NI LOS PERSONAJES, NI LA HISTORIA DE CANDY CANDY ME PERTENECEN, PERO ÉSTE FIC, ES MI PEQUEÑO HOMENAJE A LA MISMA, TOTALMENTE CON FINES DE ESPARCIMIENTO.
33. ¡Feliz Cumpleaños, Candy!
Candy y Albert, habían pasado un día que quedaría grabado en su mente por siempre. Aquél viaje a Lakewood se había convertido en un renacer espiritual. El sentir el apoyo mutuo, les había hecho valorarse, si era posible, aún más. Dejaban atrás el dolor, sufrimiento y la culpa, dando paso a la esperanza; un proceso que les había llevado demasiados años, culminaba con la comprensión y empatía hacia el sentir del otro, con la demostración de un amor real y no idealizado, con el compartir la tristeza de la pérdida y posteriormente la alegría de haberse hallado, de saberse unidos en un plano más allá de lo tangible.
La demostración física de afecto era un paso natural, pero él, no iba a aventurarse más allá, había esperado demasiado para echar las cosas a perder. A aquella mujer que casi idolatraba, jamás podría exponerla a ser el blanco de cotilleos, no otra vez. Sería su mujer ante la sociedad y solo entonces, la amaría libremente, mientras, se conformaría con sentirla junto a él, con abrazarla, con recorrer ese cuerpo que tanto anhelaba, respetando siempre, los límites autoimpuestos…
Durmieron juntos, con las piernas entrelazados y sintiéndose como en casa, por primera vez, en mucho tiempo. A la mañana siguiente, Albert preparó un desayuno sencillo, pero delicioso, cuando hubo estado casi listo, puso café para despertar a su novia con el apetecible aroma, como en la época cuando vivían juntos. La reacción de la rubia sucedió exactamente como lo había planificado, había cosas, que quizá nunca cambiarían.
Se dirigieron al Hogar de Pony, pararon un momento en el pueblo para comprar algunos víveres y cuando Albert le preguntó a Candy qué prefería llevarles a los niños, ella respondió sin pensarlo: dulces. En el camino, ella explicó que las golosinas, en el Hogar, eran un lujo que solo se permitían en ocasiones especiales como navidad, o cuando alguien los donaba; el presupuesto podía ser limitado y la señorita Pony prefería ser precavida para que los niños no tuvieran carencias. El chico entendió entonces algo que ya presentía, el porqué de su afición a los dulces y postres, y sintió esa necesidad de protegerla, más que nunca. Al llegar, Candy corrió emocionada a encontrarse con la hermana María y la señorita Pony, las mujeres más importantes de su vida. Los niños, también salieron emocionados a saludar a la chica y a su novio. Annie llegó al poco rato, el chofer de su padre la había ido a dejar.
Albert entonces, procedió a explicar su proyecto a las damas. Explicó que había hecho "negocios" con el señor Cartright y que el terreno del Hogar de Pony, ahora había triplicado su tamaño. Pero eso, no era todo.
-Hemos creado una fundación, ésta se hará cargo de apoyar a algunos orfanatos, el proyecto inició, porque solo dos sitios en el país tenían la capacidad de albergar a los niños que perdieron a sus padres en la guerra, niños que no podían ser mantenidos por su madre o que habían perdido a ambos. Queremos que el Hogar de pony amplíe sus instalaciones, llevar a cabo una remodelación completa del lugar. Así como también, si ustedes lo permiten, contratar a personal para ayudarlas en el cuidado de los pequeños y en la limpieza, ya que es demasiado trabajo, y si con la ampliación se albergan a más niños, sería mucho más. También tendrían un presupuesto mensual otorgado por las empresas Andry, para sufragar gastos esenciales. Quiero reiterar que es solo un proyecto, ya que la decisión es de ustedes.
-¡Pero por supuesto que aceptamos, señor Andry! Es una propuesta muy esperanzadora para más niños que necesitan un hogar, además de espléndida-dijo la señorita Pony notablemente emocionada
-También, un médico vendría cada mes a checar la salud y el desarrollo de los infantes, y evidentemente, también podrá venir en cuanto se le requiera.
-Pero Albert, en el pueblo, no hay médico ¿Vendrá alguien de Chicago en caso de que un niño enferme? Siempre ha sido al revés, hay que viajar a la ciudad en caos así…- preguntó Annie
-Tienes razón, no hay médico en Lakewood, pero un buen amigo abrirá una clínica.
-¿Aquí? ¿Resultará? –preguntó la chica algo escéptica
-¡Claro! Hay muchas casas de descanso de millonarios en los alrededores, ellos serían una buena entrada económica, además de la gente del pueblo que ahorraría mucho en viajes. En definitiva, la clínica tendría mucho trabajo. Pero ¿quién renunciaría a vivir en una ciudad grande, al trabajo con horario fijo en un hospital? No creo que algún médico… A menos que no trabajara en un hospital… -comentó Candy
-¡Exacto! En la ciudad, la gente prefiere ir a un hospital, que a una clínica, por lo tanto, no hay demasiado trabajo para él, pero aquí, en cambio…
-¡El doctor Martín!- exclamó la rubia
-Sí Candy, el doctor Martín se establecerá en Lakewood.
-¡Albert! No… No sé que decir. ¡Gracias! –dijo la chica al borde de las lágrimas
-No me agradezcas aún. Voy a necesitar de su ayuda. –aclaró viendo significativamente a Candy y a Annie- Necesito que alguien ayude a la señorita Pony y a la hermana María a desarrollar el proyecto. Desde indicar al arquitecto las necesidades primarias, hasta redactar listas de los requerimentos básicos del Hogar, alguien que conozca las necesidades de los niños y pueda viajar de Chicago a Lakewood para afinar detalles, y por supuesto, alguien que no se autolimite en exigir que las cosas se lleven a cabo como deben de hacerse, que no tenga pena de pedir lo que los chicos deben tener.
-Suena como si describieras a Candy, Albert
-Yo, me sentiría muy honrada si confías en mí para esto, sabes cuánto significa para mí este lugar y cuánto me importan los niños, así como el amor incondicional que le tengo a estas hermosas y admirables mujeres que me han hecho quien soy- afirmó la rubia
-Muy bien. También necesito que se organicen recaudaciones para incentivar a otros empresarios a unirse a la causa. Ya saben, las cosas que les gustan a los ricos: fiestas y bailes. Al estar frente a socios y adversarios, la mayoría no se resistirá a apoyar, no querrán quedar mal frente a otros socialmente hablando
Las miradas se posaron en Annie, quien notablemente nerviosa, declaró
-Pero, yo nunca he organizado un baile, no sé si podré…
-Annie, pronto serás la señora Cornwell. Tarde o temprano empezarás a hacerlos. Sería maravilloso si en vez de realizar fiestas por trivialidades, defiendes una causa en la que crees
-Claro Albert, cuentas conmigo, pero me ayudarás ¿Verdad Candy?
-Annie, yo tampoco he organizado un evento así, pero cuentas conmigo, lo sabes. Algo debí aprenderle a la tía abuela y tú a tu madre –dijo riendo alegremente
Luego de comentar algunos puntos respecto a la ampliación, el rubio, a sabiendas de las ansias que carcomían a las dos amigas, sugirió:
-Candy, ¿Por qué no vas con Annie a la colina mientras yo afino algunos detalles con la señorita Pony?
-Muy bien, Bert. –y mientras abandonaban la estancia, la rubia movió los labios en lo que el chico adivinó como un "gracias" y le hizo un guiño con el ojo.
-Señor Andry, ¿Va a explicarme de una vez qué sucede? –preguntó la perspicaz señorita ante un rubio que sorprendido, rompió en carcajadas
-Estamos acostumbradas a descubrir cuando esconden secretos, ya que regularmente son travesuras –añadió la hermana María
-Y usted, señor Andry, tiene esa mirada de ocultar una travesura
-Muy bien, me han descubierto, pero de todas formas lo iba a decir. Deseo pedir su aprobación para una distinta propuesta…
…
Ajenas a la conversación que se llevaba a cabo entre las bondadosas mujeres que las habían criado y William Andry, las chicas corrían hacia la colina como hacía muchos ayeres
-Annie ¡Por el amor de Dios! Explícame qué sucedió entre Archie y tú para que la tía abuela tomara una medida tan drástica como el oponerse a su boda
-Candy, me da tanta vergüenza, pero… Aquí voy. Primero, déjame contarte que a papá le está yendo muy bien en los negocios y ha decidido establecerse en Chicago permanentemente, estamos terminando la mudanza. ¡Podré ver a Archie con mayor frecuencia! Además, he conseguido un mejor empleo, en una boutique de la ciudad, ¡En la exclusiva zona de Magnificent Mile! Incluso he pensado que tal vez en un par de años, yo misma podría abrir mi propio negocio.
-¡Eso es fantástico Annie! Estoy segura que Archie te apoyará en lo que decidas, tú sabes que Paty y yo, lo haremos. Vaya, ahora tendremos quien nos oriente al ir de compras, quizá un cambio de look, me vendría bien
-Ni hablar Candy, cambiar no. Pero, podríamos afinar tu estilo para cuando acompañes a Albert a algún evento, sería grandioso sorprenderlo con una imagen muy sexy de su novia, ¿Qué te parecería un look tipo flapper?
-Ja,ja,ja. ¡Por supuesto que no! Si me corto el cabellos a lo Garconne, voy a parecer hombre. Ya de por sí tengo cuerpo de niño ¡Imagínate con ese aspecto!
-Candy, no digas tonterías. Pero está bien, algo tan drástico haría que a la tía Elroy le diera un ataque, ¿Cómo luciría una Andry con un vestido tan corto? ¡Casi puedo escuchar su reclamo!
-Y hablando de la tía, ¿Qué sucedió?
-Cuando llegamos de Florida, la señora Elroy, me sugirió quedarme en su casa a descansar al menos un par de días, por lo largo del viaje. Eran los últimos días que íbamos a pasar juntos, porque él se reincorporaría al trabajo, y yo tendría que regresar a casa de mis padres. Archie tuvo la ocurrencia de pasear por los jardines, me dijo que en la noche podía apreciarse mejor el aroma de las rosas, y aunque no se asemejaba a las Dulce Candy, era delicioso; también me propuso observar las estrellas, en fin, todo indicaba un paseo romántico. Con lo que no contábamos era con que su tía nos vería
-¿Y?
-Y que el paseo resultó tan romántico, y Archie me besó tan apasionadamente… ¡Jamás se había dejado llevar así! Y para no arriesgarse a que nos vieran, me dijo que fuéramos dentro, a una de las habitaciones de huéspedes de las que están en la tercera planta.
-¿Quieres decir que tú y Archie ya..?
-¡Ni siquiera alcanzamos a llegar! La tía nos interceptó. Le gritó a Archie que era un inconsciente, y que entendía el motivo de nuestro compromiso. A mi no me dijo nada, pero con lo que le gritó a él fue suficiente, prácticamente insinuó que yo era una ofrecida, y que había "atrapado" a su sobrino con mis "favores"
-¡Qué vieja bruja!- exclamó tapándose la boca de inmediato, después de todo, era su tía de quien hablaban
-Lo peor es que públicamente repudió nuestro compromiso, aunque dijo que para evitarle la vergüenza a la familia, de saber que un Andry es tan "engatusable", según sus propias palabras, empezó a alegar que mi familia no estaba al nivel de la suya y que mi padre estaba en la ruina. Afortunadamente, Albert impidió que la situación se saliera de control. Discutieron fuertemente, él le dijo que con sus chismes, podría arruinar la reputación de mi papá en el ámbito comercial y hacerlo ir a la quiebra, y que entonces él podría demandarla por injurias, que si eso sucediera, él no podría hacer nada para impedirlo. Por supuesto que papá ni siquiera habría considerado hacer algo así, pero ella se escandalizó lo suficiente para detenerse. También Albert nos defendió y dijo que todo era producto de su desbocada imaginación, que Archie le había aclarado que me había invitado a contemplar las estrellas desde el ventanal que se encuentra en un estudio, creo que Archie ni siquiera le había dicho eso, pero Albert es un genio, la acorraló al punto de hacerla creer que su mente estaba más retorcida que la de un sátiro, y por supuesto, ella se arrepintió de pensar mal. La verdad es que no íbamos a hacer nada, solo queríamos besarnos…
-¡Annie! Al menos hubieras hecho que valiera la pena todo el embrollo
-La valió, Candy. La boda se adelanta, ya no tendremos que esperar todo un año. En mi cumpleaños haremos público el compromiso.
-¡Felicidades! Me alegra tanto que todo haya resultado bien. Y ahora lo del Hogar, no podría ser más feliz…
…
Candy y Albert pasaron tres días más refugiados en la cabaña del bosque, paseando, jugando y durmiendo juntos.
-Pequeña ¿Estás segura de querer establecerte en el Hogar de Pony en el transcurso de la remodelación?
-Sí Bert, habrá mucho más trabajo con los niños. Además, podré ayudarle al doctor Martín a darse a conocer.
-¿Justo ahora que regreso a Chicago? –preguntó haciendo un mohín
-¡Mi pequeño! Prometo visitarte todas las veces que tengas tiempo libre
-Yo te visitaré también. Aunque dudo tener demasiado tiempo libre. Incluso ahora George me está excusando en la empresa. En este noviazgo hemos pasado más tiempo separados, que juntos…
-No digas eso, estamos más juntos que nunca. Aunque el tiempo sea insuficiente
-Me gusta esta casa. Quizá la amplíe también. No quiero volver a la mansión de Lakewood. Tiene demasiados malos recuerdos, me gustaría más volver aquí
-¿Por qué no la vendes? No me veas así, prácticamente está abandonada. Parece que a todos les trae malos recuerdos.
-Quizá tengas razón, nena. Pero no pensemos en eso, voy a aprovechar mejor el tiempo que nos queda aquí, y ¡Te voy a comer a besos..!
…
El correr de los días empezó con abundante trabajo para todos. Albert se carteaba con Candy prácticamente a diario, siempre había algo que contarse. Las visitas realmente fueron muy esporádicas a causa del trabajo, así que Candy le pidió expresamente, como regalo de cumpleaños, un día de vacaciones, a lo que el chico respondió que según George, "ya había tomado las vacaciones del resto de su vida", pero la invitó a la ciudad, so pretexto de asistir a la gran fiesta de cumpleaños de Annie, donde anunciarían el compromiso de los chicos. Albert incluso invitó a los niños del Hogar para celebrar con Candy en la mansión de Chicago y mandó un autobús por todos. Candy, por supuesto, se permitió invitar a Tom y al doctor Martín, en especial para tener manos extras con los pequeños, que a pesar de estar muy bien aleccionados para comportarse, los niños, siempre se portarían como niños. Incluso Pouppé iba con ellos.
Pero el rubio había pensado en todo. Contrató algunas niñeras para su cuidado y planeó algunos paseos guiados al museo de Historia Natural, al Acuario, y al centro de la ciudad a observar el movimiento y la construcción de algunos edificios con innumerables pisos que llegarían hasta el cielo –o al menos, así lo expresaron los niños- Por supuesto, con helado y golosinas incluidas. También les organizó algunos juegos en la piscina, donde Stear, Paty, Archie y Annie, ayudaron, pues no quisieron perderse la diversión. Hasta la tía abuela parecía contenta con el bullicio en su casa, pues había elegido quedarse a pesar de que su sobrino había insistido en obsequiarle algunos días de relajación en un conocido balneario. Albert no fue a ninguno de los paseos, pues sus obligaciones no le daban pauta, pero se encargó de que hubiese suficientes personas para cuidar de los infantes y tanto la señorita Pony, como la hermana María, pudieran disfrutar los recorridos, sin embargo, a la hora de la cena, los tres días que pasaron en la mansión, compartió con ellos, e incluso se daba tiempo de desvelarse un poco, tomando té con Candy y charlando en la cocina. Justo el sitio donde se habían hecho novios…
Candy no terminaba de creer la hermosa remodelación que el rubio había mandado a hacer en su habitación, con las paredes pintadas de verde claro y los nuevos muebles, muy al gusto de la chica, aún con el olor a madera que tanto disfrutaba, lo consideró, el mejor regalo de cumpleaños, y el rubio alegó que tenía ahora, un pretexto más para disfutar sus visitas a la mansión.
El día de su cumpleaños, Annie la invitó a la gran tienda donde laboraba para que la conociera, pero en realidad, tenía orden expresa de Albert para elegir un vestido adecuado, para la fiesta en su honor y ¿Por qué no? Otro para la de Annie. Paty, no quiso perderse la diversión y también fue con ellas. Las dos pelinegras, insistieron en elegir un vestido rosa para la festejada, a ella le pareció un tanto exagerado, para una fiesta familiar, pero se distrajo al tiempo que les contaba como Albert en persona, le había llevado el desayuno a la cama y lo había compartido antes de irse a trabajar. Incluso, la había alimentado en la boca, ¡Le había parecido tan dulce! Lo había visto tan cansado aquellos días, que no pudo evitar externar su gran preocupación por la salud del chico, pero ya habría tiempo de charlar con él, se dijo; pensando en consultarlo con el doctor Martín.
Paty le ofreció entonces su regalo de cumpleaños, -un despunte de cabello, en una estética sensacional, aseguró- pero en realidad, le hicieron un tratamiento en el cabello, la peinaron de manera que sus risos resaltaran, y la maquillaron de forma muy natural, después de todo, ¡No quería enfadar a la tía! Suficiente con el amable gesto de aceptar a tantos invitados.
Cuando regresaron a la mansión, Candy se quedó estupefacta, el salón estaba completamente decorado con globos de colores inflados con helio y bastantes ramos de Dulce Candy con florecitas silvestres, adornaban las mesas, brindándoles un aspecto elegante pero a la vez, divertido. Sin embargo, lo que hizo que la rubia rompiera en llanto, fue ver a los pequeños vestidos con elegante ropa de fiesta. Para ella, que había crecido en un orfanato, ese detalle significaba mucho, pues sabía con seguridad, que regularmente los niños se vestían con ropa usada, ya sea de donaciones caritativas, o heredada de otros chicos más grandes. Y por supuesto, jamás usaban ropa tan fina. Incluso Tom, siempre tan brusco, se notaba profundamente conmovido con el gesto, pero como no deseaba demostrarlo, de inmediato se dirigió a los chiquillos en cuanto la vió entrar
-Niños, vamos a darle a Pequitas, el recibimiento que practicamos
-¡Sorpresa Candy! ¡Feliz cumpleaños! –gritaron a coro
De inmediato, la tía abuela ordenó que sirvieran la comida, la cual era completamente informal, contrastando con el atuendo de todos, pero les encantó: hamburguesas, hot dogs y papas fritas. Le pareció una ocasión memorable el ver a la tía Elroy, degustando semejantes platillos ¡Con cubiertos! Sin duda, Albert había elegido el menú pensando en los niños, pero para decepción de la rubia, tampoco ese día había llegado a comer.
Comenzaba a atardecer, cuando Tom, propuso salir a jugar un poco con los pequeños, y a Candy, que adoraba estar al aire libre, le pareció una maravillosa idea, pues se divertía mucho con todos sus seres queridos reunidos para la ocasión. Lo que no imaginó, ni en sus más remotos sueños, fue lo que sucedería a continuación.
Stear y Archie la esperaban en la puerta de la mansión, ataviados elegantemente, con su Bonnie Prince Charlie
-Vamos Candy, que te vamos a escoltar hacia tu regalo
La sonriente rubia, no pudo evitar una gran emoción al ver a sus paladines vestidos así. Se veían tan apuestos con el tradicional traje escocés y tan distintos de los muchachitos con quien había bailado hacía tantos ayeres…
La llevaron hacia un costado del patio, la parte donde las flores inundaban el jardín. Entonces, observó a dos elegantes caballos árabes, que eran acariciados y mimados por los niños, a quienes Tom repartía algunos terrones de azúcar para consentirlos.
-Esos son… ¡César y Cleopatra! ¡Son ellos!
La chica, rompió a llorar, acercándose a los animales, y sintiendo, la enorme paz que te transmite el volver a encontrarse con viejos amigos
-Pero ¿Cómo? ¿Quién hizo esto?
-¿Quién crees, Pequitas?
Y entonces lo vió. Acercándose, justo frente a ella, al príncipe de la colina. Guapo, varonil, con un aspecto bravío absolutamente arrebatador, usando el tartán ligeramente distinto al de sus paladines, que de inmediato reconoció como el tartán del patriarca, y con Pouppé al hombro
-No llores, Pequeña. ¿No recuerdas que eres mucho más linda cuando ríes?- le dijo al estar cerca
-¡Albert! –exclamó lanzándose a sus brazos, al su sitio favorito en el mundo. Observó de reojo a Stear haciendo señas a los niños, pero no le importó, el mundo podía dejar de girar y ella seguiría sintiéndose en un sueño. Un hermoso sueño al lado de un príncipe maravilloso- Gracias por todo lo que haces por mí, te debo tanto…
- Candy, yo soy el que te debe demasiado. Mi vida misma, nunca podré terminar de agradecerte por ello. Eres la mujer más bondadosa, alegre y hermosa que he conocido. Eres mi Galatea, mi mujer ideal. Jamás creí que se pudiera amar así, pero eres la razón de mi existir. Nuestro amor es sublime, va mucho más allá de cualquier sentimiento idealizado; es real y casi tangible. No quiero volver a separarme de ti, ¿Me harías el honor de casarte conmigo?
¡El príncipe de la colina le proponía matrimonio! ¡El príncipe de la colina le pedía que se casara con él! El más hermoso, guapo y perfecto adonis que había conocido estaba frente a ella brindándole su corazón. El hombre más bueno, gentil, amable e inteligente le ofrecía su vida, su alma, su cuerpo… ¡Delante de todo el mundo!
-¡Sí! ¡Sí! Bert, te amo ¡Te amo!
Los rubios se fundieron en un beso, y al empezar a separarse, pudieron observar decenas de globos de Cantoya, que los pequeños, incentivados por Stear y Paty, soltaban al cielo, iluminando la tarde, como lo están los corazones de todos
…
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¡Horas en poder subir este capítulín, pero al fin, lo conseguí! Lamento el retraso, pero mi internet perdió señal anoche, me dormí tardísimo reiniciando el módem, picando aquí y allá, pero supongo que la tormenta influenció en la pérdida de señal. Muchas gracias por darme la oportunidad y leerme. Disfruto enormemente leyendo sus comentarios, no olviden dejarme uno. Nos leemos el martes ;)
Este capítulo va dedicado especialmente a mi amiga Elisa, quien no pasa un capítulo sin que me deje comentarios lindísimos; por motivo de su cumpleaños, un abrazote y ¡muchas felicidades!
…
Clau Ardley: güero chismoso jajaja. En CCFS hay una carta de Candy a George, donde le dice justamente algo así, menciona que George siempre fue hermético respecto al tío abuelo a pesar de su insistencia, pero que al tío abuelo no le para la boca en hablar de George, jajajaa, bueno, es la manera de la autora para que conozcamos el perfil de don bigotín, su vida y su pasado; pues no imagino al hermético señor Johnson contando su vida a Candy; pero también con ese detalle, sabemos que Albert agarra confianza y se suelta de lengua jajaja
Elisa: ¿Misuki fue sádica con sus personajes? Sí, definitivamente, en especial con las muertes injustas de Anthony y Stear, a mi parecer. Todos los personajes presentan problemas terribles, la enorme diferencia, está en la forma de enfrentarlos. Por ejemplo: Paty es débil y se deja influenciar por Elisa, pero se da cuenta de su error y trata de corregirse, aprendió, aunque su debilidad resurge en cuanto fallece Stear, termina por controlarse como una persona madura. Annie, en cambio es egoísta en diversas partes de la historia, y a pesar de no llevar una vida tan dura, en especial al ser adoptada como la de Candy, sigue envidiándola. Albert tuvo una infancia horrible, llena de pérdidas y casi enclaustrado, sin embargo, trata de dar lo mejor de sí, no se amarga, viaja no para huir de responsabilidades, sino para ayudar a los necesitados; en cambio, Terry que también tuvo una infancia mala, no tan sufrida, pero sí con unos padres egoístas, se amarga y no encuentra manera de mostrar su descontento más que infringiendo reglas para su diversión. Huye de obligaciones. Y la misma Candy, que cuando parecía que su vida iba a mejorar, solo se llena de humillaciones y malos tratos, pero como dice Stear, "ella es como un ángel, nunca se enoja" siempre enfrenta la vida con una actitud positiva y alegre. Ayuda desinteresadamente a su prójimo aunque no lo conozca (mmm ¿a qué otro personaje me recuerda?)
Respecto a que te llamas ermitaña, me parece que bastantes por aquí andamos igual, por eso te insisto, deberías abrir una cuenta de fb para chismosear a gusto
Florcita : Saludos. He pensado que de verdad Albert, a pesar de estar contra algunos convencionalismos, era un todo un caballero, y si se alejó de ella para evitar murmuraciones de los vecinos en el Magnolia, me parece lógico que también esperara a casarse para consumar su amor
sandra : gracias, ojalá me des tus impresiones, de este también.
condeza: gracias, me encanta contestar a todos y cada uno de los reviews que recibo. Me hacen sentir muy especial por el hecho de tomarse el tiempo de escribirme algo, lo menos que puedo hacer, es contestarles
Olimpia; Gracias, por tus bellísimas palabras. Me conmueven en demasía, suficientes para incentivarme a seguir…
Sara: me emociona mucho que pienses así, yo también he leído fics que aunque me gusten mucho, en el fondo pienso "mmm Albert no haría algo así", principalmente aquellos donde lo pintan celoso o posesivo, ni hablar donde le inventan cosas horribles a su persona. Así que el hecho de que te parezca que sigo fiel a la esencia del personaje, me hace pensar que no lo estoy haciendo tan mal. Y me emociona también que conozcas las canciones que cantó el príncipe, me dice que no hago mal en agregar esos detallitos
Blackcat2010: amiga, me reí como loca con tu comentario, me encantó; claro que esos consejos para el terrible hubieran estado geniales, pero como se siente rebelde, no los hubiera llevado a cabo por el mero gusto de llevar la contraria jajajaja. Me dio mucha risa que catalogaras a Karen como perra insensible, yo creo que los verdaderos amigos, hacen eso, te abren los ojos, te hacen ver tus errores, aunque duela… Me halaga que te guste los detalles que he intentado adaptar de la novela, aunque no como calca, sí como detalles relevantes. Y concuerdo contigo, he leído bastantes fics donde por mucho que digan "respetar a Albert", lo terrytizan. Incluso al duque, que deberían aborrecer por ser tan mal padre, lo pintan de héroe ¿? Igual que a Terry, tan no lo aceptan, que le inventan cualidades de las que el personaje carece, y que por mucho que madure, no iba a cambiar tan radical, pero bueh, ni desgastarse, ya mejor trato de evitarlos, me alivia saber que consideres que respeto la esencia de los personajes, especialmente, a sabiendas de que tú los conoces tan bien
Amigocha: así es, mi Susana no quiso suicidarse, pero sin querer lo hizo, la morfina fue una causa de muerte "común" en actores de la época, pero ella tenía pretexto para usarla, el dolor que padeció por la absurda idea de no cuidarse adecuadamente, de no seguir las órdenes médicas, de obsesionarse con quien no valía la pena, porque simplemente no la amaba… Triste, pero quise darle un final un poco más digno que los que regularmente he leído…
Gatita Andrew : todo un honor que te gusten las situaciones entre los güeros, en ocasiones pienso que quizá exagere entre esas muestras de amor, pero el hecho de que gusten, me alegra como no tienes idea. Respeto a Susana, creo que la historia del personaje ya de por sí es trágica, así que quise "liberarla" a ella también, nadie merece estar con una persona por obligación, creo que si se hubiera dado la oportunidad de conocer a Terry antes de su enamoramiento, quizá no le hubiese gustado tanto, aunque también creo que con la convivencia, ambos podían haberse llegado a enamorar si no se hubieran visto mutuamente como una obligación, ya que en el fondo, eran bastante compatibles
Nelly : pues pasó lo que moría porque pasara, la declaración de mi güero, pensé mucho en si debía ser Albert o el príncipe quien la dijera, pero creo que él haría lo posible por complacer a Candy en todo. Ya le ha demostrado con creces, que siempre será Albert para ella, así que me dije ¿porqué no?
Faby Andley : Es un detalle muy romántico, y aunque aparentemente efímero, nos dice mucho de su personalidad. Yo sí me lo imagino realizando ese tipo de acciones con Candy, porque siempre le importó su bienestar y comodidad por sobre todas las cosas
Stear's Girl : Emo decimonónico, jajaja, lo vuelvo a leer y me vuelvo a reir. Amiga, agradezco tanto tu opinión, sabes que la valoro en demasía. El día que tú me digas que la historia se ha tornado aburrida o mala, la termino de inmediato. Gracias por tus palabras, siempre son un aliciente. Y pues siempre hace falta un amigo así, algo cruel, pero sincero, en definitiva, al menos Terry, ha encontrado un amigo, que ya es decir mucho, pues el personaje no se abre fácilmente con otros
CECI ANDREW 1980: ¡Argh! Me cachaste en mis viles intenciones jajajaja. Pues sí, el rubio quería hablar con la señorita Pony de una propuesta, quizá la más importante de su vida…
Viviana: Según yo, Candy y Albert, es una pareja que se ama, que se desea, y que han tratado de demostrarse físicamente su amor, mediante besos, abrazos, y caricias. Caricias que han ido subiendo de nivel, que les han hecho conocerse, lo cual me parece sumamente importante antes de la consumación de ese amor físico ¿porqué? Porque me parecería absurdo que en la noche de bodas hicieran el amor como conejos y tuvieran cientos de orgasmos sin conocerse, como he leído en diversas historias. Y aunque siempre se justifican alegando que Albert es un hombre experimentado, todas las mujeres somos diferentes. Además de que pienso que por muy abierto que fuera, no me parece el tipo de mujeriego, para tener tanta experiencia. En mi opinión la mujer a la que desea, es una. Le ha brindado placer, pero siempre con un límite, pues ante todo la respeta y eleva a un nivel de futura esposa, no de amante en turno. Respecto a CCFS, he agregado algunos detalles, pues al final es un fic y nada más, así como he agregado detalles tanto del manga, como del animé, pues me parecen importantes para la trama, pero no es mi idea el hacer una copia fiel de ninguno. Te agradezco mucho tu opinión
Paloma: Terry no busca a Candy, ella es quien lo busca a él. Y él aparentemente, no cambia. Es el perfil que su autora delineó. Como adolescente quizá se justifique, pero como adulto, no. Al menos para mí la única razón viable, sería saber que ella, ya ha seguido con su vida.
Maryel Tonks: De acuerdo contigo, el que Candy llame tío abuelo a Albert, me parece muy íntimo, me suena a complicidad, es como "conozco tu secreto, y voy a usarlo cada que pueda", además de recordarme, todo lo que como tío abuelo, hizo por Candy
Ran1982: jajaja, esa escena del lago merecía más golosura, pero se la pueden imaginar jijiji. Ya no voy a tardar tanto en actualizar, es que de verdad, la guerra ocupa muchísimo más tiempo de que uno imagina
AnaEdith: Susana murió por una sobredosis ¿porqué se hizo adicta? Definitivamente todas las adicciones son psicológicas. Independientemente de la adicción netamente física. Ella traía muchos fantasmas en la cabeza, y nos lo demuestra "enamorándose" de un tipo que apenas conoce. Te mando un abrazo, querida y ojalá el leer historias locochonas, te sirva de distracción y hasta de relax
lady susi : Claro, yo creo que el sentimiento que más nos provoca Terry en el animé es frustración ¿porqué no buscó a Candy? ¿Porqué no mandó a Susana por un tubo cuando estaba sana? ¿porqué la eligió a ella dos veces? ¿Porqué dejó a Candy tres veces? Y en el manga peor, ¿Porqué maltrata a Candy? ¿Porqué se encela de un muerto? ¿Porqué no intenta siquiera entenderla? En fin, a mi me hubiese encantado ver a un Terry más adulto, maduro, sin dudas y libre
MiluxD : Súbelo Peque. La historia, a pesar de ser distinta a lo acostumbrado, es buena. Ya sabes que comentarios negativos siempre habrá, regularmente de "guest" así que ya sabríamos de donde vendrían. Esas fans locas, ni caso hacerles, este sitio es de esparcimiento. Anímate, yo te apoyo
Lady Lyuva Sol: gracias Lady, preciosa. A mi parecer, antes de tomar una decisión como el casarte, es porque esa persona, es tu mejor amigo. Candy y Albert ya lo eran antes de declararse su amor, pero me parece que han reafirmado esta relación. ¿Golosuras? Siempre queremos, cuando alguien nos gusta, más aún, si existe un sentimiento, no nos hagamos jijiji
Magnolia A: Pobre Susana, a mi me da compasión, pero no por su discapacidad física, sino por su incapacidad emocional de valorarse lo suficiente como para buscar una relación con un hombre que quiera amarla. A Terry le gustaba, y quizá, en un mundo ideal, podía haberse enamorado de ella, pero en el instante que él lo siente como obligación, creo que esa posibilidad se anula, me hubiese encantado saber que ese par fue feliz el tiempo que estuvieron juntos, pero lo dudo
TsukihimePrincess: Pues es que ¡pobre hombre! Tanto que quiere y no se anima jajaja. Mi güero, tan propio él. Pero a llegará la noche de bodas, y entonces se va a desquitar bien y bonito
CandyFan72: Nooo! ¿cómo que la cigüeña? Si eso precisamente es lo que nuestro rubio no quiere, chismes sobre Candy. A mi me encantaría, pero este Albert escarmentó con los chismes de los vecinos y no la va a arriesgar. Pero de que sabe por donde llegar, claro que lo sabe y muuuuy bien. Gracias por leerme, hermosa
Chiquita Andrew: A mi también me gustaría escribir más detalles amiga, pero creo que no vuelvo a clasificar un fic entre este par como T, voy a escribir puros M en adelante jajaja. Pero bueno, ya sabes que no puedo aguantar mucho sin poner mi advertencia de lemon. Ahora se los dejé a la imaginación, pero la mía, ya se fue muy alto, así que pronto habrá más golosuras, lo prometo
