NI LOS PERSONAJES, NI LA HISTORIA DE CANDY CANDY ME PERTENECEN, PERO ÉSTE FIC, ES MI PEQUEÑO HOMENAJE A LA MISMA, TOTALMENTE CON FINES DE ESPARCIMIENTO.
El final del capítulo, contiene lemon, si no te gusta este tipo de lectura, abstente de leerlo, el inicio de la escena está marcado con negritas.
34. La noche de la proposición
Aquel día se había convertido en el más maravilloso en la vida de Candy. Se sentía eufórica, radiante y absolutamente feliz. Sus niños, sus queridísimos niños del Hogar de Pony, habían vivido momentos que ni en los más ambiciosos sueños, sus cuidadoras les hubiesen podido proporcionar.
Sus hermanos de crianza y sus grandes amigos: Annie, Paty, Archie, Stear, y Tom, junto a las mujeres que la habían educado y a las cuales amaba y respetaba: La señorita Pony, la hermana María y hasta la tía Elroy, estaban a su lado; también, su último jefe y amigo, el doctor Martín, se encontraba ahí. Incluso, sus entrañables caballos, César y Cleopatra lucían felices por el reencuentro. Pero lo más importante, él estaba allí.
Llevaba todo el día ansiando verlo, agradecerle todo lo que hacía por ella, y cuando pensaba que no podía ser más dichosa, algún suceso en ese alocado pero grandioso día, sobrepasaba al anterior haciéndola más feliz. Y exactamente eso era lo que acababa de suceder, él había llegado.
Se había vestido como la primera gran ilusión de su vida. Se veía tan gallardo, sumamente varonil y guapísimo enfundado en aquél traje que tanto significaba para ella: el apellido, la pertenencia a una familia, a un clan, acceso a una privilegiada educación, a lujos con los que nunca había soñado, el tartán de los Andrew, solo podía recordarle todas las cosas que él había hecho por ella. Ese hombre, por quien toda su vida había dado un enorme giro, especialmente del destino seguramente desgraciado, que había de tener en México. Ese hombre, que una y otra vez la había salvado de la catástrofe, que la había apoyado en cada decisión y que la había instado a crecer y a ser dueña de su propio destino. Ese hombre, al que había confundido con el príncipe de un cuento maravilloso, y que con cada acción, le demostraba que no distaba de serlo. El hombre que desde niña la había respetado y protegido, que la había aconsejado, que sin importar su posición, podía bromear con ella como su mejor amigo, como cómplice.
El primer chico a quien ella había besado, el primero en pedirle ser su novia, el hombre que la había hecho vibrar como mujer y aún así, la respetaba al punto de resguardar celosamente su virtud. El hombre más importante de su vida: Albert. Su Albert.
Su Albert acababa de proponerle matrimonio, frente a todos sus seres queridos y ella había aceptado. Si antes se había sentido feliz, ahora se encontraba en la cúspide del paraíso.
Aún en shock, y con los ojos nublados de lágrimas, regresó a la Tierra cuando sintió deslizarse en su dedo anular un anillo, ni siquiera podía verlo con claridad, pero no importaba, era el símbolo de que se convertiría en la esposa del hombre que amaba.
Escuchaba lo que parecía un extraño rumor y cuando se percató de la realidad, se trataba de un gran aplauso que todos los presentes les brindaban.
Candy no pudo reprimir los deseos que la consumían siempre que estaba frente a aquél rubio y sin pensarlo, se lanzó a sus brazos. El chico, que también estaba profundamente conmovido, la abrazó como si quisiera no soltarla nunca y emocionado, la alzó en vilo y giró sobre su eje, ambos comenzaron a reír eufóricos hasta terminar en francas carcajadas ante la perplejidad de los adultos allí reunidos que se sentían envueltos en la alegría de la pareja. Finalmente, George, fue quien se atrevió a romper el mágico momento entre los rubios
-¡Esto merece un brindis!
-Pero antes del brindis, déjanos felicitar a los futuros esposos –dijo Archie
Annie y Paty se precipitaron a abrazar a la chica
-¡Candy, felicidades! ¡Serán muy felices!
-¡Gracias, Paty!
-Candy ¡Por Dios, vas a sacarle un ojo a alguien con esa roca! Déjame verlo bien ¡Es hermoso!
Annie por supuesto, se refería al espectacular solitario que adornaba la mano de la rubia, cuyo diamante, era visiblemente más grande que el suyo. La señorita Pony, Tom y la hermana María, emocionados, también se acercaron a felicitarlos, mientras los chicos abrazaban efusivamente a su tío y los niños brincoteaban alrededor.
La única persona que se ausentó justo en esos momentos, fue la tía Elroy, quien en silencio, regresó a la casa. Se permitió observar a la pareja y contagiarse de su dicha. Con todos los niños entusiasmados, fantaseó con el día que la mansión se volviera a llenar de risas y juegos de un pequeño Andry, sería grandioso. ¡Cuánto tiempo hacía desde las últimas travesuras de Stear, Archie y su querido Anthony! Perdida en su fuero interno, remembró que hasta hacía apenas unos meses, ella misma se hubiese opuesto terminantemente a dicha unión. Recordó cuando había conocido a esa pequeña rubia, cuan fácil la había juzgado por las maldades de Elisa y Neal, que a fin de cuentas eran solo unos niños. Y recordó la tremenda decepción que había sentido en Miami al escuchar de los labios de su propia hijastra, Sarah Leagan, que ella tenía pleno conocimiento de los perjurios que sus hijos habían realizado sobre la chica huérfana.
Tan solo unos días antes de la inauguración del hotel, ella misma había hablado con George acerca de la relación de William con Candice, y con plena seguridad, le había informado que el capricho de su sobrino, había de llegar a su fin. Para su sorpresa, el siempre reservado señor Johnson, por primera vez, no había callado su opinión:
-Considero señora Andry, y disculpe mi atrevimiento, que la relación entre la señorita Candy y el señor Andry, debe ser decisión de ellos, de nadie más.
-¡George! Entiendo que su lealtad hacia William le haga respetar y hasta defender esa relación. Yo no tengo nada en contra de esa jovencita, sé que mi sobrino y todo el clan, estamos en deuda con ella por haberlo cuidado en su convalecencia, que quizá él no estaría con nosotros si no fuese por eso, y créame que estoy profundamente agradecida. Pero por agradecimiento, la gente no se casa. William lleva ya mucho tiempo con esa relación, la he permitido, porque no deseaba que él se encaprichara y cometiera alguna insensatez, pero si continúa por más tiempo, la gente comenzará a murmurar. Esperarán una boda y eso es imposible. Además, es hora de que el patriarca comience la búsqueda de una esposa digna del apellido, una relación seria. Esta fantochería debe terminar.
-Señora Andry ¿Se puede saber porqué usted está en contra de que la señorita Candy sea considerada un prospecto serio de esposa?
-No me malinterpretes, George. A Candice también le buscaré un buen prospecto. En la inauguración, vendrán muchos distinguidos miembros de la sociedad norteamericana y ya tengo algunos jóvenes en mente para presentarla, con seguridad habrá alguno interesado en unirse a la familia. Respecto a William, en esa fiesta va a conocer a la futura matriarca, ya tengo a la mujer ideal, de hecho, tengo tres mujeres ideales, él mismo habrá de elegirla. Todas ellas pertenecen a familias de gran abolengo.
-Así que todo se resume a un apellido…
-No es solo el apellido, George. La esposa de William no puede ser una huérfana y menos con el pasado de Candice. Ella era una ladronzuela y una pérfida en el colegio, además del comportamiento disoluto al que se exhibió viviendo con William. Estos hechos son de conocimiento público y no puedo permitir que una futura matriarca tenga semejante pasado a cuestas. Sin contar lo vulgar y salvaje que puede ser, después de todo, a Neal lo llegó a golpear. Tu deber es hablar con él, exponerle lo que te he dicho y hacerlo entrar en razón de una buena vez, su capricho ya se cumplió, es momento de tomar su responsabilidad en serio.
-Sra Elroy, por primera vez, voy a negarme a su petición. Conozco a William, con todo respeto, me atrevo a decir que incluso mejor que usted. Para él, Candy no es un capricho. Él está verdaderamente enamorado. Ha habido otras mujeres en su pasado, y nunca lo había visto así. Candy es el futuro de la familia. Incluso, le aconsejaría que usted no interviniera, pues él, la va a elegir a ella sobre el qué dirán, sobre el apellido, y sobre usted misma
-¿Qué? Pero ¿Cómo te atreves a decir eso? ¿Él te lo ha dicho? -preguntó azorada
-No, pero lo sé, porque ese muchacho es un libro abierto para mí. Piénselo, quizá el pasado de la señorita Candy, no es lo que usted cree…
Y sin más, la había dejado absorta en sus pensamientos. La confirmación de sus palabras vendría solo un par de días después, cuando Sarah, frente a los distinguidos invitados, en pleno baile inaugural, había pedido una disculpa pública al objeto de sus desprecios. Limpiando su nombre sin importarle manchar el suyo propio. George había tenido razón, y quizá ella misma habría sido repudiada de la familia si se atrevía a oponerse a la unión de los rubios. El pasado pesaroso de la chica, no lo era más, la educación de Candice, ante la sociedad era producto de las enseñanzas de la tía Elroy, así como la de sus muchachos. William había ordenado las piezas como en un tablero de ajedrez, y todos sus movimientos se habían realizado con magistralía frente a sus ojos sin que siquiera, ella se hubiera dado cuenta.
Ahora, se iban a casar. En el fondo sabía que eso iba a suceder. Quizá por ello había desistido de su plan con rapidez. Su muchacho se veía tan feliz, como nunca lo había visto. Lo merecía. Ella mejor que nadie, sabía cuánto lo merecía.
Luego de una ronda de abrazos, lágrimas y sinceras felicitaciones, entraron a la casa para degustar el pastel y realizar el brindis propuesto por George, para su sorpresa, la tía Elroy había ordenado sacar el mejor vino de la cava, así como había pedido, sirvieran espumosas malteadas a los niños del Hogar para hacerlos partícipes de la celebración. Ella misma, fue quien dirigió las primeras palabras a la concurrencia
-William y Candy, aprecio con beneplácito la forma en que se han dado las cosas entre ustedes, es hora de empezar a forjar el futuro del clan. Sé que van a formar una hermosa familia, y sabrán encaminarla hacia rumbos exitosos preservando las tradiciones y buenas costumbres que nos han sido legadas de generación en generación. Espero Candy, estés consciente de la enorme responsabilidad, que conlleva ser la esposa del patriarca. William, estoy orgullosa del hombre en quien te has convertido, elegiste bien. Enhorabuena.
¿La tía abuela les estaba dando su bendición? El rubio pensaba que su tía poseía una personalidad kafkiana, y probablemente nunca la terminaría de entender, pero su reacción superaba con creces lo surrealista de cualquier cuento, aunque esta vez, para bien. Incluso, pornprimera vez, la había llamado con el diminutivo de su nombre. Candy fue quien reaccionó primero y se acercó a abrazarla
-Tía abuela, ayúdeme a aprender todo lo necesario. No la defraudaré, se lo prometo
La señora Elroy sentía su pecho henchir de orgullo, esa muchachita la había sorprendido gratamente.
En adelante, la fiesta de cumpleaños se convirtió en una celebración que los presentes jamás olvidarían. Hicieron distintos brindis, los jóvenes bailaron y comieron un delicioso pastel de chocolate.
Cuando los rubios bailaron, tenían una sonrisa imborrable en su cara. Candy se percató de inmediato, que su sueño se había hecho realidad: bailar con el príncipe de la colina, en un gran salón, vestida con un hermoso vestido ¡Justamente rosa!
-Si esto es un sueño, no quiero despertar… Te amo, Bert
- Yo también te amo, Pequeña. Y no, no es un sueño, Candy. Eres mi más bella realidad, y me has hecho el hombre más feliz del mundo al aceptarme…
Esa misma tarde, los chiquillos partieron de regreso al Hogar de Pony en compañía de sus "madres". Tom y el doctor Martín, se fueron con ellos. Candy se quedaría en Chicago para el fin de semana que celebrarían el cumpleaños de Annie en la residencia de los Britter, y formalizarían su compromiso. A pesar de que Annie también invitó a Tom, a la señorita Pony y a la hermana María a su fiesta, ellas sabían que el evento carecería de la informalidad de la fiesta de la rubia y amablemente rechazaron la invitación, pero le desearon un feliz cumpleaños y la llenaron de bendiciones, al igual que a su pequeña niña pecosa.
Agradecieron a Albert por todas sus atenciones y él les aseguró que llevaría a Candy de regreso él mismo, y que no se preocuparan por ella, pues iba a intentar convencerla de pasar unos días más en la mansión.
Los niños también agradecieron por todo y educadamente se despidieron. Stear y Paty agradecieron recíprocamente su ayuda con los globos de Cantoya, se notaba que se sentían muy cómodos entre los pequeños.
Tom abrazó a las chicas que consideraba sus hermanas y con sinceridad les deseó lo mejor en su futuro matrimonio, pero las chicas no se abstendrían de ponerlo en aprietos
-Y tú Tom ¿Cuándo sentarás cabeza? –preguntó Annie con fingida inocencia
-Ejem, Flacuchita, no me hagas esas bromas, que soy muy joven aún
-¡Tom! ¡Pero qué dices! Si eres mayor que nosotras. Anda vaquero, dinos ¿Hay alguna muchacha que te haya robado el corazón?
-Ja, ja, ja. Hay muchas, Pequitas –dijo viendo disimuladamente a Paty- Pero ninguna disponible, quiero decir, ninguna dispuesta a aguantar mi ritmo de vida. Seguramente seré el tío solterón toda la vida
-¡Tommy! Eso suena muy triste, no lo digas ni de broma –exclamó Annie
-Velo por el lado bueno Annie, será el niñero oficial de la familia –dijo Candy
-¡Candy!
-Vamos, Tom, eres bueno con los niños, y si no deseas formar una familia pues…
-¿Y quién dice que no deseo formar una familia? Simplemente, creo que no es necesaria una mujer para ese propósito
-¡¿Qué?! –preguntaron sorprendidas
-Quiero decir, mi papá y yo formamos una familia, no me hizo falta una madre para ser feliz, a Jimmy, que lo adoptó el señor Cartright, tampoco.
-¡Ah! Tom supongo que tienes razón…
Cuando todos se hubieron marchado, la tía abuela se retiró a descansar. Albert invitó a Candy su acostumbrado té en la cocina, pero los Cornwell, George y las chicas, no los dejaron solos, y siguieron celebrando hasta entrada la noche.
Candy entró a su flamante habitación recién decorada, completamente exhausta por los eventos del día. Observó con detalle el hermoso anillo que su novio le había puesto y se sintió plena. Se dio un baño rápido para quitarse la brillantina del peinado y el ligero maquillaje. Se sentó en el taburete del tocador a desenredar su cabello extrañando ya a Albert ¡Anhelaba que fijaran la fecha de la boda para no separarse más de su amado rubio! Y como si le hubiese leído la mente, escuchó unos golpecitos en la ventana. La abrió presurosa y se encontró directamente con una mirada tan ansiosa como la de ella. Sus labios se posesionaron de la boca del chico, justo como había deseado hacerlo toda la tarde, pero por pudor, no había hecho. Él, respondió besándola casi con desespero
-¡Candy me hacías tanta falta!
-¡Oh, sí! ¡Tú también, Bert!
La acostumbrada ronda de apasionados besos no podía faltar entre ellos, y el haberse contenido casi todo el día para no dar un espectáculo bochornoso, daba como resultado una ansiedad desesperada en ambas partes, por estar juntos, abrazados, besarse y probar cada rincón de sus cuerpos.
Las manos parecían encontrar solas el camino. Cada vez con menos inhibiciones, las caricias entre ambos se habían convertido en una necesidad. Los pijamas no tardaron en caer al piso, ella, desabotonó con rapidez los botones de la camisa de su novio, él tuvo más fácil la tarea al bajar los tirantes de camisón de una sola vez, aprovechando para besar los delicados hombros femeninos y bajar sus labios a las cumbres que en poco tiempo se habían convertido en su secreta obsesión.
-Te veías tan guapo hoy. Algún día yo misma me encargaré de arrancarte el kilt con mis propias manos.
-¡Candy! –exclamó escandalizado abandonando su faena y viéndola divertido
-Bert, nos quitamos el pijama casi de un tirón y ¿Te molesta que quiera quitarte el traje a jirones?
-No, preciosa, me sorprendes, es todo. Pero eso es exactamente lo que amo de ti, que no temas expresar tu opinión, que me cuentes todos tus sueños, tus deseos. No me va a alcanzar la vida para complacerte, en todo.
-Mi corazón, no me digas eso, que me siento como una boba mimada. Yo solo te deseo a ti, contigo a mi lado no necesito nada más
-Yo también te deseo, como no tienes idea… -expresó con sensualidad en su oído y continuando su recorrido de besos en el cuello femenino
-¡Bert! ¡Oh, mi Dios! No… No me refería a eso -aclaró perdiéndose en las sensaciones que el rubio le causaba
-¿No me deseas, entonces? – preguntó el chico haciendo un puchero infantil
-Ja, ja,ja. ¡Eres incorregible! –decía mientras entrelazaba los dedos en la cabellera del rubio y atrajo su rostro al de ella y antes de besarlo ardientemente, musitó pegada a su boca
- Tú sabes que sí.
-Dímelo –pidió él
-Te deseo
No necesitó más, escuchar el tono provocativo en la voz femenina era demasiado. La sujetó por el trasero y la levantó, ella instintivamente enroscó sus piernas alrededor de la cadera masculina, quedando a la altura exacta para estimularse mientras seguían besándose.
Cuando la cúspide llegó para ella, ahogó sus gemidos mordiendo el hombro del chico, y cuando lo sintió pulsar sobre su piel, lo observó directamente a la cara, era la escena más erótica que hubiese visto jamás, la expresión del rubio, quedaría grabada en su mente atormentándola cada día hasta su noche de bodas…
…
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¡Hola mis niñas hermosas! Siglos después, estoy de regreso. Para compensar mi ausencia en este fic, les subí mis últimos aportes de la guerra florida, son tres minis: Mi príncipe, que es un drabble acerca de Candy realizado para el 10 de mayo (día de la madre en México), Laboral interruptus que es una golosura entre Candy y Albert, y Reencuentro que es un homenaje a Terry. Muchas gracias a quien se ha pasado por ellos y me ha dejado un review.
Para quien me pregunta si estoy bien, les agradezco su preocupación, me encuentro perfectamente, gracias a Dios, no estoy deprimida ni llorando por los rincones, reconozco que estuve bastante enojada por el acoso a mis lectoras que se suscitó hace unos días, pero yo soy "una niña grande" que soporta bastante bien las críticas. Es más, un muy querido amigo, escritor (profesional, con 3 libros en su haber), lo ha hecho de manera estricta y no se atrevió a romper mi corazoncito, así que me siento más que complacida con ello. Pero especialmente, me siento bendecida con las fabulosas muestras de apoyo que he recibido en todos estos días. Agradezco con todo mi ser, lo afortunada que soy, al contar con todas y cada una de ustedes; gracias por seguir a mi lado, gracias por sus incentivos, gracias por aceptarme y por leer a esta humilde aficionada. Las quiero muchísimo, mis brujas adoradas. (Y mis incondicionales lectoras bellas que se niegan a chismosear por fb, a ustedes también me refiero)
¡Y oficialmente, ha empezado e mes de mi príncipe! Como saben, en junio (por acuerdo internacional de las fans, porque Misuki decidió, al proporcionar las fichas de identidad de los personajes, que anohito, ejem, ejem, quiero decir, Albert, debía continuar, citando sus palabras "siendo un misterio"), celebramos el cumpleaños de mi adorado rubio, así que ¡Estamos de fiesta!
Gatita Andrew: Muchas gracias, hermosa por tus palabras. Siempre tus comentarios son muy valiosos para mí. Yo también hubiese querido que no se desatara tanto lío, pero qué se le va a hacer, tienes razón, siempre habrá la santa Inquisición y las de la vela perpetua que andan por todos los fics agrediendo a la gente y a las diversas escritoras, tampoco es que me sienta especial, he leído bastantes agresiones a chicas muy talentosas y solo puedo concluir que esa gente está loca, porque una cosa es hacer una crítica constructiva, y por supuesto tener todo el derecho de opinar si algo no nos gusta, lo cual acepto y entiendo perfectamente, y otra muy diferente es andar ofendiendo a diestra y siniestra por el mero placer de molestar.
Respecto al capítulo, ¡me alegra mucho que te gustara! La verdad estaba algo nerviosa con la recepción, (en éste sí, lo reconozco), pues se trata de un momento épico en la vida de nuestros rubios, pero estoy muy feliz por los maravillosos comentarios que he recibido. Y sí amiga, yo también las quiero mucho, me encanta ser parte de esta comunidad
Elisa: Me ha dado muchísimo gusto conocerte al fin! No estoy triste, en definitiva. Al contrario, me siento feliz de tener tanta gente que me quiere y que me lo demuestra con creces. Estoy honrada de seguir contando con su apoyo, en altas y bajas. Y estoy muy orgullosa de quien soy y de lo que disfruto hacer. Y disfruto escribir acerca de Candy y de sus diversos personajes. Eso querida, por el momento no va a cambiar. Muchas gracias por tus comentarios, por tu interés personal, y por tus alicientes. Me alegran los día a día enormemente, así que no, yo no diría que es ni acoso ni molesto, a mi me encantan tus reviews
Sara: Con respecto a tu pregunta sobre nuevos proyectos, tengo algunas cosillas en el tintero… Pues parece que me lees la mente jajaja. Estoy preparando un fic acerca de Candy ambientado en época actual, es una historia alterna; un tanto ambientalista, tengo planeado que aparezcan en escena los tres galanes, en la respectiva época de la vida de la pecosa con que aparecen en la historia original. Este proyecto empezó como un mini, pero se me ha ido alargando, no tendrá tantos capítulos como Un final esperado, pero sí será un fic de varias entregas. Aunque comienza con una Candy bastante joven, tendrá que crecer, por lo que la clasificación será M. Comenzaré a subirlo cuando entre en la recta final de éste, o quizá hasta terminarlo, para que pueda actualizar con puntualidad y no se me cuatrapeen las fechas, como me ha estado sucediendo. Así que por el momento no tengo pensado un break de fanfiction, he de reconocer que sí me tomé uno, especialmente luego de la GF que me resultó divertida, pero extenuante; y disfruté mi simple cotidianidad, leyendo y viendo pelis con mi familia, sin embargo muajajaja, aún no se librarán de mí.
Sandra: ¿Traicioné a los rubios? Ja,ja,ja. Me dio mucha risa tu comentario. Pues fíjate que tengo otro terryfic en el tintero, muy dulce y rosita, pero con mi corazón de albertfan; también un songfic Stear-Paty que originalmente era para el cumple del inventor, pero no lo terminé a tiempo, así que no te sorprendas si en el cumple del rubio, subo un fic de Stear jijiij. También por ahí, guardadito tengo otro songfic para Neal así que como verás, no me quedo quieta, ni en la "zona de confort" que llaman algunas a escribir sobre el galán favorito, aunque en definitiva, disfruto mucho escribir sobre mi rubio adorado, porque Misuki creó al hombre perfecto, y nos da muchísimos detalles para explotar cada faceta del hermoso personaje que hizo para su amada niña pecosa, como tú misma lo describes: " el hombre ideal, tu mejor amigo, tu cómplice, tu protector y al fin de cuentas el amor de tu vida" (amé tu descripción del rubio)Me encanta que me digas que Albert y Candy son el final feliz que todas anhelamos (todas las que conocemos la historia completa, al menos) Y te aseguro que no voy a dejar a medias este fic. Saludos de vuelta , desde México, hasta Chile
Nerckka: ¡preciosas las fotos de tu viaje! No he podido comentar, porque al fb entro desde el cel y luego se le va la onda cuando comento jajaja, pero seguro disfrutaste en grande tan bellos sitios. Muchas gracias por tu apoyo y por tus palabras de aliento, te mando un abrazote con todo mi cariño. Por cierto, ¿cuándo es tu cumpleaños? (Para que te mande al príncipe)
Amiriux : ¡Qué gusto encontrarte por aquí! Me emociona mucho que le den una oportunidad a mis historias, y me emociona aún más que las disfruten. Muchas gracias, preciosa
Ishylinda: ¡Gracias por todos tus bellos reviews! Me ha fascinado que comentaras todos los capítulos y que disfrutaras la historia. Muchas gracias Ishy por todo tu apoyo y tus hermosas palabras, de verdad que me hacen sentir muy bien. (Y yo también soy tu fan)
Faby Andley: ¡Qué gusto! Todas queremos a Albert, como dice Darcy de Bridget Jones, "nos gusta tal como es", y no necesitamos cambiarle nada…
Maxima: ¡Ay que cosoas me haces imaginar, mujer! Si me imagino a Tom así como lo describes, hasta me emociono, bueno, creo que hasta me gusta más que el rubio jajaja, será porque en la vida real me gustan más los castaños, lo bueno es que Igarashi nos presenta un Albert para todos los gustos: adolescente (príncipe) , rubio con barba (trotamundos), castaño jovencito (Londres), rubio cabello largo (amnésico) y finalmente cabello corto, adulto (tío abuelo William).
Blackcat2010 : Fíjate que curiosamente me puse a investigar acerca de muertes de actores en los años 20´s, para darle a Susana un final no tan rebuscado y me encontré con que la morfina era una sustancia que ya empleaban a manera de droga, y que varios personajes famosos de la época, fallecieron por una sobredosis. Judy Garland, Edith Piaf, Bela Lugosi, por mencionar algunos, eran adictos a la morfina en los años 20's e inicio de los 30's. Barbara La Marr, estrella de cine, falleció en los 20's, a causa de sobredosis, y como adicta, fue que manejaron la nota.
El antecedente de un intento de suicidio estaba allí, por lo que creí que la pobre mujer, simplemente quería aliviar su dolor, pero más del tipo emocional, y las adicciones justamente siempre son causadas por algún trastorno emotivo.
Respecto a las golosuras… Pa' que te voy a mentir, si ya me conoces ¡me moría de ganas!
MiluxD : claro peque leque, al pie del cañón… siempre
Maryel Tonks : Aww, muchas gracias. Fíjate que me debatí mucho entre vestir a Albert de príncipe o de trotamundos, porque cuando él revela su identidad en el manga, lo hace vestido como Albert, poniéndose al nivel de ella, sin presunciones, desnudando no solo su identidad, sino su "verdadero yo", pero, bueno, me ganó la parte romántica que vive en el fondo, pero muy en el fondo de mi corazón jijiji
Chiquita Andrew: Ay neniux, me dejas soñando con tus palabras, de verdad me siento super halagada de no haberlas decepcionado con la propuesta de nuestro rubio y encima que me digas cuánto te gusto, es fabuloso. Y por supuesto, comparto tu opinión ¿quién no se va a enamorar de un hombre así? Si su misma autora lo creó como el hombre ideal: como un príncipe, un héroe, un caballero, y para rematar sencillito y carismático, y como dices, joven, tan joven que perfectamente puede comprender la hormona alborotada y los errores de sus sobrinos, servirles de tapadera a unos, y ayudar a otros a enmendar su camino
Maxima : jajaja me encantó tu comentario, me hizo reir muchísimo
Clau Ardley : Me dio muchísima tristeza tu comentario, por supuesto que la señorita Pony y la hermana María son una visión hasta cierto punto idealizada. Alguna ocasión, mi papá expuso en una galería de arte que se encuentra en la Procuraduría General de la República, sin ahondar en que los agentes tienen acceso a bastantes lujos, fueron muy amables y nos dieron un pequeño tour sobre el trabajo que hacía el gobernante en turno y nos llevaron a una casa de cuna del DIF.
Es tremendamente impactante ver bebés recién nacidos, que han sido abandonados en algún monumento, o peor aún, en un basurero. No puedo concebir que habiendo casas de cuna, haya personas (si se les puede llamar así) capaces de cometer semejante barbaridad. ¿cómo no tener un sentimiento de abandono? ¿cómo perdonar a sus propios padres? Desgraciadamente, la gran mayoría de pequeños habían experimentado la misma circunstancia. Por supuesto que uno al conocerlos, cualquier persona con algo de sentimientos, anhelaría tener los recursos para hacer algo por ellos. Nuestro rubio, al momento de conocer el Hogar, creo que haría lo posible por ayudar, no me cabe ninguna duda.
Y me encantó tu plegaria, la amé, a repetirla como mantra jajaja
Verito: Muchas gracias, preciosa. Fíjate que yo misma leo la historia y me gustaría cambiar varios detalles, afinar la redacción de los primeros capítulos, y me hace sentir maravillosamente que les guste y que a pesar de los errocillos que cometí una y otra vez al inicio, me hayan dado la oportunidad y sigan leyéndome.
Stear's Girl: Ay amiga, a la que hiciste llorar con tu comentario fue a mí. ¡Cuánta razón tienes! Tan solo en redes sociales, la gente comparte sin ton ni son imágenes morbosas de niños, animales o gente necesitada, pero no hacen absolutamente nada por ayudar…
Con este capítulo, me acordé de mis propios cumpleaños, fíjate que mi papá proviene de una familia muy humilde, tuvo que trabajar mucho y desde niño para poder pagarse una educación, y para pagárselas primero a sus hermanos menores y luego a sus hijos. Nadie nunca le ha regalado nada, todo lo ha obtenido mediante su propio esfuerzo. Y a pesar de siempre haber tenido un carácter terrible (él se justifica, diciendo que si no les exigía a sus hermanos e hijos, iban a ser absorbidos en el ambiente –vicios, bandas- en el que se desarrollaban) A mi, por ser la más chica, me tocaron "otros tiempos", una casa propia, un carácter suavizado con los años, paseos, e incluso el privilegio de asistir a una escuela algo elitista. Cuando yo era niña, en mis cumpleaños, siempre se mandaba a hacer un gran pastel, y mi papá iba por los niños de una vecindad que está en la esquina, para que nos acompañaran, -unos 20 aprox- porque según él, era una buena oportunidad para que los chicos se divirtieran un rato, en otras ocasiones, mi hermana hacía palomitas y los invitaba a ver una película (cuando empezaban los vhs – ya delaté mi vejez-), a la larga, valoro que como niña, me hayan permitido vivir esas experiencias y tratar a mis vecinos como iguales, como niños, incluso ahora que algunos se dedican a la delincuencia, a mi papá y por consiguiente a nosotros, nos respetan mucho. Incluso cuando le piden "coperacha pa' las chelas", les dice "gánatelo" y les proporciona alguna chamba en la casa, donde no solo les da una coperacha, sino un pago adecuado. Hay chavitos que han entendido el mensaje y buscan empleo, hay quien no lo desea.
Creo que siempre podemos poner un granito de arena en ayudar al prójimo, mis papás me educaron así, con ejemplos, ellos siempre obsequiaban despensas en navidad a los viejitos del barrio, a mí, me toca donar postres el día del niño en la parroquia local, que es un barrio mayoritariamente humilde, donde obviamente llegan todos los chaparritos de la zona, aunque no profesen la religión –pero qué divertido es ir ese día- porque algunos vecinos donan antojitos o realizan actividades para ellos.
Siempre hay un sitio cercano para donar ropa, juguetes, comida a gente que lo necesita, pero sobretodo, hay que tratar con respeto y dignidad a toda la gente.
Condeza: Mil años después… ¡Muchísimas gracias por seguir cada semana al pendiente! Espero que hayas disfrutado los minis que subí en ausencia de capítulo, y aquí sigo, este fic, no lo voy a abandonar por nada del mundo. Quería hacer algo especial para el cumple de Candy, y qué mejor regalo, que ¡el príncipe de la colina! (a mi me encantaría envuelto y con un moño jajaja)
Olimpia: Lemon: ¡sí, a mi también me hacía falta! (escribirlo, claro…) Candy tenía que demostrar cuan dichosa era jajajaja. Respecto a Anthony, no me he olvidado de él, ya pronto empezaré a cerrar los ciclos abiertos de varios personajes, no desesperes
TsukihimePrincess: ¡Por fin se dignó! Jajaja, pobre de mi güerito, cómo lo subestiman, si él elige el momento perfecto para todo. Ok, soy una exagerada. Espero que igual te guste la boda, cuando llegue
Amigocha : sus brazos son el mejor lugar del mundo, a varias niñas les gustó esa frase, y por supuesto que yo sería feliz de poder comprobarlo, pero es que en un hombre tan perfecto, deben serlo. Yo me apunto!
Lady Lyuva Sol: Poco a poco, se irá conociendo un poco mejor la participación de George, has visto que en esta historia, su papel ha sido fundamental, como creo lo es en la historia original, después de todo es el hermano adoptivo-consejero-cuidador-casi padre de Albert
¿Bodas adelantadas? Definitivamente, ya va siendo hora de disfrutar los placeres de la vida, digo, ejem la luna de miel
Shlom lej para ti también (me tuve que poner a investigar)
Josie: Definitivamente, no me gustaría caer en el detalle que me dices, porque como lectora, he pasado con decepción, exactamente por la situación que comentas. Espero, con todo mi corazón, no decepcionarlas, y darle a este fic un final adecuado, que al menos, me cause plena satisfacción de decir "lo hice, tal cual lo quise" y no tal cual me alcanzó el tiempo, jajaja. Respecto a que les debo capítulos, en realidad, no son tantos, ya que advertí que si no subía un capítulo a la semana, subiría un minific, como casi puntualmente lo he hecho (lo sé, soy una tramposa), pero no volveré a subir 3 minis seguidos en vez de capítulos, lo prometo
Pequiyas: Hola, un día más y hubieses leído la actualización, pero aquí está ya, disfrútala
