NI LOS PERSONAJES, NI LA HISTORIA DE CANDY CANDY ME PERTENECEN, PERO ÉSTE FIC, ES MI PEQUEÑO HOMENAJE A LA MISMA, TOTALMENTE CON FINES DE ESPARCIMIENTO.

32. Renacer

-¡Susana murió! ¡Qué suceso terrible! ¿Pero qué sucedió? ¿Y tú cómo sabes que ocurrió hace tres semanas?–preguntaba incesantemente la rubia visiblemente afligida

-Candy, es una historia algo larga; cuando estuve en Los Ángeles, coincidí con Terry y con Susy, al parecer él ayudó a Karen a encontrar apartamento, su primo James, se fue a vivir con ella; amablemente, Karen recomendó a Neal un piso junto al de ellos, donde Elisa, también va a vivir.

-Sin duda van a pasárselo bien –dijo sin reprimir un dejo de picardía

-No tengo ninguna duda, pequeña. El punto es que Karen es buena amiga de Terry y nos vimos un par de veces.

-Sí, lo sé. Ví una foto en el periódico, "galán" –resaltó la última palabra con sarcasmo

-Ja,ja,ja. Titulares absurdos, lo sabes ¿Cierto?

-Sí, Bert, lo sé perfectamente –afirmó rodando los ojos- pero ¿Qué pasó con Susana?

-Bueno, Terry me dijo que quería cumplir su palabra, pensaba enseriarse con ella, se le veía bien, recuperada, pero ella alegaba que deseaba estar con su madre, insistía en ir a verla, hasta que Terry optó por invitarla por una temporada

-Albert, no puedes culparla por querer estar con su mamá, debía amarla tanto…

-No la culpo, ni la juzgo nena; pero Terry le propuso algo coherente, la señora era joven y podía viajar sola, en cambio Susana insistía en viajar, y antes de que me digas algo, sé que tenía el derecho de hacerlo, que su discapacidad no debía ser motivo de freno, pero la chica apenas salía de su convalecencia, y hacerlo era una necedad. Terrence fue bastante firme con ella al impedírselo y tuvieron severos problemas. Ella, que siempre había sido independiente, alegaba que si no era su esposa, no tenía ningún derecho sobre ella. No me veas así, aunque lo hubiera sido, sabes que a mi parecer tampoco lo hubiera tenido, pero ella estaba a su cuidado, él se sentía responsable de su bienestar.

-¿Estaba enferma?

-Tuvo algunas complicaciones por la amputación

-¡Pobre mujer! Debió sufrir muchísimo, ya ha pasado demasiado tiempo, debía haberse recuperado al cien por ciento desde hace tanto…

-Tú debes conocer mejor el tema clínicamente hablando. Susy padeció diversas infecciones por no tomar los medicamentos

-¡¿Qué?! ¡Pero es una locura! ¿Por qué hizo eso? Acaso…

Candy no terminó la frase, recuerdos de aquella noche en que la actriz había intentado suicidarse, se agolparon en su mente

-Si crees que lo hacía por querer suicidarse, no fue así. La madre de Susana, llena de remordimientos y culpa, nos lo confesó luego del funeral. Susy no ingería los medicamentos con la absurda "esperanza" de preocupar a Terrence y lograr que él se acercara más a ella. Cuando la señora Marlow la descubrió, hizo todo lo posible porque eso no se repitiera; por ello contaba con una enfermera a su servicio durante el día. Prácticamente hacía un poco de niñera también. A causa de las recurrentes infecciones, sufría dolores terribles. Los médicos probaron diversos analgésicos, hasta que la morfina comenzó a ayudarla. –exhaló con fuerza y prosiguió apesadumbrado- Desgraciadamente, su dolor era emocional también y al parecer se hizo adicta. Físicamente se veía recuperada, su misma madre lo reconoció, pero ella alegaba que sentía dolor sin el medicamento. Como la enfermera le aplicaba la dosis recomendada por el médico, Terrence nunca imaginó que Susana se atreviera a aplicársela sola, no sabemos si fue la primera vez o no. El médico que certificó su muerte cree que ella lo había hecho las suficientes ocasiones para no temer aumentar la dosis. Fue muy doloroso para todos descubrir algo así, evidentemente su madre estaba destrozada, la señora estaba ya en Los Ángeles cuando sucedió todo, ella fue quien la encontró inerte en su habitación

-¡Dios mío! Parece una historia de terror; pero cómo es posible que un medicamento de ese tipo estuviera a su alcance, en especial después de su historial

-No lo sé pequeña, pero no vale la pena buscar culpables, ya de por sí el suceso es trágico

-Pobre Terrence, debe estar destrozado

-Lo estaba, la prensa se apostó afuera de su casa para capturar una imagen morbosa de su dolor. Afortunadamente, Eleanor lo apoyó todo el tiempo, de hecho, él se mudó a su casa. Y Karen lo ha ayudado mucho

El rubio recordó cuando a los pocos días del funeral, visitó a un Terry que se hallaba devastado, nervioso, temblando; con la firme intención de beber hasta olvidarse de todo. Le dolió tanto verlo en ese estado, con las ansias empeorando en cada segundo…

-Terrence ¡Tú eres fuerte! ¡No necesitas esta bazofia para sentirte mejor! –le aconsejaba el rubio

-No entiendes Albert. Soy un miserable, todo esto es mi culpa. Yo no pude hacerla feliz ¿De qué sirvió todo a cuanto renuncié si ni siquiera eso pude? Se volvió adicta por mi culpa. Si yo le hubiera prestado más atención, si hubiese estado con ella todo el tiempo… -decía desolado

-No podrías hacerlo aunque quisieras, tu trabajo también era importante, y no solo por tu crecimiento personal, sino para pagar las cuentas médicas

-Pero Albert, no me justifiques. La verdad es que no la entendía ni tampoco me interesaba hacerlo. Y ella, en cambio, ofreció su vida por mí. Perdió su carrera, sus sueños, su brillante futuro, su gran talento, por mí…

En eso, una tromba pelirroja había hecho su entrada directo hasta posar con sorpresiva delicadeza, sus rodillas frente al actor

-Terry, basta; te prohíbo que sigas diciendo tonterías. Sí ella te empujó, te salvó y desgraciadamente el accidente lo tuvo ella. Fué su decisión salvarte, nadie imaginó las consecuencias del accidente, pero no fue tu culpa. Lo que tú decidiste, fue quedarte a su lado y apoyarla, cosa que bien o mal, has cumplido

-No lo ayudes tanto –susurró el rubio

-Pero el hecho de que hables de su "gran talento" y "brillante futuro", es inventarte falacias

-¡Karen! –expresaron ambos hombres escandalizados por la dureza de sus palabras

-No me vean así, ya sé que soy una persona horrible por decir esto, pero Susana, que espero, en gloria esté, ¡Era una pésima actriz! ¡Un palo y nada más! No tenía ningún futuro brillante, al menos de manera cercana; era una nulidad. En cambio tú, sí tienes un futuro brillante. ¡Basta de autocompadecerte! Si no sufres por una cosa, sufres por otra –y con voz de exagerado tono trágico, empezó a actuar-"Mi papá no me quiso, mi mamá no me quiere lo suficiente para hacer pública nuestra relación. Candy no se volteó a verme, y cuando lo hizo, ¡Siguió de largo! No puedo hacer feliz a Susana." ¡BASTA! ¡Deja el drama para escenario, no para tu vida!

-No entiendes nada Karen… -dijo el actor mirándola con ira contenida

-No Terrence, el que no entiende eres tú. ¿Cómo querías hacer feliz a Susana, si tú mismo te empeñas en hacer tu vida miserable? ¿Tu padre no te quiso? ¡Al diablo, ni su apellido usas! ¿Mami no te presume? ¡Piensa tú en su carrera, no seas egoísta! Sabes lo duro que sería juzgada, y mucho más en la época que naciste, háblalo con ella y deja de atormentarte solo, quizá las cosas son más simples de lo que crees. Y Candy, nunca dijiste que era ella tu "viejo amor", yo cómo iba a adivinarlo, jamás te hubiera juntado con William, pero aún así, resultó algo bueno; éste hombre está aquí, tendiéndote la mano y tú me confesaste sentirte aliviado de que ella lo eligiera a él y no a algún otro patán. Perdón si te incomodo William, pero sabes que es la verdad… Terry… No fue tu culpa.

-Pero no la amaba Karen… La quise como no tienes una idea, y no se lo demostré… Yo tuve la culpa de todo. Su mamá dijo que ella anhelaba mi atención y yo estaba cegado ante mi propio dolor… Quizá si lo hubiera intentado, hubiese podido amarla como merecía…

-Dolor que es tiempo de dejar atrás Terry, Karen tiene razón. No tiene sentido reprocharse por lo que pudo ser. Ella sabía cuánto la querías, créeme, era evidente para cualquiera que los haya visto juntos: tu preocupación constante, tus atenciones hacia ella, no cabía duda de cuánto te importaba. No tengas remordimientos, Terry. Hiciste todo lo que estaba en tus manos para hacerla feliz, sus conflictos internos debían haber ido mucho más allá de ti. Estoy seguro de ello. Debes empezar a decirle adiós a los fantasmas de tu pasado… Incluyendo, aunque sea muy reciente, a Susy

-Karen, hija, sir William ¿Me dejarían un momento a solas con mi hijo porfavor?- Irrumpió Eleanor Backer…

-Eleanor es un pilar en la vida de Terry. Desde que empezó a vivir con ella, él cambió. Y cambió para bien, Candy. Me parece que aún tenían varios conflictos entre ellos, y me aventuro a pensar, que poco a poco los han ido superando. A los pocos días del fallecimiento, Eleanor convocó a una rueda de prensa, e hizo pública su relación con Terry, ella sabe manejar a la prensa con una magistralía admirable, por supuesto que dejaron de acosarlo con respecto a Susy

-Bert, me causa tanta pena lo de Susana, no puedo creerlo, no comprendo como una chica tan hermosa, tan buena, pudo vivir una pesadilla tan horrible…

-Pequeña, aunque es un suceso muy triste, no dejes que te afecte tanto, por favor. Lo único que podemos hacer por ella ahora, es orar por su alma.

-Tienes razón, Bert, pero es tan triste… Dentro de toda esta tragedia, me da gusto que Terrence se encuentre bien, supuse que podría estar muy afectado, pero supongo que ya no es un niño y debe ser más maduro para enfrentar los problemas

-Supongo que sí, pequeña; eso debe ser… ¿Te gustaría verlo?

-¿A Terrence? No ¿Para qué? Realmente creo que si en el fondo nunca compartimos tantas cosas como para ser íntimos amigos, pues ahora somos como dos perfectos extraños. Pero me alegra mucho que tenga tu amistad. Como amigo, eres invaluable, siempre sabes que decir. Te quiero Bert… -declaró con una gran sonrisa formándose en su rostro

-Te quiero, Candy…

-Por cierto, ¿Ya te dije que me encantaron las rosas? Aunque fue algo exagerada la cantidad que enviaste, ¡Llenaron toda la estancia de la pensión!

-Ja, ja, ja. Quise hacer algo especial por la culminación de un logro más. Me hubiese gustado más ir yo mismo, pero no iba a llegar a tiempo…

-¿Porqué flores? Se no te gustan…

-¡Claro que sí! Es solo que lo considero un regalo impersonal, que la gente da cuando no sabe que le agrada a la otra persona. Yo en cambio, sé que te gustan las rosas… -dijo mirándola con un dejo de orgullo

-¡Me gustan todas las flores! El lupinus, o la bluebonnet, el rudbeck, el visnaghe, el perifollo…

-¿Son justo las flores de..? ¡Candy, conoces perfecto las flores del camino!

-He recorrido este camino muchas veces, Bert. Cuando tenía 13 años, lo recorrí por primera vez. Recuerdo que aunque estaba algo decepcionada por no haber sido adoptada, iba llena de esperanza por un futuro en casa de los Leagan. ¿Te confieso algo? En el fondo, pensé que ahí podría volver a encontrar al príncipe de la colina…

-¡Pequeña!

-Y míranos, nunca imaginé hacer este recorrido con el mismísimo príncipe, con mi príncipe… Bert, soy tan feliz contigo

-Rojas sus mejillas como serbales son,

brillantes sus ojos como estrellas.

La más bella de todas con diferencia

es mi querida Candy

-¡Albert! ¿Estás cantando? –preguntó con alegría ante lo evidente, recibiendo como contestación de la dulce voz del rubio, otra entonada estrofa

-Subiendo y bajando colinas

llenas de mirtos verdes y helechos marrones

pasamos la cabaña del pastor y llegamos a la ciudad.

Todo sea por Candy…

El chico estaba inspirado, entre risas y aplausos de su novia, entonó algunas populares canciones escocesas, como Mairi's Wedding, (cambiando el Mairi por Candy), Flower of Scotland, Loch Lomond y Aud Lang Syne, hasta llegar a su destino: la cabaña del bosque, en Lakewood

-Llegamos ¿Quieres descansar? Debes estar agotada, luego del viaje en tren y en auto seguidos.

-No, pequeño, de hecho, me gustaría pasear por el bosque ahora que hay luz, ¿Te parece?

-Claro princesa, lo que tú quieras…

Empezaron entonces un pequeño recorrido en la propiedad Andry, siguieron de largo por la vacía casa Leagan. La chica recordó nuevamente a los caballos que siempre la acompañaron durante su estadía en aquellos tiempos

-¿Sabes? Incluso luego de que me habías adoptado, en ocasiones me escapaba e iba a visitarlos

-¿A los Leagan? –preguntó el rubio con incredulidad

-¡No! Ja, ja, ja. A César y Cleopatra, eran mis amigos. Tú mejor que nadie entiende cómo es eso

Y vaya que lo hacía; el solitario chico siempre había gozado de la compañía de los animales a los que ayudaba o curaba en el bosque, y los dejaba ir cuando se hallaban plenamente recuperados, sus "pacientes", lo reconocían, lo seguían, lo cuidaban. Una pequeña rebelde, incluso se había resistido a abandonarlo, luego de salvarla de una muerte segura. Ella no lo sabía, pero estaba agradecida a sabiendas de que gracias a él, no permanecía más en aquel confinamiento atroz, oscuro y sucio; desde entonces, se convirtió en su sombra, hasta que él, encariñado, la adoptó como su mejor amiga, Pouppé, la había llamado.

Siguieron el camino recorriendo los tres portales de la casa principal. Abrumados, pues a pesar de haber estado en aquel sitio muchas veces, nunca lo habían estado juntos, como una pareja. El portal de las rosas, que justo se hallaban en flor, el aroma inconfundible de ellas, los golpeó trayendo una ola de recuerdos a ambos. Siguieron caminando hacia el bosque, apesadumbrados.

¿Cuántas ocasiones Albert había estado allí con su familia? Con su padre, con Rose, con George, hasta que poco a poco fueron abandonándolo, todos excepto George, siempre leal, siempre un amigo en quien confiar, un guía, casi un padre, casi un hermano, como Rose… Hacía tanto que no se había permitido pensarla de tal forma, añorarla tanto como a una madre. Gracias a ella era el tipo de persona que era, gracias a ambos… No es que fuera malagradecido, había amado y admirado a su padre enormemente, aunque siempre estuviera inmerso en el trabajo. Ahora lo entendía. Cuántos veranos había explorado a su lado en ese bosque. Había deseado innumerables veces poder conocer a su madre. Se había sentido culpable tanto tiempo por el simple hecho de haber nacido, a sabiendas de que ella había muerto en cuanto nació… Tanto tiempo sin permitirse pensar en ello y ahora todo un cúmulo de emociones lo acogían. En eso, sintió el pecho mojado, Candy se refugiaba en su cuerpo y lloraba incesante

-Es mi culpa... es por mi culpa... que Anthony

-Fui yo quien te hizo adoptar...fui yo quien dio las instrucciones para organizar aquella caza del zorro…

Albert lo había sentido así tanto tiempo, que pronunció esas palabras con el profundo dolor que para él significaban. Le había fallado a Rose. Indirectamente había provocado la muerte de su pequeño sobrino. Abrazó con fuerza a la rubia y se permitió recordar cuando Anthony nació, había sido la mayor alegría de su vida sus escasos 7 años. Supo entonces, que el negarse a recordar a sus seres queridos, no era la mejor manera de vivir su vida. Debía poder decirles adiós…

Entonces ocurrió. Albert, al fin, luego de la pérdida de Rose, se sintió libre, en paz, y amado. Candy, en esos momentos, sufría una catarsis similar al percatarse que Albert, y no solo ella, sufrían por las inevitables despedidas de seres amados. Fue un instante. Pero ese instante se sintió casi místico, como un renacer. Él sabía que en sus hombros caía la responsabilidad de perpetrar el apellido, pero por primera vez, no lo sintió como una carga. Estaba seguro de que eso era precisamente lo que más anhelaba: una familia. Solo con ella se sentía así… Candy, a su vez, también se liberaba del fantasma de Anthony, siempre sería alguien especial en sus recuerdos, pero quería dejar ir todo el dolor que atormentaba su corazón desde aquél fatídico día de la cacería. Cuando ambos se sentían tranquilos, entrelazaron sus manos y empezaron el regreso hacia la cabaña.

-Bert, ¿pensarías que estoy loca si te digo que me gustaría nadar en el lago?

-¿A esta hora?

-El agua debe estar tibia, todo el día ha habido sol. Olvídalo, es una imprudencia de mi parte, ni siquiera traigo un traje de baño…

-No me parece que sea ni una locura, ni una imprudencia. No hay nadie en los alrededores, solo quítate el vestido

-¡Bert!

-¿Qué? No pensarás nadar con vestido. –exclamó con fingida inocencia

Al observar a la dubitativa chica, le propuso:

-Hagamos esto: Voy por unas frazadas y tú te metes a nadar.

-¿Yo sola? –preguntó decepcionada

-Cuando vuelva, entraré contigo, así tú decides qué te dejas puesto…

Albert se dirigió a la cabaña, y después de un rato, se paró en la orilla del lago, contemplando a su novia flotar boca arriba, con los ojos cerrados, disfrutando el momento, como si el agua pudiera limpiar y llevarse todo el dolor de hacía unos momentos. Pero como cualquier chico, no pudo evitar observar con detenimiento, la tela del fondo ciñéndose provocativamente a su cuerpo y un pequeño halo blanco a su alrededor, que no era otra cosa, que más tela de la misma prenda. ¡Adoraba a esa mujer! Así que sin más, se desvistió y se introdujo al lago, con ella, quien sin abrir los ojos le dijo

-Mmm, es tan relajante este lugar. Gracias por traerme Bert

-Lo sé, nena. Cuando nos casemos, debemos vivir cerca de un lugar para nadar, un lago, un río, el mar, qué se yo

La chica quiso incorporarse repentinamente al escuchar "cuando nos casemos", pero a causa de la sorpresa, terminó hundiéndose y tragando por accidente, agua. Él, de inmediato la sujetó entre sus brazos con firmeza, mientras ella tosía estrepitosamente

-¿Estás bien?

-Sí, cof, cof. Claro.

Con las mejillas sonrojadas por la tos, y por la vergüenza, de casi ahogarse, se abrazó a su novio e intentó disipar su incomodidad bromeando un poco.

-¿El millonario tío abuelo no puede hacer una piscina en su casa?

-Claro pequeña- contestó visiblemente divertido- pero no es lo mismo. ¿Qué harías sin el viejo abuelo rescatándote en el agua? Ja ,ja, ja. Retomando, supuse que tú querrías establecerte en un lugar más pequeño que la mansión de Chicago, con la naturaleza alrededor

-¿Para ti que es más pequeño? ¿Cómo la casa de Lakewood o como el departamento Magnolia?

-Quizá una casa de tamaño intermedio. Aunque confieso que me encantaría vivir contigo en el departamento otra vez, a escondidas -al ver el gesto sorpresivo de la rubia, se apresuró a aclarar- siendo solo "Albert" y ya, no escondiéndote a ti, por supuesto. Eres mi mayor orgullo, mi princesa…

La chica, emocionada, se abrazó al cuello masculino y unió sus labios con los de él, ¡Llevaba todo el día deseando hacerlo! Él, no quiso evitar recorrer el delicado cuerpo que tenía junto a sí, con sus manos, ¡La había añorado tanto! En una danza de besos y caricias, terminaron despojándose de las escasas prendas que les quedaban, ella abrazó sus piernas a la cadera del rubio y continuaron besándose con el frenesí de una pareja que se ama, y no tiene miedo de demostrarlo…

Luego de un largo rato, un vientecillo frío, los obligó a salir del agua, anhelando estar en un lugar más acogedor. Llegaron a la cabaña, envueltos en las frazadas que el rubio había llevado, ella se sorprendió de ver la chimenea encendida, con agua humeando encima. La casa se encontraba tan limpia como lo había estado la última vez que habían estado allí, muy diferente de cuando él la había rescatado de la cascada. Él, sin más preámbulos, le pidió:

-Ve al baño y abre la llave de agua para llenar la tina, yo llevaré agua caliente

Candy obedeció sin rechistar, pues sentía mucho frío, tal vez después de todo, había sido mala idea entrar al lago durante tanto tiempo, el aire se sentía helado al final. Albert templó el agua y dejó agua caliente extra

-Métete

-Pero…

-¡Estás helada! Voy a salirme, para darte privacidad…

-¡No! Quiero decir tú… También estás helado. Métete conmigo, por favor

Él, aceptó un tanto nervioso y pensando que con esas acciones y su gran autocontrol, merecía ser beatificado. Se colocó a espaldas de la chica y con suma ternura, lavó aquel largo y rizado cabello que tanto le gustaba. Posteriormente, la ayudó a salir de la bañera, ambos se enjuagaron mutuamente, y fueron a la habitación a vestirse con una prenda que era indispensable en su guardarropa cuando pasaban tiempo separados: el pijama de rayas. Prepararon unos sándwiches para cenar, junto a algunas frutas y té. Y se abrazaron preparados para dormir en la misma cama. Ni siquiera lo hablaron, era algo que ambos deseaban. Al siguiente día, irían desde temprano al Hogar de Pony

-¡Albert! ¿Qué pasó con Annie y con Archie? ¿Y su boda? ¡Me había olvidado de ellos!

-Calma nena, ¡Me asustaste! La boda sigue su curso. Mañana platicarás con Annie en el Hogar

-¿Va a ir?

-Sí, la invité. Tengo una propuesta para la señorita Pony y me gustaría que ustedes la apoyaran

-¿Qué es? –preguntó ansiosa

-Sshhhhh, hasta mañana, Candy…

...

CCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCCC

Hola, seguramente piensan que no tengo perdón, por tardarme tanto en actualizar, peeeeero no ha pasado una semana sin que les comparta un mini de los aportes que realicé para mi grupo, el CEA, en el marco de la guerra florida, que por cierto me ha tenido toda loca este mes . Espero los hayan leído, agradeceré mucho si me dejan su opinión. El último que subí se llama L'amour a vec toi (El amor contigo) Es una historia alterna, y me encantaría si le dan una oportunidad y la leen.

Como muchos sabrán, según las fichas de identidad que publicó Misuki, la fecha oficial del cumpleaños de Candy, es el 7 de mayo. Algunos sitios organizan un evento a modo de festejo, muchas chicas escriben algo alusivo o presentan alguna bella imagen; yo, en cambio les voy a subir otro capítulo, así que el miércoles, sin falta, nos leemos por aquí.

Respecto al capítulo, estuve leyendo diversas historias de muertes de famosos actores-actrices en los años 20's, y las drogas, fueron un motivo bastante más común de lo que hubiera imaginado, por ello elegí esa manera de terminar con el personaje. Sé que Terry permaneció con Susana más de 10 años, tristemente, Misuki nos da a entender en su novela que no llegó a amarla, pues nunca se casó con ella a pesar de ser una pareja públicamente. Yo quise "liberarlo" antes, a mí, me fascinaría saber qué hubiera hecho el actor, sin motivos para atormentarse ¿Habría conseguido entonces, cumplir su promesa de ser feliz..?

Quiero aclarar que los pasajes del paseo en el bosque de Lakewood, están basados en la última carta de Candy a Albert en el epílogo de CCFS, pero ya saben, aderezado con mi retorcida imaginación

Infinitas gracias por su paciencia y apoyo durante los 32 capítulos de este fic, les mando a todos un fuerte abrazo, y espero me sigan acompañando en el tramo que resta…

Condeza: Muchas gracias por seguir al pendiente, de verdad he tratado de no fallar a nuestra cita de los martes, pero ahora ya regreso con capítulos en vez de minis, prometo

Elisa : ¿Respirar aire alberfan? Pues donde te andas metiendo mujer? Muchas gracias por tus reviews, por tu gran e invaluable apoyo. Y creo que todas las albertfan quisiéramos que Terry fuera feliz, pero en ocasiones, los desagradables comentarios de algunas de sus propias fans, son las que nos hacen detestar al personaje. Me explico, a los 3 galanes de Candy, los conocemos con sus defectos y virtudes, todos conocemos la obra original ¿cómo atribuirles virtudes falsas por ser mi favorito? ¿porqué achacarle defectos falsos por no serlo? En los fics supongo que todo se vale, pero incluso hay quien lleva sus argumentos más allá…

Stear's Girl : ¿golosuras en la cabaña? Mmm, creo que a todas se nos antoja eso, pero quizá (o solo quizá) suceda algo más… lindo

MiluxD : ¿de plano me vas a quemar en leña verde? ¿Tan mal me porto? Ya no Militus, prometo ser bruja buena

Sylvie : Que pena me da Susana, pero ya en el principio había decidido su personalidad, eco de una declaración de Misuki donde decía "que no era tan buena". Quizá en alguna historia futura la redima a ella, así como aquí he comenzado el camino con los Leagan

TsukihimePrincess : Albert siempre fue detallista a lo largo de toda la historia original. El hecho de que en el colegio le pague una suite, los trajes del festival, el obsequio del diario, y hasta el cuadro de Slim (sin ofender susceptibilidades) aquí, tendría que seguir siéndolo

Nerckka : La reflexión de Terry, fue para darnos cuenta que el chico había crecido también. Tal vez no tanto como hubiera querido, péro todo lleva un proceso. Lo indudable era que no amaba a Susana, y respecto a los rubios, no, no, no creo que me subestimas ¿tomados de la mano? El amor, el amor…

Amigocha : he de aclarar que Misuki fue quien mató a Susana, yo solo adelanté el suceso un poquito, no es para que me odien, en todo caso, reclámenle a su creadora jijiji

Yuukychan: Respecto a Annie y Archie, ya lo sabremos, no me olvido de ellos, pero todas querían saber lo acontecido con Susana. Diste en el clavo, precisamente a mi me gustaría demostrar que un personaje, aunque no sea el favorito, puede tener un final ya no digamos feliz, pero si digno, no quiero descargar mis frustraciones en personajes que tan feliz me han hecho, independientemente de si me gustan sus cualidades o no. Gracias por releer el fic. Respecto a que te vas a leer adaptaciones de Terry, me parece muy bien, el primer fic que yo leí, fue uno de él precisamente, que aunque está muy bien escrito, no me gustó por parecerme muy absurdo escencialemente el manejo de algunos personajes

Ran1982 : No amiga ¿cómo crees? Ya Albert no cede el amor de Candy ni aunque lo torturen jjijii

Faby Andley: ¿Qué hará el terrible? Espero que empiece a madurar, nunca es tarde...

Chiquita Andrew: Arghhhh casi le atinas con lo de la tía abuela, pero no voy a decir más, si no, luego ya no me vas a leer ¿Qué pasará en la cabaña? Pues en tu fic, ya sabemos que puede pasar en un futuro jajaja

Lety : Muchas gracias, me han emocionado tus palabras. Ojalá sigas aquí, conmigo en esta aventura

Eva Mara Hernndez : Pues Terry es importante en la historia, al igual que Archie, Stear, Paty, Annie, Elisa y Neal. Yo quería saber que sucedió con ellos, aunque los pilares fundamentales son Candy y Albert. Ojalá les guste el camino que he elegido para cada uno

Maxima jajaja, me dio mucha risa tu comentario, saludos, nena

Maryel Tonks : Con lo cursi que soy, supuse que pensarían que lo iba a dejar. Y lo hizo, aunque de una forma un poquito más cruel

Clau Ardley: me encantó tu reflexión: "una vez el mismo le dijo a Candy -No me impongas el agradecimiento- y al final alguien más se lo impuso y ¡de que forma!.." Tienes toda la razón, por eso, yo deseaba saber que haría un Terrylibre

Guest: nena agradezco mucho que me digas que te has vuelto adicta, me halaga en demasía, pero te agradecería mucho que pusieras tu nombre en los comentarios

CandyFan72 : "Si ella está verdaderamente enamorada no importa si terry esté libre" Exacto, ambos lo están, así que Terry deberá buscar su propio camino ¿lo hará?

lady susi : pues sí era algo maquiavélica la Susy, quizá no tanto como me dices, pero al final, lo era

Iris Adriana : Muchas gracias, de verdad me emociona mucho que me digan cosas tan lindas. Efectivamente, he tratado de hacerlos crecer un poquito, aunque aún casi todos son jóvenes e inexpertos

Veritoto.: a mi parecer, Terry no tiene oportunidad con Candy de ningún modo, lo siento, pero pues está madurando, quizá se encuentre a alguien por ahí…

Sara: Sufimiento eterno jajajaja, muero de risa. Yo he leído varios fics donde deben alterar la personalidad de Albert de modo negativo, y aún así… Me gusta mucho más el rubio. Morí de risa con tu comentario de William Wallace, hasta me imaginé a Terry gritando jijiji

Gatita Andrew : Esa cabaña…cómo se anoja, no crees? Jijiji Albert sabemos que es un caballero, pero de que se porta mal, se porta mal…

CECI ANDREW 1980: Gracias a ti, por seguir aquí, pues sí, intento darlo, si lo consiga o no, es opinión de ustedes, pero de el esfuerzo ahí está, no hay duda

Paloma : Yo también, aunque en mi vida real no me desarrollo así, al menos en la ficción, me gusta todo romántico y feliz

sayuri1707: no te preocupes, todo se revelará…