Treinta y nueve
Una horrible decisión
La rubia tras recibir la llamada de Santana colgó el teléfono -¡Suéltalo!- dijo mirando a la enfermera mientras acababa de vendarle la mano.
-¿Qué?- dijo sin saber de qué hablaba.
-Desde hace un rato llevas tratando de decirme algo y cuando parece que te decides a hablar coges y te callas asique no lo pienses más y dímelo-
-Tú te llevas muy bien con tu tía ¿verdad?- dijo con duda Alisa.
-Si ¿por?- contesto algo desconcentrada.
-No nada es que habla mucho de ti- sonrió la enfermera.
-La verdad que dicen que nos parecemos mucho, es muy enrollada y siempre ha sido la rebelde de la familia, si conocieras a sus hermanas son totalmente diferentes bueno conoces a mi madre, pues créeme que mis otras tias son peores, supongo que también porque mi tía es la más joven- se encogió de brazos –la verdad que le admiro un montón y ella siempre ha sido mi fuente de inspiración, fue la primera de toda mi familia en no actuar según las reglas- sonrió.
La enfermera le miró con una sonrisa –toma bebe esto para hidratarte y evitar que te marees- le dijo entregándole un vaso de agua.
-Gracias, ¿Y eso era lo que has tardado tanto en decirme?- dijo con una sonrisa burlona mientras se llevaba el vaso a la boca.
La enfermera suspiro un par de veces, cerró los ojos con fuera y… -Estoy saliendo con tu tía- soltó sin anestesia provocando que Quinn se atragantara con el agua.
-¿Estás bien?- dijo la chica masajeándole la espalda con la palma para que se calmara, mientras tosía.
-No puedes soltarme algo así sin más y menos cuando estoy bebiendo- se quejó la rubia aun tosiendo.
-Lo siento pero necesitaba hablarlo con alguien y tú y yo no nos conocemos esta es la segunda vez que nos vemos pero como te llevas también con tu tía no quería dejar la oportunidad para saber tu opinión- dijo algo nerviosa la enfermera con la cabeza baja.
-Tranquila no pasa nada- sonrió con compasión. –Es solo que no me esperaba algo así- dijo flipando. –Qué fuerte mi tía lesbiana, a mi abuela le va a encantar- rio negando con la cabeza.
-¿Qué? NO. No puedes decírselo a nadie, si te lo he contado a ti es porque tu tía me ha hablado mucho de ti y me dijo que de tu familia tu eres en la que más podríamos confiar y la cual podría saber lo nuestro mientras pensaba como contárselo a sus padres y hermanas- dijo la chica nerviosa -¿Prométeme que no dirás nada?- le suplico.
-Me lo pensaré, pero primero me tendrás que invitar a un café- dijo la rubia con una sonrisa levantándose fingiendo seriedad mientras por dentro estaba sonriendo.
-Asique te van las maduritas- rio la rubia al ver que la enfermera se ponía roja mientras salían de la consulta dirigiéndose a la cafetería.
Mientras en LA, Rachel disfrutaban con sus compañeros de reparto su primer descanso de cinco minutos de la seria –necesito urgentemente un café, mis parpados me pueden- dijo Rachel algo cansada mientras bebía.
-¿Trasnochaste?- dijo su compañera Amanda que iba vestida de animadora sentándose a su lado.
-No es que está mañana muy temprano, demasiado para mi gusto- rio negando –mi novia me llamó que había tenido una pesadilla y bueno me quede con ella un rato hablando- dijo algo triste.
-¿La echas de menos no?-
-muchísimo, no estoy acostumbrada a dormir sin tenerla a mi lado abrazada-
-Espera pero vosotras no os odiáis- bromeo Karl otro compañero de la serie vestido Quarterback sentándose al lado de Amanda.
-Eso es en la serie estúpido- dijo Rachel sacándole la lengua.
-Ey y ese pivón que está hablando con Brody- dijo Karl obligando a las chicas a mirar.
-¿Santana?- susurró extrañada Rachel al verla allí –Que raro es nuestra manager ¿Voy a ver qué hace aquí?- dijo cogiendo su café y dándoles una sonrisa.
-¡Ey!- dijo Rachel acercándose a ellos pero al ver las caras que tenían les miraron -¿Qué pasa?-
-Santana se va a Nueva York en media hora- dijo señalando el taxi fuera de los estudios.
-¿Por qué? ¿Qué ha pasado?- dijo algo asustada.
-Frannie se ha puesto de parto- dijo la latina. –se calló y eso le ha provocado que se adelante, la están operando, me llamó Britt que Quinn se fue al hospital esta mañana y que les pidió a Britt y a Kate que te avisaran asique me llamaron a mí y yo les dije que os avisaría-
-Espera que voy a hablar con el director a ver si podemos cancelar la grabación y nos vamos contigo-
-Ya se lo he dicho yo pero no me ha dejado- se quejó Brody.
-Santana me da igual lo…- no le dejo acabar.
-Acabo de hablar con Quinn hace un rato, los médicos dicen que estaba en el quirófano, que es una operación algo larga, porque tienen que asegurarse que tanto el bebé como la madre están bien pero no es complicada y si no hay ninguna complicación no es necesario que tengan que dormir a Frannie, además estarán su madre y su tía en el quirófano, no hay ningún problema y prometo teneros totalmente informados cada segundo- le aseguro la latina.
Rachel la miró durante unos segundos –hay algo que no me dices, ¿Por qué si todo es tan fácil porque te vas tan rápido y no te esperas a que terminemos esta noche y nos vamos los tres juntos?- pudo notar que la latina maldecía por lo bajo.
-El ex-marido de Frannie está allí y Quinn y él se han peleado. Y sé que aunque va a tener a Kate quiero estar allí para asegurarme que no hay ningún problema-
-¿Espera como que se han peleado?- dijo alarmada Rachel.
-Rachel tu no conoces a ese tío es un capullo misógino, el padre de Quinn es un Santo comparado con ese tío. Quinn estaba nerviosa y el otro le provoco y digamos que Quinn le dio un derechazo en toda la nariz- sonrió orgullosa de su amiga.
-¿Qué? Oh dios mío ¿La mano de Quinn está bien?- dijo preocupada la castaña.
-si tranquila- dijo riendo ante la preocupación de su novia –pensé que te ibas a enfadar por qué tu rubia le hubiese pegado no ha preocuparte por su mano-
-Créeme que con lo es capaz de hacer con esa mano es adecuada mi preocupación- dijo Rachel con una sonrisa.
-Oh si lo sé- rio la latina.
-Cállate- dijo la castaña mirándola con enfado.
-Wanky- dijo Brody recibiendo una mala mirada de las dos.
-¿Quién te ha dado permiso para usar MI PALABRA?- dijo la latina elevando su ceja.
-Emm…creo que me llaman- dijo alejándose el chico hacia sus compañeros.
-Mantenme informada en cuanto llegues, por favor- le dijo Rachel no muy segura de no acompañar a la latina. –Y no os metáis en líos tú y Quinn-
-Tranquila que yo cuido de tu rubia- sonrió la latina abrazando a la castaña.
-Créeme eso es lo que me preocupa- dijo abrazándola fuerte.
Después de despedirse y jurarle a Rachel que la mantendría informada cogió un avión después de dos horas y algo llegó al aeropuerto donde le esperaba Britt.
-Sanny- corrió la rubia lanzándose sobre ella y besándole los labios.
-Hola cariño- sonrió la latina mientras se besaban.
Fueron al coche para ir rápidamente al hospital.
En el hospital Quinn y Kate estaban hablando con Alisa que se había acercado a informarles de la situación, mientras algo más alejado el ex-marido con la nariz rota miraba a la rubia con odio escuchando a la enfermera.
-Chicas al parecer se ha complicado un poco el parto él bebe no estaba en una buena posición por lo que tendrá que salir por cesárea- dijo entregándole unos papeles. –Tanto tu tía como tu madre quieres que tomes tú la decisión- La rubia le miraba desconcentrada –Hay un pequeño riesgo en el caso de que los médicos tengan que elegir si vive él bebe o la madre, tu hermana es mayor de edad por lo que no es necesario que lo firme uno de tus padres y como está divorciada tampoco tiene porque hacerlo él, tu madre ha dicho que siempre tu hermana y tu habíais sido muy buenas amigas y aunque con él tiempo os separasteis en estos meses os habéis acercado lo suficiente para dejarte decidir- dijo Alisa algo compasiva.
La rubia estaba alucinando y no sabía que decir, pudo notar como los nervios le empezaban a surgir –Pero… no puedo… no me puedes pedir que decida entre mi sobrino o mi hermana, no puedes hacer eso- dijo alterada.
-Quinn…- dijo Alisa tratando de tranquilizarla pero no pudo terminar.
Su tía salió vestida con ropa de quirófano y la apartó del grupo.
-Tía ¿Por qué me habéis dejado elegir esto a mí?- dijo nerviosa Quinn apuntó de derramar lágrimas.
-Ninguna de las dos nos poníamos de acuerdo, tu madre quería salvar a tu hermana y yo no podía perder a ninguno y nos hemos puesto a discutir. De hecho nos han echado, tu madre se está quitando la ropa para salir - dijo su tía abrazándola fuerte.
-Pero yo no puedo elegir esto, acabo de recuperar a mi hermana como la voy a perder- dijo triste y las lágrimas empezaban a resbalarle los ojos.
-Tu mejor que nadie conoces a tu hermana y sé que estará orgullosa de ti tomes la decisión que tomes ¿de acuerdo?-le abrazó fuerte –Solo es una rutina puede que ambos sobrevivan tampoco hay que ser negativas- dijo besándole la cabeza y alejándose para dejarla sola y la chica reflexionaba.
Su cabeza no paraba de dar vueltas buscando una solución, miro a la sala de espera donde estaba Kate tranquilizando a tu madre, su madre tenía cara de susto y no paraba de mirarla, provocando que la rubia se pusiera más nerviosa, jamás había visto así de asustada a su madre, luego miró al lado de su madre que se encontraba su tía, pudo ver como su tía le susurraba algo a su madre y rápidamente Judy apartó la vista de Quinn, cosa que agradeció la rubia, mirando la escena no pudo evitar darse cuenta como Alisa sentada al lado de su tía entrelazo sus manos tratando de pasar desapercibidas, en ese momento no pudo evitar pensar en Rachel.
Lo bien que le vendría un abrazó suyo. Miró las ojos por unos segundos pensando en Rachel y en su hija Beth y suspiró se disponía a rellenar la hoja cuando vio a Santana llegar de la mano con Britt.
Se iban a acercar a la rubia cuando Kate las paró para informarles de lo que estaba sucediendo.
La rubia suspiró varias veces y relleno la hoja.
-Quinn- dijo Alisa sacándola de sus pensamientos -Ya has decidido- la rubia asintió –muy bien voy a llevarlo para que puedan seguir- dijo dándole una sonrisa compasiva, apretándole el hombro dándole ánimos.
Los minutos comenzaron a pasar muy lentamente, la rubia saludo a sus amigas y abrazó con fuerza a Santana. Se quedaron durante mucho tiempo abrazadas y por primera vez Santana no se quejó y estuvo paciente sujetando el cuerpo de su amiga abrazándola con fuerza.
Después se sentó al lado de su madre esperando que le dijera algo o la abrazara, pero ese abrazo nunca llegó su tía la abrazó y la tranquilizó pero nada.
-Quinn vamos a comer algo ¿te vienes?- dijo Santana poniéndose de cuclillas delante de ella.
-No tengo hambre, pero iros llevaros a mi madre y a mi tía- dijo triste la rubia.
-Está bien, te traeré algo para beber, por lo menos que te hidrates- dijo la latina levantándose y besándole la cabeza para darle fuerza. La conocía lo suficiente para saber que cuando estaba preocupada, nerviosa o triste su estómago se cerraba por eso no quiso insistir.
Todas se fueron dejando sola a Quinn y bueno también a Nick el ex marido de Frannie.
-¡Mamá!- se oyeron los gritos en la silenciosa sala sobresaltando a los cuatro.
La rubia alzó la vista al notar que alguien se lanzaba sobre ella, cerró los ojos con fuerzas y abrazó a su hija de cinco años con fuerza. –Beth cariño ¿Qué haces aquí?- dijo emocionada la rubia.
-He venido con el abuelito- dijo la pequeña con una enorme sonrisa.
La rubia al ver su pequeña no pudo evitar emocionarse y llorar mientras le abrazaba con fuerza. Al observar a su pequeña que había crecido y la beso con fuerza.
-Señor Fabray- se oyó como Nick se levantaba para estrechar la mano con su ex-suegro.
-Nicholas ¿Cómo estás?- la rubia pudo ver como se ponían a charlar los hombres mientras ella abrazaba a su hija.
-Como está la tía Frannie- dijo la pequeña – ¿Ya ha tenido al primito?- dijo la pequeña sin apartarse del abrazo de su madre.
-Aun no pequeña- dijo algo triste.
-Quinn- dijo serio su padre.
-Hola papá, gracias por traer a Beth ¿Mamá está en la cafetería con la Tía y mis amigas?- dijo la rubia seria.
-Está bien iré a buscarla- dijo el hombre alejándose
-¡Espera abuelito! ¿Mami puedo ir a ver a la abuela?- dijo la pequeña bajándose de sus brazos.
-Claro que si pequeña- dijo algo sorprendida, ya que nunca había visto la interacción de sus padres con su hija.
A lo lejos Russel cogió de la mano a Beth e iba riendo y haciendo bromas con ella.
Quinn se sorprendió hacía mucho tiempo que no recordaba a su padre así de cariñoso con alguien y le recordó su infancia, cuando su padre era un hombre cariñoso.
-Vaya, asique la pequeña de los Fabray ha resultado ser una madre adolescente- dijo Nick sentándose a su lado.
-Quieres que te vuelva a golpear- dijo la rubia viendo como su hija se había dejado su peluche el cual Rachel se lo había regalado, por su cumpleaños. Lo cogió y lo abrazó y se levantó alejándose de él no tenía ganas de discutir.
-No entiendo como tu padre os dejaba salir de casa con ese uniforme de animadores, sobre todo con esa faldita cortita- negó el chico levantándose –debí suponer que serías más guarra que tu hermana- escupió el chico mirando con ira a Quinn –Que sepas que encuentro mi hijo nazca lo pienso alejar de su madre, si es que sobrevive- sonrió el chico con soberbia.
La rubia iba a volverle a soltarle un puñetazo pero cuando quiso darse cuenta el chico estaba inconsciente en el suelo, miró a su lado y se encontró a su padre agitándose la mano –joder que cabeza más dura- gruño su padre con una sonrisa.
