Cuarenta y siete

Horribles noticias

Habían pasado los cuatro días y todos estaban algo preocupados por la rubia desde que Beth llegó a LAX con Puck y Ashley y Frannie y los padres de la rubia se había marchado a Ohio, apenas habían hablado con ella.

De hecho la única que lo hizo fue Rachel y se habían limitado a hablar por mensaje, ya que la castaña había tenido unos días muy intensos en el set de rodaje.

Pero Santana y Kate que tras la insistencia de Beth por querer hablar con su madre, le habían intentado llamar en varias ocasiones no tuvieron esa suerte.

-Rach ¿mami no debería estar ya aquí?- dijo Beth triste.

-Si cariño, lo que pasa es que ves en esas pantallas dónde están esas listas pone que el vuelo de mamá se ha retrasado- dijo Rachel tratando de tranquilizar a la pequeña.

-Mami se ha enfadado conmigo y ya no me quiere- dijo la pequeña a punto de llorar.

-Beth sabes que tu madre te adora- dijo Kate con una sonrisa.

-Entonces ¿porque no ha querido hablar conmigo?- dijo la pequeña.

-Eso me gustaría saber a mí también- dijo Britt algo triste también.

-Créeme que en cuanto vea a esa rubia culona, me asegurare que le quede claro que nadie cuelga a Santana López- dijo la latina molesta

-Mirad acaban de poner que ya ha llegado su vuelo- dijo Brody

Después de unos minutos las puertas se abrían pero la rubia no aparecía, todos la verdad que estaban algo nerviosos.

Cuando vieron a lo lejos a una rubia bastante delgada con gafas de sol y un vestido negro el cual le hacía parecer más delgada, se quedaron en shock.

-Oh dios mío- exclamo Rachel asustada.

-Esa no puede ser Quinn- dijo alarmada Kate

-Pensaba que ella no tenía ropa de color negro- dijo Britt confusa y triste.

-Pero que mierdas…- dijo preocupada Santana.

-¿Esa es mi mamá?- dijo Beth en brazos de Brody mirándole, el cual se limitó a asentir desconcentrado.

Cuando la rubia llegó frente a ellos, todos estaban en silencio sin emitir ninguna palabra esperando que la rubia fuera la primera en hablar, pero en vez de decir nada se lanzó a abrazar a Rachel con tanta fuerza, cuando fueron conscientes del estado de la rubia la cual se encontraba llorando a lágrima viva.

-¿Cariño que ha pasado me estas asustando?- dijo Rachel bastante preocupada al ver el estado que traía la chica.

Pero la rubia no decía nada solo se limitaba a aferrarse cada vez más fuerte al cuerpo de Rachel sin poder parar de llorar.

Llamando la atención de todos los allí presentes.

-¿Se puede saber que miran esto no es una puta atracción?- grito molesta Santana a toda la gente que les observaba.

Brittany cogió de la mano a su novia y tiro de ella para sacarla del aeropuerto y llevarla al taxi que les estaba esperando a los siete en la puerta, sabía lo protectora que se volvía la latina y la impotencia que le producía ver el estado que traía su amiga.

Kate siguió los pasos de las Brittana tratando de consolar a Beth que esta había comenzado a llorar al ver el estado de su madre. Mientras que Brody se encargó de las maletas de Quinn siguiendo a su novia.

Rachel con algo de dificultad sin deshacer el abrazo que tenía la rubia que seguía llorando con la cara escondida en su cuello, consiguió andar para poder llegar cuanto antes a casa y hablar algo más calmada con la rubia.

Sin poder evitar preocuparse por el estado que traía su novia, no solo había adelgazado muchísimo sino que jamás la había visto tan desconsolada que ahora, eso le hacía sentirse tan impotente que le estaba matando.

Al llegar al piso Quinn y Rachel se encerraron en la habitación de la castaña.

Mientras sus amigos y Beth se quedaron con Beth.

-Ya cariño no llores- le consolaba Kate a Beth que la pequeña no había dejado de llorar.

-Mami… triste…- no podía decir muchas palabras ya que el sollozo que tenía le dificultaba respirar.

-No te preocupes cariño mamá está bien- le calmo Brody acariciándole la cabeza.

-Ven aquí enana- dijo Santana levantándose para coger en brazos a la pequeña rubia.

-¿De verdad que mami está bien?- dijo la pequeña mirando triste a Brody. El chico asintió no muy convencido.

-¿Me prometes que está bien?- dijo la pequeña más calmada cesando su llanto mirando a Santana.

-Te lo prometo- dijo Santana con algo de duda, la verdad que no le gustaba nada la situación de no saber qué era lo que le estaba pasando.

-Beth- dijo Rachel muy seria entrando en el salón llamando la atención de todos –Mami te está buscando- dijo cogiéndola en brazos.

Rachel desapareció con Beth en brazos no sin antes echarle una mirada a Santana para asegurarse que estaba bien su amiga.

-Puff, que mierda todo- dijo Santana lanzándose sobe el sofá que estaba Britt tumbándose sobre ella.

-Santana tranquilízate todos estamos igual- dijo Kate dejándose abrazar por Brody.

-No puedo tranquilizarme mi amiga está destrozada y no sé qué mierdas le pasa- dijo alterada levantándose encarando a Kate.

-También es mi amiga joder y no me pongo a atacar a todo el mundo- dijo poniéndose a la misma altura de la latina.

Brody iba a tranquilizarlas para evitar más problemas cuando Rachel se le adelanto -¿Se puede saber que pasa aquí?-

-¿Cómo está? ¿Qué ha pasado?- dijeron ambas morenas a la vez.

-Tranquilizaros- dijo indicándoles que tomaran asiento y así lo hicieron –Ahora está más calmada ha parado de llorar y está consolando a Beth- todos la escuchaban en silencio sin emitir ninguna palabra dejando que Rachel ordenara sus ideas y les explicara todo lo que le había contado la rubia.

Tras varios suspiros la castaña volvió a hablar –Steve… ha fallecido…- dijo la morena volviendo a suspirar dejando a todos en silencio, Kate se quedó pálida ya que era quien más le conocía.