día de descanso para poder conocer un poco la ciudad.
Desayunaron juntos luego se vistieron y fueron aparecieron uno a uno en el salón para planificar el día.
En ese momento se encontraban Rachel y Santana sentadas en el sofá hablando cuando apareció Brody con cara preocupado mirando el móvil.
-Chicas ¿Habéis hablado con vuestras novias?- dijo sin dejar de mirar el móvil con el ceño fruncido.
-No ¿por?- dijo Rachel preocupada.
-Es que he llamado a Kate varias veces y no me coge el teléfono- las miró por primera vez –Y las horas no pueden ser porque si aquí son las 10 de la mañana allí será… la una- afirmo rápidamente antes de que Santana dijera nada ya que todavía no se había hecho con la diferencia horaria.
-Espera que llama a Britt- dijo Santana cogiendo el teléfono del chico y poniendo el altavoz.
Un toque…, Dos toques…, Tres toques… y nada. Volvió a intentarlo pero nada.
Los tres se miraron preocupados –Voy a llamar a Quinn- dijo rápidamente Santana marco el número.
Y lo mismo primera llamada nadie lo cogió. Rachel le quito el teléfono y lo intento Quinn le colgó.
-¡Me ha colgado!- bufo Rachel levantándose del sofá con ganas de tirar el móvil pero Brody lo cogió rápidamente salvándolo ya que era suyo
-Espera lo vuelvo a intentar yo- dijo Brody marcando el móvil de Quinn.
Y un toque…, dos toques… -¿Si?- dijo una adormilada Britt.
-¿Britt?- dijo Santana.
-Saann!- dijo algo emocionada pero aun dormida.
-Britt ¿Estás bien? ¿Por qué tienes el móvil de Quinn?- dijo Santana preocupada.
-Estoy luchando con los dragones para salvar a Quinn y a Kate que le han conseguido atrapar tienes que venir a ayudarnos tu eres fuerte y siempre me proteges a mí - decía aun dormida sin saber que era la realidad y que era el sueño
Los tres chicos se miraron sin entender – ¿Britt, que dices? ¿Qué pasa? ¿Dónde están Quinn y Kate?- dijo Rachel entre preocupada y confusa.
-Espera- dijo pasándole el teléfono a Quinn que también estaba dormida.
-¿Quién es?- dijo desperezándose.
-¡Rubia hueca que le has hecho a mi novia!- le grito por el teléfono Santana.
-¿San que quieres ahora no ves estamos durmiendo?-
-¿Durmiendo?- gritaron los tres a la vez.
-No hace falta que gritéis- dijo mal humorada no tenía buen despertar.
-¿Quinn que haces durmiendo a estas horas?- pregunto Rachel algo más aliviada al ver que su novia estaba bien.
-Estoy cansada últimamente…- pero se cayó se prometió a sí misma no preocupar a Rachel con sus estúpidas pesadillas.
-¿Últimamente?- dijo curiosa Rachel
-Nada que últimamente en las noches… emmm… me canso mucho… si eso…- Se le notaba descaradamente que estaba mintiendo pero no podía ocurrírsele nada coherente y menos siguiendo en ese estado de somnolencia que la tenía algo ausente.
-Dios Quinn quieres callarte trato de dormir, por tu culpa no he dormido mucho estos días- dijo una adormilada Kate algo molesta por el ruido
-¿Kate?- dijo Brody con los ojos como platos.
-Toma te llaman- dijo Quinn pasando el teléfono a la morena.
-¿Quién cojones llama a estas putas horas espero que sea importante?-
-Kate son casi las dos de la tarde asique no me vengas con estás horas- dijo Santana molesta por la actitud de las tres chicas.
-Mira Santana no estoy para borderías a noche me acosté tarde y estoy cansada asique nos dejáis dormir tranquilamente que estamos cansadas-
-¿Se puede saber que hacéis por las noches para estar tan cansadas?- Pregunto Brody cansado por la actitud que estaban teniendo.
-Follarme a vuestras novias hasta que se corren sobre mí como unas perras- grito Britt malhumorada por no dejarle dormir haciendo que todos quedaran en silencio a través del auricular y recibiendo las miradas de shock de Kate y Quinn.
Después de unos segundos en absoluto silencio Kate y Quinn estallaron en risas y más tarde se les unieron sus parejas y Brody.
Todos reían jamás habían visto a Brittany de mal humor pero se veía que tenía genio.
-Esa es mi chica- dijo orgullosa Santana.
-Dios Britt recuérdame que jamás te haga enfadar- decía Brody.
-OMG Britt- dijo Rachel entre risas aun flipando.
Kate y Quinn no podían parar de reír.
Una vez que se calmaron todos y las tres chicas algo más despejadas, se pusieron a hablar bien con ellos les comentaron lo que iban a hacer por LA, luego les tuvieron que prometer un par de veces, que no se habían acostado entre ellas. Que les querían demasiado como para hacer alguna locura como esa a no ser que fueran muy tocadas por el alcohol.
-Mañana tenemos una fiesta de presentación de la serie- dijo Brody por el auricular.
-¿Qué?- dijeron las tres chicas
-No os preocupéis no beberemos mucho y nos portaremos bien- dijo Santana tranquilizando a sus amigas y a su novia.
-Vale pasarlo bien y cuidadito con lo que hacéis- bufaron las chicas no muy de acuerdo con que sus parejas se fuera a rodear de la atractiva gente de Hollywood menos sabiendo que irían modelos a la fiesta pero no podía prohibírselo ya que ellas también saldrían como los tres días anteriores.
-Creo que eso deberíamos decirlo nosotros- dijo Rachel.
-Sabes que no Rachel hemos salido todos los días pero a las doce cada una está metidita en su camita como buenas niñas que somos, si salimos es a la fiesta que hay en la piscina o los conciertos por el campus o en Central Park, no más- dijo Quinn con voz de inocente.
-Si claro cada una en TU camita- dijo Brody con burla enfatizando ese posesivo.
-Bueno os dejamos que tenemos que vestirnos y ponernos guapas para ir a la piscina disfrutar de LA- dijo rápidamente Quinn cambiando de tema.
-Que nada de guapas poneros feas muy feas- decía Rachel rápidamente.
Dijeron a la vez las tres chicas antes de colgar-OS QUEREMOS BESITOS- empezaron las chicas a hacer el sonido de los besos colgaron.
-Bueno una vez hablando con mí novia- dijo Santana levantándose y arreglándose el vestido ajustado que llevaba –Que tiemble LA que allá va Santana López- dijo saliendo con la cabeza bien alta, seguida por Brody y Rachel que reían negando.
