Cuarenta y nueve
Recuerdos de la juventud
Habían pasado dos días y nada parecía haber mejorado al contrario las pesadillas de Quinn habían aumentado y su cansancio cada vez era mayor, la falta de sueño ya le había empezado a dañar a la salud, cualquier ruido incluso la luz del día le hacía daño por culpa de las horribles jaquecas que tenía, cada vez se sentía mucho más débil y por mucho que comiera no parecía engordar al contrario cada vez estaba más delgada.
Esa mañana se levantaron temprano y fueron a la playa para disfrutar del cálido día y agradecieron de encontrársela casi vacía, de hecho la zona donde estaban solo se encontraban ellos.
Quinn, Brody y Britt estaban jugando en el agua con Beth, mientras que las otras tres chicas disfrutaban de los primeros rayos de sol para conseguir un bonito bronceado de playa.
Rachel estaba tranquila escuchando de fondo las risas de sus dos chicas y sus amigos. Cuando sintió que todo quedaba en silencio y segundos después solo se oía gritos de desesperación de parte de Britt y de Beth.
Rápidamente se incorporó y se dio cuenta como Santana y Kate ya se habían levantado miró de donde procedían los gritos y pudo ver como Brody salía del agua con Quinn en brazos.
Beth corrió hasta Rachel asustada y preocupada por su madre
-¿Qué ha pasado?- dijo Rachel al estar al lado de Brody con Beth en brazos.
-Estábamos jugando y se ha desmayado hay que llevarla a la zona de salvamento- dijo sin pararse para llevarla a la zona que se encontraba al inició de la playa.
-Hola buenos días…- dijo rápidamente Kate tratando de avisar a un socorrista o algún médico.
-Tranquila ya hemos llamado a una ambulancia hemos visto que se ha desmayado- dijo una socorrista –échala en la camilla- le indicó a Brody.
-Seguro que habrá sido una bajada de tensión está muy delgada, ¿sabéis si ha desayunado?- dijo la socorrista mientras un médico oscultaba a la rubia.
-Emm si, si por supuesto- decía la castaña algo desorientada y asustada.
Mientras le miraban llegó la ambulancia y la trasladaron rápidamente al hospital más cercano de LAX.
De camino al hospital en la ambulancia Quinn comenzó a convulsionar, cuando llegaron mandaron a Rachel a la sala de espera mientras ellos se largaban con Quinn por unas puertas corredizas sin darle ningún tipo de información de lo que pasaba.
Más tarde seguía sin recibir respuestas y por la puerta aparecieron Santana y Kate.
-¿Cómo está?- decían preocupada Kate.
-No me han dicho nada todavía- decía Rachel sentándose y llevándose la cabeza a las manos.
-Esto es mi culpa, tenía que haberle dejado tomarse las pastillas, creía que se solucionaría al dormir conmigo, hoy estúpida algo que podía haberse solucionado fácilmente y tenía que complicarlo- decía la castaña llorando.
-Tonta no eres gilipollas, tú y tu estúpido miedo por las pastillas, no todo el mundo es una adicta como tu madre- escupía la latina, cabreada por la impotencia.
-Santana ya cálmate no arreglas nada discutiendo y por mucho que machaques a Rachel no va a beneficiar en nada a Quinn- trataba de tranquilizarla Kate mientras abrazaba a Rachel que lloraba.
-Pues si quiero que esa estúpida rubia teñida venga hasta aquí a darme una patada en el culo por insultar a su novia ¡ME OYES QUINN ESTOY INSULTANDO A TU NOVIA!- gritaba Santana a las puertas por las que había desaparecido la rubia, recibiendo la miradas de los allí presente.
Rachel se levantó y abrazo con fuerza a la latina. Ella sabía que Santana lo estaba pasando muy mal sabía que su amiga latina odiaba los hospitales estaba recordando el día del accidente de Quinn cuando Judy llamó a Santana para avisarle de lo ocurrido, está al enterarse salió corriendo hasta el hospital encontrándose a la rubia tumbada en la cama los tres días que estuvo la rubia casi en coma ella estuvo a su lado sin despegarse un solo segundo de ella.
Todos pensaban que la rubia no sobreviviría pero la que más lo sufrió dentro del círculo de amigos fue Santana. Y esos sentimientos que trato guardarse esos días siendo la más fuerte de todos ahora los estaba expresando años después.
Mientras la latina trataba de zafarse del abrazo de la diva, Kate se acercó para tranquilizar a ambas
-Chicas ahí que estar tranquilas su cuerpo habrá cedido por culpa del cansancio y lo único que hará será sedarla para que su cuerpo descanse, no tenéis porque estar así, solo tranquilizaros vale- les calmaba Kate.
Ambas chicas quedaron calladas en silencio sentadas en las sillas de la sala de espera esperando que fueran llamadas, algo más tarde les aviso que Quinn estaba bien y que pronto la podrían ver.
-Yo lo siento Rachel- dijo Santana más calmada sorprendiendo a las dos chicas ya que Santana jamás se había disculpado.
-No pasa nada San ha sido cosa del momento-le tranquilizaba Rachel con una sonrisa.
-Sabes que no me gustan los hospitales pero menos cuando está Quinn hay ella para mí es esa hermana que nunca he tenido y ya casi la pierdo dos veces, no quiero que pase una tercera vez… ya sabes eso que dicen a la tercera va la vencida- hacia una mueca tratando de sonreír.
-Por eso no tiene que preocuparte ya has oído a la enfermera Quinn está bien, entiendo que el accidente fue muy grave y puedes haberte asustado pero ya estaba bien… y bueno el esguince que se hizo tampoco fue muy grave…- le interrumpió Santana
-Que no, no estoy hablando del esguince, la primera vez de todas que Quinn estuvo ingresada en un hospital fue cuando tenía 12 años…- dijo agachando la cabeza.
Rachel le miro con el ceño fruncido no sabía de qué estaba hablando Quinn nunca le había contado nada de eso.
-¿Que paso?- pregunto Kate sacando de sus pensamientos a Rachel.
Santana suspiro mientras recordaba -En las urbanizaciones de Lima donde vivíamos Quinn y yo no había muchos chicos de nuestra edad, nosotras teníamos 12 años y la persona más joven que conocíamos tenía 17 años que eran las amigas de Frannie por lo que pasaban de juntarse con crías pequeñas… Todavía no conocíamos a Britt... Ese año Quinn había cambiado muchísimo y había dejado de ser la niña gordita a las que todos insultaban… Al contrario todos los chicos se fijaban en ella y le pedían salir… ambas nos creíamos las reinas del mundo porque habíamos descubierto el poder que ejercíamos en los chicos y nos encantaba… Un día que nuestros padres se fueron de viaje de negocios, Frannie se quedó a nuestro cargo… Bueno nos hicimos las dormidas y Frannie se fue de fiesta… Quinn no quería pero le acabe convenciendo para salir por ahí cuando íbamos de camino hacía el parque donde quedaban todos los jóvenes y coche nos paró y nos dimos cuenta que eran chicos de 18 años en adelante…
-¡Hey! Pero si es mini Fabray- grito el chico por la ventanilla del coche.
-Hola Jason- decía Quinn sonrojada ya que era el chico que le gustaba.
-¿A dónde vais enanas?- dijo una amiga de Frannie que iba de copiloto.
-A dar una vuelta Stacy- dijo Santana con orgullo pero sonrojada a la vez.
-No deberías estar ya metiditas en la cama- soltó otro chico que iba en la parte trasera.
-No somos como tú Kevin que a nuestra edad necesitabas que tu mami te arropara y te diera un besito de buenas noches- soltó Santana molesta.
-Me encantan las crías estás- rio Kevin observándolas.
-Anda montad- rio Jason mientras Kevin abría la puerta traseras y les hacía subir con una reverencia –Tu no Quinn, tu delante conmigo- la freno Jason
-Stacy para atrás- le indico el chico.
La chica quejándose dejo que Quinn subiera mientras está se sentaba al lado de Santana que había quedado al lado.
-Hola preciosa- sonrió Stacy guiñándole un ojo a Santana haciendo que esta se sonrojara.
-¿Y os largasteis con esos chicos mayores? ¿Santana en que estabais pensando os llevaban 7 años?- le regañaba Rachel interrumpiéndola.
-Berry que tu hayas sido una mojigata en tu juventud no significa que todos lo fuésemos- dijo Santana molesta porque la interrumpiera.
-Tiene razón Rachel de echo yo recuerdo irme con las amigos de mi hermano alguna vez- reía Kate –
-Puedo continuar- le corto Santana ya que Rachel iba a volver a hablar -Gracias-
-Bueno nos llevaron al parque y probamos por primera vez el alcohol y la verdad he de reconocer que estaba asqueroso, yo recuerdo que me sentía algo bastante mareada, cuando quise darme cuenta yo estaba a solas en un banco con Stacy…-
-¿Y Quinn?- dijo Santana nerviosa al haberse quedado sola con Stacy.
-Siempre tan pegada a Quinn, ni que fuerais novias- dijo algo molesta Stacy arrastrando la voz que iba bastante borracha.
-Que dices a mí no me gustan las chicas- dijo molesta Santana.
-¿Que te crees que no he notado como me miras cuando estoy en casa de los Fabray?-
-N...no sé de qué hablas- dijo nerviosa Santana mirando por todos los lados buscando a Quinn.
Cuando quiso darse cuenta Stacy le estaba besando era su primer beso y era con una chica y no solo eso le estaba gustando y le estaba haciendo sentir cosas que debía sentir por un chico, presa del pánico salió corriendo en busca de Quinn para largársela allí.
-Oh Quinn eres preciosa- decía Jason en la parte trasera de su coche besando a Quinn.
-¿De verdad te gusto?- preguntaba emocionada la rubia.
-Me encantas pequeña- le sonrió el chico haciendo que se enamora más de él.
-tu a mi también me gustas- decía nerviosa volviendo a besarle.
-Se nos ha acabado la botella voy a por unas cosas y vuelvo- dijo guiñándole el ojo mientras salía del coche.
-Madre mía estaba claro que el tío ese se quería aprovechar de mi inocente Quinn, no lo puedo creer ¡la violo!- decía asustada Rachel.
-¡Tú eres tonta! – Decía molesta Santana por la interrupción –Te recuerdo que tu querida novia perdió la virginidad a los 16 años con Puckerman y si no me crees Beth es la prueba viviente- bufó molesta cruzándose de brazos –Además Quinn de inocente tiene lo que yo de fea-
-Hombre viéndote desde esta perspectiva a lo mejor Quinn si es inocente- picaba Kate a la latina que esta le miraba con cara de pocos amigos.
-Venga continua prometo no interrumpirte más- dijo Rachel convenciendo a la molesta latina.
-Bueno al final encontré a Quinn que estaba sola en el coche de Jason…-
-¿Quinn donde te metes? Te estaba buscando, tenemos que irnos- decía la latina sentándose en el asiento del conductor
-Estás de broma Santana Jason me ha dicho que le gusto y hemos estado besándonos aquí en su coche- decía pasando al asiento del copiloto.
-Me alegro por ti pero tenemos que largarnos Fabray- decía la latina molesta tratando de dejar ver doble a su amiga.
-Está bien, me debes una muy grande, espera a que venga Jason para despedirme de él- suspiro Quinn
-No te preocupes me he encontrado con él y le he dicho que nos íbamos y me ha dicho que está bien que mañana te llamaría- mentía la latina necesitaba salir de allí lo más rápido posible.
Suspiro Quinn –De acuerdo aunque no sé si podré caminar he bebido y veo todo doble- rio Quinn
-No te preocupes, me ha dejado su coche- dijo sacando las llaves del bolsillo de su chaqueta.
-Santana tú no tienes edad para conducir, además tú no sabes- le regañaba Quinn.
-Si se conducir mi papa me enseño además esto es como la cortadora de césped y sabes que yo la he conducido muchas veces- decía confiada Santana.
Quinn no muy convencida acabo aceptando, al principio debido al mareo a Santana le costó meter la llave pero al final pudo arrancarlo…
-NO ME LO PUEDO CREER SE MATO EN UN ACCIDENTE DE COCHE- grito Rachel asustada.
-Kate sujétame que la mato- decía Santana levantándose a por Rachel.
-Haber pedazo de estúpida la rubia de mi historia es tu estúpida novia- gritaba cabreada Santana.
-Señoritas estamos en un hospital podrían bajar la voz- se les acerco la de la recepción para regañarles.
-Lo lamento no volverá a ocurrir- se disculpaba Kate mirando mal a sus amigas.
-Estaba bien lo siento… pero Santana en que estabas pensando no tenías edad y más conduciendo borracha ¿Y qué problema tiene Quinn con los coches?- decía Rachel
-Ese es el problema que no estaba pensando lo único que yo quería era salir corriendo de allí, tenía miedo de los sentimientos que me había provocado Stacy además era mi primer beso- se justificaba la rubia con la cabeza agachas.
-¿Bueno y que paso al final?- dijo Kate después de un silencio.
-No recuerdo mucho de cómo acabo la noche pero recuerdo que a la mañana siguiente estaba en el hospital tumbada y mi papá y el padre de Quinn estaban hablando con la policía fuera de mi habitación…-
-Hey dormilona ya has despertado- me sonreía mi madre besándome la cabeza.
-¿Qué ha pasado? ¿Dónde estoy?- decía desorientada Santana.
-Estás en el hospital cariño, ¿no te recuerdas nada de lo que paso ayer?- decía su madre con cautela.
-Sí, vosotros tendríais que estar de viaje ¿no?- dijo con el ceño fruncido.
-Santana a noche nos llamaron Frannie tuvisteis un accidente con un coche que conducías tú y encima tenías alcohol en sangre, por no hablar de que estabais a deshora en la calle- le reñía su madre sin alterarla mucho.
Santana se observó y vio que tenía una pierna escayolada –lo siento mucho mamá- decía la latina abrazando a su madre -¿Qué ha pasado con Quinn?- pregunto con cautela la latina.
-Cariño Quinn…- su madre no llegó a acabar la frase.
-Buenos días hija, buenos días Santana- dijeron el señor López y el señor Fabray a la vez
-Hola papi, hola señor Fabray- dijo Santana avergonzada al ver la cara seria de su padre y de Russell
-Bueno yo me mejor les dejo que seguro que mi mujer se preguntara dónde estoy- dijo Russell despidiéndose de los López.
Los López le contaron a Santana que Quinn había salido disparada por la ventana al no llevar cinturón de seguridad y estaba muy débil…
-Familiares de Quinn Fabray- interrumpió el doctor saliendo de las puertas corredizas.
-Yo soy su novia- corrió Rachel hacia él.
-Hemos tenido que sedad a la señorita Fabray, hemos podido leer en su historial que padece insomnio, pero no hemos conseguido la receta de sus pastillas- dijo el médico mientras les guiaba hasta la habitación.
-Emmm… bueno es que no se las está tomando- dijo Rachel bajando la cabeza.
-Pues debería tomárselas me fio de ustedes para que se encarguen de tomárselas, si no quieren que llegue a tener un brote psicótico, su novia se encuentra sedada y le recomendamos que pase aquí la noche, mañana por la mañana yo mismo les daré el alta, pero no olvide que debe tomarse las pastillas- dijo el doctor indicándoles la puerta que era.
Al entrar se encontraron con la rubia durmiendo encima de la cama, la habitación era silenciosa y lo único que se escuchaba la respiración de Quinn indicando que estaba dormida profundamente.
La tarde la pasaron allí, la rubia no se había despertado y las enfermeras no le habían molestado salvo para cambiarle el suero y mirar sus constantes.
Entrada la tarde noche, todos se fueron ya que Beth era demasiado pequeña para que la dejaran entrar en el hospital.
La única que se quedó acompañando a Quinn fue Rachel.
La castaña se sentó al lado derecho del cabecero observando a Quinn y acariciándole la cara.
-Lo siento mucho cariño- dijo Rachel derramando alguna que otra lagrima sin dejar de acariciar a una Quinn dormida –Por culpa de mi miedo casi te perdemos- le hablaba bajito por miedo a despertarla, aunque era consciente de que estaba sedada.
-Hoy he descubierto que ahí un ruido que adoro más que el de un tronco de madera quemándose en una lumbre- sonreía Rachel colocándole un pelo rebelde que se le había caído en la cara –amo escuchar el sonido de tu respiración cuando duermes- sonrió al ver que Quinn se había movido alejándose de ella como si fuera consciente y quisiera que se tumbara con ella.
Con cuidado se descalzo y se tumbó a su lado quedando frente a frente
-Me produce una paz que ni te imaginas- no podía dejar de sonreír.
–Si hace años alguien me dice que iba a estar saliendo con Quinn Fabray, hubiera apostado cualquier solo convencida de que mentía- rio –seguro que Finn allí arriba se está riendo de nosotras pensando que en vez de pelear por él peleamos por nosotras- suspiró –eres el amor de mi vida, Quinn he tenido mucho tiempo para pensarlo, sé que somos jóvenes aun para tener hijos pero sé que quiero que sea contigo con quien tenga hijos, sé que quiero que envejecer a tu lado- decía acariciando de nuevo la mejilla de la chica –por eso quiero que te cases conmigo- dijo besándole los labios.
En ese momento Quinn soltó un suspiro profundo y se movió enrollando sus brazos en el cuerpo de Rachel haciendo sonreír con más fuerza –tomaré eso como un si- dijo acurrucándose a Quinn –te amo mi vida-
¿FIN?
